S.
Sumanawathi y su hijo caminan por su pequeño huerto,
frente a su casa, y Sumanawathi se detiene para recoger unas
judías verdes y quimbombó con los que preparar
un sabroso plato de verduras al curry para el almuerzo familiar.
Sumanawathi participa en un proyecto de huertos domésticos
en el distrito de Kalutara, en el sur de Sri Lanka, enmarcado
en un programa comunitario de salud más amplio que ejecutan
la Cruz Roja Española y la Cruz Roja de Sri Lanka en
diecinueve pueblos de este distrito. A través del proyecto
se proporcionan semillas y se imparte formación a familias
vulnerables, a fin de alentar a éstas a seguir una dieta
más nutritiva y equilibrada. “Todas las verduras
que consumimos ahora las cultivamos nosotros. Incluso hemos
podido compartir parte de la producción con parientes
y vecinos”, explica Sumanawathi.
El proyecto de los huertos domésticos lo dirigen comités
comunitarios de salud, muchos de cuyos miembros son beneficiarios
del proyecto. Cada comité recauda tasas de sus miembros.
El comité al que pertenece Sumanawathi, en Kalutara South,
espera utilizar los fondos recaudados para adquirir gafas para
los miembros necesitados de la comunidad y dirigir una clínica
móvil en el pueblo.
Después del tsunami de 2004 en Asia, la Cruz Roja de
Sri Lanka amplió espectacularmente sus programas de salud
y asistencia. Actualmente, estos programas abarcan actividades
de los ámbitos de la formación en primeros auxilios,
la salud comunitaria, el apoyo psicosocial, la salud pública
en emergencias y la sensibilización y prevención
en torno al VIH. Las inversiones más importantes se han
destinado a mejorar los programas de salud comunitarios. Actualmente
están en marcha en 13 distritos 14 programas de este
tipo, que reciben apoyo de 10 Sociedades asociadas de la Cruz
Roja.
En una región remota del distrito de Puttalam, en el
norte del país, la Cruz Roja de Sri Lanka dirige junto
con la Cruz Roja Japonesa un proyecto comunitario de salud que
está mejorando notablemente la salud y el bienestar de
los habitantes económicamente marginados de la región.
El proyecto se basa en tres pilares principales: mejoras en
la infraestructura de abastecimiento de agua y saneamiento,
mejoras en la situación alimentaria y fortalecimiento
de la capacidad de las estructuras comunitarias.
A 30 kilómetros al norte de Puttalam, cerca de una de
las antiguas zonas de combate de las fuerzas gubernamentales
y los Tigres de Liberación de Eelam Tamil (Liberation
Tigers of Tamil Eelam, LTTE), se encuentra el pueblo de Eluvankulam.
Después de un ataque, durante el largo conflicto, el
pueblo fue trasladado a un nuevo emplazamiento a dos kilómetros
de distancia. No obstante, como consecuencia de la caliza, el
agua de pozo en este nuevo lugar es salobre. La Cruz Roja tomó
cartas en el asunto y reparó el pozo del antiguo pueblo,
construyó una sala de bombas y ahora está instalando
una tubería para transportar el agua al nuevo pueblo.
En total se han construido o rehabilitado tres pozos comunitarios
en tres pueblos, además de torres de almacenamiento y
conductos de distribución. El nuevo sistema de abastecimiento
de agua beneficiará a 1.000 familias en los tres pueblos
de Eluvankulam, Rambaganayagama y Divulwewa.
El comité comunitario de salud de Eluvankulam supervisa
la construcción de la infraestructura de agua con la
ayuda de albañiles locales, y en el futuro cobrará
tasas mensuales a cada familia para cubrir los costos de mantenimiento
y de operación de la red. Además, se prevé
que cada familia contribuya a cubrir los costos de la instalación
de tuberías secundarias que conectarán las viviendas
con la red principal. La Cruz Roja ha establecido 52 comités
comunitarios de salud en las diferentes divisiones administrativas
locales del distrito. Junto con los voluntarios de la Cruz Roja,
estos comités impulsan en los pueblos los proyectos comunitarios
de salud.
Muchas familias beneficiarias del programa son extremadamente
pobres y viven sólo con los recursos más básicos.
Algunas carecen de servicios, lo que empujó a la Cruz
Roja a construir en los tres pueblos nuevos servicios para cerca
de 100 familias.
El proyecto de abastecimiento de agua y saneamiento se complementa
con un programa de promoción de la higiene y nutrición
dirigido a 45.000 personas. Voluntarios de la Cruz Roja visitan
9.000 hogares en todo el distrito y equipos compuestos por un
promotor comunitario de la salud y dos voluntarios de la Cruz
Roja de Sri Lanka dedican tres días a la semana a realizar
visitas a domicilio.
“Sensibilizamos acerca de problemas básicos de
higiene, como no lavar los alimentos o cocinar sobre el suelo.
Además, aconsejamos hervir el agua antes de beberla y
explicamos que no se deben dejar abiertos los depósitos
de agua, pues los mosquitos pueden reproducirse en ellos”,
explica Yamuna Amaranth, voluntaria de la Cruz Roja.
Aunque los voluntarios sólo pueden visitar a una misma
familia cada varios meses, el grado de conciencia de la comunidad
respecto de estas cuestiones ya ha aumentado notablemente.
“Ahora cubro todos los botes, las ollas, el raspador para
los cocos e incluso la piedra para moler, pues no quiero tener
gérmenes en los alimentos que cocino para mi familia",
observa Kusuma Rajapakse.
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En
el distrito de Puttalam, en el noroeste de Sri Lanka,
unos beneficiarios se registran para un proyecto comunitario
de salud de la Cruz Roja de Sri Lanka, apoyado por la
Cruz Roja Japonesa. El proyecto se basa en tres pilares
principales: mejoras en la infraestructura de abastecimiento
de agua y saneamiento, mejoras en la situación
alimentaria y fortalecimiento de la capacidad de las estructuras
comunitarias. (p16674)
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S.
Sumanawathi recoge verduras de su huerto doméstico
en el distrito de Kalutara, en el sur de Sri Lanka. El
proyecto de los huertos domésticos forma parte
de un programa comunitario de salud más amplio
que ejecutan la Cruz Roja de Sri Lanka y la Cruz Roja
Española en 19 pueblos del distrito. (p16675)
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