Vivimos en un mundo en constante cambio que nos plantea múltiples
desafíos: las epidemias, devastadores desastres naturales
o causados por el hombre, emergencias socioeconómicas
y otras muchas situaciones que ponen en peligro la vida humana,
el sustento y la dignidad. La Federación ha trabajado
arduamente para aprovechar al máximo el potencial de
su extraordinaria red de 181 Sociedades Nacionales para responder
a estos retos. En el centro neurálgico de nuestros
logros en 2003 hubo una respuesta más competitiva y
eficaz a las necesidades de las personas vulnerables y un
enfoque coordinado tanto en el fortalecimiento de la capacidad
de la Federación como en las alianzas estratégicas
con socios internacionales de primer orden.
Uno de los logros significativos del año fue la celebración
con gran éxito de una serie de reuniones estatutarias
en Ginebra. La Asamblea General, el Consejo de Delegados y
la Conferencia Internacional fueron acontecimientos memorables
por su talante cordial y por la profesionalidad con que se
desarrollaron. Quisiéramos dar las gracias a todo el
personal, a los voluntarios, voluntarias y a los representantes
de las Sociedades Nacionales que hicieron de esas reuniones
tal éxito. Las reuniones nos dieron la oportunidad,
como Movimiento, de dar materialidad a la consigna “Proteger
la dignidad humana”, al tiempo que nos encarrilaron
hacia el proceso de consultas llamado “Nuestra Federación
del futuro” que nos ayudará a encontrar el camino
de la Federación hacia el porvenir y a garantizar que
sigamos teniendo un papel director en el campo humanitario
en los próximos años.
Por último, rendimos tributo a los millones de voluntarios,
voluntarias y personal que hacen posible el trabajo de la
Cruz Roja y de la Media Luna Roja y cuyas acciones llevan
esperanza y apoyo a las innombrables personas que padecen
hoy sufrimientos.