Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC)
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Desastres

Preparación para desastres

 
El enfoque de la Federación Internacional : la preparación proactiva
 


La preparación para reducir los efectos de los desastres y, dentro de lo posible, pronosticar desastres e incluso prevenirlos, es un elemento esencial de la labor de la Federación Internacional y de sus Sociedades Nacionales en todo el mundo.

Esto se lleva a cabo de manera conjunta para ayudar a las Sociedades Nacionales, para que éstas puedan manejar las consecuencias de desastres a nivel local, nacional y internacional. Se han identificado los cuatro siguientes métodos:

  • reducir la vulnerabilidad de hogares y comunidades en zonas propensas a los desastres y mejorar su capacidad para hacer frente a los efectos de los desastres,
  • fortalecer las capacidades de las Sociedades Nacionales en preparación para desastres e intervenciones posteriores a los desastres,
  • establecer una función y un mandato para las Sociedades Nacionales dentro de los planes nacionales en materia de desastres; y
  • crear redes regionales de Sociedades Nacionales que fortalecerán el impacto colectivo de la Federación en materia de preparación para desastres e intervención en casos de desastre en el plano internacional.

La Federación Internacional está enfrentando estos desafíos mediante la formulación de nuevas políticas, marcos y herramientas para dar apoyo al fortalecimiento de la capacidad que necesitan las Sociedades Nacionales para atender a los segmentos vulnerables de sus países. Las Sociedades Nacionales han respondido favorablemente, y las Sociedades en países económicamente prósperos han suministrados recursos financieros y humanos para brindar apoyo a las iniciativas elaboradas por las Sociedades Nacionales de recursos limitados.

El desarrollo de las capacidades nacionales es esencial para que la Cruz Roja / Media Luna Roja pueda atender eficazmente a las necesidades de las personas más vulnerables. Las Sociedades Nacionales saben bien que se debe prestar una mayor atención a las estrategias preventivas encaminadas a salvar vidas y proteger bienes y recursos antes de que se pierdan.

Esta tarea incluirá la reunión y el análisis permanentes de informaciones y actividades pertinentes, a saber:

Pronóstico de riesgos mediante la identificación y el relevamiento de las amenazas más importantes.

  • Evaluación de la distribución geográfica de las zonas vulnerables a amenazas estacionales.
  • Definición de los grupos y comunidades a mayor riesgo.
  • Evaluación de las ventajas y mecanismos para hacer frente a las crisis de que disponen los grupos vulnerables y de su capacidad para responder a los desastres locales.
  • Identificación de otros interlocutores en la preparación para desastres y la intervención en casos de desastre y establecimiento de una red para brindar apoyo a un programa amplio.
  • Evaluación de la capacidad de las Sociedades Nacionales para mitigar las amenazas de desastres y responder a ellas.
Determinación de insuficiencias en los planes gubernamentales de preparación y sensibilización de los encargados de la formulación de políticas a fin de cerciorarse de que se elaboren planes para reducir los efectos de los desastres sobre las comunidades vulnerables.

Los programas de mitigación elaborados en cooperación con los grupos vulnerables, que complementan las estrategias nacionales de desarrollo, han comenzado a demostrar su eficacia para disminuir los efectos de los desastres locales y, al propio tiempo, aumentar las capacidades de los grupos a riesgo.

En el Foro de julio de 1999 (Estrategia para un mundo más seguro en el siglo XXI: Reducción de riesgos y desastres), organizado por el Decenio Internacional de las Naciones Unidas para la Reducción de los Desastres Naturales, los participantes aprobaron la siguiente declaración sobre la reducción de los riesgos y de los desastres:

"Aunque los desastres son inevitables y la eliminación de todos los riesgos es imposible, existen muchas medidas técnicas, prácticas tradicionales y experiencias públicas que pueden reducir la escala o gravedad de los desastres económicos y sociales. Los desastres y medidas de emergencia forman parte de la vida con la naturaleza, pero el comportamiento humano se puede modificar."

La Federación Internacional se conforma también al Mandato de Ginebra sobre Reducción de Desastres, aprobado el 9 de julio de 1999, que dice como sigue:

"Adoptaremos y aplicaremos medidas sustantivas en los planos internacional, regional, subregional, nacional y local con la mira de reducir la vulnerabilidad de nuestras sociedades frente a los desastres naturales y tecnológicos mediante métodos proactivos, más que reactivos. Estas medidas tendrán por objetivos principales el establecimiento de comunidades que puedan recuperarse de los desastres y la protección de las poblaciones contra las amenazas de desastre. Esas medidas contribuirán también a salvaguardar nuestros recursos naturales y económicos, nuestro bienestar social y nuestros medios de subsistencia."

*Fuente: Informe Mundial sobre Desastres 2002
 
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