Pregunta:
¿Cuáles son sus principales preocupaciones en
este momento?
Sheikh Sami Al Dahdah: Aún no hay una solución
clara de la situación humanitaria y lo que me preocupa
es si el alto al fuego durará o será sólo
temporal. El mayor problema es saber donde encontrará
refugio el gran número de personas que vuelve y cuyos
pueblos fueron destruidos. Nos sorprendió la gran cantidad
de gente que decidió volver tan rápido. Me preocupan
las dificultades que plantean estos grandes movimientos de población.
Aún no hemos tenido tiempo de ultimar un plan de acción
para toda esa gente. Pero, puesto que tuvimos que improvisar
cuando el país empezó a ser bombardeado, seguiremos
improvisando para prestarle ayuda inmediata. La situación
cambia cada 24 horas, así que tenemos que ser flexibles.
El acceso sigue siendo un problema de talla. Puentes y carreteras
fueron destruidos e ir en coche de una zona a otras lleva horas.
La infraestructura también fue destruida, aquí
no hay agua ni electricidad. Encontrar una forma segura para
que la ayuda llegue a quien la necesita es otra gran preocupación.
P. ¿La Cruz Roja Libanesa sigue realizando las
mismas actividades?
S.D. Nuestros equipos siguen movilizados y las clínicas
móviles siguen funcionando. La Cruz Roja recuperó
cadáveres de los escombros de edificios destruidos, pero
aún hay más. Debemos seguir buscando en esos edificios
y recuperar los que quedan.
Los voluntarios de la Juventud de la Cruz Roja Libanesa siguen
ayudando a los desplazados proporcionándoles alimentos,
agua y otros artículos de socorro. Recibimos muchos suministros
del CICR y de otras Sociedades Nacionales.
P. ¿Cuáles son las necesidades y las prioridades?
S.D. Aparte de continuar prestando asistencia humanitaria a
los desplazados hay muchas necesidades: combustible, medicamentos
y dinero en efectivo para sufragar costos y gastos. Tenemos
que solventar los gastos de los voluntarios: comida, refugio,
combustible, transporte, ropa y uniformes. También tenemos
que reparar daños o reconstruir los locales de nuestras
filiales y estaciones de primeros auxilios, así como
reemplazar o reparar ambulancias y otros vehículos para
transportar suministros de asistencia.
Nuestra prioridad es evaluar la situación actual y poner
en marcha un plan de acción lo antes posible. Debemos
ver quienes son los más vulnerables y qué clase
de ayuda necesitan. En cuanto estallaron las hostilidades, comenzamos
a prestar apoyo psicológico, con ayuda de 25 expertos,
en las escuelas donde estaban alojados los desplazados, pero,
ahora, tenemos que prever programas a largo plazo en ese campo.
P. ¿En las últimas semanas, recrutaron
nuevos voluntarios?
S.D. No, porque cuando alguien decide ser voluntario de la Cruz
Roja, debe estar dispuesto a actuar tanto en épocas de
paz como en épocas de guerra. Debe permanecer con nosotros.
Pero cuando comenzaron las hostilidades, muchos médicos
y enfermeras ofrecieron espontáneamente sus servicios
a título voluntario, lo que nos vino muy bien.
P. ¿Qué diría de la labor de los
equipos de la Cruz Roja Libanesa que fueron vistos en las pantallas
de televisión del mundo entero?
S.D. Quiero encomiar sobre todo la labor humanitaria y el heroísmo
de los jóvenes voluntarios de primeros auxilios que condujeron
por caminos y carreteras dañados o destruidos, e incluso,
en algunos casos, a través de los campos, para evacuar
y trasladar heridos. Aunque se nos había garantizado
que nuestras ambulancias no serían atacadas, cuatro de
ellas lo fueron. Murió un socorrista y otros seis resultaros
heridos. Aún así, y a pesar del peligro constante,
estos jóvenes están en el campo de batalla y arriesgan
su vida para prestar asistencia.
P. ¿Esta situación debe haber sido muy
difícil para usted y su familia, verdad?
S.D. Mi familia no me ha visto mucho en estas últimas
semanas. Tengo tres hijos, dos varones y una niña que
hace poco me dijeron: “Llámanos cuando sepas que
vas a pasar en televisión, ¡así podremos
verte!
P. ¿Cómo se siente ahora que rige el alto
al fuego?
S.D. Debo reconocer que, por el momento, nos resulta difícil
tener un panorama claro de la situación, porque estamos
un poco agobiados. Sólo pensamos en trabajar, trabajar
y trabajar e improvisamos para ayudar a quienes lo necesitan.
Debemos responder de inmediato a muchas clases de solicitudes
y resolver problemas rápidamente, a medida que van surgiendo.
Este conflicto mostró la importancia de la Cruz Roja
y de nuestras responsabilidades. Tenemos que ocuparnos de la
gestión de 5.000 voluntarios y ese es un gran reto.
Agradecemos a la Federación y las numerosas Sociedades
Nacionales del mundo entero que nos apoyan. El CICR permaneció
a nuestro lado e hizo una buena labor para protegernos. Esta
es una gran familia y sentimos que no estamos solos.
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Sheikh
Sami DAHDAH, Presidente de la Cruz Roja Libanesa. (p14528)
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El
Sr. Walid KEBEE, Vicepresidente de la Cruz Roja Libanesa
(p14529)
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"Los
voluntarios de la Cruz Roja Libanesa Juventud siguen ayudando
a la populaciones desplazadas con distribuciones de alimentos
y artículos de ayuda humanitaria de urgencia. Se
recibe mucho material del Comité Internacional
de la Cruz Roja (CICR) y de muchas otras sociedades nacionales."
(p14530)
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"Este
conflicto ha mostrado la importancia de la Cruz Roja y
de sus responsabilidades durante las crisis. La gestión
de los más de 5.000 voluntarios mobilizados a sido
un gran reto en si mismo." (p14531)
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