Declaración sobre el programa de desarrollo posterior a 2015

La Asamblea General de Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja se compromete a velar por la elaboración y la aplicación de un programa universal de desarrollo que sustituya a los actuales Objetivos de Desarrollo del Milenio, luego de

La Asamblea General de Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja se compromete a velar por la elaboración y la aplicación de un programa universal de desarrollo que sustituya a los actuales Objetivos de Desarrollo del Milenio, luego de que venza el plazo de su cumplimiento, en 2015.

En los últimos quince años, gracias a los Objetivos de Desarrollo del Milenio, ha sido posible mejorar la vida de las personas vulnerables en el mundo. El carácter sencillo, conciso y conmensurable de esos objetivos favoreció una colaboración más intensa de los gobiernos, los organismos de las Naciones Unidas, el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, la sociedad civil y el sector privado. Esos esfuerzos colectivos permitieron avanzar en la erradicación de la pobreza extrema y del hambre, reducir la carga que suponen las enfermedades transmisibles y mejorar el acceso al abastecimiento de agua salubre.

Sin embargo, el progreso ha beneficiado en mayor medida a unos y menos a otros, y muchas de las personas y las comunidades más vulnerables han quedado relegadas. La desigualdad persistente y en aumento, el cambio climático y la mayor exposición a los desastres, la violencia y el conflicto han obstaculizado significativamente progreso hacia los Objetivos de Desarrollo del Milenio y han socavado la capacidad de resistencia y recuperación de las personas vulnerables y sus comunidades. Ese progreso, lamentablemente, no se ha reflejado en los objetivos en materia de educación, igualdad de género, salud materna e infantil, saneamiento y sostenibilidad del medio ambiente.

El fortalecimiento de la capacidad de resistencia y recuperación debe ser un componente cardinal del nuevo marco de desarrollo. El nuevo programa debe sustentarse en la lucha contra las desigualdades y la ejecución de actividades integradoras en colaboración con las personas y las comunidades más vulnerables del mundo. Los gobiernos deben promover un enfoque ambicioso en los objetivos de la próxima generación, pues es fundamental que todos trabajen arduamente para erradicar la pobreza y el hambre en una generación, garantizar el acceso universal a fuentes de agua salubre, el saneamiento y la educación de calidad, el fomento de la autonomía de las mujeres y las niñas, y apoyar de forma explícita el principio de la cobertura universal de salud.

Los gobiernos también deben asumir una función de dirección decisiva en la adopción de medidas encaminadas a la protección del medio ambiente para las generaciones futuras, la mitigación de las consecuencias adversas del cambio climático y el fortalecimiento de la capacidad de resistencia y recuperación de las personas vulnerables, sus comunidades y sus medios de vida ante los desastres y crisis, la inseguridad alimentaria y los riesgos relacionados con la salud. La Federación Internacional teme que, si no se renueva con urgencia el examen de estos temas, los desastres y las crisis podrían obstaculizar el progreso en la consecución del desarrollo sostenible en los próximos años.

Reconocemos el valor y la contribución singulares que brindan los voluntarios –incluidos los más de quince millones de voluntarios de las organizaciones de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja– en la facilitación del acceso a los servicios de salud, la promoción de una cultura de no violencia e inclusión social y la adopción de soluciones y respuestas locales y sostenibles frente a los desastres y las crisis

La concepción y la aplicación del programa de desarrollo posterior a 2015 deberían tener presente las opiniones de los voluntarios y las comunidades con las que estos trabajan, para velar así por que los objetivos, metas e indicadores guarden relación directa con las personas cuyas vidas aspiran transformar. Los jóvenes que trabajan en la esfera humanitaria deben interesarse con dinamismo en las actividades destinadas a forjar el futuro que desean e invertir esfuerzos para lograrlo.  Huelga insistir en la particular atención que merecen las mujeres y los jóvenes, habida cuenta de la indispensable función que ambos sectores de la población desempeñan como fuentes de información, facilitación y promoción en el ámbito del desarrollo sostenible y de las actividades humanitarias

Asimismo, es preciso que en el programa de desarrollo posterior a 2015 se considere con detenimiento el uso ético de la tecnología y la innovación para la promoción del desarrollo sostenible. En la edición 2013 del Informe mundial sobre desastres, publicado por la Federación Internacional, se destaca que la colaboración entre las organizaciones humanitarias, los gobiernos y las empresas del sector privado revestirá primordial importancia después de 2015 a fin de aprovechar todas las posibilidades que brinda la tecnología para el fortalecimiento de la capacidad de resistencia y recuperación de las comunidades afectadas.

Las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja aprovecharán su función, en calidad de auxiliares de los poderes públicos, para hacerse eco, ante los gobiernos, de las voces de las personas y las comunidades a las que atienden, con el fin de alentarlos a que impulsen el fortalecimiento de la capacidad de resistencia y recuperación de las comunidades de sus respectivos países.

En el constante cumplimiento de u cometido principal orientado a salvar vidas y trasformar mentalidades, la organización contribuirá de manera significativa a la eventual aplicación del programa de desarrollo posterior 2015. Se contempla tres compromisos generales para favorecer el desarrollo sostenible.

En primer lugar, con el fin de reducir los efectos devastadores que conllevan los para el desarrollo sostenible, nos comprometemos a habilitar a todas las comunidades en zonas de alto riesgo de manera que dispongan de capacidad de preparación preventiva y de intervención ante los desastres.

En segundo lugar, con el fin de contribuir a la consecución de la cobertura universal de salud, nos comprometemos a que, en cada comunidad con la que trabajamos, exista un voluntario responsable de facilitar el acceso a los servicios sanitarios básicos.

 Y en tercer lugar, con el fin de garantizar que el desarrollo sea sostenible en el plano interno, nos comprometemos a perseverar en los esfuerzos destinadas al fortalecimiento de las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, a fin de que sean socios confiables y auxiliares eficaces a los gobiernos de sus respetivos países en la labor humanitaria y de desarrollo. 

Delegados de la Asamblea General de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja

Miembros de la Conferencia Mundial de la Juventud de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja