Las lluvias monzónicas acrecientan el peligro para las personas vulnerables asentadas cerca de las laderas de las montañas en todo el país.
Durante la época de los monzones, los deslizamientos de tierra son un peligro constante en muchas partes de Bangladesh. No hay nada que detenga este fenómeno, agravado por la expansión de la tala de las laderas y de la colonización ilegal en tierras del Estado.
Desgraciadamente, en tales circunstancias, los pobres son siempre los más vulnerables.
Este año, en la primera quincena de julio, 16 personas perecieron debido a deslizamientos de tierra y al derrumbamiento de muros causados por las lluvias en tres localidades del distrito de Cox’s Bazaar; más de 450 familias tuvieron que desplazarse. Antes de terminar este artículo, llegó la noticia de que en los distritos de Comilla y Sirajganj han muerto otras tres personas por el derrumbe de paredes.
Víctimas
Tras recibir noticia de estos deslizamientos de tierra, el Ministerio de Alimentación y gestión de desastres transfirió de inmediato 7.335 francos suizos para que se distribuyeran a los afectados, junto con otro aporte financiero para las familias de cada una de las víctimas fatales. Además, transfirió alrededor de 1.500 francos suizos para obras de construcción y 50 toneladas de arroz para que también se distribuyeran a los afectados mientras esperan el reasentamiento en tierras más seguras.
Después de haber terminado la evaluación inicial, un equipo de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y de la Media Luna Roja de Bangladesh envió 60 cajas de galletas BP-5 y 350 paquetes familiares para las familias afectadas.
“En cuanto me enteré de los deslizamientos de tierra, corrí a la zona afectada y fui el primero en llegar”, cuenta Syed Alam, de 29 años, voluntario del programa de preparación en previsión de ciclones de la MLR de Bangladesh.
Temor
“Estaba oscuro y llovía tanto que al principio no podía ver casi nada, pero lo que vi después era aterrador”, añade Syed Alam.
“Vi gente sepultada por el barro y los escombros hasta la altura de la nariz. Incluso algunos niños pequeños. Recé por que estuvieran con vida.”
Syed Alam empezó a cavar de inmediato y logró rescatar a una mujer. No obstante, el resto de su familia ya había perecido antes que comenzara la operación de rescate. Junto con Mokhtar Ahmed y Nurul Alam, otros dos voluntarios, Syed Alam recuperó cuatro cadáveres, entre ellos, los de los tres hijos de la mujer rescatada.
Daños
Posteriormente, miembros del personal de la MLR de Bangladesh y funcionarios de las autoridades locales se unieron a los voluntarios. Al finalizar la operación de rescate, los pulmones de Syed Alam había sufrido tal daño que tuvo que permanecer hospitalizado tres días.
“Estos voluntarios abnegados y valientes arriesgaron sus vidas y actuaron de manera extraordinaria a la hora de rescatar y evacuar a cientos de familias para ponerlas a salvo, administrarles primeros auxilios, ayudarlas a enterrar a los muertos y a trasladar heridos a los hospitales”, señala Ahmad Sami, funcionario de gestión de desastres de la Federación Internacional.
Los esfuerzos de los voluntarios fueron muy apreciados por la población local, incluidas las autoridades.
Evacuación
En las montañas de Rangamati, al sudeste del país, viven unas 20.000 personas que son vulnerables a los deslizamientos de tierra durante la estación del monzón. Mediante anuncios por altavoces, funcionarios de información del distrito las instaron a partir de sus casas y buscar refugio en lugares más seguros.
Habida cuenta de la creciente frecuencia de desastres naturales en Bangladesh, la población está ansiosa por que el monzón de este año no sea otra catástrofe.
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Choza dañada por los deslizamientos de tierra en el subdistrito de Teknaf, Cox’s Bazaar. (p17933)
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| De izq. a der.: Mokhtar Ahmed, Syed Alam y Nurul Alam, voluntarios de la Media Luna Roja de Bangladesh con formación en tareas de rescate. (p17934) |
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