Yanti
va hacia su casa en el centro de alojamiento temporal de Walubi
donde vive con su familia desde que el tsunami de 2004 destruyera
su casa.
Por el camino se encuentra con Putri, la hija de su vecino que
se está lavando las manos. “¿Usas jabón?”,
le pregunta Yanti.
Putri sonríe, le contesta con un gran “sí”
y se va corriendo a jugar con sus amigos.
Yanti forma parte de un nuevo grupo de trabajadores comunitarios
que está al frente de los esfuerzos de la Cruz Roja para
promover la higiene y el saneamiento en comunidades de toda
Aceh.
“Les aliento a lavarse las manos con jabón después
de haber usado la letrina. También a que tapen los alimentos
que cocinaron para preservarlos. Me escuchan con atención
y tratan de seguir mis instrucciones. No es la primera vez que
oyen estos mensajes”, comenta.
La Sociedad Canadiense de la Cruz Roja ya impartió formación
sobre transformación participativa para la higiene y
el saneamiento (PHAST por su sigla en inglés) a casi
114 voluntarios de salud comunitaria. En dicha formación
se utilizan métodos y herramienta innovadores para promover
la higiene, el saneamiento y la gestión comunitaria de
las instalaciones de agua y saneamiento.
“El enfoque de la PHAST se basa en que no se puede lograr
ningún cambio de conducta duradero sin que la gente entienda
y comprenda, lo que requiere sensibilidad cultural y una apropiada
educación para la salud. En el método de formación
que aplica la Cruz Roja se utilizan herramientas visuales y
muy participativas como narrar cuentos”, señala
Meiry Nasution, Coordinadora de Promoción de la Higiene
de la Sociedad Canadiense de la Cruz Roja.
La Sociedad Canadiense de la Cruz Roja combina la formación
sobre PHAST con las instalaciones sanitarias que tanto se necesitan
para más de 16.000 personas que viven en los 12 centros
de alojamiento temporal de toda Aceh. Esta labor abarca la construcción
de baños, lavaderos y letrinas, teniendo en cuenta cuestiones
de seguridad para las usuarias (luz, cerraduras y bolsas sanitarias
para compresas higiénicas), así como la construcción
de fosas sépticas y el suministro de materiales de limpieza.
“Después del tsunami hubo un aumento de casos de
dolor de estómago y diarrea pero incluso antes, sufríamos
de sarna y otras enfermedades de la piel. Las intervenciones
de instituciones como la Sociedad Canadiense de la Cruz Roja
nos ayudaron a reducir eso. Gracias a la formación sobre
PHAST, ahora sé que mis hijos pueden contraer esas enfermedades
de la piel si van al baño que está frente a casa
y luego juegan cerca de ese lugar”, cuenta Dahaiyar que
acaba de terminar el curso.
Yanti, su amiga Mala y otros trabajadores de salud comunitaria
de Walubi congregan a toda la comunidad una vez al mes para
limpiar el centro de alojamiento temporal. Yanti prepara la
lista de las tareas de cada uno en esa jornada de servicio comunitario
que aquí llaman Gotong Royong.
“Me gusta ver la barraca limpia. Aunque no nos pagan salario,
lo hacemos por nuestra comunidad. En la formación aprendí
lo que hace falta para que mi comunidad sea mejor y más
segura”, afirma Mala.
“Los trabajadores de salud comunitaria son voluntarios
y la piedra angular de nuestros esfuerzos para aportar una atención
de salud de calidad a la gente y cambiar sus hábitos
en lo que respecta a la salud y la higiene. El tsunami nos abrió
una venta para aumentar el nivel de higiene y saneamiento”,
dice Natalie Jette, Delegada de Agua y Saneamiento de la Sociedad
Canadiense de la Cruz Roja en Aceh.
|
 |
 |
|
Meriy
Nasution, Coordinadora de Promoción de la Higiene
de la Sociedad Canadiense de la Cruz Roja, explica las
causas de enfermedades fecales-orales en un curso de formación
sobre transformación participativa para la higiene
y el saneamiento (PHAST). (p15547)
|
|
|
|
|
 |
|
Una
voluntaria de salud comunitaria se lava las manos antes
de preparar la comida para su familia. (p15548)
|
|