Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC)
Búsqueda :

Noticias
 
IMPRIMIR
Página de inicio
Noticias
Comunicados de prensa
Discursos
Artículos de opiníon
Audio y vídeo
La promoción de la higiene: una oportunidad para las comunidades cerradas en Pakistán
3 de octubre de 2006
Anna Nelson, Federación Internacional, Nawangran Sobrian (Pakistán)
En el pueblo de Nawangran Sobrian, en el norte de Pakistán, una mujer joven friega tazas y vasos en un charco de agua de lluvia sucia. En esta región, devastada por el terremoto del año pasado y gravemente afectada por las inundaciones y deslizamientos de tierra del último verano, ésta imagen es frecuente.

“Un año después del terremoto, aunque hay mucho agua, la mayor parte está contaminada con desechos y bacterias," explica Edoardo Casetta, coordinador en materia de agua y saneamiento de la Federación Internacional en la Provincia de la Frontera del Noroeste (NWFP de sus siglas en inglés) de Pakistán.

No muy lejos del pueblo, voluntarios y personal de la Media Luna Roja de Pakistán trabajan para desenterrar un depósito de agua que resultó cubierto por rocas y barro durante las repentinas y violentas inundaciones de agosto.

Casi dos meses después, todavía parece que en la zona se hubiese producido una erupción volcánica: en los tramos donde bajaron los torrentes de agua, imitando corrientes de lava fundida, el verde paisaje está marcado por una ancha franja de rocas y grava angulosas y grisáceas.

De acuerdo con los trabajadores de la Media Luna Roja de Pakistán, el depósito de agua pronto estará descubierto y funcionando. Pero sólo con la tecnología no se logrará garantizar que las personas, como la joven mujer de Nawangran Sobrian, dejen de recurrir a fuentes de agua poco seguras para beber y fregar los cacharros.

Igual de importantes que los sistemas de abastecimiento de agua son el cambio de comportamiento y la formación.

Según Charity Sikamo, una de las delegadas de agua y saneamiento de la Federación Internacional en la NWFP, ésta es la razón por la cual la promoción de la higiene y el saneamiento adecuado son tan importantes.

“Después de que la gente empezó a abandonar los campamentos y volver a sus hogares, en marzo, nos dimos cuenta muy pronto de que nuestra labor debía alcanzar a las comunidades y que debíamos sensibilizarlas respecto de la importancia de una higiene adecuada,” explica.

“Puede parecer muy elemental, pero muchas personas no saben que el simple hecho de cocer el agua puede matar las bacterias y evitar enfermedades,” añade Sikamo. “Además, educamos a las comunidades acerca de dónde situar las letrinas y cómo deshacerse de los residuos sólidos, y animamos a las madres a no permitir que sus hijos jueguen en los patios en los que haya basura o excrementos.”

Según se ha demostrado, para mejorar la salud y la higiene es esencial lograr acceder a las mujeres, especialmente en las zonas rurales profundamente conservadoras.

“Las mujeres son quienes gestionan la vida doméstica,” observa Sikamo. “Son quienes van en busca de agua y leña, limpian, cocinan, cuidan de los niños enfermos... Es lógico que necesitemos su participación.”

A fin de alcanzar a las mujeres y niñas, la Federación Internacional y la Media Luna Roja de Pakistán decidieron adoptar un enfoque basado en la comunidad, y trabajan con trabajadoras de salud autorizadas por el Ministerio de Salud e imparten formación a equipos locales de promotores de la higiene.

La idea es educar a mujeres, y a hombres, de estas comunidades para inducir un cambio a nivel de base. Miembros comunitarios forman comités que actúan como facilitadores –de confianza y bien acogidos– del cambio de comportamiento.

Los comités transmiten mensajes y enseñanzas de promoción de la higiene a la comunidad más amplia. Este concepto no sólo funciona, sino que además goza de una aceptación cada vez mayor en las zonas afectadas por el terremoto.

Actualmente, promotores locales de la higiene, apoyados por especialistas de la Federación, visitan cada dos semanas pueblos como Nawangran Sobrian y celebran sesiones de preguntas y respuestas para grupos.

Mientras que las mujeres y niñas se reúnen en una casa, los hombres y los niños lo hacen en otra y promotores de la higiene varones les informan sobre el enterramiento seguro de residuos y la construcción de letrinas.

“Gracias a estas sesiones somos conscientes de que debemos limpiar nuestras viviendas y letrinas periódicamente,” declara Shahjehan Bibi, una señora mayor del pueblo. “Sé que los gérmenes transmiten enfermedades y que si me lavo con regularidad tendré una vida más sana,” añade.

Sikamo observa que durante un reciente brote de diarrea acuosa aguda, este tipo de conocimientos ha contribuido a evitar que muchas personas enfermaran.

“Nos dimos cuenta de que en donde habíamos realizado actividades de promoción de la higiene había menos casos de diarrea… Aunque es posible que no podamos cuantificar el resultado global de nuestros esfuerzos hasta dentro de uno o dos años, empezamos a ver señales de éxito tangibles."

Durante los últimos seis meses, además de promover la higiene, se ha estado haciendo especial hincapié en la instalación de letrinas familiares y “baños rurales” apropiados desde el punto de vista cultural.

Después del desastre, los hombres y niños se lavaban frecuentemente en el río o en la mezquita, pero las mujeres no tenían a donde ir. Ahora, los servicios para mujeres les ofrecen un lugar para bañarse a solas.

Según Eduardo Casetta, en comparación con la situación de hace un año las comunidades han avanzado enormemente. Entonces, casi todas las fuentes de agua, incluidas las fuentes naturales, estaban contaminadas y, según se estimó, el 80 a 90 % de las letrinas existentes habían resultado destruidas, lo que obligaba a las personas a utilizar, en su lugar, patios, arbustos y campos.

Inmediatamente después del desastre, la Federación Internacional desplegó en las devastadas ciudades de Batagram y Balakot dos unidades de intervención de urgencia (ERU de sus siglas en inglés) con capacidad para purificar 240.000 litros de agua al día cada una de ellas, a fin de abastecer de agua a un total de aproximadamente 40.000 personas.

Las UIU, financiadas con el apoyo de las Sociedades de la Cruz Roja Alemana, Austríaca y Sueca, y del Servicio de Ayuda Humanitaria de la Comisión Europea (ECHO de sus siglas en inglés), suministraron agua potable a comunidades vulnerables durante los primeros seis meses después del desastre.

Además, después del terremoto se distribuyeron a familias alrededor de 200.000 estuches de aseo con compresas, cepillos de dientes, champú, cortaúñas, jabón de baño y jabón líquido.

“Durante la fase de emergencia, nuestra labor en materia de higiene, agua potable y saneamiento estuvo muy orientada a la práctica y resultó extremadamente eficaz," explica Casetta.

“Ahora nos basamos en los buenos resultados obtenidos y hemos adoptado un enfoque que promueve la participación, para así alentar a las comunidades a que decidan por sí mismas cómo desean mejorar su situación de salud y qué tipo de instalaciones necesitan... Y así es exactamente como debe ser."
Un año después del terremoto del 8 de octubre, no es raro ver a mujeres fregando los cacharros en charcos y ríos contaminados con suciedad y bacterias. (p14728) (Fotografía: John Tulloch)
Un año después del terremoto del 8 de octubre, no es raro ver a mujeres fregando los cacharros en charcos y ríos contaminados con suciedad y bacterias. (p14728) (Fotografía: John Tulloch)
ENLACES RELACIONADOS
Actividades en Pakistán
Terremoto en Pakistán
Más noticias
Después del terremoto, la Federación Internacional envió a Pakistán dos unidades de intervención de urgencia que proporcionaron 240.000 litros de agua al día a alrededor de 40.000 personas durante un período de seis meses. (Fotografía: Gerald Czech)
Después del terremoto, la Federación Internacional envió a Pakistán dos unidades de intervención de urgencia que proporcionaron 240.000 litros de agua al día a alrededor de 40.000 personas durante un período de seis meses. (Fotografía: Gerald Czech)
En agosto, durante unas repentinas y violentas inundaciones, un depósito de agua que se había terminado de construir recientemente cerca de la ciudad de Balakot resultó enterrado por rocas y barro. (p14726) Fotografía:(John Tulloch)
En agosto, durante unas repentinas y violentas inundaciones, un depósito de agua que se había terminado de construir recientemente cerca de la ciudad de Balakot resultó enterrado por rocas y barro. (p14726) Fotografía:(John Tulloch)
Sadia Tanveer (izquierda) y Nadia Sayeed (derecha), promotoras de la higiene, utilizan ilustraciones para hacer preguntas a las mujeres sobre cómo es correcto, y como no, fregar los cacharros. (p14727) (Fotografía: John Tulloch)
Sadia Tanveer (izquierda) y Nadia Sayeed (derecha), promotoras de la higiene, utilizan ilustraciones para hacer preguntas a las mujeres sobre cómo es correcto, y como no, fregar los cacharros. (p14727) (Fotografía: John Tulloch)
IMPRIMIR