Atravesando
caminos muy bastos desde sus apartadas comunidades costeñas,
los vecinos manejaron durante cuatro horas para conocer las
nuevas orientaciones de su industria pesquera. Unos son pescadores,
otros funcionarios pesqueros enviados por el gobierno local
y el resto sabe poco y nada de esta actividad. En el grupo hay
una sola mujer.
Todos ellos están construyendo el nuevo futuro de la
isla de Simeulue, futuro en el que la pesca tradicional se combinará
con las últimas técnicas de piscicultura y cría
de peces. Un futuro en el que se propiciará una industria
sostenible y se protegerán los recursos para las generaciones
futuras.
La capacitación forma parte de un proyecto de medios
de subsistencia que lleva a cabo la Cruz Roja Australiana para
contribuir a que dichos medios sean sostenibles aplicando un
enfoque basado en la comunidad. El proyecto comprende cuatro
actividades: pesca; cultivo de cacao; recogida de verduras y
reposición de manglares.
“La pesca siempre fue importante para la gente de Simeulue.
Más de 80% de los hogares depende de ella para la alimentación,
la generación de ingresos o ambos”, explica Melissa
Bentivoglio, trabajadora de ayuda en medios de subsistencia
de la Cruz Roja Australiana.
“Primero tsunami y después un terremoto devastaron
la industria. El terremoto trastocó toda la isla; una
parte quedó un metro y medio más arriba que antes;
los arrecifes de coral murieron; los manglares fueron destruidos
y se perdió gran parte del hábitat pesquero. Los
pescadores se quedaron sin botes y aparejos. De un día
para otro perdieron sus medios de subsistencia.
Enfoque holístico
En el proyecto se aplica un enfoque holístico. Así,
por ejemplo, se vuelven a plantar manglares para reconstituir
el hábitat pesquero. Se imparte formación y se
ofrece apoyo técnico y material para crear una industria
pesquera que sea sostenible y tenga un verdadero potencial de
crecimiento. También se alienta a los isleños
a considerar otras ocupaciones.
“Un elemento importante de la capacitación es instruir
a los vecinos sobre la protección del medio ambiente
para que las futuras generaciones también dispongan de
recursos que les permitan ganarse el sustento. Antes del terremoto,
la industria ya atravesaba momentos difíciles”,
señala uno de los instructores de la Universidad de Medan.
Pescadores que no eran de la isla solían venir y detonar
explosivos para atrapar peces. Las aguas eran objeto de sobrepesca
y se destruían los arrecifes de coral destruían.
Además, los vecinos cortaban los manglares para hacer
fuego o fabricar tintas naturales para tejidos.”
“Lo curioso es que los pescadores no asociaban la disminución
de las reservas pesqueras con el deterioro de corales y manglares.
Pensaban que obedecía a algún orden natural. Este
es uno de los motivos principales de la gran importancia que
reviste esta. Además de capacitarles en piscicultura,
cría de mero, algas y cangrejos de fango se les imparte
formación sobre las condiciones ambientales que conlleva
una industria sana.”
Dawarlian, pescador de Gunung Putih, que asegura el sustento
de su esposa y sus dos hijos pequeños, está muy
entusiasmado con el potencial de la industria. “Ya me
gano algunos ingresos con la pesca y ahora estoy aprendiendo
mucho sobre la cría de peces y el control de enfermedades.
Empecé a pescar langostas en 1984 pero después
del terremoto las reservas se agotaron por el deterioro de los
arrecifes de coral. Me di cuenta de que tendría que probar
suerte en otra cosa si quería ganar un salario decoroso.”
Hacia la igualdad
Rosmaini, de 47 años, es la única mujer que asiste
a los cursos. “Antes del tsunami mi marido era pescador
pero ahora trabaja en proyectos de construcción. Tenemos
cinco hijos y todavía somos el sustento de tres de ellos.
Yo trabajo en los arrozales pero me gustaría dedicarme
a la cría de mero y algas. Gracias a esta formación,
ahora tengo algunos conocimientos y puedo empezar. Es importante
que gane más dinero para poder mandar a mis hijos a la
escuela.”
Los líderes locales están deseando que más
mujeres participen en la industria pesquera. En el marco del
proyecto se alienta vivamente a las mujeres a aprovechar la
oportunidad de hacerlo si les interesa y tienen capacidad para
ello. Dado que en los pueblos se gana poco, en muchos casos
es importante que hombres y mujeres trabajen para procurarse
mayores ingresos.
El gobierno indonesio y una organización internacional
están construyendo en Simeulue un centro de formación
profesional en pesca e industria pesquera que abrirá
sus puertas en 2008. El gobierno también proclamó
su intención de que la isla se convierta en una base
importante de cultura marina.
Terminada la formación, personal de la Cruz Roja Australiana,
la Cruz Roja Indonesia y el departamento pesquero local ayudará
a los participantes a instalar criaderos de algas, mero y cangrejos
de fango en cuatro pueblos de la costa. Además, les proporcionará
materiales y apoyo técnico para que construyan estanques
flotantes.
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Dawarlian,
pescador de Gunung Putih, empezó a criar peces
para mejorar sus medios de subsistencia. (p16527)
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Los
pescadores de Simeulue están aprendiendo nuevas
técnicas de piscicultura y cría de peces.
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| En
la formación, los pescadores aprenden a combinar
prácticas tradicionales y nuevas técnicas.
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