Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC)
Búsqueda :

Noticias
 
IMPRIMIR
Página de inicio
Noticias
Comunicados de prensa
Discursos
Artículos de opiníon
Audio y vídeo
Avance concreto en Pakistán
8 de octubre de 2007
John Tulloch, Coordinador de Comunicaciones de la Federación Internacional en Pakistán, Mubashir Fida y Stacy Winston, reporteros de la Federación
Hace dos años, cuando un terremoto sacudió Pakistán, el concreto que se derrumbó causó muertes. Hoy en día, es signo de recuperación en numerosos sitios en construcción por toda la Provincia de la Frontera Norte y la zona de Cachemira, administrada por Pakistán.

“Uno de los mayores problemas eran los techos pesados. Hay pruebas de que los techos de concreto aplastan todo al caer”, explica Cormac Rooney, Coordinador de Reconstrucción, de la Federación Internacional, y añade que el mal diseño fue el motivo de que las estructuras resultaran tan mortales hace dos años.

“La estabilidad es un factor clave. Puede haber vigas y columnas de concreto pero si no están unidas como corresponde y sobreviene un terremoto, entonces, esa enorme cantidad de concreto inestable se derrumba... y el concreto mata”, puntualiza Rooney.

El 8 de octubre de 2005, pilares destrozados, enormes planchas venidas abajo y montañas de escombros dominaban el paisaje en las zonas más castigadas.

Los establecimientos de enseñanza fueron duramente golpeadas y 8.000 resultaron dañados o destruidos. Según estimaciones de la ONU, de los 73.000 muertos en el terremoto, 17.000 eran niños que estaban en las aulas aquella fatídica mañana de sábado.

La Media Luna Roja Pakistaní, apoyada por la Federación Internacional y múltiples donadores, participa en la reconstrucción de 17 escuelas e institutos en el marco del programa global de reconstrucción que abarca 42 proyectos. Rooney supervisa esos proyectos y tiene la firme determinación de que los edificios de las Cruz Roja y la Media Luna Roja sean seguros y estables.

Ya está en curso la construcción de nueve escuelas y hacia fin de año se establecerán 25 proyectos en total que comprenden escuelas primarias, escuelas medias, liceos, institutos y centros médicos.

Cuando sobrevino el terremoto, Muhammad Pervaiz, director de instituto, estuvo a punto de sufrir las trágicas consecuencias de una escuela mal diseñada.

Por entonces ejercía en Muzaffarabad y fue corriendo hasta la escuela a buscar a su hija de cinco años. El edificio estaba en ruinas y no había rastro de la niña. Mientras la buscaba frenéticamente entre los escombros, ayudó a rescatar otros niños y algunos de ellos murieron en sus brazos. Finalmente, alguien oyó llorar a su hijita y logró sacarla.

“Estaba muy pálida y pensé que se iba a morir pero cuando le di un poco de agua, me miró a los ojos y me dijo que tenía que ir a buscar su portafolio porque la maestra había mandado deberes”, recuerda.

Afortunadamente, la hija de Muhammad Pervaiz se repuso completamente y él se enorgullece de participar en el proceso de reconstrucción en su nuevo cargo de director del instituto para chicos de Garhi Dupatta en la zona de Cachemira, administrada por Pakistán.

Arrasada por el terremoto, la escuela se vuelve a construir con fondos del programa de reconstrucción de la Media Luna Roja Pakistaní y la Federación Internacional. Esta previsto terminar las obras en 2008 y la nueva escuela dispondrá de instalaciones para 500 alumnos. La estructura de concreto reforzado será mucho más resistente que la del edificio anterior que se derrumbó como un castillo de naipes.

Imran Yosuf, de 21 años, cursa tercero de ciencias políticas en Garhi Dupatta. En su pueblo hubo más de 500 muertos. A lo que se sumó la pérdida del instituto.

“Cuando vine y vi el edificio derrumbado me sentí deprimido y pensé que nadie lo reconstruiría; pero, ahora, la Media Luna Roja Pakistaní y la Federación Internacional lo están haciendo y espero que podamos cursar el último año en este edificio”, comenta Imran.

En el apartado pueblo de Mera Bakot en la zona de Cachemira administrada por Pakistán, prosiguen las obras de reconstrucción de una escuela media para chicas.

Mera Bakot fue devastado por el terremoto. Casas y edificios se derrumbaron, incluida la escuela, y murieron 240 de los 425 habitantes.
La mitad de las víctimas mortales eran niños.

Dos años después, la Media Luna Roja Pakistaní, la Federación Internacional y una ONG británica financian la reconstrucción de la escuela. Entre vecinos y alumnos cunden la agitación y el entusiasmo por la nueva escuela.

La participación de la comunidad es clave y, desde un principio, se consultó a los vecinos para asegurarse que la construcción fuera útil y sostenible. El contratista empleará a vecinos de la propia comunidad en las obras.

Gohar Khan, técnico de construcción de la Media Luna Roja Pakistaní comenta: “Me complace ayudar a los niños (de Mera Bakot) porque esta zona fue ignorada y, sobre todo, porque habiendo sido afectada por el terremoto, ahora, se impartirá una educación de calidad en locales seguros.”

Dos años después de la trágica pérdida de tantos coetáneos, los alumnos tienen grandes sueños acerca de lo que harán, gracias a la educación recibida.

“Yo quiero ser doctora, doctora del cerebro”, dice Nazia de nueve años. Shasita, de 12, concuerda y añade: “Yo quiero ser doctora y trabajar en mi pueblo.” Naseem, de 11, mira hacia la nueva escuela en construcción y afirma: “Yo quiero ser maestro.”

Poner en marcha los proyectos fue un largo proceso, no sólo porque era preciso esperar que los terrenos fueran asignados, los planos aprobados y los fondos confirmados, sino también porque había que ultimar la consulta con la comunidad.

Ahora bien, Khalid Kibriya, Secretario General, no ceja en el empeño de que las nuevas construcciones sean mejores que las anteriores y eso puede llevar tiempo.

“Fuimos a los sitios y hablamos con las comunidades y demás partes interesadas de la zona para garantizar que cada instalación que construyamos responda a las exigencias de la comunidad. No puede haber ningún elefante blanco”, asevera.

Khalid Kibriya considera que la decisión de la Media Luna Roja Pakistaní de centrarse en la reconstrucción de edificios comunitarios responde a la vocación de la Cruz Roja y la Media Luna Roja.

“Queríamos hacer algo que se ciñera más a nuestro mandato y, por eso, lo que hacemos se centra en las comunidades; queríamos contribuir a la reconstrucción de las comunidades. También pensamos que los proyectos seleccionados debían basarse en la comunidad”, añade.

El programa de reconstrucción es sólo una faceta de la labor que lleva a cabo la Media Luna Roja Pakistaní, apoyada por la Federación Internacional, para ayudar en la recuperación del terremoto. Las actividades de atención de salud, agua y saneamiento, y gestión de desastres forman parte de todo ese proceso. La labor aún no ha terminado pero tras dos años en la brecha, el avance es concreto.
(De izq. a der.) Shasita de 12 años, Naseem, de 11, y Nazia, de 9, están entusiasmados con la construcción de su nueva escuela. En el terremoto de 2005, su apartado pueblo de Mera Bakot en la zona de Cachemira, administrada por Pakistán, sufrió la pérdida de más de la mitad de sus habitantes, entre ellos, 50 estudiantes. (p16557)
(De izq. a der.) Shasita de 12 años, Naseem, de 11, y Nazia, de 9, están entusiasmados con la construcción de su nueva escuela. En el terremoto de 2005, su apartado pueblo de Mera Bakot en la zona de Cachemira, administrada por Pakistán, sufrió la pérdida de más de la mitad de sus habitantes, entre ellos, 50 estudiantes. (p16557)
ENLACES RELACIONADOS
Terremoto en Pakistán
Más noticias
Cormac Rooney, Coordinador de Reconstrucción, supervisa la colocación de las varillas de acero de una viga del edifico del instituto para chicos de Garhi Dupatta. “El concreto mata”, advierte, si las vigas no están bien unidas entre sí. (p16555)
Cormac Rooney, Coordinador de Reconstrucción, supervisa la colocación de las varillas de acero de una viga del edifico del instituto para chicos de Garhi Dupatta. “El concreto mata”, advierte, si las vigas no están bien unidas entre sí. (p16555)
Muhammad Pervaiz, director del instituto para chicos de Garhi Dupatta, cuya hijita tuvo estuvo a punto de morir en el terremoto del 8 de octubre de 2005. Afortunadamente, se recuperó completamente y a él le complace ver cómo su instituto va cobrando forma. (p16554)
Muhammad Pervaiz, director del instituto para chicos de Garhi Dupatta, cuya hijita tuvo estuvo a punto de morir en el terremoto del 8 de octubre de 2005. Afortunadamente, se recuperó completamente y a él le complace ver cómo su instituto va cobrando forma. (p16554)
Reunión comunitaria sobre la construcción de la escuela media para chicas en Mera Bakot. La participación de la gente del lugar, de alumnos a dirigentes comunitarios, es un elemento esencial del proceso de reconstrucción de establecimientos de enseñanza. (p16556)
Reunión comunitaria sobre la construcción de la escuela media para chicas en Mera Bakot. La participación de la gente del lugar, de alumnos a dirigentes comunitarios, es un elemento esencial del proceso de reconstrucción de establecimientos de enseñanza. (p16556)
IMPRIMIR