Declaración en nombre de los 160 signatarios de la Carta sobre el clima y el medio ambiente para organizaciones humanitarias ante la XXVI Conferencia de las Partes en la Convención Marco sobre el Cambio Climático

People in Terengganu, Malaysia try to cross a bridge to their homes that was submerged by devastating floods in early 2021.

Varias personas en Terengganu, Malasia, intentan cruzar un puente hacia sus hogares que quedó sumergido por las devastadoras inundaciones a principios de 2021.

Photo: Malaysian Red Crescent Society

“Hoy en día, las crisis climáticas y ambientales amenazan la supervivencia de la humanidad. Todos los aspectos de nuestras vidas se ven afectados, desde nuestra salud física y mental, así como nuestra seguridad alimentaria, hídrica y económica. Si bien las crisis afectan a todas las personas, quienes menos han contribuido al problema son los más perjudicados, y la situación no hace más que empeorar."
Carta sobre el Clima y el medio ambiente para organizaciones humanitarias

La evidencia científica más actualizada, incluido el último informe del IPCC, confirma la veracidad de estas palabras. Nuestro planeta está en un período de crisis climáticas y ambientales aceleradas, y todos sentimos sus efectos. Como organizaciones humanitarias, lo vemos a diario en nuestro trabajo.

Mientras el mundo se prepara para reunirse en la COP26 que tendrá lugar en Glasgow en noviembre, instamos a los negociadores a tener presentes las consecuencias humanitarias de sus decisiones. Los desastres climáticos prácticamente se han duplicado en los últimos veinte años y las amenazas de origen meteorológico son ahora el principal motivo de los desplazamientos internos, ya que afectan de manera más evidente a las personas más pobres y marginadas. La crisis climática suma estrés a las organizaciones humanitarias, que ya están más exigidas que nunca. Se necesitan medidas urgentes y ambiciosas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y adaptarse a los riesgos crecientes, y de ese modo evitar las consecuencias funestas para las personas y el medio ambiente. Sin una acción climática ambiciosa, será difícil para las organizaciones humanitarias responder a las necesidades crecientes.

Sabemos que, aun en las hipótesis más favorables para los próximos años, habrá cierto grado de cambio climático y degradación ambiental, y que es probable que sus consecuencias aumenten en el plano humanitario. Debemos tener en cuenta las características individuales, como la edad, el género y el estatuto jurídico, y las condiciones estructurales que afectan la exposición de las personas al riesgo, para que las más vulnerables a esas consecuencias reciban el apoyo que necesitan para protegerse a sí mismas y a sus medios de subsistencia.

Cuando firmamos la Carta, nos comprometimos a reforzar nuestra acción, reducir los riesgos y vulnerabilidades, y dar apoyo a quienes corren mayores riesgos. Nos comprometimos a basar nuestra acción en el liderazgo y la experiencia locales, a invertir en respuestas duraderas, y a acoger y ampliar la sabiduría indígena y local. Prometimos reducir nuestras emisiones de gases de efecto invernadero, minimizar el daño que causamos al medio ambiente y reducir nuestros desechos, así como transmitir información, conocimiento y recursos para ampliar los efectos de nuestro esfuerzo.

Sabemos que es necesaria una transformación radical. Tenemos la determinación de actuar, a través de medidas urgentes y deliberadas, y llamamos a todos aquellos que forman parte del sector humanitario y de otros, a hacer lo mismo.

Firman,
Signatarios de la Carta sobre el clima y el medio ambiente para organizaciones humanitarias.

La Carta está abierta a la firma de todas las organizaciones humanitarias. Para recibir información sobre la Carta y orientación sobre su implementación, visite la página www.climate-charter.org.