Reporte de IFRC: Es improbable cumplir las metas de reducción de pobreza, trabajo decente y desigualdad en Latinoamérica y el Caribe

The Guyana Red Cross team learns more about people’s needs during community assessments to recover information that helps to shape the Red Cross response to COVID-19 impact.

El equipo de la Cruz Roja de Guyana recopila información sobre las necesidades de las personas durante las evaluaciones comunitarias, útil para adaptar la respuesta de la Cruz Roja al impacto de la COVID-19.

Foto: Cruz Roja Guyana

Ciudad de Panamá, 20 de mayo 2022 - Los devastadores impactos socioeconómicos de la pandemia de COVID-19 han estancado algunos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) clave en América Latina y el Caribe. Es improbable que la región ponga fin a la pobreza, garantice la igualdad de género, promueva el trabajo decente y equitativo y reduzca la desigualdad dentro y entre los países para la fecha límite de 2030. Este es uno de los principales hallazgos de "Reajustar la ruta hacia la equidad". un estudio reciente de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFCR).

El reporte confirma que la COVID-19 incrementó el desempleo, redujo los ingresos de las familias más pobres, obligó a más de un millón de niñas y niños a dejar las aulas, redujo la protección laboral y agudizó la desigualdad y las violencias de género.

El jefe de la unidad de Desastres, Clima y Crisis de la IFRC en América, Roger Alonso, dijo:

“Este estudio nos ayuda a entender los impactos de largo plazo de la pandemia en los ingresos, la alimentación y el bienestar de las personas más vulnerables. Los hallazgos nos confirman que la plena recuperación social y económica tomará años. Para evitar niveles de precariedad irreversibles, es imperativo invertir en una recuperación inclusiva y justa, que se anticipe además a los efectos que tendrá el actual aumento de precios de alimentos y combustibles, resultado del conflicto en Ucrania”.

De acuerdo con el documento la pérdida de ingresos de las poblaciones más pobres incrementó la inseguridad alimentaria llevando a 60 millones de personas a sufrir de hambre en el primer año de la pandemia. Ese mismo año, 23 millones de mujeres se sumaron a las filas de pobreza y desde entonces han incrementado los casos de violencia doméstica, sexual y de trata de personas.

Además, la pandemia destruyó el 10% de los empleos en la región, de los cuales 30% aún no se han recuperado. Por su parte, el 51% de la población migrante encuestada por IFRC dijo haber perdido su empleo y 53% de quienes lo conservaron, vieron sus ingresos reducidos o no recibieron paga.

Este análisis de la IFRC está basado en revisiónes bibliográficas, entrevistas a especialistas y representantes de organismos internacionales, así como en 1,825 encuestras realizadas en Argentina, Guatemala, Honduras, Panamá y Venezuela.

Daniela Funez, coautora del reporte y oficial de recuperación de medios de vida de IFRC en América, dijo:

‘’Escuchar a las comunidades para quienes trabajamos es una prioridad para la red de la Cruz Roja. Eso es lo que nos permite conocer a fondo sus necesidades y, en este caso, la data que nos proporcionaron confirma las proyecciones hechas por organismos internacionales sobre los efectos de la COVID-19 en los ODS".

Para hacer frente a ese impacto socioeconómico de la pandemia, la IFRC sugiere priorizar la atención a los grupos en situación de mayor vulnerabilidad, incorporar enfoque de género en la acción humanitaria y contribuir a disminuir los efectos del cambio climático. También, llama a aumentar la inversión en vacunación, protección y protección de los medios de vida, un asunto clave para cerrar la brecha del 60% de la financiación necesaria para seguir respondiendo a los efectos de mediano y largo plazo de la COVID-19.

Para más información:

En Bogotá: David Quijano +57 310 5592559, [email protected]frc.org

In Panamá: Susana Arroyo Barrantes, [email protected] 

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