El
próximo 8 de mayo se celebrará el Día Mundial
de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. El tema de este año
es “Juntos por la humanidad” y las Sociedades Nacionales
del mundo entero organizarán actos y actividades para
subrayar la importancia de trabajar juntos a fin de lograr que
las comunidades vulnerables sean más seguras y estén
mejor preparadas. En la serie en cuatro partes para el 8 de
mayo reseñamos la ayuda que las asociaciones prestaron
a las comunidades de Maldivas para limpiar sus casas aisladas.
Muchos de nosotros damos por descontado que, una vez por semana,
podemos sacar la basura y los recipientes de reciclado a la
calle y que serán recogidos. Ahora bien en las Maldivas,
país de 1.200 islas pequeñas diseminadas por 1.000
kilómetros, la gestión de desechos domésticos
dista de haber sido simple. Y la tarea se volvió, prácticamente,
imposible tras el tsunami de hace dos años y medio en
el océano Índico.
“Antes del tsunami, la basura que no se podía quemar
iba a parar al agua o quedaba esparcida por terrenos y playas”
explica Jo Sanson, Representante de la Cruz Roja Australiana
en las Maldivas, y añade: “Después del tsunami
fue todavía peor porque había desechos peligrosos,
e incluso tóxicos, por todas partes.”
Gracias a un esfuerzo conjunto de la Cruz Roja Australiana y
la Sociedad Canadiense de la Cruz Roja se ha progresado muchísimo
en la limpieza de 74 de las islas más afectadas. En 55
islas ya se han quitados 28.000 metros cúbicos de desechos
en el marco del programa de limpieza y gestión sostenible
de desechos cuyo valor asciende a 11,3 millones de francos suizos
(USD 9,4 millones o € 6,9 millones). Se prevé terminar
de limpiar las islas restantes a mediados de 2007.
“Antes no me había dado cuenta de la cuestión
de la basura pero ahora sé que en Maldivas, indudablemente,
es el mayor problema para la salud y el medio ambiente. Hasta
ahora, no había habido modo de ocuparse de toda esa basura”,
comenta Inaya Abdurraheem, funcionario de proyectos del Ministerio
de Medio Ambiente de Maldivas.
El programa incluye la construcción de centros de gestión
de desechos en cada isla para alentar a la comunidad a separar
aquellos orgánicos, los materiales reciclables y otra
basura.
“Antes, nuestra isla estaba tan sucia que olía
mal. La asesoría y la asistencia de la Cruz Roja ayudarán
a mantenerla limpia. Trataremos de hacer lo mejor que podamos
y si cada uno hace un poquito entre todos será más
fácil lograrlo”, comenta Hussain Rafeen, habitante
de Naalaafushi.
Fomento de la sostenibilidad
Jo Sanson también trabaja con las comunidades para establecer
planes de gestión sostenible de desechos. “Aquí,
compostar y reciclar es verdaderamente una idea nueva”,
explica.
“Es alentador ver lo rápido que algunas comunidades
adhieren a este programa y el impacto que tiene en sus islas.
La basura que antes se alineaba en las playas, ahora se concentra
en una zona determinada y se clasifica.”
Los centros cuentan con un espacio central donde la gente lleva
la basura y la separa: plástico, metales y desechos peligrosos.
La materia orgánica se composta o se quema.
En este país de islas, encontrar medios inocuos de eliminar
la basura, así como aprender a reciclar y compostar no
sólo implica promover un entorno saludable, sino también
apoyar el turismo y la economía, y ayudar a proteger
los delicados arrecifes de coral. Asimismo, es un excelente
ejemplo de que el trabajo en común puede aportar una
verdadera diferencia en la vida de la gente.
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La
idea de compostar y reciclar es verdaderamente nueva en
las Maldivas. (p15656)
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Después
de tsunami había desechos peligrosos, e incluso
tóxicos, por todas partes. (p15658)
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Gracias
a un esfuerzo conjunto de la Cruz Roja Australiana y la
Sociedad Canadiense de la Cruz Roja se ha avanzado muchísimo
en la limpieza de 74 de las islas más castigadas.
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