Medidas
para proteger la dignidad humana acordadas por la Conferencia Internacional
de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja
6
de diciembre de 2003
La XXVIII Conferencia Internacional de la Cruz Roja y de la Media
Luna Roja clausuró hoy sus deliberaciones con los compromisos
asumidos por los Estados Partes en los Convenios de Ginebra y el Movimiento
Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja de tomar, desde
ahora hasta la próxima Conferencia, que se celebrará
en 2007, una amplia gama de medidas para proteger la dignidad humana.
Más de 1.500 representantes de Gobiernos y miembros del Movimiento
Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja convinieron
en un Programa de Acción Humanitaria destinado a mejorar la
protección de las personas afectadas por los conflictos armados
y a reducir los efectos de los desastres y las enfermedades sobre
los grupos vulnerables.
"Esta Conferencia Internacional de la Cruz Roja y de la Media
Luna Roja, la primera del siglo XXI, se ha celebrado en momentos en
que el mundo encara enormes desafíos a la paz y la seguridad
y grandes amenazas a la salud humana. Nunca había habido una
participación tan importante, tanto por el número de
participantes como por el nivel de representación de los Estados
y las Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja", dijo
el presidente de la Conferencia, señor Jaime Fernández.
El presidente del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR),
señor Jakob Kellenberger, dijo que la Conferencia se distinguió
"por su clara afirmación de la validez y vigencia del
derecho internacional humanitario en los conflictos armados contemporáneos".
El presidente de la Federación Internacional de Sociedades
de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, señor Juan Manuel
Suárez del Toro, agradeció a los participantes en la
Conferencia "los importantes compromisos asumidos para reducir
al mínimo los efectos de los desastres y las enfermedades mediante
la toma de medidas de reducción de los riesgos de desastres
y el apoyo ampliado a las comunidades vulnerables".
El señor Kellenberger acogió con particular beneplácito
los dos objetivos del Programa de Acción Humanitaria relacionados
con las cuestiones relativas a los devastadores efectos de los conflictos
armados: "uno está encaminado a garantizar el respeto
de las personas desaparecidas a raíz de conflictos armados
y de sus familiares y a restaurar su dignidad y, el otro, a fortalecer
la protección contra el uso y los efectos indiscriminados de
las armas mediante el control del desarrollo, la proliferación
y la utilización de armamentos".
Los Estados aceptaron mejorar los mecanismos para determinar la suerte
que han corrido las personas desaparecidas y tomar medidas eficaces
respecto a la búsqueda y la identificación de restos
humanos. Se convino, asimismo, en que todos los Estados tratarían
de lograr el objetivo último de eliminar totalmente las minas
antipersonal.
Además, la Conferencia decidió hacer un llamamiento
para proteger a la humanidad contra el envenenamiento y la propagación
deliberada de enfermedades. "Todos estamos de acuerdo en que
se deben adoptar medidas sin tardanza para prevenir una utilización
indebida de la biotecnología con fines hostiles y la vulneración
de la prohibición, que forma parte del derecho humanitario
internacional, del envenenamiento y de la propagación deliberada
de enfermedades", dijo el presidente del CICR.
El señor Suárez del Toro celebró el compromiso
de los Estados de reducir los riesgos de desastres mediante medidas
como el mejoramiento de la ordenación sostenible de los recursos
naturales, el medio ambiente y el uso de la tierra, una planificación
urbana adecuada y unos códigos de edificación de aplicación
estricta. "Muchas vidas se pueden salvar mediante la aplicación
de las leyes y políticas en vigor, como lo hemos comprobado
en desastres naturales recientes, en particular en casos de terremoto",
afirmó.
El presidente de la Federación Internacional acogió
con gran satisfacción las medidas consignadas en el Programa
de Acción Humanitaria para reducir la vulnerabilidad a enfermedades
como el VIH/SIDA, que afectan a grupos marginados socialmente y privados
del acceso a los servicios de prevención, tratamiento, asistencia
y apoyo.
"Los Estados han dado su apoyo a la erradicación de la
discriminación en el lugar de trabajo en perjuicio de las personas
que viven con VIH y SIDA, y esperamos que ayuden a nuestras Sociedades
Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja a crear una capacidad
de voluntariado sostenible en los ámbitos del VIH/SIDA y de
la promoción de la salud", dijo el señor Suárez
del Toro.
Para más información o para
concertar entrevistas (en Ginebra disponemos de RDSI), sírvase
tomar contacto con:
Denis McClean, Federación
Internacional, Ginebra, tel.: ++41 79 217 33 57
Antonella Notari, CICR, Ginebra, tel.: ++41 22 730 22 82, ó
++41 79 217 32 80
El Movimiento Internacional de la Cruz
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