Hace
un año, durante el terremoto del 8 de octubre, Abbas
Khan, de 75 años, observaba impotente cómo sus
cultivos literalmente se deslizaban ladera abajo.
En cuestión de sólo unos pocos instantes, su campo
de maíz a punto de cosechar resultó destruido,
y su principal fuente de ingresos y alimentos con la que Abbas
se hacía cargo de su familia ampliada de 40 miembros
simplemente desapareció.
Hoy, Abbas está en ese mismo campo, orgulloso de la extraordinaria
cosecha que pronto recogerá. Su pueblo, Batkul, está
situado en una empinada ladera desde la que se divisa el imponente
río Indus, que serpentea a través del valle de
Allai. En el marco de un proyecto de apoyo a los medios de subsistencia
organizado por la Federación Internacional y la Media
Luna Roja de Pakistán, la comunidad de Batkul ha recibido
semillas, abonos y herramientas de labranza.
Para Abbas, la distribución de este material ha demostrado
ser un paso vital hacia la recuperación después
del trágico día, hace un año.
“El año pasado, la cosecha se redujo a sólo
tres bolsas… el terremoto ocurrió justo en la época
de la cosecha y arruinó nuestras vidas," declara.
“Pero esta ayuda nos ha dado, a nosotros y a nuestras
familias, una nueva vida."
A través del proyecto de distribución de semillas
y herramientas de labranza se ha asistido hasta la fecha a 4.500
familias de la región del valle de Allai, en la Provincia
de la Frontera del Noroeste, en Pakistán. Todas las familias
han recibido semillas de maíz y abono y, según
sus necesidades, algunas han obtenido además herramientas
de labranza.
Esta primera distribución cubre dos ciclos de siembra,
y el apoyo se mantendrá durante los próximos dos
años. El proyecto se ampliará a otras regiones
para asistir a más familias hasta finales de 2008.
Un especialista agrícola trabaja con las comunidades,
a las que instruye y asesora sobre la utilización óptima
de los materiales y sobre cómo obtener una mejor cosecha.
Las comunidades beneficiarias participan en todas las etapas
del proceso, lo que garantiza la aceptación de las actividades
y aumenta sus posibilidades de éxito. En todas las zonas
de distribución se han creado organizaciones a nivel
de consejos sindicales, y voluntarios comunitarios han ayudado
a la Federación Internacional y a la Media Luna Roja
de Pakistán a distribuir la ayuda y registrar los datos.
El proyecto de apoyo a los medios de subsistencia prevé
también la distribución de ayuda para los huertos
y la educación correspondiente para 2.500 familias, además
de la distribución de 250.000 plántulas de plantas
forestales y frutales. Otro componente vital del proyecto es
el desarrollo de aptitudes en ámbitos tales como la mampostería,
carpintería y costura.
Según el Dr. Bais Khan, Presidente de una organización
benéfica local que trabaja con la Cruz Roja y la Media
Luna Roja en el proyecto de Batkul, las actividades como la
distribución de semillas y herramientas mejoran la situación.
“Algunas personas utilizan los cultivos para consumo propio,
pero para muchas otras son cultivos comerciales," explica.
“Éstas últimas dependen en gran medida de
la cosecha, que determina sus ingresos para todo un año.”
Para asegurar el éxito de este proyecto, la Federación
Internacional y la Media Luna Roja de Pakistán ejecutan
simultáneamente un proyecto de agua y saneamiento encaminado
a restablecer el vital suministro de agua, gravemente afectado
por el terremoto.
“El suministro de agua plantea un grave problema…
la mayoría de las tuberías resultó dañada
por el terremoto,” explica el Dr. Khan. “Las recientes
inundaciones provocadas por los monzones y los resultantes deslizamientos
de tierras han agravado la situación. Hay aproximadamente
20.000 pies de tuberías que unen las fuentes de agua
con los campos de cultivo que requieren trabajos de reparación
y mantenimiento," añade.
El proyecto de agua y saneamiento ayuda a establecer el suministro
de agua mediante la reparación de tuberías y la
rehabilitación de los sistemas de riego. Hasta finales
de 2008 se prevé concluir 60 proyectos en el marco del
plan de acción de la Federación Internacional.
El proyecto de agua y saneamiento se propone ayudar a un total
de 160.000 personas a mejorar su acceso a instalaciones sanitarias
y a agua potable y sus conocimientos de higiene.
Mientras observa a sus hijos y nietos trabajar los campos, Abbas
Khan piensa que la distribución de semillas y herramientas
no sólo le ha ayudado a garantizar un futuro a su familia
sino también le ha devuelto la independencia.
“Ahora, podemos cosechar como lo hacíamos antes
y apoyar a nuestras familias de forma honrosa,” observa.
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Unas
familias reciben semillas de maíz, abono y herramientas
de labranza. Se prevé que las distribuciones cubran
dos ciclos de siembra anuales hasta finales de 2008. (p14740)
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Los
familiares de Abbas Khan cultivan los campos con las herramientas
de labranza distribuidas en el marco del proyecto de apoyo
a los medios de subsistencia. (p14738)
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