| Las erupciones
volcánicas ocurren cuando una chimenea volcánica expulsa
lava y gases. La consecuencia más común de este fenómeno
es el desplazamiento
de poblaciones, debido a que un gran número de personas
se ve obligada a huir del flujo de lava en movimiento. Las erupciones
volcánicas causan, con frecuencia, gran escasez temporaria
de alimentos y movimientos de cenizas volcánicas llamados
"Lahar".
Se denomina "avalancha de brasas" al tipo más peligroso
de erupción volcánica. Acontece cuando el magma en
erupción forma un flujo piroclástico caliente que
puede llegar a temperaturas de hasta 1.200 grados. El flujo piroclástico
está compuesto por fragmentos de roca que surgen de una explosión
volcánica: el flujo baja por las laderas del volcán
a velocidades de hasta varios cientos de kilómetros por hora
y llega a distancias de hasta 10 kilómetros. En algunas ocasiones,
puede llegar hasta a 40 kilómetros de distancia del lugar
del desastre.
La intervención de la Federación se concentra en satisfacer
las necesidades que surgen de cada circunstancia específica.
Debido a que el desplazamiento de la población es una de
las consecuencias más frecuentes de este fenómeno,
el establecimiento de zonas seguras, el suministro de refugios,
agua, alimentos y la prestación de servicios médicos
son primordiales. Generalmente, la intervención prioriza
el suministro de materiales para albergue temporario, agua potable
y servicios básicos de saneamiento, el suministro de alientos
y, a corto plazo, de servicios y equipos básicos de salud.

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