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| Política
de apoyo psicológico |
Introducción |
Responder
a las necesidades psicológicas de las personas afectadas
por las crisis ha pasado a ser una preocupación primordial
en la asistencia humanitaria internacional. La necesidad de
aplicar este enfoque se sustenta en los resultados de investigaciones
que demuestran que las personas más próximas a
las catástrofes corren más riesgos de padecer
trastornos físicos y psicológicos o alteraciones
en su funcionamiento mental y a adoptar comportamientos asociales.
La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz
Roja y de la Media Luna Roja se ocupa de tres grupos destinatarios
que podrían beneficiarse de la información sobre
las reacciones al estrés y de apoyo psicológico
concreto: a) las personas vulnerables afectadas por el desastre
o que viven en condiciones de estrés, b) los voluntarios
y los miembros del personal implicados en las intervenciones
en casos de desastre y los programas comunitarios y c) los delegados
enviados al terreno.
El apoyo psicológico puede integrarse en toda la gama
de actividades humanitarias, siendo un aspecto pertinente en
la preparación para desastres, la intervención
en casos de desastre, los primeros auxilios, la salud en situaciones
de emergencia, así como en programas de desarrollo, por
ejemplo proyectos de salud comunitaria, lucha contra el VIH/SIDA
y bienestar social. |
| Ámbito
de aplicación |
La
Política de Apoyo Psicológico se funda en la
Estrategia 2010 de la Federación Internacional y en
su Política de Salud.
La Política de Apoyo Psicológico sienta las
bases de la acción de la Cruz Roja y de la Media Luna
Roja en las operaciones de intervención de emergencia
y en la ejecución de programas de desarrollo a largo
plazo.
Se aplica a cualquier tipo de actividad de apoyo psicológico
que efectúen a título individual una Sociedad
Nacional o alguna de sus filiales, o sus colaboradores o voluntarios,
o la Federación Internacional colectivamente, teniendo
en cuenta que:
- la salud es un estado de completo
bienestar físico, mental y social y no solamente
la ausencia de afecciones o enfermedades (OMS, 1948) y
es un derecho inalienable de todas las personas sin distinción
de raza, credo, color, nacionalidad, sexo u origen;
- el apoyo psicológico
puede adaptarse a las necesidades y características
especiales de una situación y debería atender
a las necesidades psicológicas y físicas
de las personas involucradas, incluyendo los grupos de
población, los voluntarios y los miembros del personal
afectados, ayudándoles a aceptar la situación
y a sobrellevarla;
- cuando se trata de velar por
el bienestar psicológico de un grupo poblacional,
la prestación de apoyo psicológico debería
tener en cuenta cuestiones como el desarrollo de recursos
humanos locales, el fortalecimiento de la capacidad, la
mejora de la capacidad de resistencia, el trabajo en red,
la labor de sensibilización y la coordinación
con otros actores.
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| Declaración |
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La
Federación Internacional y cada Sociedad Nacional deberán:
- incorporar la perspectiva psicológica
en cada uno de los ámbitos de intervención
para determinar las necesidades de la población
a la que se ha de asistir, incluidas las necesidades de
quienes prestan asistencia;
- incluir el apoyo psicológico
como un componente de otros programas en ámbitos
como la preparación para desastres, la intervención
en casos de desastre, la labor de búsqueda, los
primeros auxilios, la salud, el bienestar social, la juventud
y el desarrollo organizacional, y enfocarlo como un programa
vertical (autónomo) solamente cuando las circunstancias
locales lo permitan;
- encarar la prestación
de apoyo psicológico como un compromiso fiable
y a largo plazo, garantizando que los aspectos psicológicos
de las acciones de socorro se implementen de manera profesional
y aporten una mejora sustancial para la población,
los voluntarios y los miembros del personal afectados
por el desastre;
- diseñar los programas
de apoyo psicológico de conformidad con los principios
básicos y las prácticas recomendadas de
implementación de programas y movilización
de la comunidad;
- prestar servicios de apoyo psicológico
adaptados a las características específicas
de la comunidad y las personas implicadas;
- derivar a centros sanitarios
adecuados a las personas que manifiesten reacciones o
trastornos psicológicos graves;
- reconocer el papel y la valía
de los voluntarios en la prestación del apoyo psicológico,
dando a éstos la oportunidad de recibir formación
y orientación de profesionales experimentados;
- implementar medidas de manejo
del estrés, adoptar medidas de seguridad y desarrollar
las aptitudes de los voluntarios y los miembros del personal
para propiciar un entorno seguro cuando deban afrontar
desastres, pérdidas reiteradas a largo plazo a
causa del VIH/SIDA, situaciones de violencia y problemas
de salud pública;
- colaborar con instituciones y
organizaciones gubernamentales pertinentes, organizaciones
no gubernamentales y otras entidades de la sociedad civil,
así como con los círculos académicos,
los medios de comunicación y el sector privado,
garantizando la transparencia, la rendición de
cuentas y el diálogo permanente con los beneficiarios,
los voluntarios y miembros del personal involucrados.
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| Responsabilidades |
Incumbe
a las Sociedades Nacionales y a la Federación Internacional
la responsabilidad conjunta de velar por que en todos los programas
y/o actividades de apoyo psicológico se aplique esta
Política; por que todos los miembros del personal y los
voluntarios conozcan y acepten los fundamentos y pormenores
de la misma; por que los miembros del personal y los voluntarios
dispongan de las competencias y herramientas necesarias para
llevar a cabo las actividades de apoyo psicológico y
por que todos los organismos asociados pertinentes estén
debidamente informados sobre esta Política.
Las Sociedades Nacionales y la Federación Internacional
tienen la responsabilidad de velar por que se establezca un
sistema de seguimiento y evaluación continuos en todas
las actividades de apoyo psicológico, a fin de lograr
que los programas contribuyan eficazmente a desarrollar la capacidad
de las personas, las comunidades, los voluntarios y los miembros
del personal involucrados.
Las Sociedades Nacionales deberían:
- integrar/institucionalizar el
apoyo psicológico en todos los programas pertinentes
en ámbitos como la preparación para desastres,
la intervención en casos de desastre, la labor
de búsqueda, los primeros auxilios, la salud, el
bienestar social, la juventud y el desarrollo organizacional;
- promover un enfoque comunitario
en la evaluación de las necesidades, la toma de
decisiones, así como en la selección, la
implementación, el seguimiento y la evaluación
de programas, y garantizar la participación de
la comunidad en todas estas etapas;
- favorecer la coordinación
y la colaboración entre organizaciones y entidades
que trabajan en el ámbito del apoyo psicológico;
- prestar apoyo psicológico
en la fase aguda de situaciones de emergencia complejas
y desastres de gran magnitud, como componente de la intervención
en casos de desastre, la labor de búsqueda, los
primeros auxilios o las operaciones de salud en situaciones
de emergencia (u ocasionalmente como programa vertical
o autónomo), incluyendo la gestión y supervisión
de los voluntarios;
- prestar apoyo psicológico
en la fase de rehabilitación de una crisis de la
misma manera que en la fase de emergencia, prestando atención
a las cuestiones humanitarias y a las particularidades
étnicas/religiosas, y propiciando el desarrollo
organizacional y el establecimiento de asociaciones;
- prestar apoyo psicológico
como parte de los programas de desarrollo, tales como
la preparación para desastres, los primeros auxilios,
la salud comunitaria, el bienestar social, el trabajo
con jóvenes y el desarrollo organizacional; incluida
la colaboración estrecha con organismos gubernamentales.
La Federación Internacional
debería:
- elaborar una estrategia y directrices
generales relativas al apoyo psicológico para sustentar
la aplicación de esta Política;
- integrar/institucionalizar el
apoyo psicológico en los métodos de evaluación
de la Federación Internacional, sus cursos de formación
y sus programas de preparación para desastres,
intervención en casos de desastre, búsqueda,
primeros auxilios, salud, bienestar social, juventud y
desarrollo organizacional, según proceda;
- establecer normas en el marco
de la formación en apoyo psicológico y elaborar
material didáctico adecuado desde el punto de vista
científico, técnico y cultural;
- impartir formación técnica
y ayudar en materia de elaboración de proyectos
e incorporación del apoyo psicológico a
las Sociedades Nacionales y delegaciones de la Federación;
- proporcionar orientaciones sobre
asistencia a voluntarios y miembros del personal, incluyendo
la asistencia a quienes prestan asistencia;
· facilitar información acerca de los resultados
de investigaciones sobre apoyo psicológico y programas
de apoyo psicológico;
- promover la coordinación
y la colaboración entre las organizaciones y entidades
que trabajan en el ámbito del apoyo psicológico;
- dar a conocer la importancia
del apoyo psicológico y ayudar a las Sociedades
Nacionales a cabildear a nivel internacional para la financiación
de las actividades de apoyo psicológico.
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Referencias:
Esta política fue aprobada por la Junta de Gobierno de
la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz
Roja y de la Media Luna Roja en su 7ª reunión, celebrada
en mayo de 2003 en Ginebra.
El apoyo psicológico se puede integrar en toda la gama
de servicios que prestan las Sociedades de la Cruz Roja y de
la Media Luna Roja. Por consiguiente, sería necesario
considerar esta Política teniendo en cuenta otras políticas
de la Federación, con especial referencia a las Políticas
de salud, desarrollo, voluntariado, juventud, socorro en casos
de emergencia, preparación para desastres, intervención
en casos de desastre y obtención de fondos. |
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