| Los terremotos
se producen sin aviso previo y pueden ser devastadores.
Los terremotos se miden con la escala de Richter. Sus efectos más
devastadores se producen en el nivel 6 o superior, y cuando el epicentro
del terremoto está ubicado en regiones densamente pobladas.
Los terremotos pueden causar numerosos muertos y heridos, así
como la grave destrucción de edificios y obras de infraestructura.
Con frecuencia, los terremotos desatan desprendimientos de tierra
o maremotos. Generalmente se producen poderosas réplicas
secundarias que causan daños aún mayores y generan
estrés psicológico.
Cuando se producen terremotos, los voluntarios locales de la Cruz
Roja/Media Luna Roja llevan a cabo tareas de búsqueda y salvamento,
lo que es más eficiente que el empleo de equipos de salvamento
que se envían por avión desde el exterior, puesto
que generalmente esos equipos llegan demasiado tarde. Un gran número
de personas gravemente heridas puede necesitar operaciones quirúrgicas
dentro de las 48 a las 72 horas siguientes al terremoto. Posteriormente
a ese plazo, es poca la cirugía que se puede llevar a cabo
para salvar vidas.
Luego de un terremoto, la intervención de la Federación
prioriza los primeros auxilios, el suministro de abrigo, agua salubre
y saneamiento, la prestación de servicios básicos
de salud y la instalación de hospitales de campaña.
Siempre se deberá atender a la prestación de apoyo
psicológico, así como a los posibles mecanismos de
búsqueda de desaparecidos para reunificar las familias.

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