La
recuperación de una isla de Maldivas, parcialmente barrida
por el tsunami de 2004 permitió iniciar la construcción
de casas. La Cruz Roja Británica recibió ocho
ofertas para construir casas en la isla de Vilufushi, atolón
de Thaa, donde más del 90 por ciento de la infraestructura
había sido destruida. Desde que los gobiernos de Maldivas
y Países Bajos iniciaran el proceso de recuperación,
la isla se elevó un metro y su superficie triplicó.
Actualmente, la mayoría de los 1.900 desplazados de Vilufushi
vive en exiguos refugios temporales de la vecina isla de Burun,
comunidad acogedora de 550 personas que siempre mantuvo buenas
relaciones con Vilufushi.
Saneamiento
La Cruz Roja Británica ha previsto construir 250 casas
de tres dormitorios y el sistema de saneamiento comunitario.
Casi dos años después del tsunami, tal vez, haya
terminado la espera para personas desplazadas como Maryam Gasim.
Esta madre de cinco hijos y su esposo forman parte de quienes
perdieron su casa y sus medios de subsistencia. Aunque desde
el tsunami, no ha sido nada fácil, Maryam tiene el firme
propósito de reconstruir su vida.
“Como surgida de la nada, apareció la Cruz Roja
Británica. Es casi un milagro. Ahora, por fin, tendremos
una nueva casa”, comenta. “Como surgida de la nada,
apareció la Cruz Roja Británica. Es casi un milagro.
Ahora, por fin, tendremos una nueva casa”, comenta.
Futuro
Shiuth Ibrahim es voluntario e integra el comité directivo
y representativo que trabaja en asociación con la Cruz
Roja Británica para establecer la lista de familias que
recibirán una nueva casa.
“Tenemos en cuenta todas las cuestiones planteadas por
la comunidad y colaboramos estrechamente con la Cruz Roja Británica
para llegar a un consenso común, pues se trata del mismísimo
futuro de nuestra comunidad”, afirma.
La Cruz Roja Británica también se ocupa de promover
medios de subsistencia y actividades de gestión de desastre,
basadas en la comunidad, para lo cual presta apoyo técnico
y financiero.
Ahmed Hassan, preparador de pescado de Vilufushi, vive en Buruni
desde el tsunami en el que perdió a su hijo de cuatro
años y su casa. Volvió a iniciar desde el principio
su actividad de ahumado y secado de pescado, pues forma parte
del grupo que recibirá una subvención en efectivo
de la Cruz Roja Británica.
“En cuanto reciba la subvención en efectivo, este
negoció despegará”, comenta Ahmed sonriendo.
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El
tsunami destruyó más del 90 por ciento de
la infraestructura de la isla de Vilifushi. La Cruz Roja
Británica ha previsto construir 250 casas de tres
dormitorios y el sistema de saneamiento comunitario. (p15145)
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Ahmed
Hassan, preparador de pescado de Vilufushi, vive en Buruni
desde el tsunami en el que perdió a su hijo de
cuatro años y su casa. Con ayuda de una subvención
en efectivo, volvió a iniciar desde el principio
su actividad de ahumado y secado de pescado, pues forma
parte del grupo que recibirá una subvención
en efectivo de la Cruz Roja Británica. (p15144)
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