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Desde el terreno: Asia y el Pacífico |
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| Un niño recibe de la Cruz Roja de Fiji una donación para su familia, que vive en el asentamiento de Naisogowaluvu. |
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Con aproximadamente 700 millones de personas que viven con menos de un dólar al día y asumiendo el 45 por ciento de las víctimas de desastres naturales que se registran anualmente en la región, las Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja de Asia y el Pacífico afrontan una ingente tarea, tanto a escala nacional como a escala comunitaria.
Destrozos en Fiji
Los ciclones que azotaron el Pacífico en 2003 fueron
de los peores que se recuerdan. Sin embargo, las Sociedades
Nacionales respondieron con rapidez y eficacia. La operación
de mayor envergadura fue la que lanzó la Cruz Roja
de Fiji en enero después de que el ciclón Ami
causara daños e inundaciones graves en el norte y el
este del archipiélago, además de cobrarse 15 vidas humanas.
Cuando pasó el ciclón Ami, las comunicaciones
con la capital, Suva, quedaron interrumpidas durante 40 horas
y no pudo generarse ninguna intervención nacional.
Sin embargo, durante ese tiempo, las filiales de Labasa y
Savusavu habían entrado ya en acción. Cada una
contaba con un contenedor cargado de artículos no alimentarios
y, aprovechando la formación que habían recibido
de la Cruz Roja de Fiji, pudieron responder con celeridad
al desastre.
Desde los primeros días de la emergencia se movilizó
a los voluntarios y voluntarias y las Sociedades Nacionales
enviaron tiendas, alimentos, pastillas potabilizadoras y otros
artículos de socorro a las zonas afectadas.
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| Las inundaciones dejaron sin vivienda ni sustento a los agricultores de las provincias del este de China. |
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Las inundaciones asolan
China
En junio, cuando apenas se recuperaba de la crisis del síndrome
respiratorio agudo severo, la Cruz Roja China entró
nuevamente en acción para brindar socorro a más
de 500.000 familias tras las graves inundaciones en las provincias
orientales. Más tarde, en julio, la Federación
Internacional lanzó un llamamiento por 7,9 millones
de francos suizos cuando 26 provincias se vieron anegadas
por nuevas lluvias torrenciales e inundaciones que afectaron
directamente a 100 millones de personas y dejaron a 3,5 millones
sin hogar.
Las inundaciones afectaron también a otros 4,9 millones
de personas en Shaanxi, una región que normalmente
suele padecer sequía. Cientos de miles de hogares fueron
evacuados y un gran número de pueblos y de campos de
cultivo quedaron sumergidos bajo tres metros de agua al desbordarse
el río Wei.
El agua y la vida
En 2003, la República Popular Democrática de
Corea siguió sufriendo un elevado índice de
vulnerabilidad, acrecentado por condiciones meteorológicas
adversas y desastres naturales. La población ya es
vulnerable a la enfermedad debido a la inseguridad alimentaria,
y el suministro inadecuado de agua potable incrementa el riesgo
de que contraigan enfermedades que se transmiten por esa vía.
Las principales actividades de la Sociedad Nacional en 2003
consistieron en distribuir alimentos y otros artículos
en tres provincias, llegando a 1.762 instituciones sanitarias
en 50 municipios.
La capacidad de la región para responder de manera
colectiva quedó demostrada una vez más a principios
de 2003 cuando el brote del síndrome respiratorio agudo
severo (SRAS) afectó seriamente a la vida y a la economía
del Asia sudoriental y oriental y amenazó con convertirse
en una emergencia sanitaria de inmensas proporciones. Entre
noviembre de 2002 y julio de 2003, se notificaron 8.098 casos
de SRAS, que causaron la muerte de 774 personas en 29 países
y regiones administrativas especiales. La mayoría de
los casos se produjeron en China y Hong Kong.
Un llamamiento panregional, lanzado en mayo de 2003, permitió
llevar a cabo actividades de prevención del SRAS en
China, Camboya, Filipinas, Lao, Mongolia, Myanmar y la República
Popular Democrática de Corea.
En seis provincias chinas se repartieron alrededor de 87.000 estuches con material de aseo. Además, se produjo un
vídeo sobre el SRAS del que se distribuyeron 100.000 copias en las 31 provincias del país. En algunos lugares,
el vídeo se retransmitió en la televisión
local; en otros se entregó a las escuelas, clínicas,
centros de trabajo y oficinas de la Cruz Roja.
Promover la tolerancia
Con la adopción del Plan de Acción
de Manila, las Sociedades Nacionales de Asia y el Pacífico
acordaron promover la tolerancia y la lucha contra la discriminación
en sus actividades. Durante 2003, se integraron aún más
los valores humanitarios en los programas de gestión de desastres,
especialmente en los de formación, como por ejemplo la iniciativa
"Mejor diseño de programas", el proyecto "Reach
Out" y "Esfera". |
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Una bomba de nueva instalación suministra agua potable al pueblo afgano de Rabat Saheb Zadeh. |
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Agua potable para Afganistán
En un distrito de Kandahar, la Media Luna Roja Afgana ha dejado
una huella imborrable en la vida de las personas que viven
en la extrema pobreza. La comunidad de la calle Seedo Meer,
en el distrito del Bajo Wala, es sólo un ejemplo.
Antes de la intervención de la Media Luna Afgana,
la situación era sombría. El pozo más
cercano se hallaba a 30 minutos a pie y hacer cola durante
una hora era habitual. Otra fuente de agua privada atrajo
tales multitudes que los niños y niñas que iban
a cargar agua a menudo resultaban lesionados en medio del
tropel. La comunidad no tuvo más remedio que utilizar
agua más accesible aunque menos segura, lo que produjo
infecciones y enfermedades.
La Media Luna Roja Afgana y la Federación Internacional
realizaron una evaluación en agosto de 2003, que conllevó
la perforación de un pozo de sondeo y la organización
de sesiones de capacitación. Dos meses después,
el suministro de agua potable del pozo y un programa educativo
de la Sociedad Nacional mejoraron de forma clara la salud
y los hábitos de la comunidad local.
En 2003, la Media Luna Roja Afgana y la Federación
Internacional habían perforado 228 pozos en distintas
regiones de Afganistán.
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