“Quiero
ser médico para ayudar a acabar con esta terrible enfermedad
que mata lenta y dolorosamente, incluso a personas inocentes”.
Fakrul Gamal Putra, que tiene 14 años y vive en el distrito
de Banda Aceh, Indonesia, acaba de recibir instrucción
sobre el VIH/SIDA. Esta cuestión importante fue el tema
de una de las sesiones del campamento de la juventud que organizó
la Cruz Roja Indonesia en el sur de la isla de Sumatra.
Habitualmente jocoso, Fakrul se pone muy serio cuando le explica
a sus colegas delegados de la juventud las verdades acerca del
sida. Les dice que creará un grupo de voluntarios de
la juventud en su centro de enseñanza y su comunidad
para informar más a la gente, sobre todo, a jóvenes
como él que figuran entre los más vulnerables.
“Fuimos testigo de la devastación causada por el
tsunami y no debemos permitir que un asesino silencioso como
el VIH/SIDA se propague por nuestra tierra y destruya a nuestra
gente. Debemos salvar a Aceh de este desastre monstruoso”,
dice y sus compañeros hacen un ademán en signo
de aprobación y solidaridad.
En otra tienda de campaña, Friski que tiene 12 años
y es de la provincia de Sulawesi Norte, repasa lo que le tocará
decir en la representación de su grupo. “El medio
ambiente puede ser un amigo o un enemigo. Protejámoslo
y nos protegerá. Destruyámoslo y se vengará
destruyéndonos”, recita. Su voz resuena por encima
de la realista imitación de los sonidos de un terremoto,
un tsunami, inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra.
Sus compañeros representan el pánico que hace
que la gente huya despavorida para salvarse.
“Esperamos que nuestra representación subraye la
importancia de proteger el medio ambiente para que podamos evitar
otros desastres. Muchos de los llamados desastres naturales,
en realidad, son causados por el hombre y sobrevienen por la
excesiva manipulación de la naturaleza”, comenta
Gratia, de 16 años, que hace el papel de Madre Tierra.
El Jumbara, campamento nacional de la juventud, tiene por finalidad
capacitar voluntarios del futuro mediante actividades que propician
el entendimiento de cuestiones importantes y alientan a los
jóvenes a participar. El Jumbara se organiza cada cinco
años y éste es el que cuenta con el mayor número
de participantes: 3.097 delegados de la juventud, de edades
comprendidas entre 10 y 17 años. También participan
delegados invitados de las Sociedades Nacionales de la Cruz
Roja o de la Media Luna Roja de Alemania, Brunei, China, Corea,
Hong Kong, Japón, Malasia, Myanmar, Países Bajos
y Singapur.
“El futuro de la Cruz Roja está en manos de los
jóvenes. Queremos que comprendan los valores humanitarios
de la organización y se percaten de la diferencia que
pueden aportar, principalmente, en la vida de quienes sufren
necesidades”, explica Ullah Nuchrawaty Usman, integrante
de la junta de la Cruz Roja Indonesia y Presidente del Comité
de Organización del Jumbara.
“Este campamento es impresionante, está bien organizado
y ofrece una gama de actividades que desarrollan talentos de
creatividad y dotes de líderes en los jóvenes.
Trataremos de hacer lo mismo en mi país”, afirma
Jimmy Foo See Shing, asesor de la juventud de la delegación
de Brunei.
Bjoern, delegado de la Cruz Roja Alemana indica que su grupo
pasará dos días ayudando a los voluntarios de
la juventud indonesia en su labor humanitaria con los damnificados
por el tsunami. “Estamos anonadados con lo que la Cruz
Roja y, en particular, la Cruz Roja Indonesia, hace para ayudarles.
Queremos participar, aunque sea un poquito”, añade.
Thura Aung de Mynmar y Vairaran de Malasia dicen que organizarán
primeros auxilios basados en la comunidad en sus barrios y centros
de enseñanza para que la gente ayude a salvar vidas en
situaciones de emergencia.
Este campamento, que tuvo lugar del 5 al 9 de julio, fue otro
hito en la historia de la Cruz Roja Indonesia que se precia
de contar con 1.600.000 voluntarios de la juventud preparados
para intervenir ante cualquier desastre o emergencia.
“Estamos orgullosos de nuestros voluntarios de la juventud,
son infatigables y su espíritu de servicio es verdaderamente
admirable. Sólo los jóvenes pueden mantener viva
la llama de los ideales humanitarios de la Cruz Roja y la Media
Luna Roja en el futuro”, asevera, Mar'ie Muhammad, Presidente
de la Cruz Roja Indonesia.
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Desfile
de los delegados de la juventud en la solemne y colorida
ceremonia de apertura del campamento bajo un sol aplastante.
(p14280)
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Fakrul
Gamal Putra, que tiene 14 años y vive en el distrito
de Banda Aceh, Indonesia, arrasado por el tsunami, está
dispuesto a organizar a jóvenes voluntarios en
su centro de enseñanza y su comunidad para informar
más a la gente sobre el VIH/SIDA, sobre todo, a
jóvenes como él que son los más vulnerables.
(p14269)
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Friski,
Gratia y Mia de Sulawesi Norte dicen que disfrutaron del
Jumbara por la variedad de actividades que ofrece y contribuyen
a desarrollar sus talentos y competencias. (p14275)
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En
las representaciones culturales y artísticas del
campamento, delegados de la juventud de Sulawesi Norte
recalcaron la importancia de proteger el medio ambiente
para evitar futuros desastres. Su espectáculo también
puso de relieve la labor humanitaria de los voluntarios
de la juventud para ayudar a los damnificados por desastres.
(p14274)
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Jóvenes
delegadas vistieron el traje típico en la ceremonia
de apertura del Campamento de la Cruz Roja Indonesia de
la Juventud. (p14276)
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