Gestión de la velocidad en la carretera – El nuevo manual de “buenas prácticas” afirma que pequeños cambios pueden redundar en mejoras significativas
3 de marzo de 2008
La Alianza Mundial para la Seguridad Vial (GRSP por su sigla en inglés) publica el tercer manual de la colección sobre buenas prácticas de seguridad vial, titulado Speed management, a road safety manual for decision-makers and practitioners (Gestión de la velocidad, manual para los gestores y los usuarios). Dirigida por la GRSP, dicho manual tiene como objetivo servir de guía paso a paso en la aplicación de medidas eficaces de seguridad vial para reducir el número de muertos y heridos en accidentes de tránsito.
Estos manuales son obra de miembros líderes del Grupo de colaboración de las Naciones Unidas para la seguridad vial, entre ellos, la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Banco Mundial, la Fundación FIA y la GRSP.
Cada año, en el mundo mueren 1.200.000 personas y millones más resultan heridas o discapacitadas por causa de accidentes en la carretera. La velocidad excesiva e inapropiada es uno de los factores más importantes que contribuye a este trágico saldo. “Cuanto mayor es la velocidad, mayor es la distancia necesaria para frenar, lo que aumenta el riesgo de choques. Además un impacto a alta velocidad absorbe más energía kinética y el riesgo de sufrir lesiones es más alto. En muchos países, los límites de velocidad son demasiado altos para el estado de las carreteras, así como para la diversidad y cantidad de usuarios, especialmente dónde abundan peatones y ciclistas”, explica David Silcock, Jefe Ejecutivo de la GRSP.
Las investigaciones indican que la mayoría de peatones y ciclistas sobreviven tras ser embestidos por un coche que circula a 30 kilómetros por hora mientras que la mayoría muere cuando la velocidad asciende de 50 kilómetros por hora. En aquellos países donde se ha rebajado el límite de velocidad, hubo una reducción significativa de choques que oscila entre el 8 y el 40 por ciento. Rebajar la velocidad media tan solo en cuatro kilómetros puede llegar a reducir el número de víctimas mortales en un 15 por ciento.
El citado manual contiene una serie de módulos sobre lo que hay que hacer, en los que se explica cómo evaluar la situación en el propio país y se indican las etapas de estructuración, planificación y aplicación de un programa, incluidas la obtención de fondos, la creación de un grupo de trabajo, la elaboración de un plan de acción y, llegado el caso, la consiguiente legislación.
También se detalla el impacto de medidas técnicas de ingeniería y de reforzamiento, así como de educación para modificar comportamientos en relación con la velocidad. Muchos conductores no son conscientes de los riesgos que entraña la velocidad. Además, el manual orienta al usuario sobre la manera de supervisar y evaluar el programa. Los autores se basaron en estudios de casos de todas partes del mundo para ilustrar las “buenas prácticas”. Este nuevo manual ofrece un marco que puede adaptarse a las condiciones locales y se puede descargar gratuitamente en formato pdf en los sitios web de las organizaciones asociadas.
La gestión de la velocidad abarca una amplia gama de medidas tales como: fijar y hacer cumplir límites de velocidad; medios técnicos para reducir la velocidad (por ejemplo, instalación de lomos de burro); aplicación de los límites de concentración de alcohol en la sangre; mejora de la seguridad de los vehículos y campañas de educación pública. El límite de velocidad también puede ajustarse en función del tipo de vehículos como en el caso de autobuses y camiones.
Acatar los límites de velocidad y reducir la circulación de velocidades peligrosas no son tareas fáciles y para ser efectiva, la gestión de la velocidad requiere intervenciones concertadas, multidisciplinarias y a largo plazo.
El Informe Mundial sobre prevención de los accidentes provocados por el tránsito – Resumen (publicado en 2004 por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Banco Mundial) recoge mejoras en la gestión de la seguridad vial que contribuyeron a reducir drásticamente el número de muertos y heridos en accidentes de tránsito en aquellos países industrializados donde se aplicaron debidamente las medidas al respecto. El informe muestra que el uso de cinturones de seguridad, cascos, sillas de seguridad y otros dispositivos de retención para niños salvaron miles de vidas.
Consulte el sitio web de la GRSP en inglés: www.GRSProadsafety.org
Para más información o para
concertar entrevistas sírvase contactar a:
Para más información sobre el nuevo manual póngase en contacto con:
La GRSP: Tel. + 41 22 730 4249
Teléfono de guardia del Servicio de Prensa: Tel. + 41 79 416 3881
Acerca de la GRSP
La Alianza Mundial para la Seguridad Vial (GRSP por su sigla en inglés) es una asociación de gobiernos, empresas y organizaciones de la sociedad civil que obra por una reducción sostenida del número de muertos y heridos en las carreteras de los países en desarrollo y los países en transición.
Mediante la creación y el fortalecimiento de vínculos entre asociados, la GRSP se propone forjar asociaciones sostenibles y proporcionar intervenciones de seguridad vial, gracias a un aumento de recursos, una mejor gestión y coordinación, una mayor innovación y el intercambio de conocimientos tanto a escala nacional como mundial.
La GRSP es un programa autónomo que acoge la Secretaría de Ginebra de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.
El Movimiento Internacional de la Cruz
Roja y de la Media Luna Roja está integrado por el Comité
Internacional de la Cruz Roja, la Federación Internacional
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