Declaración conjunta - Trabajando juntos para detener el Ébola

Publicado: 30 enero 2015

Ginebra, 28 de enero de 2015. En ocasión del Foro de asociados en la lucha contra el Ébola, que acogió la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) en Ginebra, las principales partes que intervienen en la respuesta a la epidemia intercambiaron experiencias y lecciones aprendidas, y examinaron las medidas críticas que debemos tomar para llegar a cero casos y planificar el camino a seguir para construir comunidades y naciones resilientes.  

Juntos, queremos rendir homenaje a los miles de voluntarios, miembros del personal humanitario, el personal de emergencia y trabajadores de la salud que han estado en primera línea de la respuesta arriesgando su vida para salvar otras. Su dedicación y su valentía han sido la clave de nuestra labor en la consecución del objetivo de cero casos y la recuperación. Todos ellos nos siguen inspirando.

Juntos, declaramos que la lucha contra el Ébola no ha terminado. La complacencia es el nuevo enemigo que puede causar muertes prevenibles. Para alcanzar el objetivo de cero casos debemos reforzar el rastreo de contactos y aumentar la participación comunitaria. También debemos asegurar que los sistemas de salud sean más resilientes. Tal como señalara un participante en el Foro: “La epidemia comenzó con un solo caso y un solo caso puede reavivar la crisis del Ébola.”

Reconocemos que en Guinea, Liberia y Sierra Leona la situación ha mejorado, gracias al esfuerzo concertado de gobiernos, comunidades, incluidos líderes religiosos y culturales, así como asociados locales. Aun así, debemos permanecer vigilantes.

Para detener el Ébola debemos ser flexibles y perseverantes en nuestra respuesta a brotes localizados. Nuestra respuesta debe ser rápida y acorde con los niveles más altos de atención de salud.

Juntos, afirmamos que detener el Ébola no es suficiente. Además de haber debilitado los sistemas de salud y las economías, el Ébola ha aumentado la vulnerabilidad de las comunidades. Todo ello afecta la capacidad local, nacional y regional de resistir a futuros brotes y choques, y expone a las poblaciones a riesgos que aún hay que mitigar. La actual respuesta de emergencia solo producirá una mejora duradera, si combatimos simultáneamente las causas fundamentales y los factores determinantes del brote. Llegar al último tramo y permanecer allí requiere un cambio de mentalidad y un compromiso a largo plazo.

Hoy, prometemos trabajar juntos para mantener nuestro esfuerzo concertado a fin de llegar a cero casos e invertir en la recuperación a largo plazo y la resiliencia de las comunidades. Al respecto, reconocemos la necesidad de mejorar y fomentar asociaciones.

Las asociaciones con gobiernos y donantes que garanticen el diálogo abierto, el apoyo suficiente y la rendición de cuentas son esenciales para la recuperación a largo plazo y la reconstrucción de los sistemas de salud.

Las asociaciones con las comunidades son esenciales para mantener su papel crítico en la definición de soluciones y estrategias. Manteniendo y construyendo confianza estableceremos el entorno propicio necesario para sostener la respuesta y la recuperación a largo plazo.

El Ébola nos puso y nos seguirá poniendo a prueba a todos nosotros. Aprenderemos de esta experiencia y evitaremos los errores del pasado. No debemos esperar que haya otro brote para construir comunidades y sistemas de salud resilientes que puedan resistir futuros choques. Ahora es el momento.

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