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Líbano: osadía y precaución para evacuar civiles del campamento de Nahr-el-Bared
5 de junio de 2007
Hasna’a Sa’adeh, Trípoli, y Saleh Dabbakeh, Amman
En el campamento de refugiados palestinos de Nahr el-Bared, cerca de Trípoli, Líbano septentrional, prosiguen los combates sin tregua entre grupos armados islámicos y el ejército libanés. Según fuentes de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, en el campamento hay aún miles de civiles. Trabajando en estrecha colaboración y las 24 horas, voluntarios de la Media Luna Roja Palestina (MLRP) y la Cruz Roja Libanesa (CRL) socorren a las familias dentro del campamento y evacuan a los heridos. Esta coordinación esencial permitió ayudar a miles de personas a dejar el campamento en condiciones de seguridad.

Roger Pavitos, director del servicio de ambulancias de la filial de Trípoli de la CRL pensaba haberse acostumbrado a ver cadáveres y el sufrimiento de los heridos, pues lleva más de 10 años de voluntario. Sin embargo, no logra explicarse por qué le afectó tanto aquel niño en particular; tenía cuatro años, no estaba herido ni enfermo sino en estado de shock después de tres días de pesados bombardeos y furiosos combates en el campamento palestino de Nahr-el-Bared.

Colgado a su padre que quería que fuera evacuado con otros niños, no dejaba que nadie lo separara de él ni que se lo llevara. Por motivos de seguridad, el padre, que partía del campamento en un convoy de vehículos civiles, deseaba confiar a su hijo a la CRL durante el peligroso recorrido de cinco kilómetros hasta el cercano campamento palestino de Baddawi y, una vez allí, lo recogería.

Finalmente, Roger logró llevarse al niño; podía sentir lo asustado que estaba porque se abrazaba a él con todas sus fuerzas. No pudo sino pensar en sus dos hijos, uno de los cuales tiene la misma edad que aquel niño. Lo llevaba como si fuera su propio hijo. Agotado, el niño se tranquilizó al sentir el cariño de Roger y ambos partieron para Baddawi. La ambulancia de la CRL llegó a salvo a Baddawi, y el niño volvió a reunirse con su padre en el recinto de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestina en Oriente Próximo (UNRWA por su sigla en inglés) que lleva décadas socorriendo a millones de palestinos refugiados en varios países de Oriente Medio, entre ellos, el Líbano.

“Aquel día, en coordinación con la MLRP pudimos evacuar a Trípoli y el campamento de Baddawi a 450 personas, principalmente, niños y ancianos. Cuando uno trata de salvar vidas en medio de los combates, no hay tiempo de descansar”, cuenta Roger.

Una amplia sonrisa ilumina su rostro cuando se le pregunta si tiene miedo debido a las condiciones arduas y peligrosas en las que trabaja. “El peligro me hace más precavido. Planificamos cada paso meticulosamente. Tenemos que seguir vivos pues tenemos que pensar en nuestras propias familias. Pero también tenemos que proteger la vida de quienes tratamos de salvar. Tenemos que ser intrépidos y cuidadosos para evacuar a la gente hacia un lugar seguro”, explica.

La coordinación entre la MLRP, que trabaja dentro del campamento, y la CRL que lo hace fuera, es vital. Abundan los casos de personas que fueron salvadas gracias a esa colaboración.

Un día, voluntarios de la CRL estaban acogiendo a varias personas heridas, enviadas por la MLRP que debían ser evacuadas a Baddawi y una residente de Nahr-el-Bared se cayó cerca de la ambulancia. A pesar de que estaba sana y en forma, Fatima Ghoneim, de 30 años, no podía seguir caminando debido al temor y el shock. Les pidió a los voluntarios que se la llevaran pero ellos dudaron porque estaban allí para evacuar heridos. ¿Cómo justificar que habían sacado a una persona sana? Pero las escenas de julio y agosto de 2006 durante las hostilidades en el Líbano y los gritos de ayuda de la gente traumatizada aún estaban vivos en su memoria.

Condoliéndose de Fatima, un voluntario le abrió la puerta trasera de la ambulancia. Pocos minutos después, más de 20 personas se abarrotaban en el vehículo. Los llevaron a Al-Minyeh, ciudad libanesa de las cercanías, donde estarían al seguro pues sus residentes estaban dispuestos a retribuir a sus hermanas y hermanos palestinos. No habían olvidado que durante el conflicto de julio, en Nahr-el-Bared les habían ofrecido amparo, comida y otras cosas que necesitaban. Ahora, les retribuirían con la misma gentileza y solidaridad.

Los residentes de Al-Minyeh acogieron a unos 3.000 palestinos. Según la MLRP y la CRL, en el campamento de Baddawi no hay suficiente lugar, agua, alimentos y electricidad debido a la afluencia de los desplazados por los combates en Nahr-el-Bared.

Roger se reservó un poco de tiempo para hablar con los evacuados y le reconfortó escuchar su gratitud con la MLRP y la CRL. “Oramos por ustedes constantemente. Sabemos que ponen su vida en peligro para salvar las nuestras. Todos nosotros lo apreciamos”, le dijo Fatima. Las manifestaciones de solidaridad entre voluntarios de la Cruz Roja y la Media Luna Roja abundaron tanto dentro como fuera del campamento.

Durante el trayecto, Omar Khalil, un palestino de Nahr-el-Bared, jefe de una familia de 13 personas, dijo que no encontraba palabras para agradecer a ambas Sociedades Nacionales y explicó: “Los voluntarios de la Media Luna Roja Palestina tuvieron que echar abajo una pared de nuestra casa para rescatarnos de los escombros. Dos de nuestros hijos se perdieron en medio de la confusión. La Cruz Roja Libanesa logró evacuarnos a todos, incluido mi hijo discapacitado, encontrar a los dos que se habían perdidos y traerlos de vuelta. Recién cuando estábamos en la ambulancia que nos evacuó pude ver una sonrisita en el rostro de mis hijos.”

Más de 50 voluntarios de la CRL participaron en la operación de socorro y evacuación de Nahr-el-Bared. Dentro del campamento, la MLRP tuvo que trasladar su clínica pues estaba demasiado cerca de la línea de fuego.

La intervención del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja frente al drama de los civiles fue rápida y estuvo bien coordinada. La MLRP proporcionó artículos alimentarios, equipos médicos y paramédicos enviados por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y la CRL a Nahr-el-Bared, Baddawi y Al-Minyeh para socorrer en la mayor medida posible a los necesitados. La MLRP asumió las tareas de evacuar a heridos y enfermos, y organizar la distribución de medicamentos y artículos alimentarios a los residentes de ambos campamentos.

Además, en el de Baddawi, inició actividades de apoyo psicológico para más de 150 niños refugiados.

Según Ayad Al-Munther, funcionario de información de la CRL, su organización trasladó pacientes a Safad y otros hospitales. “La Cruz Roja Libanesa sigue en alerta máxima para prestar la asistencia que haga falta.”

Desde que estallaran los combates, el CICR, la MLRP y la CRL proporcionaron a los refugiados de Nahr el-Bared más de 40 toneladas de pan y otros alimentos, unos 121.000 litros de agua potable, 800 paquetes de artículos de higiene y 44.000 velas.

También prestaron ayuda a quienes huyeron al campamento cercano de Baddawi y otros campamentos palestinos de Saida, Tyre y la región de Bekaa.
Más de 50 voluntarios de la CRL participaron en la operación de socorro y evacuación de Nahr-el-Bared. Dentro del campamento, la MLRP tuvo que trasladar su clínica pues estaba demasiado cerca de la línea de fuego. (p15811)
Más de 50 voluntarios de la CRL participaron en la operación de socorro y evacuación de Nahr-el-Bared. Dentro del campamento, la MLRP tuvo que trasladar su clínica pues estaba demasiado cerca de la línea de fuego. (p15811)
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Un voluntario de la Cruz Roja Libanesa con una refugiada palestina de Nahr el-Bared. (REUTERS/Mohamed Azakir/courtesy www.alertnet.org)
La MLRP asumió las tareas de evacuar a heridos y enfermos, y organizar la distribución de medicamentos y artículos alimentarios a los residentes de ambos campamentos. Además, en el de Baddawi, inició actividades de apoyo psicológico para más de 150 niños refugiados. (p15814)
La MLRP asumió las tareas de evacuar a heridos y enfermos, y organizar la distribución de medicamentos y artículos alimentarios a los residentes de ambos campamentos. Además, en el de Baddawi, inició actividades de apoyo psicológico para más de 150 niños refugiados. (p15814)
Condoliéndose de Fatima, un voluntario le abrió la puerta trasera de la ambulancia. Pocos minutos después, más de 20 personas se abarrotaban en el vehículo. (p15813)
Condoliéndose de Fatima, un voluntario le abrió la puerta trasera de la ambulancia. Pocos minutos después, más de 20 personas se abarrotaban en el vehículo. (p15813)
Según fuentes de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, en el campamento hay aún miles de civiles. Trabajando en estrecha colaboración y las 24 horas, voluntarios de la Media Luna Roja Palestina (MLRP) y la Cruz Roja Libanesa (CRL) socorren a las familias dentro del campamento y evacuan a los heridos. Esta coordinación esencial permitió ayudar a miles de personas a dejar el campamento en condiciones de seguridad. (p15812)
Según fuentes de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, en el campamento hay aún miles de civiles. Trabajando en estrecha colaboración y las 24 horas, voluntarios de la Media Luna Roja Palestina (MLRP) y la Cruz Roja Libanesa (CRL) socorren a las familias dentro del campamento y evacuan a los heridos. Esta coordinación esencial permitió ayudar a miles de personas a dejar el campamento en condiciones de seguridad. (p15812)
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