Se
llama Phuket Sunshine Village (Pueblo del Sol de Phuket),
y difícilmente podría imaginarse un nombre mejor.
En un extremo del paraíso turístico de Phuket,
en el sur de Tailandia, este complejo de seis casas finalmente
acogerá a hasta 144 niños, algunos de ellos huérfanos
o vulnerables como consecuencia del tsunami y otros que han
sufrido abusos en sus familias.
En un principio, la idea fue concebida por David Van Zandt,
un habitante de la zona, y sus compañeros del Lions Club
local. La propiedad inmobiliaria fue financiada por la Cruz
Roja Francesa. Childwatch, una respetada organización
no gubernamental tailandesa, dirige el centro, que abrió
sus puertas en julio.
“Decidimos que además de apoyar el socorro inmediato
queríamos ejecutar un proyecto a largo plazo para niños
víctimas del tsunami y niños necesitados",
observa Van Zandt. “Había muchas posibilidades
para obtener fondos, pero no poseíamos experiencia en
el cuidado de niños, por lo que nos pusimos en contacto
con Childwatch. Su compañero del Lions Club Frank Cotoure
conocía a otro miembro de este club en Marsella que,
a su vez, conocía al jefe de la delegación de
la Cruz Roja Francesa que entonces estaba aquí.”
La inversión de la Cruz Roja Francesa en la construcción
permite gastar directamente para niños todo el dinero
recaudado para la protección de niños por particulares.
Los costos mensuales para educación, alimentos, ropa
y otros gastos ascienden a aproximadamente 10.000 dólares
EE. UU. (7050 euros/11.800 francos suizos), aunque por el momento
el proyecto sólo funciona a media capacidad.
“La fundación Phuket Sunshine Village Foundation
dispone de fondos para mantener el proyecto durante tres o cuatro
años", observa David. "Ahora estamos preparando
nuestro plan de financiación decenal, que abarca actividades
de protección de la infancia y de otro tipo.”
El “pueblo” se compone de seis casas y varias “familias"
–grupos de hasta nueve niños a los que atiende
una “madre”–. Para imitar una familia real,
los niños de una “familia” que viven juntos
son de edades diferentes. Hay un espacio abierto para actividades
en el centro del pueblo, además de varias zonas de juego
y oficinas.
Además de huérfanos como consecuencia del tsunami,
Phuket Sunshine Village acoge a niños de familias disfuncionales
y niños que han sufrido abusos en sus familias, por lo
que la participación de la organización no gubernamental
Childwatch resulta vital.
Se alienta a las familias a mantener contacto con sus hijos
y salir con ellos una vez al mes. Los niños que carecen
de familia hacen una excursión mensual organizada por
la fundación.
Todas las actividades de la fundación giran en torno
a los niños. “Podríamos trabajar con plena
capacidad”, observa Supalak, “pero estamos en pleno
curso escolar y preferimos dejar a los niños en sus escuelas
locales para no interrumpir el proceso educativo."
Dentro de pocos meses, Phuket Sunshine Village acogerá
a 144 niños. Sus jóvenes vidas, que resultaron
desbaratadas por el tsunami de 2004, mejorarán enormemente.
|
 |
 |
|
Wanasiri
Taebanpakoon, directora del “pueblo” Phuket
Sunshine Village, con Mochana Pelaud, asistente de la
Cruz Roja Francesa, frente a una de las casas del proyecto.
(p16668)
|
|
|
|
|
 |
|
Un
pensativo niño del Phuket Sunshine Village. (p16669)
|
|
 |
|
Monjes
rezando durante la inauguración de Phuket Sunshine
Village. (p16670)
|
|
 |
|
| Representantes
de la Cruz Roja Francesa con niños de Phuket Sunshine
Village durante la ceremonia de inauguración. (p16671) |
|