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| Política
de salud |
Introducción |
| Las
Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja
y su Federación Internacional, como actor no gubernamental
más significativo en el sector de la salud y el bienestar
social, contribuyen en todo el mundo a aliviar el sufrimiento
de los más vulnerables, tanto en casos de desastre como
en otras circunstancias. Las actividades tendentes a proteger
la salud han sido siempre esenciales en el ejercicio del cometido
humanitario de las Sociedades Nacionales y de su Federación
Internacional. |
| Ámbito
de aplicación |
La
presente política reafirma el compromiso de las Sociedades
Nacionales y de su Federación Internacional de llevar
a cabo un amplio abanico de actividades de salud para los más
vulnerables, a través del servicio voluntario. Entre
ellas se encuentran la promoción de la salud, el apoyo
social, la atención primaria, la prevención de
enfermedades y el suministro de agua potable y sistemas de saneamiento,
aunque no son éstas las únicas. La política
reafirma asimismo que la salud es un componente fundamental
de la gestión de desastres.
Esta política parte de la experiencia adquirida trabajando
con comunidades vulnerables de todo el mundo y reconoce la creciente
necesidad de reforzar la capacidad de las comunidades para promocionar
la salud, prevenir los brotes de enfermedades y las emergencias
de salud pública y responder a los problemas de las enfermedades
contagiosas o de otra índole. |
| Declaración |
| La
presente política se basa en la definición de
salud adoptada en la Constitución de la Organización
Mundial de la Salud (OMS), que describe la salud como "un
estado de bienestar físico, mental y social pleno y
no meramente la ausencia de enfermedad o malestar".
Esta política afirma que:
- La salud es un derecho inalienable
de todas las personas, sin distinción de raza,
credo, color, nacionalidad, sexo u origen. Sin una buena
salud, el individuo no puede aspirar a su plena realización
ni al desarrollo de todas sus capacidades como miembro
activo, productivo y responsable de la sociedad.
- La salud es un pilar de la dignidad
humana y de la asistencia humanitaria.
- La pobreza, la desigualdad, la
agravación constante de la injusticia social y
la violación de los derechos humanos y de la equidad
entre hombres y mujeres deben tratarse como factores clave
de la salud física, mental y social.
- La salud no sólo es un
resultado del desarrollo, sino también una de las
claves de la cohesión social y de la ciudadanía,
así como del progreso económico y social.
Por ende, la seguridad en materia de salud es un requisito
fundamental e indispensable para el desarrollo mundial,
nacional y personal.
- La intervención de las
comunidades y de la sociedad civil en pro de la salud
es un componente esencial y decisivo de cualquier actuación
sanitaria de escala mundial.
La crisis sanitaria internacional
creada por la aparición y reaparición de enfermedades
se ha convertido en una preocupación prioritaria para
la comunidad internacional. A modo de respuesta, las Naciones
Unidas han reconocido que la salud es un componente clave
de las estrategias para reducir la pobreza y garantizar la
paz y la seguridad en el mundo.
La salud es también una preocupación
esencial en las principales transformaciones demográficas
(especialmente el envejecimiento de la población),
en los grandes movimientos de población y en el incremento
de las enfermedades no contagiosas y de los problemas de salud
mental.
En nuestros días, la salud
es un componente vital de los programas de desarrollo y de
bienestar social en la mayoría de los países,
y las actividades de las Sociedades Nacionales y de su Federación
Internacional en el ámbito de la salud reflejan la
diversidad de los retos que se plantean en todo el mundo.
Las Sociedades Nacionales y su Federación
Internacional han respondido a estos nuevos retos con diversas
políticas específicas y enfoques innovadores
que tienen como eje en todos los casos la actuación
voluntaria. |
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| Sociedades
Nacionales |
| Las
Sociedades Nacionales y su Federación Internacional
son instituciones excepcionalmente importantes para la salud
a escala mundial, regional, nacional y local. Su fuerza radica
en el número de personas, en su alcance mundial, en
su experiencia y en la energía y el dinamismo que generan
a través del servicio voluntario.
1. En reconocimiento
de su misión humanitaria y de los objetivos generales
de la Federación Internacional, según se expresan
a través de la Estrategia 2010, las Sociedades Nacionales
y su Federación Internacional deberán:
- esforzarse por ser un portavoz
fuerte de la conciencia social en aras de la protección
y la promoción de la salud de las poblaciones más
vulnerables;
- involucrar activamente a actores
clave a nivel nacional e internacional en favor del derecho
de todos los grupos vulnerables a atención básica
de salud y a agua potable y sistemas de saneamiento;
- abogar activamente por que los
gobiernos y otros actores aborden los problemas de salud
con un enfoque holístico, integrado y participativo;
- priorizar los programas de salud
integrados basados en la comunidad que incluyan, en la
medida de lo posible, todos los componentes de la atención
primaria de salud, a fin de que se reconozcan y atiendan
las necesidades sanitarias esenciales de las poblaciones
más vulnerables;
- proporcionar a las comunidades
vulnerables los medios para que tengan mayor control sobre
su salud y los factores que la determinan, lo cual implica
el reconocer la capacidad de la comunidad para mantener
y mejorar su propia salud mediante enfoques participativos
que incrementen sus conocimientos en materia sanitaria
y fomenten estilos de vida saludables;
- elaborar programas que consoliden
la cohesión social y refuercen la trama y el apoyo
de la sociedad a través de la acción voluntaria;
- esforzarse por promover la equidad
entre hombres y mujeres en todos sus programas.
2. Como auxiliares
de los poderes públicos, las Sociedades Nacionales,
apoyadas por su Federación Internacional cuando sea
oportuno, deberán:
- abogar por el establecimiento,
el mantenimiento y el desarrollo y mejoramiento constantes
de un sistema nacional de salud estable, sostenible y
apto para atender las necesidades sanitarias de toda la
población, incluidas las personas más vulnerables;
- resto incluye la puesta a disposición
de recursos financieros, materiales y humanos con los
conocimientos apropiados para la prestación de
servicios de salud, entre ellos de salud pública,
de promoción de la salud y de prevención
y rehabilitación;
- determinar, en el contexto nacional
y local, las áreas apropiadas en las que la Cruz
Roja y la Media Luna Roja podrían intervenir para
atender las necesidades de las personas más vulnerables;
- llevar a cabo las actividades
de atención sanitaria y social pertinentes, sin
intentar en modo alguno asumir las responsabilidades del
Estado;
- asegurarse de que las actividades
de salud ejecutadas sean complementarias de las del Gobierno
y otros asociados o entidades dedicadas a la prestación
de servicios de salud y acordes con la misión,
los medios y las capacidades de las Sociedades Nacionales.
3. En sus esfuerzos
para contribuir y prestar apoyo al logro de los componentes
de salud de la Declaración del Milenio y de los Objetivos
de Desarrollo del Milenio, las Sociedades Nacionales y su
Federación Internacional deberán:
- hacer todos los esfuerzos posibles
para aumentar progresivamente la capacidad de los voluntarios
en materia de salud, con el fin de complementar los esfuerzos
de los Gobiernos a escala nacional y local;
- obtener el apoyo de actores
clave, tanto públicos como privados, para que contribuyan
a los esfuerzos de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja
por obtener acceso a las poblaciones más vulnerables
y lograr su participación;
- ampliar progresivamente las
actividades en el ámbito de los primeros auxilios
basados en la comunidad y en el de la promoción
de la salud y la prevención participativas en las
zonas que considere prioritarias cada Sociedad Nacional;
- reconociendo la escala de las
pandemias mundiales, incrementar progresivamente sus actividades
de lucha contra el VIH/SIDA, la tuberculosis y otras enfermedades.
4. En su compromiso
con la gestión de desastres y la respuesta humanitaria,
las Sociedades Nacionales y su Federación Internacional
deberán:
- cerciorarse de que la atención
en materia de salud física, mental y social sea
incorporada, como parte integrante, en todas las demás
actividades y programas humanitarios;
- verificar que cuando se presten
servicios sanitarios en un contexto de desastre, se tenga
siempre en cuenta la viabilidad de tales servicios a largo
plazo, garantizando que los servicios suministrados en
cualquier emergencia prolongada acaben conformando un
sistema sostenible de atención primaria de salud
basada en la comunidad;
- reconocer la necesidad de preparar
y formar a las comunidades para responder con celeridad
a emergencias de salud pública y a brotes de enfermedades
y de reforzar su capacidad preventiva.
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| Responsabilidades |
Las
Sociedades Nacionales tienen la responsabilidad
de:
- determinar su función
de apoyo al Gobierno u otros actores en los programas
nacionales de salud, observando al mismo tiempo la Política
de Salud y la estrategia de la Federación para
la salud comunitaria, así como otras políticas
de la Federación relacionadas con la sanidad;
- velar por que sus programas
de salud consideren y tengan en cuenta los protocolos
de promoción de la salud, prevención, tratamiento
y lucha contra las enfermedades promovidos oficialmente
por la Organización Mundial de la Salud, como órgano
intergubernamental director a escala mundial en el ámbito
de la salud;
- alentar a sus gobiernos a implantar
las políticas adoptadas por la OMS y a participar
en otros grandes esfuerzos y alianzas mundiales en materia
de salud.
La Federación Internacional
tiene la responsabilidad de:
- forjar asociaciones y alianzas
operacionales entre las Sociedades Nacionales y otras
partes para apoyar y ejecutar programas y proyectos de
ámbito comunitario;
- ofrecer asesoramiento, orientación,
así como marcos de referencia para elaborar enfoques
coordinados en materia de salud, basados en la comunidad
y en la sociedad civil;
- facilitar el intercambio de recursos
entre Sociedades Nacionales y ayudar a éstas en
la movilización de fondos para programas y proyectos;
- coordinar y dirigir el apoyo
internacional para el fortalecimiento de la capacidad
de las Sociedades Nacionales en materia de salud y desarrollo,
así como en cuanto a la actuación de las
comunidades y de la sociedad civil en materia sanitaria,
incluyendo modelos de prácticas idóneas;
- fortalecer la capacidad de gestión
en términos de planificación, ejecución,
supervisión, evaluación, dirección
y coordinación en lo referente a la prestación
de servicios de salud en situaciones de desastre.
Las Sociedades Nacionales
y su Federación Internacional tienen juntas
la responsabilidad de:
- asegurar que todos los programas
de salud estén en consonancia con la presente política,
y que todos los miembros del personal y voluntarios que
participen en tales programas estén al corriente
de los fundamentos y los detalles de la misma;
- informar, en la medida de lo
posible, a todos los socios gubernamentales, intergubernamentales
y no gubernamentales de esta política;
- elaborar, implantar y aplicar
un mecanismo para la supervisión y verificación
del cumplimiento de esta política; un mecanismo
de esa índole es que las Sociedades Nacionales
elaboren una estrategia de salud sobre la base de esta
política;
- fortalecer de manera significativa
su capacidad para abordar las necesidades sanitarias de
las poblaciones más vulnerables a través
de estrategias integradas y asociaciones innovadoras.
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Referencias:
La presente política fue aprobada por la Asamblea General
de la Federación de Sociedades de la Cruz Roja y de la
Media Luna Roja en su decimoquinto período de sesiones,
celebrado en noviembre de 2005. Viene a reemplazar a la política
de salud de 1999. |
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