Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC)
Búsqueda :

Noticias
 
IMPRIMIR
Página de inicio
Noticias
Comunicados de prensa
Discursos
Artículos de opiníon
Audio y vídeo
La recuperación sigue siendo el mayor reto para los damnificados por el terremoto de Pakistán
5 de abril de 2007
Azmat Ulla, Jefe de la Delegación de Pakistán de la Federación Internacional
Hace un mes, la Media Luna Roja de Pakistán y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja descargaron el último camión de suministros de socorro para los damnificados por el terremoto de octubre de 2005.

Era el punto final de la gran “operación invernal” de nueve semanas en la que se suplieron las necesidades inmediatas de refugio de más de 127.000 personas vulnerables que viven en zonas apartadas y cubiertas de nieve de la Provincia de la Frontera Noroccidental y la zona de Cachemira administrada por Pakistán.

También fue el punto final de nuestras mayores distribuciones de suministros de socorro, lo que implica que ahora, la Federación puede centrar toda su atención en la recuperación y la rehabilitación de las zonas de Pakistán afectadas por el terremoto.

Huelga decir que la Media Luna Roja de Pakistán mantendrá existencias de suministros de socorro de emergencia para prestar asistencia en la eventualidad de futuros desastres tales como deslizamientos de tierra o inundaciones, pues la preparación en previsión de desastres es una de las piedras angulares de la mayor seguridad de las comunidades.

Ahora bien, para millares de personas cuya vida fue destrozada por el terremoto de 2005, ha llegado la hora de salir adelante y forjarse un futuro mejor.

El año pasado, se desplegaron esfuerzos de socorro y recuperación simultáneamente y, desde que sobrevino el desastre, más de 1.100.000 personas recibieron asistencia del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.

La Federación Internacional también se enorgullece de haber protegido a decenas de miles de personas vulnerables durante dos inviernos consecutivos mediante la distribución de 70.000 tiendas de campaña de invierno y otros 35.000 “refugios cálidos” que los damnificados podían montar e instalar por sí mismos.

Cabe señalar que toda esta labor se hizo con la participación directa de las comunidades. Trabajamos muy duro para incorporar a los damnificados en el proceso de socorro y recuperación, escuchando lo que tenían que decir, adaptando nuestra asistencia en consecuencia y alentándoles a tomar las riendas de la reconstrucción de sus vidas. La información que hemos recibido indica que ese método da resultado.

Recientemente, la Cruz Roja y la Media Luna Roja hicieron una encuesta en la que se preguntó a los damnificados qué tipo de asistencia esperaban recibir en los próximos cinco años. La aplastante mayoría dijo que quería más capacitación profesional, lo que traduce el firme propósito de recuperar los propios medios de subsistencia.

Habida cuenta de ello, la Federación Internacional y la Media Luna Roja de Pakistán elaboraron nuestros programas de recuperación que incluyen una vigorosa participación comunitaria y el compartir de conocimientos.

Por ejemplo, actualmente, está en marcha un proyecto de agua y saneamiento para abastecer a 160.000 personas de agua potable y apta para el consumo. Casi 80.000 personas ya se benefician de los sistemas de suministro de agua que fueron reparados o reconstruidos por la Cruz Roja y la Media Luna Roja.

Pero estamos proporcionando mucho más que cañerías y tanques de almacenamiento, pues también dotamos a la gente de la pericia y las competencias necesarias para ocuparse del mantenimiento y la reparación de esos sistemas.

En el marco del programa de recuperación, especialistas en agricultura ya capacitaron y asesoraron a más de 4.000 personas en rotación de cultivos y medios para aumentar el rendimiento de las cosechas.

En una región sujeta a inviernos largos y crudos, así como a veranos de lluvias torrenciales, esta clase de información es sumamente valiosa para los agricultores. Además de la capacitación, la Federación Internacional asistió a casi 4.500 familias de agricultores proporcionándoles semillas y fertilizantes para dos ciclos de cosecha.

Los damnificados por el terremoto, nos dijeron que esa ayuda para sus medios de subsistencia era la más importante que habían recibido el primer año después del desastre.

En el proceso de reconstrucción también se tendrán en cuenta sus opiniones. Mientras que el gobierno ayuda a reconstruir las casas, la Cruz Roja y la Media Luna Roja trabajan con las comunidades para reparar más de 40 edificios de utilidad pública: establecimientos de enseñanza, puestos de salud y centros comunitarios y profesionales.

Por ejemplo, en el primer proyecto se construirá un colegio para chicos en la zona de Cachemira administrada por Pakistán que fue destruido por el terremoto. Se pidió al personal y los estudiantes que dieran su parecer sobre la reconstrucción y esos aportes fueron cruciales para garantizar que los planos fueran apropiados y se ajustaran a las necesidades a largo plazo.

Además de los esfuerzos de recuperación, está en marcha la labor relativa a la preparación en previsión de desastres. Se imparte formación a los damnificados para afrontar futuras catástrofes y en pueblos de todo el país se están creando comités de dicha preparación.

Tras haber llevado a cabo la mayor operación de emergencia de toda su historia, la Media Luna Roja Pakistaní también está aumentando su dotación de personal experimentado y voluntarios capacitados a escala comunitaria.

El objetivo de todos estos esfuerzos es asegurarse que las comunidades vulnerables de Pakistán estén preparadas para desenvolverse frente a otros desastres y listas para afrontar cualquier peripecia que les depare el futuro.
En regiones remotas o aisladas a causa de la nieve a las que no pudo accederse por carretera, la Federación Internacional y la Media Luna Roja de Pakistán distribuyeron los suministros con un helicóptero. En la imagen, voluntarios locales de la Media Luna Roja de Pakistán y personal de la Federación Internacional descargan chapas onduladas de hierro galvanizado de un helicóptero. (p15551) (Nathan Cooper/Cruz Roja Americana)
En regiones remotas o aisladas a causa de la nieve a las que no pudo accederse por carretera, la Federación Internacional y la Media Luna Roja de Pakistán distribuyeron los suministros con un helicóptero. En la imagen, voluntarios locales de la Media Luna Roja de Pakistán y personal de la Federación Internacional descargan chapas onduladas de hierro galvanizado de un helicóptero. (p15551) (Nathan Cooper/Cruz Roja Americana)
ENLACES RELACIONADOS
Terremoto de Pakistán
Galería de fotos
Más noticias
En el pueblo de Bojri, unos niños reciben clases de inglés en el exterior. El terremoto dañó o destruyó aproximadamente 6.300 instituciones de educación. De acuerdo con el organismo pakistaní responsable de la reconstrucción y rehabilitación después de los terremotos (Earthquake Reconstruction and Rehabilitation Authority (ERRA)), cerca del 90 % de estas instituciones vuelve a funcionar actualmente, aunque muchas de ellas lo hacen en el exterior o en estructuras provisionales, como tiendas de campaña. (p15561) (David Beber/The Times)
En el pueblo de Bojri, unos niños reciben clases de inglés en el exterior. El terremoto dañó o destruyó aproximadamente 6.300 instituciones de educación. De acuerdo con el organismo pakistaní responsable de la reconstrucción y rehabilitación después de los terremotos (Earthquake Reconstruction and Rehabilitation Authority (ERRA)), cerca del 90 % de estas instituciones vuelve a funcionar actualmente, aunque muchas de ellas lo hacen en el exterior o en estructuras provisionales, como tiendas de campaña. (p15561) (David Beber/The Times)
Una niñita mira fuera de una tienda de campaña en la ciudad de Balakot, Pakistán noroccidental, que aún se está recuperando de los efectos del terremoto de octubre de 2005. (p15593) (David Bebber/The Times)
Un niño mira fuera de una tienda de campaña en la ciudad de Balakot, Pakistán noroccidental, que aún se está recuperando de los efectos del terremoto de octubre de 2005. (p15593) (David Bebber/The Times)
Un trabajador de salud de la Cruz Roja vacuna a un niño en Thalus, pueblo del valle de Allai, Pakistán noroccidental. Desde que se iniciara la operación, el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja ha brindado atención primaria de salud a cerca de medio millón de personas en la Provincia de la Frontera del Noroeste y en la región de Cachemira administrada por Pakistán. (p15594) (David Bebber/The Times)
Un trabajador de salud de la Cruz Roja vacuna a un niño en Thalus, pueblo del valle de Allai, Pakistán noroccidental. Desde que se iniciara la operación, el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja ha brindado atención primaria de salud a cerca de medio millón de personas en la Provincia de la Frontera del Noroeste y en la región de Cachemira administrada por Pakistán. (p15594) (David Bebber/The Times)

IMPRIMIR