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Disponer
de la estructura apropiada para alertar a las comunidades
de un desastre inminente puede salvar muchas vidas.
En Bangladesh, donde la estación anual del
monzón pone en peligro miles de vidas, la Media
Luna Roja cumple una función crucial. Abdul
Wodud Miah, de la Media Luna Roja de Bangladesh está
a cargo del sistema de radio VHF, primer eslabón
esencial de la cadena por la que se transmite información
de Dhaka, la capital, a las comunidades afectadas.
Foto: Yoshi Shimizu/Federación Internacional
(p-BGD0029)

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Alertar
de una emergencia inminente es fundamental, pero sólo
una pieza más del puzzle de la preparación en
previsión de desastres. Igualmente importante es disponer
de existencias – alimentos, suministros médicos,
agua, material de refugio y equipos de cocina – que
harán falta en caso de inundaciones, incendios, ciclones,
sequías, hambrunas y, por supuesto, tsunamis.
Foto: Yoshi Shimizu/Federación Internacional
(p-BGD0017)
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Por
lo general, después de un desastre no sólo
hay personas desplazadas sino también heridas.
Impartir cursos de primeros auxilios a los voluntarios
para que asistan a los damnificados puede contribuir
en gran medida a mejorar sus perspectivas de rápida
recuperación tras una emergencia.
Foto: Yoshi Shimizu/Federación Internacional
(p-BGD0023)

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| Tener
acceso a satélites de meteorología, sensores
de actividad sísmica en el fondo del mar y tecnología
de radio VHF es sensacional, pero ¿quién asume
la difícil tarea de alertar de una emergencia a las
comunidades rurales y apartadas? El Movimiento Internacional
de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja cuenta con la energía
de personas que para acceder a las comunidades vulnerables
utilizan todos los medios a su alcance.
Foto: Yoshi Shimizu/Federación Internacional (p-BGD0025)
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La
preparación en previsión de desastres y el papel
de los voluntarios |
Cuando sobreviene un desastre, es
fundamental que la gente sepa qué hacer. Disponer
de sistemas para alertar a las comunidades de un peligro
inminente y asistirles después permite salvar vidas.
En 186 países, las Sociedades Nacionales de la Cruz
Roja y de la Media Luna Roja están allí para
prestar socorro inmediato en casos de desastre. Los voluntarios
de la comunidad están de guardia y dispuestos a ayudar
en todas las actividades de socorro que, habitualmente,
abarcan: planes de contingencia, alerta temprana y búsqueda
y rescate.
La Federación Internacional
considera que la preparación en previsión
de desastres reduce el impacto de los mismos y la vulnerabilidad,
lo que contribuye a que la gente viva en condiciones de
seguridad y lleve una vida productiva. A tales efectos,
se elaboran programas comunitarios para encontrar soluciones
apropiadas y sostenibles que permitan estar mejor preparado
para hacer frente a futuros desastres y actuar como corresponde.
De ahí que la Federación se haya centrado
en reforzar la capacidad nacional y regional de las comunidades
de zonas expuestas a desastres para reducir la vulnerabilidad
frente a desastres naturales.
La Cruz Roja y la Media Luna Roja
desempeñan una función crucial en la difusión
local de información sobre alerta temprana y seguridad
mediante la movilización de voluntarios y vecinos
de las comunidades. Estos voluntarios llevan a cabo programas
idóneos de preparación en previsión
de desastres que se basan en necesidades locales tales como
la formación comunitaria en primeros auxilios. Además,
apoyan a su respectiva comunidad antes, durante y después
de los desastres. Por ejemplo, los voluntarios de la Cruz
Roja utilizan altoparlantes u organizan campañas
puerta a puerta para informar a la colectividad y también
participan en la labor inmediata de rescate que salva gran
número de vidas durante una crisis.
La combinación simple y práctica
de tecnologías de alerta temprana (incluidos captores
del fondo marino e informes meteorológicos vía
satélite) y recursos comunitarios (voluntarios con
la debida formación que informan a la gente del lugar
de un desastre inminente) contribuye a salvar vidas. La
eficacia de este método se ha constatado fehacientemente
en Bangladesh.
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Estudio
de caso - Bangladesh |
| Después
del tsunami, se habló mucho de la importancia del seguimiento
meteorológico, los captores del fondo marino y el cambio
de órbita de los satélites. Obviamente, estas
tecnologías son importantes, pero también está
claro que son sólo una pieza del mosaico. Los sistemas
de alerta temprana tienen sus límites. Una vez detectado
el peligro, ¿cómo se difunde el mensaje a las
comunidades expuestas a riesgo y, en particular, a las que están
aisladas? La respuesta consiste en establecer un nexo entre
tecnologías y redes de base. Es
allí donde los voluntarios de la Cruz Roja y de la
Media Luna Roja cumplen una función vital.
Uno de los ejemplos más claros
de la excelente coordinación entre todas las partes
interesadas nos llega de Bangladesh, uno de los países
más expuestos a desastres, donde la temporada anual
del monzón y los ciclones devasta gran parte del país
y la población. La Media Luna Roja de Bangladesh, con
apoyo del gobierno, centros científicos y otros asociados,
no tardó en aprender la lección. En 1972, tras
la devastadora temporada de ciclones de 1970 que se había
cobrado medio millón de vidas, estos grupos se asociaron
para poner en marcha el Programa de preparación en
previsión de ciclones.
Actualmente, a través de ese
programa se alerta a 8.000.000 de personas que viven en las
costas expuestas a riesgo. El sistema utiliza una de las redes
de radio más grandes de Asia que enlaza Dhaka, la capital,
con 143 emisoras de radio. Luego, la alerta se transmite a
33.000 voluntarios quienes, a su vez, informan a su respectiva
comunidad utilizando altoparlantes. Se procede a ampliar este
sistema para incluir otros peligros y también se refuerza
su eficacia mediante actividades de educación y sensibilización
a lo largo del año que comprenden ejercicios de entrenamiento
para garantizar que el sistema funcione cuando haga falta.
De esta manera, se logró reducir considerablemente
la pérdida de vidas humanas. En 2004, la temporada
del monzón fue una de las peores en varias décadas,
y si bien 36.000.000 de personas se vieron afectadas por las
inundaciones, se perdieron 747 vidas. |
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| Noticias |
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Vídeo |
30/05/2007
- Indonesia
La población de Nias aprende a prepararse para futuros desastres
Un grupo numeroso de niños alborotados rodea a Juwita Kristina Zebua, una voluntaria de 24 años de la Cruz Roja Indonesia de Nias. La observan fascinados, mientras enseña con unos muñecos cómo realizar una resucitación cardiopulmonar y primeros auxilios. (...)
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| Noticias
relacionadas |
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| Más
información |
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14 de diciembre de 2007
Informe
sobre el progreso tres años después del tsunami (Documento PDF, 2.4 Mb, 40 páginas, en inglés) |
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14 de diciembre de 2007
Informe semi-anual sobre el progreso de la operación
tsunami de la Federación Internacional:Indonesia | Sri
Lanka | Maldivas | India | Tailandia | Myanmar | Bangladesh | África del Este (en inglés) |
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Lista
de delegados de información y contactos de prensa
para la operación tsunami (en inglés) |
|
Informes
del terreno y llamamientos de emergencia de la operación
tsunami (en inglés) |
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Mapa
interactivo de la operación tsunami |
|
Operación
tsunami: Plan de acción 2005-2010 revisado (Documento PDF, 2.4Mb, 92 páginas) |
|
Iniciativa
TRIAMS - Tsunami Recovery Impact Assesment and Monitoring
System (Documento PDF, 2.8Mb, 90 páginas, en inglés) |
|
Estrategia
regional y marco operacional revisados para el Movimiento
Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (Documento PDF, 1.05 Mb, 40 páginas, en inglés) |
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Foro
sobre la intervención de la Cruz Roja y de la Media
Luna Roja tras el tsunami, Hong Kong, 3 al 5 de marzo
de 2005 |
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