La
Cruz Roja y la Media Luna Roja están realizando grandes
y excitantes progresos en la superación de los obstáculos
planteados por el conservadurismo religioso y cultural en las
zonas afectadas por el terremoto del pasado año en la
Provincia de la Frontera del Noroeste (NWFP de sus siglas en
inglés) de Pakistán.
Para trabajar en las zonas remotas, la Media Luna Roja de Pakistán
y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz
Roja y de la Media Luna Roja recurren a los clérigos
como puntos vitales de entrada a las comunidades.
Después del devastador terremoto del 8 de octubre de
2005, las comunidades rurales acogieron muy positivamente a
las organizaciones humanitarias internacionales, pero a medida
que la operación evoluciona del socorro a la recuperación
cada vez se muestran más recelosas ante su presencia.
Esto ha conducido a un recrudecimiento de los comentarios negativos
de líderes religiosos sobre las actividades de organizaciones
no gubernamentales (ONG) y organismos de ayuda, que acusan de
“contrarias a la cultura y la moral”.
Pero mientras algunas organizaciones luchan por hacer frente
a este conservadurismo renovado, la Federación Internacional
y la Media Luna Roja de Pakistán están consiguiendo
mantener abiertas las puertas.
Sajjad Awanwar, médico de un equipo móvil de salud
de la Media Luna Roja de Pakistán que opera en la remota
región del valle de Allai, declara que esto se ha logrado
actuando con mucha cautela en todo lo relacionado con la cultura
local y la religión.
“Siempre que queremos realizar una actividad consultamos
a los clérigos y las personas mayores de los pueblos,
pues son influyentes y nos ayudan a alcanzar a las personas
vulnerables," explica el Dr. Sajjad.
Con el tiempo, la Media Luna Roja de Pakistán y la Federación
Internacional han aprendido que, en el profundamente conservador
valle de Allai, contar con el apoyo de los clérigos es
esencial para promover los primeros auxilios comunitarios.
Recientemente, clérigos y personas mayores de diferentes
pueblos han participado en un curso de formación en materia
de primeros auxilios comunitarios en el campamento base de la
Federación Internacional en Banna y han salido de él
con inmensas ganas de hablar del tema en sus comunidades.
Abdul Waseer Shah, el clérigo del pueblo de Batila, apoya
el mensaje promovido por la Cruz Roja y la Media Luna Roja de
que es importante estar preparado y servir a la humanidad.
“Creo que los primeros auxilios comunitarios tienen mucho
que ver con el Islam, y me gustaría decir a la población
de mi región que se apuntara a estos cursos," declara.
El apoyo al trabajo de la organización humanitaria más
grande del mundo es especialmente alentador si se tienen presentes
los recientes titulares de periódicos locales, como “ONG
amenazadas”, "Protestas contra ONG implicadas en
acciones vulgares” o "Se organiza yihad contra ONG".
Un aspecto clave para mantener el acceso a las comunidades y
la confianza de los líderes religiosos y comunitarios
es respetar las costumbres y tradiciones locales, incluso aunque
parezcan contrarias a otras normas más "occidentales".
Los equipos móviles de salud, p. ej., ofrecen áreas
de tratamiento separadas para hombres y mujeres, incluso hasta
el punto de no llegar a verse los unos a los otros si así
lo pide la comunidad local.
Abdul Waseer Shah explica que el personal masculino y femenino
debe viajar en vehículos separados, y la Media Luna Roja
de Pakistán y la Federación Internacional respetan
esta norma.
Este nivel de prudencia y respeto arroja beneficios.
Los clérigos y las personas mayores del valle de Allai,
a pesar de su actitud conservadora hacia las mujeres, demuestran
estar preparados para trabajar con ellas. Los clérigos
que recientemente se reunieron en el campamento base de Banna,
declararon que apoyan a las trabajadoras de salud de la Media
Luna Roja de Pakistán que realizan actividades a domicilio
para promover la prestación de primeros auxilios comunitarios
a las mujeres. Esto contrasta fuertemente con los informes según
los cuales algunos clérigos de la NWFP incluso se oponen
a que las ONG contraten a personal femenino.
Aunque la ciudad de Balakot, a aproximadamente cuatro horas
en coche de Banna, es ligeramente más liberal, las comunidades
locales en esta zona también están muy influenciadas
por los clérigos. Balakot, que perdió a una cuarta
parte de su población en el terremoto de octubre de 2005,
se ha visto nuevamente golpeada por las graves inundaciones
recientes. Un año después del desastre, los habitantes
de Balakot sigue siendo vulnerables.
La Media Luna Roja de Pakistán y la Federación
Internacional prestan diferentes servicios a las comunidades
locales, incluidos de atención primaria de salud, apoyo
psicológico, y abastecimiento de agua y saneamiento.
Según Nadia Saeed, organizadora en materia de higiene
de la Media Luna Roja de Pakistán, en Balakot se está
replicando el enfoque aplicado en Banna, que tiene en cuenta
los aspectos culturales.
“Formamos comités con personas del pueblo y, en
algunos casos, dirigidos por el clérigo de la zona,"
explica. “Nos asesoran sobre cómo trabajar de forma
aceptable desde los puntos de vista cultural y religioso.”
Saeed cree que durante el pasado año se ha logrado crear
un sentimiento real de confianza y respeto entre las comunidades
y la Cruz Roja y la Media Luna Roja.
En su opinión, la población local se da cuenta
de que los equipos de la Media Luna Roja de Pakistán
y de la Federación Internacional observan las normas
locales culturales y religiosas y los clérigos comprenden
que los voluntarios y el personal están allí para
servir a la humanidad.
Llevar a la práctica con eficacia programas de socorro
y recuperación sin violar las costumbres locales ni las
normas religiosas es un delicado acto de equilibrio. No obstante,
Abdul Rasheed, un clérigo de Kappi Gali, en la región
de Balakot, explica a grandes rasgos que el Islam se complementa
con temas como la promoción de la higiene.
“La higiene es muy importante para la comunidad, pues
mantenerte limpio a ti mismo y a tu hogar mantiene alejadas
las enfermedades, y nuestra religión también nos
enseña a ser limpios... De acuerdo con el Islam, la limpieza
es la mitad de la fe," observa.
Aprovechar actitudes como ésta facilitará enormemente
a la Cruz Roja y la Media Luna Roja ayudar de forma duradera
a la población de Pakistán afectada por el terremoto.
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La
Media Luna Roja de Pakistán y la Federación
Internacional han desarrollado unas excelentes relaciones
con clérigos y personas mayores de las comunidades
en las que trabajan. En la imagen, un trabajador de un
equipo móvil de salud de la Media Luna Roja de
Pakistán saluda a Abdul Waseer Shah, un clérigo
superior de la región del valle de Allai. (p14729)
(John Tulloch)
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La
Provincia de la Frontera del Noroeste de Pakistán
es fuertemente conservadora tanto religiosa como culturalmente.
Para acceder a las comunidades, la Media Luna Roja de
Pakistán y la Federación Internacional recurren
a clérigos como puntos de entrada. En la imagen,
Qasim Shah, voluntario de la Media Luna Roja de Pakistán,
conversa con el clérigo superior Abdul Waseer Shah
durante un curso de formación en materia de primeros
auxilios celebrado en Banna, en el valle de Allai. (p14731)
(John Tulloch)
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Sajjad
Awanwar, médico de la Media Luna Roja de Pakistán,
explica que antes de realizar cualquier actividad siempre
se consulta a clérigos y personas mayores de los
pueblos. La Cruz Roja y la Media Luna Roja han logrado
acceder sin problemas a comunidades remotas porque respetan
la cultura y las costumbres locales. En la imagen, una
clínica móvil en el pueblo de Rashang, en
el valle de Allai. (p14730) (John Tulloch)
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En
un pueblo cerca de Balakot, trabajadoras de la Media Luna
Roja de Pakistán celebran una sesión de
promoción de la higiene para una audiencia exclusivamente
femenina. La separación de hombres y mujeres en
los tratamientos, la formación, etc. es un requisito
exigido por las comunidades locales y respetado por la
Cruz Roja y la Media Luna Roja, que mantienen así
el acceso a las comunidades. (p14732) (John Tulloch)
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