En
cuclillas sobre un gran depósito de hormigón,
N. Kahawita comprueba a través de una trampilla el nivel
del agua en la oscuridad por debajo de él. Cerca, Upul
Baduge abre una válvula para que el agua fluya desde
el depósito a un sistema de depuración. Desde
aquí, el agua se bombea 50 pies en vertical a una torre
de agua de hormigón situada sobre una colina que domina
el paisaje circundante.
Aunque poseen experiencia, ni Kahawita ni Baduge son ingenieros
hidráulicos. Son miembros de una organización
comunitaria (Community based Organization, CBO) establecida
por la Cruz Roja y la National Water Supply and Drainage Board
(NWSDB) para ejecutar un proyecto de abastecimiento de agua
en Seenimodera, en el sur de Sri Lanka.
Kahawita dirige la CBO, a través de la cual se abastece
de agua potable a 275 viviendas en cinco pueblos. En estos pueblos
viven familias reasentadas allí después del tsunami,
además de los habitantes que ya residían en ellos.
Los once miembros de la CBO proceden de la comunidad. Técnicos
de la Cruz Roja Australiana y de la NWSDB les impartieron formación
y supervisaron su labor. Siete meses después, manejan
y mantienen el sistema como expertos.
El objetivo del proyecto es que la comunidad se haga cargo de
sus propios recursos. La CBO es responsable de fijar los precios,
manejar y mantener los equipos, contratar y pagar a los empleados
para que el proyecto siga su curso, y educar a la comunidad
en materia de agua.
Los miembros de la CBO esperan comenzar a enviar facturas y
pagar a los empleados este mes. Se ha celebrado una reunión
comunitaria para decidir conjuntamente cuánto cobrar
por cada unidad de agua consumida y cuánto costará
a cada familia adquirir e instalar el contador.
“Hemos recaudado ya 400.000 rupias para contadores. Esperamos
comprarlos e instalarlos en las próximas semanas. Parte
del dinero se utilizará también para pagar los
salarios a los tres empleados que hemos contratado recientemente”,
explica Upul Baduge, que actúa como tesorero de la CBO.
La Cruz Roja Australiana ha financiado y construido el sistema
completo de abastecimiento de agua con ayuda de la Cruz Roja
de Sri Lanka y la NWSDB. Ha sido una inmensa tarea consistente
en la construcción de una planta de tratamiento de agua
de alta tecnología, una torre de agua de capacidad de
100.000 litros y un depósito con capacidad para almacenar
50.000 litros de agua subterránea. Además, se
han instalado 10 km de tuberías de polietileno de alta
calidad para abastecer de agua a todas las viviendas. El sistema
posee capacidad para bombear diariamente hasta 245.000 litros
de agua subterránea procedentes de dos pozos perforados.
El agua pasa por la planta de tratamiento y posteriormente se
dirige a la torre de agua, desde donde puede abastecerse a las
viviendas.
“El sistema se ha diseñado teniendo en cuenta a
la comunidad. Se han asegurado una fácil operación
y un mantenimiento reducido durante un período de hasta
50 años”, explica Barry Armstrong, Coordinador
de la Cruz Roja Australiana en Sri Lanka.
Desde que se estableciera inicialmente la comunidad de Seenimodera,
el agua ha planteado un importante problema para sus habitantes.
Antes del tsunami, las personas que vivían allí
recurrían al agua de un pozo situado a un kilómetro
de sus viviendas. A veces tenían que pagar para que camiones
cisterna o taxis de tres ruedas les trajeran el agua, o cargar
con bidones por la empinada ladera.
“Además, el agua estaba turbia y tenía un
alto contenido de hierro”, observa Pritesh Shah, Delegado
de Agua y Saneamiento de la Cruz Roja Australiana. “Hemos
perforado nuevos pozos, y el proceso de depuración reduce
el contenido de hierro."
Para Ramyalatha Piyadasa, ama de casa, que salga agua del grifo
de su casa es un lujo y una de las mejores cosas que le han
ocurrido desde el tsunami.
“Solíamos tardar horas en ir y venir y traer suficiente
agua para cubrir las necesidades familiares. Los cuatro miembros
de nuestra familia teníamos que hacer cola y llenar los
bidones, que después transportábamos todo el camino
cuesta arriba”, explica. “Ahora disponemos de agua
suficiente, también para nuestro jardín. Por primera
vez puedo sembrar flores e incluso cultivar verduras."
La Cruz Roja brindará apoyo a la CBO de Seenimodera durante
un año más para garantizar que la comunidad posea
suficiente experiencia y seguridad para dirigir adecuadamente
el sistema hacia el futuro.
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N.
Kahawita comprueba el nivel del agua en el nuevo depósito
de almacenamiento de agua subterránea de su comunidad,
cuya capacidad es de 50.000 litros. Kahawita es el jefe
de la organización comunitaria de Seenimodera,
establecida para dirigir y mantener un nuevo sistema que
abastece de agua potable a 275 viviendas en cinco pueblos.
(p15772)
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Upul
Baduge, miembro de la organización comunitaria,
comprueba los equipos en la planta de depuración
de agua en Seenimodera. La Cruz Roja Australiana ha financiado
y construido el sistema completo de abastecimiento de
agua con la ayuda de la Cruz Roja de Sri Lanka y la National
Water Supply and Drainage Board (NWSDB). La organización
comunitaria es responsable de fijar los precios, manejar
y mantener el sistema, contratar y pagar a los empleados
para que el proyecto siga su curso, y educar a la comunidad
en materia de agua. (p15773)
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| Para
Ramyalatha Piyadasa, que salga agua del grifo de su casa
es un lujo y una de las mejores cosas que le han ocurrido
desde el tsunami. “Solíamos tardar horas
en ir y venir y traer suficiente agua para cubrir las
necesidades familiares”, explica. “Ahora disponemos
de agua suficiente, también para nuestro jardín.
Por primera vez puedo sembrar flores e incluso cultivar
verduras." (p15774) |
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