Más de un millón de personas que afrontan la sequía y el hambre en Kenya

Publicado: 22 julio 2011

Ginebra, 22 de julio de 2011 — (Normal) Actualmente, la inseguridad alimentaria aqueja a más de 3,2 millones de kenianos que necesitan asistencia sin demora debido a la rigurosa sequía que sigue causando estragos en muchas partes del país.

A la luz de este cifra alarmante, ya que el pasado mes de marzo eran 2,4 millones, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) hace hoy un llamamiento de emergencia por valor de 14,7 millones de francos suizos (17,9 millones de dólares o 12,5 millones de euros) para recaudar fondos y prestar una asistencia vital a hombres, mujeres y niños que siguen padeciendo un drama y un sufrimiento inimaginables a causa de la peor sequía regional en 60 años.

“Hoy vimos a personas que se desplomaban de hambre y agotamiento; muchas de ellas llevaban varios días sin comer”, señala Alexander Matheou de la FICR que está en Turkana, el distrito más noroccidental de Kenya y una de las zonas más afectadas donde las tasas de desnutrición ascienden al doble de nivel de emergencia.

2011 fue clasificado el año más seco de los anales del Cuerno Oriental de África y la salud, los medios de subsistencia y la seguridad alimentaria de millones de kenianos siguen expuestos a grave riesgo. La Red de Sistemas de Alerta Temprana de Hambrunas (FEWSNET por su sigla en inglés), estima que 700.000 personas del norte del país (distritos de Garissa, Isiolo, Mandera, Marsabit, Pokot, Turkana y Wajir) ya están en situación de alta inseguridad alimentaria.

En la evaluación de mediados de temporada que el Grupo Directivo de Seguridad Alimentaria de  Kenya llevó a cabo el pasado mes de mayo se estimaba que el número de personas que requerían asistencia urgente ascendía a 3,2 millones, cuando en marzo de 2011 eran 2,4 millones.

En el mejor de los casos, la situación humanitaria en las zonas afectadas de Kenya se puede calificar de espantosa, pues las familias tienen que luchar para satisfacer necesidades tan básicas como la comida, el agua y los servicios de salud. Debido a la merma de las fuentes de agua, las familias rurales consumen cada vez más agua sin tratar que recogen directamente en arroyos y ríos locales, exponiéndose al grave riesgo de contraer enfermedades cuyo vector es el agua como el cólera y el tifus. 

Debido al empeoramiento de la sequía, también se secaron los pastizales donde los campesinos llevan el ganado a pastar, lo que causó el desarraigo de muchas familias que tuvieron que migrar en busca de viables fuentes de agua y alimentos. El aumento del precio del combustible trajo aparejado el aumento del precio de los alimentos, lo que exacerbó el problema de la inseguridad alimentaria en el país.

También preocupa el resurgimiento de conflictos armados si las comunidades empiezan a competir por recursos que disminuyen rápidamente, como los pastizales y otras tierras de pastoreo, lo que entraña un riesgo potencial para la estabilidad y seguridad comunitarias. Ya se informó de enfrentamientos por recursos en los distritos de Isiolo, Pokot, Samburu y Turkana que se saldaron por desplazamientos, heridas y pérdida de vidas.

Frente a esa creciente tragedia humanitaria, la Cruz Roja Keniana (CRK) ayuda a los afectados por la sequía mediante iniciativas como programas escolares de alimentación, rehabilitación de pozos, acarreo de agua y distribución general de alimentos. También apoya activamente proyectos de seguridad alimentaria sostenible tales como la agricultura en invernaderos tanto en comunidades como en escuelas.

Habida cuenta de que el Departamento Meteorológico de Kenya pronostica que en muchas zonas del país, la sequía persistirá hasta principios de 2012, la CRK procede a implementar proyectos de reducción del riesgo de sequía sobre todo en zonas áridas y semiáridas, incluidos los distritos de Garissa, Isiolo, Marsabit, Moyale, Samburu, Tana River y Wajir. Dichos proyectos tienen por objetivo construir la resiliencia de comunidades vulnerables a los efectos de la sequía, reforzar los sistemas de alerta temprana y ampliar los conocimientos para saber detectar riesgos y responder a los mismos.

Aun así, las necesidades actuales y las necesidades previstas en las zonas afectadas superan con creces la respuesta humanitaria en curso. Sin probabilidad alguna de mejora hasta principios de 2012, la situación en muchas partes de Kenya sigue siendo pasmosa y requiere intervenciones humanitarias sostenidas y a gran escala.

“La tragedia que se extiende por muchas partes de Kenya es crónica, no nueva. Lo que estamos presenciando en 2011 no es mucho peor que lo de 2010, 2009 o incluso antes. Las intervenciones a corto plazo forman parte del problema. La solución de esta crisis reside en un compromiso a largo plazo para capacitar y construir la resiliencia de las comunidades más vulnerables del país”, afirma el Sr. Matheou.
Texto completo del llamamiento en inglés en: www.ifrc.org/appeals

Enlace para ver y descargar vídeos sobre la sequía y el hambre en Kenya: www.ifrc.org/newsroom

Para obtener más información o concertar entrevistas, diríjase a:
 
• Jessica Sallabank, Funcionaria Superior de Relaciones con los Medios, FICR
Tel. móvil: +41797085139 – Correo-e: jessica.sallabank@ifrc.org
• Faye Callaghan, Gerente de Comunicaciones, África, FICR
Tel móvil: +27071 895 2774 – Correo-e: faye.callaghan@ifrc.org

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