En
la municipalidad de Desamparados, la zona más densamente
poblada y vulnerable de San José, la capital de Costa
Rica, maestros y padres han trabajado juntos para convertir
la escuela Edwin Porras Ulloa en un lugar más seguro
para los niños. La escuela, cuyo desarrollo se considera
oficialmente de alta prioridad, ofrece enseñanza preescolar
y primaria a alrededor de 268 niños.
Con ayuda de voluntarios de la Cruz Roja Costarricense, los
maestros y padres han examinado las emergencias frente a las
cuales es vulnerable la escuela, han preparado un plan de emergencia,
han detectado las capacidades y recursos existentes, y han propuesto
formas de afrontar las vulnerabilidades.
“Hemos realizado un mapeo de los riesgos y determinado
las zonas de seguridad,” explica Hilda Chacón,
una de las maestras formadas por la Cruz Roja. “Sobre
la base de esta información hemos organizado brigadas
de evacuación, prevención de incendios y primeros
auxilios para abordar las emergencias.”
Estas actividades forman parte del trabajo emprendido en diferentes
escuelas por la Cruz Roja Costarricense con el apoyo del Centro
Regional de Referencia en Educación Comunitaria para
Desastres y de su módulo Escuela Protegida.
El Centro fue establecido a principios de 2004 en el seno de
la Cruz Roja Costarricense, en el marco de la estrategia de
la Federación Internacional encaminada a supervisar sus
proyectos de prevención comunitaria. Aunque su sede está
en Costa Rica, el Centro apoya también actividades de
las Sociedades Nacionales de México y de otros países
de América Central y el Caribe.
“El concepto de las escuelas protegidas tiene el objetivo
de reducir el riesgo en las escuelas mediante la utilización
de las capacidades de la comunidad escolar,” explica José
Antonio Bonilla, Responsable del Centro. “Los escolares,
maestros y padres aprenden a tomar conciencia de lo que les
rodea y a detectar las vulnerabilidades y los riesgos, y pueden
entonces desarrollar y llevar a la práctica nuevas soluciones.”
El módulo Escuela Protegida es uno de varios módulos
educativos elaborados por el Centro con la colaboración
de especialistas de América Central. Todas las Sociedades
Nacionales de la región participan en el diseño
de material para los cursos. Entre los temas tratados están:
primeros auxilios básicos, primeros auxilios psicológicos,
familias adecuadamente preparadas, inundaciones, educación
y preparación para desastres.
“En América Latina, los grupos más propensos
a sufrir desastres son las comunidades y las personas más
pobres,” declara José Bonilla. “Esto es así
tanto en las zonas rurales, en las que frecuentemente no existen
servicios básicos, como en las nuevas comunidades urbanas,
localizadas muchas veces en asentamientos ilegales sin servicios
mínimos ni la infraestructura necesaria.”
“Son éstas las comunidades que más duramente
pueden verse afectadas por los desastres, y por ello son los
beneficiarios prioritarios de los programas de educación
comunitaria de la Cruz Roja.”
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Módulos
de educación comunitaria preparados por el Centro
Regional de Referencia en Educación Comunitaria
para Desastres.(p14755)
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Entre
otros, elaboran mapas de riesgos y preparan planes de
emergencia para las escuelas. (p14758)
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Unos
maestros participan en cursos de primeros auxilios en
el marco de un programa de prevención que la Cruz
Roja Costarricense ejecuta en diversas escuelas. (p14759)
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