Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC)
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Publicaciones: Informe anual 2003
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Desde el terreno - América

AméricaEn 2004, si bien los efectos de la temporada anual de huracanes en el Caribe fueron particularmente destructivos, las Sociedades de la Cruz Roja de la región, con el respaldo de la Federación, estuvieron a la vanguardia en las actividades de socorro. Los empleados y voluntarios -muchos de ellos víctimas de los huracanes- asistieron valientemente a las personas más vulnerables.

En Haití, un país que ya presentaba niveles de pobreza elevados, las inundaciones y el deterioro de la situación de seguridad acrecentaron las penurias de la población.

Se siguió dando prioridad al fortalecimiento de las capacidades de las Sociedades Nacionales, y la Cruz Roja Argentina brindó un ejemplo positivo de la forma en que un nuevo enfoque de la estructura y la planificación puede ayudar a una Sociedad a responder a las cambiantes necesidades de su país.

Aunque, en general, los indicadores de salud han mejorado en la región, todavía se registran crecientes disparidades entre diferentes grupos sociales y zonas geográficas. El VIH/SIDA sigue siendo un gran problema en el Caribe.

Un voluntario de la Cruz Roja de Jamaica evalúa los daños producidos por el huracán Iván, el más violento de los últimos diez años en el Caribe.

Cuatro huracanes causan estragos en el Caribe
Cuatro grandes huracanes -Charley, Frances, Iván y Jeanne- arrasaron el Caribe en agosto y septiembre, con violentos vientos, tormentas e inundaciones que dañaron hogares, cultivos, obras de infraestructura y servicios públicos.

Las Sociedades de la Cruz Roja en las islas afectadas suministraron alimentos, refugio, mantas, tabletas potabilizadoras y artículos de higiene a miles de las familias más afectadas; asimismo, distribuyeron chapas de zinc para reemplazar techos dañados.

Iván fue el huracán más destructivo de los últimos diez años en la región, con vientos de hasta 250 km/h. En Granada destruyó el 90% de las casas y causó interrupciones en las comunicaciones, dejando aislada a la isla durante horas. Pese a las pérdidas personales sufridas, los empleados de la Cruz Roja trabajaron sin descanso para asistir a 65.000 personas (dos tercios de la población de la isla).

El huracán Iván, el primero que asoló Granada en 49 años, ha inducido a la Sociedad Nacional a intensificar su labor de preparación para desastres con las comunidades locales. “Atender a las necesidades psicológicas de las personas y contar con una buena base de voluntarios y un buen sistema de gestión son factores realmente importantes”, dijo Samantha Dickson de la Cruz Roja de Granada.

El huracán Charley anegó las tierras bajas del sur de Cuba. La Cruz Roja Cubana ayudó a evacuar a familias a refugios temporales y suministró asistencia, incluidas raciones alimentarias, primeros auxilios y apoyo psicosocial.

Inundaciones e inseguridad en Haití
En septiembre, la tormenta tropical Jeanne agravó la miseria de la población de Haití, que ya padecía grandes penurias como consecuencia de una crisis política y de las inundaciones registradas ese mismo año.

Jeanne se cobró 1.800 vidas y afectó a 300.000 personas a causa de las violentas inundaciones repentinas que arrasaron viviendas y pertenencias, hicieron rebalsar alcantarillas y letrinas y arruinaron tierras cultivables. La Federación y la Cruz Roja Haitiana, que ya realizaban operaciones de socorro para atender a la agitación social y las inundaciones de mayo, concentraron su actividad en Gonaïves, la zona más castigada.

A pesar de la delicada situación de seguridad, 20 voluntarios de la Cruz Roja se ocuparon de que las distribuciones de socorro fuesen seguras y eficaces en la mayor medida posible y descargaron suministros de socorro, verificaron tarjetas de racionamiento e incluso escoltaron a los beneficiarios hasta sus hogares.

En total, la Federación suministró artículos de socorro distintos de los alimentos a 10.800 familias y ayuda alimentaria a 1.400 familias. También se prestó asistencia a varios orfanatos y a un hogar de ancianos. Se suministró agua salubre en cinco puntos de distribución y se estableció un hospital de emergencia con 100 camas para prestar servicios médicos porque el hospital local había sido dañado por las inundaciones.

Treinta voluntarios de la Cruz Roja visitaron escuelas y hogares para promover prácticas adecuadas de aseo personal, conservación de letrinas, purificación de agua y recolección de residuos.

Juntos podemos combatir el SIDA
Un programa de educación por homólogos, que imparte formación sobre el VIH/SIDA a los jóvenes en el Caribe, ha sido ampliado a América Central, donde la epidemia se está agravando entre las poblaciones socialmente marginadas.

El programa Juntos podemos instruye a jóvenes de 14 a 19 años sobre temas básicos como la transmisión, el estigma y la discriminación. Estos jóvenes, a su vez, instruyen a otros jóvenes sobre el SIDA, con el método de abstinencia, fidelidad y uso de preservativos.

Con más de 7.500 jóvenes instructores en el Caribe, tres Sociedades Nacionales de América Central han adoptado este método. En Panamá, los instructores esperan impartir formación a 1.000 estudiantes secundarios; en Belice se focalizarán en jóvenes que no asisten a la escuela en una zona desfavorecida de Ciudad de Belice. En Honduras, el método se incorporará en un proyecto en curso.

En 2004, las Sociedades Nacionales de México y América Central establecieron una red sanitaria a fin de fortalecer su capacidad para controlar la propagación e incidencia del VIH/SIDA. En 2000 se creó una red similar en el Caribe, donde el SIDA se ha convertido en la principal causa de mortalidad entre adultos de 15 a 44 años de edad, según informa el ONUSIDA.

La atención a a las personas que pasaron a ser vulnerables a causa de la crisis socioeconómica es un nuevo ámbito de acción prioritario de la Cruz Roja Argentina.

Reestructuración en la Argentina
La Cruz Roja Argentina ha revisado su estructura organizacional y sus programas para poder atender las necesidades de un creciente número de personas vulnerables en el país, donde una serie de crisis económicas han creado elevados niveles de pobreza.

Con el impulso del Presidente de la Sociedad y el apoyo financiero del Fondo de Fortalecimiento de Capacidad de la Federación, el proceso de cambio renovó tanto al equipo de gestión como la plantilla de personal, se tradujo en la adopción de nuevos estatutos que realzan los aspectos de democracia y responsabilización y creó un nuevo plan estratégico para orientar los programas de la Sociedad en las áreas esenciales.

Las filiales contribuyeron a la planificación y fueron alentadas a desarrollar su base de voluntarios a través de actividades de capacitación y de la participación en proyectos comunitarios.

Al haberse adaptado a su entorno, la Sociedad realiza hoy una acción más pertinente para sus beneficiarios y tiene una mejor reputación, lo cual le ayuda a obtener fondos para sostener el proceso. El desafío que se plantea ahora es instrumentar estos cambios con eficacia al nivel de las filiales.


Informe anual 2004
Introducción
  2004 de un vistazo
 
  Desde el terreno
  África
América
  Asia y el Pacífico
  Europa y Asia central
  Oriente Medio y Norte de África
 
  El fortalecimiento de las capacidades
  La creación de capacidad
  Principios y valores
  Servicio voluntario y juventud
  Cooperación
  Órganos de gobierno
 
  Forjar relaciones
  Sensibilización
  Communicaciones
  Asociaciones
  Moviliazación de recursos
 
  Finances
  Introducción
  Ingresos y gastos