Asistencia, tratamiento y ayuda para las personas que viven con el VIH

La labor de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) tiene por objeto lograr que en los países en desarrollo más personas que conviven con el VIH accedan al tratamiento; sus voluntarios prestan asistencia domiciliaria y cuidados paliativos.

Acceso al tratamiento
La terapia antirretroviral y el tratamiento de las infecciones secundarias aumenta la esperanza y la calidad de vida de las personas seropositivas, en particular, si también tienen acceso a suficientes alimentos y agua salubre.

En los países en desarrollo la disponibilidad de medicamentos sigue siendo inadmisiblemente baja, y a menudo ni siquiera llega a beneficiar a un 5 por ciento de la población adulta afectada. 

La ventaja comparativa de las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja reside en la ayuda que prestan sus voluntarios en el domicilio a las personas que conviven con el VIH, entre otras cosas, asistencia para lograr una administración correcta de los medicamentos (observancia).

En los países más afectados, puede que algunos miembros del personal y los voluntarios se cuenten entre quienes necesitan tratamiento, pero carecen de acceso al mismo. La Fundación Masambo (link to FedNet page required), cuyo nombre fue elegido en memoria de una voluntaria que murió por carecer de tratamiento, facilita el acceso al tratamiento al personal y los voluntarios que conviven con el VIH, a fin de que puedan continuar su labor humanitaria. La fundación Masambo (link to donation list) recibe donaciones de particulares.

Tratamiento antirretrovírico


La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja está claramente posicionada en cuanto al acceso a los medicamentos capaces de salvar vidas, a saber, que las consideraciones humanitarias deben tener primacía sobre los intereses comerciales.

El precio del tratamiento antirretrovírico (TARV) ha disminuido mucho y hay una mayor voluntad política por parte de los dirigentes de algunos de los países más afectados.

Desde 2003, la Federación Internacional aplica un enfoque holístico del TARV, en colaboración con gobiernos y asociaciones con otros organismos especializados. Este enfoque integral contempla la prevención, la asistencia, el tratamiento y la lucha contra la estigmatización.

Asistencia domiciliaria de base comunitaria
En la Declaración de 2001, emitida tras el período extraordinario de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el VIH, se recalca  la importancia de una respuesta mundial integral contra el VIH, incluidos el fortalecimiento y la ampliación de la asistencia domiciliaria en la comunidad.
Los voluntarios de las Sociedades Nacionales instruyen y ayudan a las familias y los miembros de la comunidad a fin de que cuiden, integren y den autonomía a las personas que viven con el VIH.

Un programa de atención domiciliaria de base comunitaria tiene la siguiente finalidad:

  • ayudar con la atención de las personas que viven con el VIH, basándose en los sistemas tradicionales de apoyo familiar y de la comunidad
  • localizar a los huérfanos y otros niños vulnerables a causa del VIH
  • reducir la estigmatización y la discriminación
  •  facilitar el acceso a apoyo social, médico, psicológico, espiritual y emocional
  •  impartir educación en prevención
  • reducir el uso inadecuado de los recursos del sistema de salud

Cuidados paliativos


La Federación Internacional cree que todas las personas tienen derecho a vivir y a morir con dignidad. El alivio del dolor en todas sus formas, física, emocional, espiritual y social es un derecho que se debe reconocer a quienes viven con el VIH o el SIDA.

Los cuidados paliativos abarcan la gestión de los síntomas durante la enfermedad, tanto aguda como crónica, y al final de la vida. Supone la intervención del personal médico, los miembros de la comunidad y la familia de quien vive con el VIH o el SIDA. Pueden administrarse en hospitales, casas de salud o el hogar del paciente, modalidad que suele considerarse la más eficaz.

Las Sociedades Nacionales y sus voluntarios formados en todo el mundo prestan cuidados paliativos en los tres entornos.

Apoyo a los prestadores de servicios


Los prestadores voluntarios de servicios son el recurso más valioso de que disponen los programas de asistencia domiciliaria en la comunidad. Por lo común, realizan su cometido en circunstancias de gran presión y estrés, en ocasiones, peligrosas, y muchas veces traumáticas.
Las Sociedades Nacionales brindan una combinación de apoyo físico, social y psicológico a los prestadores de servicios, a saber:

  • artículos para su protección, como guantes, jabones y antisépticos para prevenir la transmisión de infecciones;
  • capacitación adecuada para que los voluntarios se sientan bien preparados para cumplir sus tareas;
  • sesiones semanales para que los voluntarios intercambien ideas, experiencias y problemas
  •  reconocimiento a la invalorable carrera de los voluntarios
  • medidas para que gocen de suficiente descanso y puedan pasar tiempo con su familia
  • un sistema de trabajo en pares, dentro de lo posible, para que los voluntarios puedan ayudarse entre sí
  • facilitar los procesos de duelo y la conmemoración de los difuntos según las costumbres locales.

Huérfanos y otros niños vulnerables a causa del VIH

Alrededor de 15 millones de niños han perdido a uno o ambos padres a causa del SIDA. Se estima que el número de huérfanos, que seguirá en aumento hasta 2020 o 2030, llegará a 25 millones para el fin de la década.

La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja basa su labor con los huérfanos y otros niños vulnerables a causa del VIH en los siguientes principios:

  •  participación de los niños y los jóvenes
  • atención de salud de base comunitaria 
  •  no discriminación
  • toma de conciencia de las necesidades de los niños particularmente expuestos
  • alianzas

Ejemplos de actividades de las Sociedades Nacionales en ayuda de los huérfanos y otros niños vulnerables

 

  • La Cruz Roja Americana proporciona útiles escolares básicos y el esparcimiento en el marco de su programa School Chest, para posibilitar la asistencia de los niños a la escuela.
  • Jóvenes sin hogar de Costa de Marfil, capacitados en fecha reciente como educadores de compañeros de la Cruz Roja, dirigen programas de danza, música y arte, con objeto de hacer conocer los problemas del VIH a los huérfanos y niños vulnerables.
  •  La Cruz Roja de Zimbabue estableció un proyecto de memoria cuyo objetivo es que los huérfanos y niños vulnerables dispongan de información acerca de sus padres, en forma de fotos, dibujos y libros de recuerdos familiares. Padres y niños colaboran en el proyecto con la intención de ayudar a los niños que encaran la posible pérdida o separación de un padre a comprender el pasado y sentir más seguridad acerca del futuro, a fin de que puedan preservar un sentido de identidad y de autonomía después de la muerte de sus padres.