Cuando
despunta el día y mientras los demás aún
duermen, los pescadores de Banda Aceh ya están clasificando
los peces de toda una noche de dura labor en el mar.
“Esta es nuestra vida, levantados toda la noche y poco
descanso de día”, comenta Usman mientras coloca
en grandes recipientes de plástico los peces que pescó
en alta mar.
Usman, de 52 años, dice que no le importa pasar tantas
horas pescando. “Es lo único que sé hacer
desde que tenía 12 años.”
Durante casi toda su vida, el mar fue un fiable proveedor de
sustento e ingresos que le ayudó a mantener a su familia
y llegó a conocerlo bien, pero el 26 de diciembre de
2004, ese amigo benévolo se enfureció y se transformó
en una gigantesca ola que arrasó su ciudad, se cobró
la vida de su esposa y destruyó su barca.
Al igual que millares de damnificados de la devastada Banda
Aceh, actualmente, Usman trata de recomponer su vida. Gracias
al programa de medios de subsistencia de la filial francófona
de la Cruz Roja Belga ya tiene una nueva barca.
“Nunca perdí la esperanza. Estaba preocupado por
mis tres hijos, cómo alimentarlos, mandarlos a la escuela...
cómo volver a empezar”, recuerda. “Me alegra
que la Cruz Roja esté aquí para ayudarnos. Ahora,
podemos empezar una nueva vida.”
El objetivo del programa de la Cruz Roja Belga es respaldar
la rehabilitación y la expansión de la pesca en
Banda Aceh para lo cual ayudará a los pescadores a reconstruir
17 embarcaciones grandes. Los pescadores están satisfechos
con este programa que les permitirá compartir la propiedad
de las embarcaciones y ejercer su oficio como mejor les parezca.
“Esperamos ganar más con este nuevo concepto porque
se trata de un esfuerzo común y administrado por nosotros
mismos”, añade Usman.
La Cruz Roja Belga es una de las numerosas Sociedades Nacionales
de la Cruz Roja y la Media Luna Roja que prestan asistencia
a los damnificados por el tsunami en Aceh para que recuperen
sus medios de subsistencia.
En el pueblo de Ajun Lamhasan, Nuraini dobla cuidadosamente
el vestido que hizo para una vecina y que le cobrará
70.000 rupias (unos siete dólares).
“La costura es un buen negocio y me ayuda mucho para mantener
a mi familia”, afirma Nuraini que gana casi 1.000.000
de rupias (100 dólares) por mes con su nueva actividad.
Abrió la tienda hace tres meses con apoyo del programa
de donaciones en efectivo de la Cruz Roja Británica y
la Cruz Roja Indonesia (Palang Merah Indonesia, PMI).
En Aceh Jaya y Aceh Barat, los distritos más castigados
de la costa occidental, la PMI y la Cruz Roja Española
apoyaron a más de 3.400 familias damnificadas por el
tsunami a recuperar su actividad agrícola.
En Teunom, la Cruz Roja Británica y la Cruz Roja Danesa
acaban de terminar un programa de donaciones en efectivo destinado
a 2.768 familias y, en los próximos meses, otras 944
familias se beneficiarán de un programa similar.
La Cruz Roja Americana terminó su programa en dos etapas
de dinero por trabajo en Banda Aceh y Aceh Besar. En asociación
con la PMI, la Cruz Roja Neerlandesa, la Cruz Roja Suiza, ONU-Hábitat,
las autoridades locales y los residentes del pueblo de Punge
Jurong, Banda Aceh, la segunda fase de dicho programa de la
Cruz Roja Americana benefició a 300 damnificados directamente
y se prevé que beneficiará a más de 5.000
indirectamente.
Las actividades de dinero por trabajo abarcaron el desescombro,
la nivelación del terreno y la rehabilitación
de pequeño caminos, así como las tareas de drenaje
necesarias para la reconstrucción de viviendas y otras
infraestructuras.
Además, la Cruz Roja Americana apoyó la reconstrucción
o rehabilitación de varios mercados de los distritos
de Banda Aceh, Aceh Besar, Aceh Jaya y Pidie, lo que ayudó
a muchas personas a retomar su actividad.
Por toda la provincia de Aceh, las Sociedades Nacionales de
la Cruz Roja y la Media Luna Roja de Australia, Francia, Malasia
y Noruega vienen trabajando con las comunidades para ayudarles
a recuperar sus actividades económicas y sus fuentes
de ingresos.
Bob McKerrow, Jefe de la Delegación de la Federación
Internacional en el país, declara: “Ayudar a salvar
vidas y mejorar las condiciones de vida forman parte del núcleo
de la misión de la Cruz Roja y la Media Luna Roja. Siempre
bregaremos por mantener viva la llama de la esperanza... ayudando
a la gente con compasión humanitaria para que retome
su vida normal con dignidad.”
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igual que millares de damnificados de la devastada Banda
Aceh, actualmente, Usman trata de recomponer su vida.
Gracias al programa de medios de subsistencia de la filial
francófona de la Cruz Roja Belga ya tiene una nueva
barca. (p15213)
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“La
costura es un buen negocio y me ayuda mucho para mantener
a mi familia”, afirma Nuraini. Ella. abrió
una tienda de costura hace tres meses con apoyo del programa
de donaciones en efectivo de la Cruz Roja Británica
y la Cruz Roja Indonesia (Palang Merah Indonesia, PMI).
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Las
actividades de dinero por trabajo abarcaron el desescombro,
la nivelación del terreno y la rehabilitación
de pequeño caminos, así como las tareas
de drenaje necesarias para la reconstrucción de
viviendas y otras infraestructuras. (p15219)
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“Ayudar
a salvar vidas y mejorar las condiciones de vida forman
parte del núcleo de la misión de la Cruz
Roja y la Media Luna Roja. Siempre bregaremos por mantener
viva la llama de la esperanza... ayudando a la gente con
compasión humanitaria para que retome su vida normal
con dignidad.” (p15220)
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