Cómo se ve realmente la recuperación más de un año después de que el huracán Beryl golpeara las comunidades pesqueras de Barbados
Escrito por el Centro del ClimaLa Cruz Roja de Barbados está ayudando a los pescadores que lo perdieron todo en el huracán Beryl el año pasado a reconstruir sus tradicionales trampas de pesca caribeñas. En realidad, estas trampas rectangulares con cebo, fabricadas con malla metálica y ramas de árboles, se consideran más sostenibles que las redes y suponen menos esfuerzo que salir al mar todos los días con una caña de pescar."Son una parte muy importante de la tradición local que estamos tratando de preservar", explica Kiri Lizama, directora de programas y operaciones de la Cruz Roja de Barbados. "Un pescador puede tener hasta diez trampas en el agua a la vez", añade, pero con Beryl, el huracán de categoría 5 más temprano del Atlántico jamás registrado, la gente no tuvo tiempo de sacar sus trampas del agua y ponerlas a salvo en tierra. "Fue algo totalmente inesperado y muchos de ellos perdieron todas sus trampas", explica Lizama a Loyce Pace, directora regional de la IFRC para América, durante una visita a principios de este mes a una comunidad pesquera, Half Moon Fort, en la parroquia de St. Lucy, donde ya se está trabajando en la reconstrucción de las trampas.Materias primasEl huracán Beryl pasó a 80 millas al sur de Barbados causando daños devastadores a la industria pesquera de la isla; más de 200 barcos pesqueros sufrieron daños importantes y 20 se hundieron.La Cruz Roja ha estado apoyando a las familias de pescadores con las materias primas necesarias para reconstruir, utilizando las técnicas tradicionales que, según explica Lizama, se transmiten de generación en generación en los pueblos costeros de Barbados. Las jaulas de pesca se colocan en los arrecifes, en lugar de en la arena, y pueden atrapar una gran variedad de especies locales, como barberos, roncos, pargos, chutes y lisas.Los pescadores utilizan una combinación de GPS y simple triangulación de los puntos de referencia en tierra para identificar las mejores ubicaciones para colocar las jaulas y encontrarlas de nuevo.Un momento inesperadoEsta labor forma parte del programa de recuperación de la Cruz Roja de Barbados para las comunidades afectadas por el huracán Beryl, que también incluye asistencia económica para los hogares dedicados al procesamiento del pescado, suministros esenciales de agua, saneamiento e higiene, refugio y gestión del voluntariado.El Fondo de Emergencias para la Respuesta a Desastres (IFRC-DREF) asignó inicialmente 1,7 millones de francos suizos para apoyar la respuesta de las Sociedades Nacionales pertinentes, entre ellas las de Barbados, Granada, Jamaica y San Vicente y las Granadinas, y posteriormente se lanzó un Llamamiento de Emergencia con el fin de reunir 4 millones de francos suizos para ayudar a 25.000 personas en estos países.La intensidad de Beryl en términos de velocidad del viento y presión barométrica no era inédita, pero sí lo fue su momento de aparición, según escribió el año pasado Andrew Kruczkiewicz, del Centro del Clima y profesor de la Universidad de Columbia especializado en teledetección y alerta temprana. «Otro motivo de preocupación es que Beryl se suma a la lista de tormentas destructivas que se intensificaron muy rápidamente, lo que supone un reto para la preparación, incluso con los mejores pronósticos que puede ofrecer la ciencia». Beryl tardó solo 40 horas en pasar de ser una depresión tropical a un huracán de categoría 3, triplicando su velocidad máxima del viento hasta alcanzar al menos los 180 km/h.Más historias sobre el huracán Beryl y la respuesta de la Cruz Roja:Huracán Beryl: Para las islas más afectadas, la preparación dio sus frutos con una rápida respuesta. Pero la recuperación se complica por los daños generalizados. | IFRCCambio climático: Convirtiendo las tormentas en "monstruos". | IFRC