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| Política
de cooperación para el desarrollo |
Propósito |
El
propósito de esta política es esbozar las modalidades
de colaboración entre las Sociedades Nacionales y la
Secretaría de la Federación para fortalecer los
programas y la capacidad general de las Sociedades Nacionales.
Se aprovecha la experiencia adquirida desde 1990 en la labor
orientada por los Principios y Normas para la Cooperación
en materia de Desarrollo y se guía por el objetivo general
de trabajar eficazmente en calidad de Federación, uno
de los conceptos fundamentales subyacentes de la planificación
estratégica de la Federación Internacional.
Esta política, junto con la Política de Desarrollo
aprobada en 1995, sustituye a los Principios y Normas para la
Cooperación en materia de Desarrollo. En la Política
de Desarrollo se indica qué se debe hacer y por
qué se debe hacer. En la presente Política
sobre Cooperación para el Desarrollo se establece cómo
se ha de hacer y quién lo ha de hacer. |
| Alcance |
| Esta
política se aplica a la asistencia mutua entre las Sociedades
Nacionales y la Secretaría de la Federación en
todas las actividades de desarrollo en los planos internacional,
regional o subregional. La política de la Federación
Internacional relativa a las situaciones de socorro se describe
en los Principios y Normas para el Socorro en Casos de Desastre
y en la Política para la intervención en situaciones
de emergencia. |
| Definición
de desarrollo y de cooperación para el desarrollo |
| En
la Política de Desarrollo de la Federación formulada
en 1995, dentro del contexto de la Cruz Roja y de la Media
Luna Roja, se entiende por desarrollo el proceso mediante
el cual las comunidades, las familias y las personas llegan
a ser más fuertes y pueden disfrutar de vidas más
plenas y productivas y ser menos vulnerables, así
como el proceso de fortalecimiento de las Sociedades Nacionales
de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, para que puedan llevar
a cabo su mandato humanitario.
La cooperación para el desarrollo se refiere a los
sistemas y procedimientos que las Sociedades Nacionales utilizan
para planificar, ejecutar, supervisar y evaluar el apoyo que
prestan para llevar a cabo las actividades de desarrollo antes
expuestas de conformidad con los objetivos de la Federación
Internacional en materia de cooperación para el desarrollo. |
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| Objetivos
de la cooperación para el desarrollo |
Los
objetivos de la Federación Internacional en materia de
cooperación para el desarrollo son los siguientes:
- proporcionar asistencia debidamente
planificada para fortalecer la capacidad de cada Sociedad
Nacional de incrementar la efectividad de sus programas
destinados a las personas más vulnerables en su
respectivo país;
- fomentar el sentido de la asociación
y el intercambio de nuevos conocimientos entre las Sociedades
Nacionales y la Secretaría de la Federación,
mediante el apoyo prestado a dichos programas;
- promover la sostenibilidad a
largo plazo, asegurando que la asistencia externa no sólo
proporcione su apoyo a programas en sectores tales como
la salud, el bienestar social y la preparación
para casos de desastre, sino también que se armonice
con esfuerzos sistemáticos para desarrollar los
recursos humanos y financieros de cada Sociedad;
- promover la participación
igualitaria de varones y mujeres en todos los aspectos
de las actividades de cada Sociedad Nacional en materia
de desarrollo;
- asegurar que en el marco de
los programas de desarrollo se asuman las responsabilidades
del caso ante las personas a las cuales se trata de asistir
y ante quienes suministran los recursos financieros y
de otra índole para su ejecución.
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La
cooperación para el desarrollo se brinda en la Federación
Internacional en un espíritu de asociación, apoyo
mutuo y respeto entre los tres socios principales: la Sociedad
Nacional operante, una o más Sociedades Nacionales participantes
y la Secretaría de la Federación. Además,
el CICR es un importante asociado que en muchos casos ha de
prestar su apoyo dentro de sus propias áreas de competencia,
a las Organizaciones Nacionales operantes. Por otra parte, las
Organizaciones Nacionales operantes cuentan con sus propias
capacidades y competencias - particularmente su red de filiales
y de voluntarios - que pueden compartir entre sí. Por
lo tanto, al prestar su cooperación para el desarrollo
la Federación procura que se aprovechen al máximo
las oportunidades de cooperación regional entre Sociedades
Nacionales.
La cooperación para el desarrollo puede adoptar numerosas
formas, que van desde la asistencia limitada para proyectos
de una sola Sociedad Nacional participante, hasta el apoyo complejo
a varias Sociedades Nacionales participantes durante muchos
años. El concepto de labor en calidad de Federación
supone que las Sociedades Nacionales participantes y la Secretaría
de la Federación no se consideran entre sí actores
independientes sino partes integrantes del esfuerzo global de
la Federación para asistir a las Sociedades Nacionales
operantes a reforzar su capacidad.
Las Sociedades Nacionales actúan como portavoces de
las poblaciones y de los grupos más vulnerables y trabajan
a su lado señalando a la atención sus necesidades
humanitarias y en materia de desarrollo e interviniendo en su
favor. Asimismo las Sociedades Nacionales alientan y fomentan
la adhesión y la solidaridad de la sociedad civil y de
los poderes públicos con miras a mejorar la cooperación
para el desarrollo.
Los gobiernos son importantes asociados en la cooperación
para el desarrollo. A su vez, cada Sociedad Nacional, en su
respectivo país tiene un papel reconocido como auxiliar
en situaciones de emergencia y también en los sectores
sociales y de atención de salud. Análogamente,
muchas Sociedades Nacionales participantes colaboran estrechamente
con los gobiernos de sus países respectivos para movilizar
apoyo financiero destinado a las actividades internacionales.
En uno y otro caso, corresponde que cada Sociedad Nacional se
esfuerce por establecer y mantener una relación positiva,
aunque independiente, con el gobierno de su país.
La Federación Internacional y las Sociedades Nacionales
apoyan asimismo la participación de otros organismos
- empresas privadas, fundaciones, organizaciones civiles - en
actividades de cooperación internacional a través
del hermanamiento, el patrocinio u otros métodos que
contribuyan a movilizar recursos y a promover la participación
social. En sus relaciones con dichos organismos, las Sociedades
Nacionales velarán por el respeto de sus normas de funcionamiento
y de la presente política.
Una Sociedad Nacional operante también puede recibir
apoyo para sus actividades de desarrollo de parte de organizaciones
internacionales de ayuda humanitaria distintas de la Cruz Roja
o de la Media Luna Roja que funcionan en su país. La
Secretaría de la Federación puede colaborar en
la promoción de esos vínculos, y cuando una Sociedad
Nacional operante establezca acuerdos de ese tipo, informará
a la Secretaría de la Federación y a la Sociedad
Nacional del país interesado. La asistencia para el desarrollo
de una Sociedad Nacional participante debe encauzarse a través
de la Sociedad Nacional operante del país de que se trate.
Ninguna Sociedad Nacional participante debería prestar
apoyo, sin el pleno consentimiento de la Sociedad Nacional operante
concernida, a cualquier asociado ajeno a la Cruz Roja y a la
Media Luna Roja fuera de su propio país. |
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| Funciones
y responsabilidades de los asociados |
| La
Sociedad Nacional operante
Incumbe a la Sociedad Nacional operante
la responsabilidad de la planificación y la gestión
de todos los aspectos relacionados con su propio desarrollo.
Velará por que todas sus actividades estén
incluidas en un plan de desarrollo estratégico, que
se adapte a la situación, y en el que se establezcan
sus principales objetivos y la forma de alcanzarlos. En
el caso de los programas en procura de asistencia externa,
elaborará planes y presupuestos específicos
en función de las prioridades estratégicas
fijadas en su plan de desarrollo.
Cuando trate de obtener asistencia del exterior, la Sociedad
Nacional operante reconocerá los temas que conciernen
a sus asociados y les concederá la posibilidad de
participar en la planificación y en la supervisión
del programa con arreglo a modalidades establecidas de común
acuerdo. A fin de asegurar la transparencia, la Sociedad
Nacional operante presentará cada vez que sea oportuno
informes financieros y descriptivos sobre toda la asistencia
externa que reciba de sus asociados.
La Sociedad Nacional operante establecerá un orden
de prioridades para cerciorarse de que puede cubrir sus
costos básicos por concepto de personal y gastos
administrativos necesarios para garantizar el funcionamiento
adecuado de su organización. La Sociedad Nacional
participante y la Secretaría de la Federación
apoyarán las estrategias y los programas concebidos
para asegurar el carácter sostenible de la financiación
de la Sociedad Nacional operante.
Sociedades Nacionales participantes
La asistencia que preste una Sociedad
Nacional participante estará siempre en consonancia
con las prioridades y los objetivos de la Sociedad Nacional
operante contemplados en su plan de desarrollo estratégico.
Dicha asistencia puede consistir en el suministro de fondos,
material, formación y asistencia técnica,
y debe incluir una combinación equilibrada de elementos
que contribuyan al desarrollo institucional y de programas.
Es asimismo importante que la asistencia de la Sociedad
Nacional participante sea constante y a largo plazo. Cada
Sociedad Nacional participante deberá formular una
clara estrategia de cooperación internacional así
como sus prioridades regionales, en consulta con la Secretaría
de la Federación.
La Sociedad Nacional participante
indicará toda exigencia específica en relación
con los informes que se le deberán presentar en relación
con la asistencia que presta. En la medida de lo posible,
deberá estar preparada a aceptar los informes que
presenta la Sociedad Nacional operante conforme a prácticas
corrientes. Cuando varias Sociedades Nacionales participantes
trabajen con una misma Sociedad Nacional operante, deberían
establecer, de mutuo acuerdo, sistemas de gestión
de programas y presentación de informes.
Habida cuenta del deseo de muchas
Sociedades Nacionales participantes de asociarse activamente
en el proceso de desarrollo, una Sociedad Nacional participante
puede contribuir, asociada a la Sociedad Nacional operante,
en una o más de las siguientes esferas:
- asistencia en la formulación
de propuestas de programa;
- suministro de cualquier tipo
de asistencia técnica que sea necesaria, incluida
la formación;
- asesoramiento sobre procedimientos
de gestión de programas y modelos de presentación
de informes;
- participación en la supervisión
y en la evaluación de programas.
Las Sociedades Nacionales participantes
reconocen la necesidad de coordinación de la asistencia
exterior que prestan para asegurar la eficacia, la coherencia
y el carácter sostenible de los programas. Convienen
en abstenerse de imponer sus propias prioridades o programas
a una Sociedad Nacional operante, y aceptan que la Secretaría
de la Federación o bien, dado el caso, una de las
Sociedades Nacionales participantes, tengan una función
de coordinación en el asesoramiento y la orientación
de su asistencia.
Secretaría de la Federación
Las principales responsabilidades
de la Secretaría de la Federación en la cooperación
para el desarrollo son promover y facilitar la asistencia
entre las Sociedades Nacionales, alentar la participación
apropiada del CICR, y desempeñar una función
rectora en la coordinación de dicha asistencia. No
debe asumir, en principio, una función decisiva en
la ejecución de la asistencia al desarrollo, sino
actuar como artífice de la cooperación reuniendo
estrechamente a todos los participantes, de manera coherente
y planificada, para hacer frente a las necesidades de la
Sociedad Nacional operante.
Las tareas que la Secretaría
de la Federación realizará en el plano mundial
en su función de artífice de la colaboración
son las siguientes:
- asistencia a las Sociedades de
cada región en la evaluación de sus capacidades
y necesidades;
- concepción de enfoques
y modelos para las principales esferas sectoriales de
la labor de la Sociedad Nacional;
- recopilación de datos
y establecimiento de prioridades en el plano regional
para apoyar los respectivos planes nacionales de desarrollo
estratégico;
- inicio y promoción de
una cooperación consecuente y bien planificada,
en apoyo de la Sociedad Nacional operante, informando
acerca de todos los recursos que recibe a esos fines;
- fomento de esfuerzos para identificar
nuevas fuentes de apoyo para la cooperación en
cuanto a desarrollo;
- supervisión de la cooperación
y promoción de la transferencia de conocimientos
entre los diversos asociados;
- representación de la Federación
en los foros internacionales relativos a las cuestiones
del desarrollo.
La Secretaría de la Federación
presta servicios sobre el terreno a través de sus
delegaciones nacionales y regionales. Las principales tareas
que desempeñan las delegaciones, en asociación
con la Sociedad Nacional operante que solicita asistencia
para el desarrollo, son las siguientes:
- ayuda a la Sociedad Nacional
operante en la evaluación de sus capacidades y
necesidades;
- asistencia a la Sociedad Nacional
operante en la formulación de un plan de desarrollo
estratégico adaptado a su situación;
- ayuda a la Sociedad Nacional
operante en la elaboración de propuestas de programas
o proyectos específicos de acuerdo a las necesidades;
y promoción activa de la movilización de
asistencia externa apropiada y transparente;
- diseño, coordinación
y presentación de informes sobre programas regionales
apropiados;
- supervisión y asesoramiento
respecto del apoyo que prestan los asociados externos;
apoyo técnico en esferas definidas y convenidas;
- promoción de la cooperación
mutua entre las Sociedades Nacionales operantes y otras
Sociedades de la región;
- ayuda a la Sociedad Nacional
operante en la organización de reuniones periódicas
de coordinación entre los asociados.
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| Mecanismos
de cooperación para el desarrollo |
Plan
de desarrollo de la Sociedad Nacional
Cada Sociedad Nacional debe elaborar
un plan estratégico exhaustivo y ajustado a la realidad
que emane de un análisis previo de su contexto nacional
y de sus puntos débiles y fuertes. Este plan debe
ser posteriormente la base de todo el apoyo a la cooperación
para el desarrollo con esa Sociedad. La duración
y la complejidad de dicho plan deberían corresponder
a su situación y sus necesidades. Debe establecer
como mínimo el cometido básico de la Sociedad
Nacional, determinar las necesidades y capacidades de las
poblaciones vulnerables a las que es preciso asistir, y
describir los objetivos generales y programas principales,
incluidas las medidas necesarias para fortalecer su organización,
con miras al logro de sus objetivos.
Cuando una Sociedad operante no
dispone aún de un plan estratégico, la Secretaría
de la Federación y la Sociedad Nacional participante
interesada han de centrar su atención, en primer
lugar, en ayudar a la Sociedad en el proceso de elaboración
de un plan adaptado a su contexto. Todos los proyectos concebidos
en el exterior y todas las actividades en cooperación
deben elaborarse sobre la base de la evaluación de
la Sociedad de sus propias capacidades y vulnerabilidades,
y vincularse con la estrategia para la determinación
de sus esferas programáticas principales.
Descripciones de programas o proyectos
específicos
Toda Sociedad Nacional debe formular
descripciones de programa y presupuestos específicos
sobre las actividades para las cuales procura obtener recursos
del exterior, ya sea por sus propios medios o con el apoyo
de la Secretaría de la Federación o de una
Sociedad Nacional participante. Dichas descripciones de
programas o proyectos se deben fundamentar en los programas
prioritarios identificados en su plan estratégico
y se deben formular utilizando una metodología de
planificación de programas apropiada, con arreglo
a las directrices de la Federación o a enfoques similares.
Las propuestas relativas a sectores tales como salud, bienestar
social y preparación para desastres deben describir
de qué manera se vinculan con otras esferas programáticas.
Deben tener en cuenta asimismo las necesidades de desarrollo
institucional de la Sociedad y abordar las cuestiones del
carácter sostenible de la actividad.
Acuerdos de cooperación
para el desarrollo y contratos de desarrollo
Se deben suscribir contratos de
desarrollo respecto de todos los programas específicos
de asistencia para el desarrollo entre una Sociedad Nacional
operante y una Sociedad Nacional participante, la Secretaría
de la Federación o cualquier otro asociado exterior.
Los contratos deberán establecer los objetivos, las
funciones y las responsabilidades de todos los participantes,
los acuerdos financieros, los requisitos de presentación
de informes, así como cláusulas relativas
a las evaluaciones y verificaciones de cuentas. Las directrices
vigentes de la Federación brindan orientación
sobre la manera de redactar esos contratos.
Cuando más de dos Sociedades
Nacionales participantes proporcionen apoyo a largo plazo
a una Sociedad Nacional operante, se establecerá
un mecanismo de cooperación claramente definido.
Esta agrupación de asociados se formalizará
mediante la suscripción de un acuerdo común
de cooperación para el desarrollo, en virtud del
cual todas las partes se comprometen a trabajar con miras
a la consecución de objetivos comunes, en el marco
de una cooperación coherente y estructurada, en aras
de la eficiencia y de la eficacia en función de los
costos. En el acuerdo se vinculará claramente la
asistencia del exterior al apoyo global que se brinda al
plan de desarrollo de la Sociedad Nacional operante y se
determinará el carácter complementario de
la asistencia que prestarán los diferentes asociados.
Se describirá asimismo la responsabilidad de la Secretaría
de la Federación en la coordinación o de cualquier
otro organismo externo encargado de la coordinación,
así como las pautas y los procedimientos que todos
los asociados hayan convenido para llevar a cabo los acuerdos
de cooperación - éstos se han de complementar
con contratos de programas específicos entre la Sociedad
Nacional operante y cada uno de sus asociados que apoyan
los diferentes elementos de su plan de desarrollo.
Reuniones de coordinación
entre los asociados
Un elemento de esa agrupación
estructurada de asociados será la celebración,
a intervalos apropiados, de reuniones de coordinación
con el propósito de que los asociados examinen conjuntamente
en forma estructurada, los avances de la labor orientada
hacia los objetivos convenidos mutuamente. La organización
de esas reuniones incumbirá a la Sociedad Nacional
operante, con el apoyo de la Secretaría de la Federación.
Todos los asociados deberán asistir a esas reuniones
para compartir experiencias, adaptar los enfoques programáticos
cuando proceda, y mejorar los enfoques comunes y la continuidad,
en beneficio de la Sociedad Nacional operante.
Se pueden desarrollar otras modalidades
de cooperación regional que podrán adoptar
diferentes formas según las necesidades de las respectivas
Sociedades Nacionales, como por ejemplo la cooperación
entre países fronterizos, las asociaciones, etc.
y se ejecutarán de conformidad con la coordinación
convenida.
Acuerdos de supervisión,
evaluación y auditoría
A fin de asegurar el funcionamiento
de la cooperación para el desarrollo en el seno de
la Federación, es esencial disponer de sistemas adecuados
de supervisión y evaluación de los avances
en la consecución de los objetivos. Es preciso supervisar
y evaluar los programas, tanto para evaluar en qué
medida se consiguen los objetivos inmediatos como también
para contribuir a que la Sociedad Nacional operante afiance
su capacidad y su responsabilidad en general.
Todos los asociados deben velar
por la supervisión y la evaluación adecuadas
de los programas. Sin embargo, la Secretaría de la
Federación debería participar siempre en estas
actividades, habida cuenta de su responsabilidad de coordinación
general. Ulteriormente, la Secretaría deberá
cerciorarse de que las enseñanzas extraídas
se divulguen entre todos los asociados y de que contribuyan
a forjar una memoria institucional, en beneficio de otras
organizaciones que trabajan en condiciones similares.
En todas las actividades de cooperación
para el desarrollo es indispensable contar con sistemas
contables y con auditorías independientes. Si la
Secretaría de la Federación transfiere fondos
a una Sociedad Nacional operante, el Secretario General
de la Federación deberá designar o aprobar
un auditor independiente.
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