Voluntarios en Timor-Leste: los medios para prestar ayuda

Publicado: 13 diciembre 2013 15:00 CET

Por Ombretta Baggio y Kate Roux (Timor-Leste)

El concepto es sencillo y porta frutos. Consiste en impartir formación en salud y primeros auxilios básicos a miembros de una comunidad de manera que puedan ayudar a sus vecinos. Este concepto, que en las organizaciones de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja se conoce también como enfoque de salud y primeros auxilios comunitarios, ha resultado particularmente eficaz en lugares como Bitirai, una población rural localizada en la zona sur de Timor Leste.

 

Más del setenta por ciento (70%) de la población de Timor‑Leste vive en zonas rurales, a menudo en condiciones de aislamiento extremo y con difícil acceso a servicios públicos de atención de salud. Los habitantes deben caminar durante uno o varios días para llegar a un centro de salud, de manera que quienes están demasiado enfermos se ven obligados a quedarse en casa y confiar en su suerte.

Según la edición 2011 del Informe sobre Desarrollo Humano, publicado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Timor-Leste ha logrado progresos sustanciales en muchos ámbitos de salud, como la reducción de las tasas de mortalidad infantil y de menores de cinco años, la ampliación de la cobertura de atención prenatal y el tratamiento de la tuberculosis. No obstante, los resultados son menos halagüeños ante la persistente prevalencia de insuficiencia ponderal entre los niños menores de cinco años, la elevada tasa de mortalidad materna, la incidencia del paludismo y el bajo porcentaje de la población que usa instalaciones sanitarias mejoradas.

Marcelino Albuquerqua, director del proyecto sobre salud y primeros auxilios comunitarios de la Cruz Roja de Timor-Leste, puntualiza que se ofrece “a las personas los medios para que beneficien a su propia comunidad". Explica que, gracias al enfoque de salud y primeros auxilios comunitarios, se ha fomentado la autonomía de las poblaciones aportándoles información y conocimientos sobre cuestiones relativas a la salud.

Mediante el recurso a herramientas sencillas, adaptadas a los contextos locales, los voluntarios brindan ayuda a las comunidades para que identifiquen sus principales prioridades de salud. En este caso, la comunidad determinó que los problemas fundamentales eran el paludismo, la diarrea y la malnutrición. Se realizó una encuesta inicial sobre las cinco prioridades principales para determinar las prácticas de salud locales e impartir a los voluntarios la formación pertinente.

La población de Bitirai respeta a la Cruz Roja. Las camisetas de un brillante color naranja, con el logotipo de la organización impreso delante, se lucen con orgullo. La eficiencia del enfoque de salud y primeros auxilios comunitarios reside en que, además de favorecer mejores condiciones de salud y el bienestar de los habitantes, forja un fuerte sentimiento de comunidad.

Más de quinientas personas viven en Bitirai. La localidad se encuentra ubicada en una zona remota y no cuenta con suministro de energía eléctrica, agua corriente, cobertura de teléfonos móviles ni vehículos, de manera que los miembros de la comunidad dependen mucho de la solidaridad mutua y confían unos en otros. Cada uno sabe exactamente donde viven los demás, así como los nombres y edades de sus hijos.

Así, cuando un miembro de la comunidad comparte información importante sobre nutrición, hábitos de lavado de manos, el uso de servicios higiénicos o el empleo idóneo de mosquiteros, los demás escuchan y las cosas cambian.

Josefa Pereira, voluntaria de la Cruz Roja, está convencida de que "podemos ayudar a que los miembros de la comunidad se ayuden a sí mismos”. “El servicio voluntario con la Cruz Roja no es una carga, por lo tanto no me parece que me toma tiempo".

Además, los voluntarios como Josefa, no aportan únicamente información. Tienden también vínculos esenciales con el sistema público de atención de salud de Timor-Leste.

"En calidad de voluntarios de la Cruz Roja, nos alegra ayudar a la comunidad. Cuando las personas enferman, acuden a nosotros porque gozamos de su confianza. Los llevamos al hospital o a la clínica de salud. No pedimos dinero ni retribución alguna. Lo hacemos porque queremos".

Las actividades de salud y primeros auxilios comunitarios, que abarcan ámbitos como agua y saneamiento, reducción del riesgo de desastre y medios de vida, se llevan a cabo en doce de los trece distritos de Timor Leste, gracias a la colaboración de treinta y cinco instructores con formación específica en actividades de salud y primeros auxilios comunitarios. Se estima que, en el marco de este programa, se ha atendido hasta la fecha a cincuenta mil beneficiarios.

El servicio voluntario es un elemento esencial para la consecución de la cobertura universal de salud.


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