Vichada: la Cruz Roja Colombiana acompaña a las comunidades con servicios integrales en contextos de frontera

Por Melissa Monzón

“¿Cuándo nos debemos lavar las manos?” pregunta Sergio Gutiérrez, a tres niños que lo han estado escuchando con mucha atención. Los niños responden en coro: “Antes de comer, después de ir al baño …”, uno de los niños lo mira con duda, y Sergio le responde la mirada como diciendo Tú puedes. “…y después de jugar” contesta el pequeño con el orgullo que muestra un estudiante cuando ha aprendido la lección.

Estos pequeños, provenientes de Venezuela, han estado participando de las actividades lúdicas que realiza la Cruz Roja Colombiana en el municipio de Puerto Carreño, capital del departamento de Vichada, Colombia.

“Tenemos un trabajo cercano y pedagógico con niños, niñas, adolescentes, madres gestantes, lactantes, sobre todo en el tema de la actualidad, que es el COVID-19. Por medio de actividades lúdicas y personajes, ya sean los títeres o el trabajo con los voluntarios, se ha podido generar interacción con las familias, para seguir sensibilizando y generando espacios de reflexión en temáticas que respondan a las necesidades de la población”, nos comenta Sergio, psicólogo de profesión, quien se trasladó desde su natal Bucaramanga hasta Vichada para encargarse del espacio amigable de la Cruz Roja Colombiana, donde niños, niñas, adolescentes y adultos aprenden desde el juego, estrechando sus lazos de conexión y proporcionándoles un entorno de protección con acciones enmarcadas en salud mental y bienestar psicosocial.

Para llegar a Bogotá, capital del país, desde Vichada, uno se debe embarcar en un viaje por tierra de aproximadamente dos días, con muchos traslados de por medio. Vichada es un departamento con muchas necesidades, y también un paso fronterizo para quienes migran desde Venezuela hacia Colombia, ya sea este su destino final o de tránsito hacia otro país. Es también un territorio con un ecosistema diverso, cruzado por el río Meta y el Orinoco, con un potencial cultural y social enorme, que demanda una respuesta humanitaria integral, sostenible y que garantice la participación colectiva para el desarrollo.

En Vichada, los índices de pobreza son altos y el acceso a los servicios de salud es escaso: la proporción de personas con necesidades básicas insatisfechas del departamento alcanza el 67%, según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística de Colombia, y la situación de las comunidades indígenas (muchas de ellas transfronterizas, y que representan más del 58% de la población) es preocupante: solo alrededor del 10% de la población indígena del Vichada cuenta con servicio de energía eléctrica, la cobertura de acueducto alcanza apenas el 9% para los pueblos indígenas y en general, los servicios de atención en salud son muy limitados, afectando directamente la calidad de vida en la zona.

La llegada del COVID-19 ha vuelto la situación aún más compleja. La Cruz Roja Colombiana ha venido brindando desde abril del 2019, servicios de medicina, enfermería y psicología, actividades de promoción de la salud y prevención de la enfermedad, así como entrega de medicamentos gratuitos dirigidos a la población migrante, y también a población local vulnerable, así como servicios de protección a través del espacio amigable. Ahora, en medio de la pandemia, es la única organización brindando el servicio de salud ambulatoria de forma continua en la zona, debido a que el hospital municipal, de forma temporal, solo brinda atención de urgencias.

Para Jessica Teherán, enfermera de la seccional, lo que más le satisface, más allá de dar las atenciones, es saber que está aportando al cambio de comportamiento: “No solo estamos brindando atenciones médicas o psicológicas, sino que también estamos enseñando a la madre que no sabe cómo amamantar, sensibilizando al adulto mayor que no sigue su tratamiento de hipertensión, felicitando a la futura mamá que aún en tiempos difíciles tiene las ganas de seguir con su embarazo. Estar en Vichada y trabajando con todos ellos me cambió totalmente la visión que tenía del mundo, enriqueciendo así mi vida personal y profesional”.

Hasta final de junio de 2020, la Cruz Roja Colombiana - Seccional Vichada, con el apoyo de IFRC a través del Llamamiento de emergencia: Movimiento Poblacional Colombia, ha brindado más de 27 mil atenciones en salud, casi 10,000 de ellas en servicios de enfermería, más de 4,800 atenciones en psicología y atendió a cerca de 3,500 niños, niñas y personas vulnerables en su espacio amigable. Además, en cada atención los pacientes pueden acceder a medicamentos gratuitos y participan de las charlas educativas de prevención de enfermedad y promoción de la salud y temas relacionados con salud mental. Asimismo, se han entregado kits de higiene, kits prenatales, kits de alimentos, kits de apoyo psicosocial, preservativos y gel antibacterial. Finalmente, se han instalado dos puntos de hidratación en el departamento, para dar acceso a agua segura a cualquier persona que la necesite.

“El impacto que tiene el trabajo con la población migrante lo evidencio a diario en la consulta, con pacientes agradecidos, ya que encuentran en la Cruz Roja Colombiana no solo asistencia, sino también una mano amiga en esta situación de vulnerabilidad a la cual están expuestos. Para mí como migrante, es una experiencia gratificante poder trabajar con otros migrantes para poder brindarles orientación o una palabra de aliento”, concluye Ligia Helena Gómez, venezolana de nacimiento, y médica del proyecto de movilización poblacional de la Cruz Roja Colombiana en Vichada.

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*Algunas tomas del video fueron grabadas antes de que el COVID-19 llegue a Colombia.