El 15 de agosto de 2007,
un importante terremoto de magnitud 7,9 en la escala de Richter
golpeó la costa central de Perú al sur de Lima,
la capital. En unos minutos destruyó las ciudades de
Pisco y de Ica, dejando millares de personas sin hogar.
En un instante, las casas, los hospitales,
las tiendas y los servicios quedaron completamente destrozados
causando la muerte de más de 500 personas. Las fuertes
réplicas forzaron a los aterrorizados supervivientes
a dormir a la intemperie durante varios días.
La Federación Internacional de
Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y la Cruz
roja Peruana movilizaron voluntarios y especialistas para
responder a este desastre y proporcionar ayuda a los damnificados. |