El debate sobre el emblema

1. Introducción

El Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja acoge con satisfacción la decisión de la Conferencia Diplomática de los Estados Parte en los Convenios de Ginebra, reunida en dicha ciudad en diciembre de 2005, de adoptar el Protocolo III adicional a los Convenios de Ginebra por el que se crea un emblema adicional a los emblemas de la cruz roja y la media luna roja.

Se trata de un marco rojo cuadrado sobre fondo blanco, colocado sobre uno de sus vértices y exento de toda connotación religiosa, política o de cualquier otra índole.

El cristal rojo se incorporó oficialmente a los Estatutos del Movimiento en la Conferencia Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja que tuvo lugar en Ginebra del 20 al 22 de junio de 2006. La culminación de este proceso ofreció al Movimiento una solución global y duradera a la cuestión del emblema que duró décadas.

2. ¿Cuál era el debate sobre el emblema?

Los emblemas reconocidos por los Convenios de Ginebra de 1949 son la cruz roja, la media luna roja, y el león y sol rojos. En virtud de los Convenios y el Reglamento del Movimiento Internacional, una Sociedad Nacional tiene que usar uno de ellos para que se le reconozca la condición de miembro. Desde 1980, se han utilizado únicamente los emblemas de la cruz roja y la media luna roja.

Actualmente, tras la adopción del Protocolo III adicional, en diciembre de 2005, también el cristal rojo es reconocido como signo distintivo por el derecho internacional, con el mismo estatuto que la cruz roja y la media luna roja.

Los emblemas se usan en más de 190 países para proteger al personal médico, los locales y los equipos en tiempos de conflicto armado y también como signo distintivo de las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.

Desgraciadamente, más de una vez, se atribuyeron connotaciones religiosas, culturales o políticas a los emblemas de la cruz roja y la media luna roja, lo que afectó el respeto de los mismos y limitó la protección que ofrecen tanto a las víctimas como al personal médico y humanitario.

En el debate que condujo a la adopción del Protocolo III adicional se reconoció la necesidad de ofrecer protección en aquellos casos en que no se respeta la neutralidad de los emblemas de la cruz roja y la media luna roja.

En el debate también se consideraron las necesidades de aquellas Sociedades Nacionales que no podían incorporarse al Movimiento por su incapacidad de usar uno u otro emblema. La adopción del Protocolo III adicional y la incorporación del cristal rojo en los Estatutos del Movimiento permite que esas Sociedades Nacionales usen dicho emblema sin que vean amenazadas sus propias tradiciones. El Magen David Adom de Israel, es la primera Sociedad Nacional que usa el emblema del cristal rojo.

3. ¿Qué papel desempeñó el Protocolo III adicional en ese debate?

El Movimiento no podía incorporar el cristal rojo hasta que los Estados no hubieran establecido el nuevo emblema. Por eso, el cristal rojo tenía que tener el mismo estatuto que la cruz roja y la media luna roja en el derecho internacional y ser creado por los Estados mediante un tratado.

En 2000, esa solución fue avalada por los Estados y las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. Entonces, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), en estrecha colaboración con la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, preparó el proyecto del Protocolo III adicional.

Dicho proyecto fue el documento básico que orientó las acciones del CICR, la Federación Internacional y las Sociedades Nacionales hasta la adopción oficial del protocolo, el 8 de diciembre de 2005.

4. ¿Por qué, actualmente, se utiliza más de un emblema?

En las Conferencias de Ginebra de 1863 y 1864, en las que se establecieron las normas plasmadas en los Convenios de Ginebra, se aprobó una cruz roja sobre fondo blanco como emblema neutral que sería universal y fácilmente reconocido para proteger de ataques al personal y las instalaciones médicos durante los conflictos armados. Éste no era un símbolo religioso; se trataba simplemente de la inversión de los colores de la bandera suiza. Como tal, se consideró que conllevaría el requisito fundamental de neutralidad.

Poco después, otras connotaciones salieron a luz. En la guerra entre Rusia y Turquía de 1876-1878, el Imperio Otomano, a pesar de haber ratificado el Convenio de Ginebra de 1864 sin reserva alguna, declaró que usaría la media luna roja para señalar sus propias ambulancias sin dejar de respetar el signo de la cruz roja que protegía las ambulancias del enemigo. Ese uso de la media luna roja fue práctica habitual en el Imperio Otomano.

Tras largos debates, la Conferencia Diplomática de 1929 convino en reconocer, para los países que ya los usaban, la media luna roja y el león y sol rojos, el emblema que Persia, hoy Irán, había usado durante algún tiempo. A fin de anticiparse a otras solicitudes y evitar una posible proliferación de emblemas en el futuro, la Conferencia tuvo por principio declarar que no se reconocerían otros emblemas.

Desde entonces, la media luna roja se usa ampliamente en muchos países. No se han aceptado propuestas de otros países para que se aprobaran nuevos emblemas. La República Islámica de Irán dejó de utilizar el emblema del león y el sol rojos en 1980, y adoptó la media luna roja.