El Salvador

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Nota de prensa

Cruz Roja activa sus protocolos de acción temprana ante las primeras señales de sequía en El Salvador, Guatemala y Colombia

Ciudad de Panamá, 11 de junio de 2026 — Las Sociedades de la Cruz Roja deEl Salvador, Guatemala yColombiahan puesto en marcha sus protocolos de acción temprana para proteger a más de 22.000 personas ante las primeras señales de sequía. En los tres países, la ausencia de lluvias podría agravarse como consecuencia del fenómeno de El Niño, que, según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés), entró en su fase activa el 11 de junio.Los protocolos de acción temprana son instrumentos que reúnen medidas acordadas con antelación entre las comunidades, los Estados y la Cruz Roja, y se activan cuando se alcanzan determinados umbrales de riesgo, de modo que la ayuda pueda movilizarse antes de que se produzcan daños."La sequía es un desastre en cámara lenta: no llega en una sola noche y rara vez ocupa los titulares, por eso se corre el riesgo de que la ayuda llegue demasiado tarde", explicó Loyce Pace, directora regional para las Américas de la IFRC. "La diferencia entre una amenaza y una crisis humanitaria casi siempre se decide antes del impacto. Esta vez, gracias a los pronósticos meteorológicos, a los acuerdos de acción conjunta y al financiamiento anticipado, sabemos que el momento para proteger a la población es ahora."En Colombia, El Salvador y Guatemala, la activación de los protocolos de acción temprana ante la sequía se basa en los datos recopilados por los servicios meteorológicos de los tres países, que coinciden en un mismo pronóstico: lluvias muy por debajo de lo normal para el trimestre de junio a agosto, justo cuando comienza el ciclo agrícola.En El Salvador, la Dirección General del Observatorio Ambiental advirtió un déficit de precipitaciones entre mayo y julio. En Guatemala, el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología prevé condiciones asociadas a El Niño con un 70 por ciento de probabilidad, así como lluvias por debajo de lo normal. En Colombia, un análisis cartográfico del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales estima una probabilidad superior al 50 por ciento de precipitaciones inferiores a lo normal y un índice de sequía moderada hacia agosto.El Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres de la IFRC (IFRC-DREF) estaba a la espera de estos datos científicos para iniciar el desembolso de los 1,2 millones de francos suizos (CHF) —cerca de 1,5 millones de dólares— que tenía reservados para la acción temprana ante la sequía en los tres países. Ese financiamiento no se asigna de una sola vez: se libera de forma escalonada, a medida que los pronósticos alcanzan los umbrales de riesgo acordados de antemano entre las comunidades, las autoridades y la Cruz Roja, de modo que cada tramo de la ayuda se movilice justo antes del impacto y no después.Los recursos del IFRC-DREF permitirán asistir a 10.000 personas en los departamentos de Morazán y La Unión, en El Salvador; a otras 10.000 en municipios del Corredor Seco de Guatemala, como Chiquimula, Jalapa y Quetzaltenango; y a 2.400 en los departamentos colombianos de Tolima y Cesar.Aunque cada contexto es distinto, las medidas se ordenan en torno a una misma lógica: actuar antes de que el desastre ocurra y proteger simultáneamente la seguridad alimentaria, los medios de vida, la salud y el acceso al agua de las comunidades afectadas, ámbitos que las sequías suelen afectar a la vez.A las familias en situación de mayor vulnerabilidad, la Cruz Roja las apoyará mediante transferencias monetarias para resguardar alimentos, conseguir combustible y cubrir necesidades básicas sin descapitalizarse. También, les brindarán agua potable cuando las fuentes empiecen a escasear, insumos para cuidar cultivos y ganado, y capacitaciones en prácticas agrícolas adaptativas, higiene y prevención de enfermedades por calor.En el mundo, sólo uno de cada 10 dólares destinados a la acción humanitaria se invierte en reducir o mitigar el riesgo de desastres. “Es crítico que gobiernos, agencias de cooperación, instituciones financieras y organismos internacionales fortalezcan la acción anticipatoria, los sistemas de alerta temprana y la acción humanitaria basada en pronósticos como mecanismos esenciales para proteger vidas, reducir pérdidas económicas y fortalecer la resiliencia.”Para mayor información: [email protected] Panamá:Susana Arroyo Barrantes +50769993199

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La Alianza para la Inversión en las Sociedades Nacionales anuncia subvenciones a 14 Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja

Tras un riguroso proceso de revisión, la Alianza para la Inversión de las Sociedades Nacionales (NSIA, por sus siglas en inglés) ha asignado aproximadamente 3,1 millones de francos suizos en 2025 para apoyar el desarrollo sostenible de 14 Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja que operan en situaciones de emergencia complejas, crisis prolongadas y contextos frágiles.La NSIA, un fondo común conjunto de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) y el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), proporciona financiación flexible y plurianual para apoyar el desarrollo sostenible de las Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja que llevan a cabo una labor humanitaria fundamental en entornos extremadamente difíciles.La NSIA concede subvenciones en dos categorías de financiación principales: Puede asignar hasta 750.000 francos suizos de financiación «aceleradora» a las Sociedades Nacionales durante un máximo de cinco años, y también concede «subvenciones puente» de hasta 50.000 francos suizos durante 12 meses con el objetivo de ayudar a las Sociedades Nacionales a sentar las bases para futuras inversiones de la NSIA o de otras iniciativas de desarrollo de las Sociedades Nacionales (NSD).En 2025, la oficina de la NSIA recibió 32 propuestas elegibles, 17 para financiación aceleradora y 15 para subvenciones puente. Las Sociedades Nacionales seleccionadas para la financiación aceleradora en 2025 son las siguientes:Cruz Roja ColombianaMedia Luna Roja de JordaniaMedia Luna Roja de PakistánCruz Roja SalvadoreñaMedia Luna Roja Somalí SomaliCruz Roja de Sudán del SurEstas Sociedades Nacionales recibirán financiamiento estratégico para apoyar su camino hacia la sostenibilidad y el impacto organizativo a largo plazo. Las seis Sociedades Nacionales han recibido anteriormente subvenciones de la NSIA.La Cruz Roja Colombiana reforzará la eficiencia institucional y el impacto humanitario mediante un sistema nacional de gestión digital, unificando los datos y las herramientas de gobernanza para mejorar la transparencia, la coordinación, la rendición de cuentas y la confianza de los donantes.La Media Luna Roja de Jordania ampliará sus servicios de primeros auxilios comerciales mediante la creación de un nuevo centro de capacitación, lo que generará ingresos sostenibles y empoderará a las comunidades, especialmente a la población refugiada, las mujeres y jóvenes, para que se preparen y respondan a las emergencias.La Media Luna Roja de Pakistán ampliará el acceso equitativo a servicios seguros de transfusión de sangre y diagnóstico mediante la modernización de los laboratorios y la puesta en marcha de nuevas unidades móviles, lo que en última instancia mejorará el acceso a la atención médica de las comunidades desatendidas.La Cruz Roja Salvadoreña establecerá un nuevo laboratorio clínico y centro de diagnóstico por imagen, lo que traducirá el apoyo previo de la NSIA en un servicio de salud autosostenible que ampliará el acceso a diagnósticos asequibles y reforzará la autonomía financiera de la Sociedad Nacional.La Cruz Roja de Sudán del Sur impulsará su transformación digital mediante la implantación de nuevos sistemas de gestión, la formación del personal y el voluntariado y el fortalecimiento de la infraestructura de tecnologías de información y comunicación para mejorar la eficiencia, la rendición de cuentas y la preparación en la respuesta humanitaria.Subvenciones puente concedidas a ocho Sociedades NacionalesAdemás de las subvenciones aceleradoras, la NSIA ha concedido subvenciones puente a ocho Sociedades Nacionales: la Cruz Roja de Belice, la Cruz Roja Boliviana, la Cruz Roja Guatemalteca, la Cruz Roja Hondureña, la Cruz Roja de Lesoto, la Cruz Roja de Tanzania, la Cruz Roja de Timor Oriental y la Cruz Roja Venezolana.Las iniciativas puente para 2025 siguen fortaleciendo los cimientos de las Sociedades Nacionales y sentando las bases para inversiones más importantes, mediante la mejora de la sostenibilidad financiera, la gobernanza y los sistemas institucionales.Varias iniciativas, como las de Venezuela, Bolivia, Lesoto y Guatemala, se centrarán en restaurar la capacidad operativa y desarrollar estrategias integrales de movilización de recursos para garantizar la generación de ingresos a largo plazo y la confianza de los donantes.Otras, como las de Timor Oriental y Honduras, prevén la modernización de los servicios comerciales de primeros auxilios y los sistemas de recursos humanos, mejorando la eficiencia y la transparencia, así como la sostenibilidad financiera.La Cruz Roja de Belice está redefiniendo su orientación estratégica mediante una nueva estrategia y un nuevo plan de negocios, mientras que la Cruz Roja de Tanzania está invirtiendo en modelos de empresas sociales y estructuras educativas para mejorar la resiliencia financiera y la participación de los jóvenes.En conjunto, estas iniciativas refuerzan la estructura institucional de las Sociedades Nacionales y las preparan para futuras inversiones estratégicas, lo que permite una acción humanitaria más sostenible, responsable y dirigida a nivel local.La NSIA sigue siendo un instrumento vital para que las Sociedades Nacionales puedan fortalecer sus instituciones sostenibles y llevar a cabo una acción humanitaria eficaz dirigida a nivel local, en un momento en que las necesidades humanitarias aumentan y la financiación disminuye.Como se destaca en el Informe Anual de la NSIA de 2024, los efectos emergentes muestran que las inversiones bien orientadas, incluso las de pequeña cantidad, pueden generar importantes beneficios, por ejemplo, mejorando la gobernanza, la sostenibilidad financiera y la prestación de servicios humanitarios en contextos de crisis frágiles y prolongados.En última instancia, las inversiones del NSIA ofrecen una oportunidad transformadora a las Sociedades Nacionales que operan en los contextos más complejos para avanzar en sus prioridades estratégicas, fortalecer las instituciones y, en última instancia, contribuir a la resiliencia de las comunidades y a un impacto humanitario duradero.Para obtener más información, haga clic aquí para visitar la página web del NSIA.

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Huracanes a la vista: la Cruz Roja multiplica la formación y la preparación

Mientras la región de América se encuentra en plena temporada de huracanes 2025, los equipos de la Cruz Roja han estado trabajando intensamente junto a las comunidades para prepararse para lo que, según los pronósticos, será otra temporada de tormentas por encima de lo normal.Pero incluso una temporada de huracanes normal puede tener consecuencias devastadoras para la población, basta una sola tormenta para afectar a pueblos y ciudades enteras. Por eso, la labor de preparación de la Cruz Roja ya estaba muy avanzada incluso antes de conocerse el pronóstico de este año.Las Sociedades Nacionales de Honduras, Guatemala y El Salvador, son de las más vulnerables a estos eventos extremos debido a su ubicación geográfica. La magnitud de los trabajos de preparación que se están llevando a cabo en todo el continente americano se debe en gran medida a la experiencia con tormentas extremadamente devastadoras en el pasado, en particular el huracán Mitch en 1998.El paso devastador del Huracán Mitch dejó más de 11.000 muertes y millones de personas afectadas, marcando un antes y un después en la forma en que las Sociedades Nacionales de la región se preparan para afrontar estos eventos extremos. Para las personas involucradas en la respuesta a emergencias y la reducción de riesgos, la tormenta supuso un rotundo cambio.Dos décadas después, en 2020, los huracanes Eta e Iota afectaron a más de siete millones de personas, la mayoría de ellas —más de cuatro millones— en Honduras, Nicaragua y Guatemala, los países que también habían sido los más afectados por Mitch.Pero los resultados fueron diferentes. En el tiempo transcurrido entre una tragedia y otra, la región y las organizaciones humanitarias se prepararon con antelación con planes de respuesta, capacitación, simulacros y fortalecimiento institucional para reducir el impacto de estos desastres. Esto permitió que el número de víctimas mortales de Eta e Iota fuera mucho menor que el de Mitch.Desde México hasta Sudamérica, muchas Sociedades Nacionales han transformado la terrible experiencia del Huracán Mitch en acción. Su misión: estar mejor preparadas cada año para responder con mayor rapidez y eficacia ante la llegada de potenciales huracanes.Este artículo muestra algunas de las muchas formas en que las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja de la región están trabajando para adelantarse a las tormentas y ayudar a las comunidades a prepararse.Cruz Roja Salvadoreña:Pre-posicionamiento de ayuda humanitaria y acceso a pronósticos meteorológicosLa Cruz Roja Salvadoreña cuenta con planes de contingencia y de respuesta, lo que permite respuestas más ágiles frente a precipitaciones extremas y deslizamientos provocados por tormentas tropicales y huracanes. Según señala Omar Ayala,Jefe de Crisis y Desastres de la Cruz Roja Salvadoreña, la Sociedad Nacional ha implementado acciones depre-posicionamiento de ayuda humanitaria en sus filiales, basándose en los pronósticos delObservatorio de Amenazas del país.“Esta estrategia ha reducido significativamente los tiempos de respuesta: lo que antes podía tardar hasta dos días, ahora se responde en apenas dos horas”, asegura Omar. Además, en el contexto del monitoreo y la alerta temprana, la Cruz Roja Salvadoreña ha firmado recientemente una carta de entendimiento con dicha Dirección del Observatorio de Amenazas: “Este acuerdo nos permite acceder a los pronósticos meteorológicos de forma temprana para estar mejor preparados ante la eventual llegada de un huracán”,señala Omar.Por otra parte, según Omar, algo que se quiere potenciar aún más desde la Sociedad Nacional en la preparación ante la temporada de huracanes es la comunicación para educar de forma preventiva a la población de las zonas de riesgo, a fin de que sepan qué hacer antes, durante y después de un huracán.Cruz Roja Hondureña: Sistemas de alerta temprana y alianzas estratégicasSegún ManuelIsaula, Gerente de Gestión de Riesgo y Desastres de la Cruz Roja Hondureña, la Sociedad Nacional ha invertido en la formación técnica del voluntariado y personal en rescate acuático, atención prehospitalaria, sistemas de transferencia monetaria, agua, saneamiento e higiene, y sistemas aéreos no tripulados (SANT). “Esta estrategia, sumada a procesos de fortalecimiento institucional de la Cruz Roja Hondureña, como eselEnfoque de Preparación para una Respuesta Eficaz (PRE), nos permite estar preparados ante múltiples amenazas”,afirmaIsaula.La Cruz Roja Hondureña destaca además su inversión enSistemas de Alerta Temprana (SAT), (medidas guiadas por las alertas tempranas o pronósticos, para proteger a las personas antes de que ocurra un desastre), implementados en cuencas como Chamelecón y Aguán.“La experiencia con latormenta tropical Sara, la última de la temporada de huracanes de 2024, que afectó a más de 300 000 personas en Honduras, evidenció el valor de que las comunidades se apropien de estos sistemas de alerta temprana para asegurar que la población vulnerable reciba la información necesaria a tiempo. Esa preparación salvó vidas”, aseguraIsaula.Otra buena práctica ante la tormenta tropical Sara fueron las alianzas estratégicas con actores nacionales e internacionales: “La coordinación efectiva entre organizaciones gubernamentales, no gubernamentales y comunitarias para garantizar la apropiación del conocimiento, el análisis del riesgo, el monitoreo, y la capacidad de respuesta fue y siempre será algo fundamental en nuestros planes de preparación y respuesta”,concluyeIsaula.Cruz Roja Guatemalteca: Desarrollo de acciones anticipatorias y planes de contingenciaPor su parte, Teresa Marroquín,Directora de Gestión de Riesgos y Desastres de la Cruz Roja Guatemalteca, afirma que la Sociedad Nacional ha fortalecido su capacidad de respuesta ante huracanes mediante varias acciones clave, como el desarrollo de acciones anticipatorias. En particular, el desarrollo de planes de acción temprana que establecen las medidas clave que deben adoptarse antes de que las tormentas toquen tierra.“Se han desarrolladoPlanes de Acción Temprana (PAT) financiados por la Federación Internacional para responder a inundaciones causadas por tormentas extremas. Un ejemplo exitoso fue la activación del PAT durante la tormentatropical Julia en octubre de 2022, lo que nos ayudó a ofrecer una mejor respuesta a los que más lo necesitaban”asegura Teresa.Según esta portavoz, una coordinación estrecha con las fuentes oficiales de pronósticos meteorológicos es clave para mejorar la eficacia y eficiencia de las operaciones humanitarias durante la temporada de huracanes. Además, destaca la importancia del desarrollo de planes de contingencia, capacitación, y equipamiento del voluntariado en atenciónpre hospitalaria y búsqueda y rescate en inundaciones, sobre todo en las zonas de alto riesgo."Una herramienta clave para comprender"En 2024, con el apoyo delCentro de Referencia en Preparación Institucional para Desastres (CREPD) en las Américas,más de 6000 personas fueron capacitadas en línea y presencialmente a través de cursos y entrenamientos prácticos a nivel regional, con el objetivo de fortalecer sus conocimientos en rescate, salud, asistencia humanitaria y coordinación logística.Según Edgardo Barahona, Coordinador del CREPD, estas formaciones, basadas en ejercicios prácticos, no solo fortalecen las capacidades técnicas de las Sociedades Nacionales, sino que también fomentan una preparación integral y alineada con los estándares globales de la IFRC:“Son una herramienta clave para comprender la utilidad de los planes de respuesta, contingencia y anticipación. A través de metodologías vivenciales y escenarios simulados, los equipos pueden experimentar de manera directa los desafíos de una emergencia, permitiendo una mejor articulación operativa” asegura Barahona.Según el coordinador del CREPD, preparar a los equipos desde lo local permite que las Sociedades Nacionales lideren respuestas de calidad, contextualizadas y oportunas, especialmente ante eventos como huracanes u otros desastres frecuentes en la región.Este tipo de preparación es fundamental porque la temporada de huracanes no solo amenaza a países como Guatemala, Honduras y El Salvador, sino también a los más de 30 territorios en la región de América, quienes enfrentan riesgos crecientes debido a fenómenos meteorológicos extremos agravados por el cambio climático.Estas experiencias de Centroamérica confirman una lección esencial: la preparación no es opcional, es esencial para salvar vidas. Requiere inversión sostenida, alianzas sólidas, y el fortalecimiento de las capacidades de las Sociedades Nacionales para afrontar crisis y desastres.Más información sobre el enfoque de la IFRC respecto a:Reducción del riesgo de desastres con soluciones climáticamente inteligentesPreparación para DesastresAlerta temprana, acción temprana

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Comunidades liderando la acción humanitaria: logros de la alianza por la acción local en Guatemala, El Salvador, Honduras, Panamá y Ecuador

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Más fuerte, más rápido, más seguro: historias de éxito en la preparación ante epidemias de la Alianza Programática

Desde 2022, 24 Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja de todo el mundo han estado trabajando para mantener a las comunidades sanas y a salvo de epidemias y pandemias.Lo han hecho a través de la Alianza Programática, una innovadora iniciativa plurianual financiada por la Unión Europea y con asistencia técnica, apoyo en materia de promoción y coordinación de la IFRC y Sociedades Nacionales europeas.Las Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja están en una posición privilegiada para prevenir, detectar y responder a los brotes de enfermedades y otros riesgos para la salud gracias a su rol auxiliar único hacia las autoridades y porque su voluntariado está cerca de las comunidades, goza de su confianza y puede actuar con rapidez.A través de la Alianza Programática, estas 24 Sociedades Nacionales han dotado a innumerables comunidades de conocimientos y herramientas para detener la propagación de enfermedades. Han formado a personas voluntarias y establecido sistemas para que las comunidades puedan informar rápidamente de los brotes, lo que permite una respuesta rápida por parte de las autoridades locales.Y han trabajado duro para desarrollar su propia capacidad de preparación ante epidemias, de modo que puedan responder con mayor rapidez y eficacia cuando se produce una emergencia de salud.Siete historias de esperanza y humanidadEn este nuevo folleto (disponible en inglés), podrá leer siete inspiradoras historias sobre el trabajo de preparación ante epidemias que realizan las Sociedades Nacionales:En Camerún, el personal voluntario formado por la Sociedad de la Cruz Roja de Camerún detectó y respondió rápidamente a un brote de cólera, lo que permitió detener la propagación de la enfermedad y minimizar los daños en la comunidad.En Bangladesh, las y los voluntarios de la Sociedad de la Media Luna Roja de Bangladesh detectaron rápidamente un brote de fiebre aftosa y lo notificaron a las autoridades locales, lo que permitió tomar medidas rápidas para proteger los medios de vida de la población.En Burkina Faso, el voluntariado de la Cruz Roja Burkinabe trabajó sin descanso para localizar a los niños y niñas que no habían recibido las vacunas sistemáticas debido al conflicto y los desplazamientos internos, y se aseguró de que recibieran las vacunas necesarias para protegerse de las enfermedades.En Yemen, los equipos de la Sociedad de la Media Luna Roja de Yemen han proporcionado a las comunidades instalaciones de agua, saneamiento e higiene (WASH) e información co fiable sobre salud para que puedan protegerse de las amenazas de enfermedades.En Somalia, personas voluntarias capacitadas de la Media Luna Roja Somalí detectaron rápidamente un brote de dengue en una comunidad rural y respondieron con prontitud, salvando vidas y ayudando a frenar el brote.En Centroamérica, las Sociedades de la Cruz Roja han creado y formado comités de salud comunitarios que ahora están tomando medidas locales para reducir los riesgos de brotes de enfermedades.En Chad, la Cruz Roja de Chad ha estado utilizando una innovadora herramienta radiofónica para transmitir información vital y confiable sobre salud, a través de las ondas a comunidades aisladas, para que sepan cómo protegerse de las amenazas de enfermedades.Lea el nuevo folleto "Historias de éxito en materia de preparación y respuesta ante epidemias de la Alianza Programática" (en inglés) para obtener más información.--Las actividades descritas anteriormente han sido posibles gracias a la Alianza Programática, una innovadora colaboración plurianual entre la IFRC, las Sociedades Nacionales miembros y la Unión Europea para ayudar a las comunidades de todo el mundo a reducir sus riesgos y estar mejor preparadas ante desastres y emergencias sanitarias.

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Centroamérica: Cruz Roja responde al mayor brote de dengue con educación y prevención.

El dengue ha sido una de las principales amenazas para la salud pública en América Latina durante décadas, con epidemias que se producen de forma cíclica cada tres a cinco años.Transmitido por las hembras del mosquito Aedes aegypti, este virus afecta a millones de personas cada año, pero nunca como ahora.En lo que va del año, se han reportado más de 12,7 millones de casos sospechosos de dengue en la Región de las Américas, una cifra récord en la historia de la enfermedad.En Centroamérica y México, sólo en la última semana de noviembre se notificaron más de 17.000 nuevos casos sospechosos de dengue. Esto equivale a 100 casos cada hora, un aumento del 198% respecto a la media de los últimos cinco años.Este aumento en la propagación del dengue es un reto para los sistemas de salud en una región que enfrenta condiciones climáticas y sanitarias complejas.Los efectos de la crisis climática, las temperaturas extremas y los fenómenos meteorológicos más intensos – como los huracanes Eta e Iota en 2020, las olas de calor históricas de inicios de este año, o la reciente tormenta tropical Sara - están transformando los hábitos de miles de familias centroamericanas que viven en condiciones de riesgo y vulnerabilidad.El aumento de la pobreza y la desigualdad, sumado a servicios de agua y saneamiento insuficientes e inadecuados, empujan a la población a almacenar la poca agua a la que tienen acceso. Muchas veces el agua se almacena de forma incorrecta, por falta de información o por falta de insumos adecuados para almacenarla de forma segura.Esta y otras prácticas como la deficiente gestión de residuos sólidos, pueden facilitar la creación de criaderos de mosquitos en objetos como contenedores de agua sin tapa, neumáticos, macetas, pilas y canales.En medio de este desafío multifactorial, la Cruz Roja se ha destacado por su respuesta integral, que abarca diversas estrategias centradas en la prevención y la educación.Durante el 2023 y el 2024, nuestros equipos locales han implementado seis operaciones de respuesta al dengue en Centroamérica, con apoyo del Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres de la Federación (IFRC-DREF).Este año, también se han realizado acciones contra el dengue en las operaciones de respuesta al incendio en el hospital de Roatán, en Honduras; y a las inundaciones en junio en El Salvador.Gracias a estas ocho operaciones del IFRC-DREF, llegaremos a más de 182.000 personas en Guatemala, Honduras, El Salvador, Costa Rica y Panamá con acciones de respuesta, pero también de prevención para futuros brotes.Prevención y educación comunitariaUna de las principales iniciativas de la Cruz Roja ha sido la sensibilización de las comunidades sobre los peligros del dengue y la importancia de eliminar los criaderos de mosquitos.Las personas voluntarias trabajan directamente en las comunidades, encoordinación con los entes reguladores de salud realizan intervenciones comunitarias orientadas hacia la prevención y el control vectorial.Las principales acciones incluyen charlas educativas, identificación y eliminación de criaderos de mosquitos, aplicación de larvicidas en pilas y contenedores de agua, la ejecución de campañas de fumigación y limpieza, y visitas domiciliarias.Durante estas acciones, la población aprende cómo prevenir la acumulación de agua estancada, cuáles con los sitios preferidos de los mosquitos para poner huevos; y cómo promover medidas prácticas y efectivas como la inversión de recipientes y la limpieza regular de sistemas de drenaje.Además, la respuesta incluye la distribución de contenedores para el almacenamiento seguro de agua y kits de limpieza para hogares, así como filtros de agua, repelentes y mosquiteros para grupos en riesgo de salud como mujeres embarazadas, niños y niñas menores de 5 años, población adulta mayor, personas con discapacidad y/o con movilidad reducida.Comunidades fuertes y preparadasLa Cruz Roja también trabaja con la mirada puesta en el largo plazo, en la capacitación del personal local para fortalecer las capacidades comunitarias en la lucha contra el dengue.A través de talleres y entrenamientos, las personas voluntarias aprenden cómo identificar los síntomas del dengue, cómo evitar los brotes de manera eficaz y cómo implementar programas sostenibles de control de mosquitos.Además, el personal voluntario ha contribuido a la creación y capacitación de Comités Comunitarios de Salud, para promover la vigilancia epidemiológica a nivel comunitario.En distintos lugares, la capacitación también se extiende al personal local de salud, quienes reciben formación en el manejo clínico de pacientes con dengueA través de su enfoque integral de educación y prevención, la Cruz Roja ha desempeñado un papel clave en la lucha contra el dengue en Centroamérica, una región altamente vulnerable debido a factores climáticos, sociales y sanitarios.Las acciones llevadas a cabo por el voluntariado y el personal capacitado no sólo han permitido responder a emergencias, sino también preparar a las comunidades para futuros brotes.Desde la eliminación de criaderos y la distribución de suministros hasta la formación en gestión clínica y estrategias sostenibles de control de vectores, estas intervenciones han fomentado la resiliencia de las comunidades. En algunos lugares, las acciones de las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja en apoyo a los ministerios de salud de la región han permitido reducir los casos de dengue.En Panamá, por ejemplo, se ha registrado una reducción de los casos de dengue en las últimas semanas, que podría estar vinculada a los esfuerzos de varios actores, entre ellos el Ministerio de Salud, la Cruz Roja Panameña, otros organismos internacionales y las propias comunidades.Algunas comunidades también han proporcionado testimonios que sugieren que los esfuerzos de educación y disminución del dengue están marcando la diferencia.A pesar de los avances, el dengue sigue siendo un desafío, lo que subraya la importancia de continuar adaptando nuestras estrategias de respuesta a los cambios climáticos y sociales que afectan la salud pública en la región.

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La Cruz Roja en Centroamérica une fuerzas para llevar agua potable a las comunidades afectadas por desastres relacionados con el clima

Centroamérica es una región donde el acceso al agua es cada vez más desafiante: en 2023, Panamá enfrentó la sequía más prolongada de su historia reciente; el corredor seco de Guatemala sufre una persistente escasez de agua; y los desastres relacionados con el clima, como los huracanes, a menudo causan inundaciones que interrumpen los servicios de agua.En 2020, los huracanes Eta e Iota dejaron más de siete millones y medio de personas en necesidad de ayuda humanitaria y nuestra red global se vio forzada a prestar asistencia en siete países simultáneamente.En todos ellos, era vital el acceso a agua limpia, servicios de saneamiento seguros y dignos y a información sobre correctas prácticas de higiene.Era tal la escala del desastre, que nuestra red global activó sus mecanismos internacionales de apoyo. Gracias a ellos, por ejemplo, la Cruz Roja Alemana movilizó su unidad de emergencia especializada en provisión de agua segura, para aumentar la capacidad de respuesta de la Cruz Roja Hondureña.Al mismo tiempo en Honduras, los equipos locales también hicieron lo propio por ampliar sus servicios y llegaron a rehabilitar las plantas potabilizadoras de aguaque estaban en uso desde el paso del huracán Mitch, 22 años atrás.Conscientes del poder que supuso trabajar de forma coordinada y de la alta probabilidad de que grandes desastres como Eta e Iota se repitan, la Cruz Roja Costarricense, Guatemalteca, Hondureña, Panameña y Salvadoreña, y la IFRC, decidieron dar vida a un centro que les permitiera multiplicar su capacidad para prestar servicios de agua, saneamiento e higiene (WASH) en la región.Bienvenida al ‘Wash Hub’Así nació el WASH Hub, un centro de conocimiento y equipamiento enmarcado en laDeclaración de Guatemala para el Fortalecimiento y Cooperación en Agua, Saneamiento y Promoción de la Higiene (WASH) para la gestión de programas y la respuesta a situaciones de emergencias, desastres y crisis.Esta declaración, firmada en abril de 2023, busca identificar y potenciar al personal, los equipos, las metodologías y conocimientos que los países de Centroamérica tienen para ofrecerse unos a otros.“La iniciativa es unir: unir los esfuerzos del personal voluntario y de los colaboradores del equipo para que al momento de que llegue algún evento adverso, algún desastre, podamos unir nuestras fuerzas como Sociedades Nacionales y apoyar a un país vecino que necesite apoyo en el área de agua, saneamiento, e higiene”, comenta Danny Escoto Lagos, Referente Nacional de WASH para la Cruz Roja Hondureña.El WASH Hub desarrolla su trabajo basado en cinco pilares estratégicos: desarrollo de capacidades, equipamiento y mantenimiento, planificación y abogacía, activación y despliegue, y sostenibilidad.Los equipos logísticos se encuentran divididos entre las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja que conforman el WASH HUB, siendo la Cruz Roja Hondureña de los primeros en movilizar equipo, gracias a la capacidad logística instalada. Con su inventario actual de recursos, este Hub tiene capacidad para producir 114 metros cúbicos de agua segura por hora. Esto permitiría atender alrededor de 182.400 personas al día.“Con el impacto de Eta e Iota acá en Centroamérica se reconoció que las Sociedades Nacionales de esta región tienen el talento y las capacidades instaladas para hacer frente a necesidades en el tema de WASH en cualquier país vecino”, comenta Lagos, el punto focal WASH de la Cruz Roja Hondureña.Garantizar una respuesta rápida y regionalPero Eta e Iota también ayudaron a reconocer que el personal era escaso y debía profesionalizarse mucho más. Por eso, desde diciembre de 2023 hasta hoy, el Hub ha apoyado varias iniciativas de formación técnica, como talleres básicos, escuelas de campo y entrenamientos de alto nivel.Hasta la fecha, cerca de 200 personas de la región han sido parte de los entrenamientos del WASH Hub Centroamérica, incluyendo participantes de las Sociedades Nacionales de Colombia, Ecuador y Argentina.“El WASH Hub va a permitir una movilización más oportuna y más rápida a un país cercano de Centroamérica, o en su momento también de Sudamérica para el despliegue de un equipo WASH”, dice Danny.En sus tres primeros años, el WASH Hub se centrará en la profesionalización del personal y el equipamiento de las unidades de respuesta a emergencias WASH, con el apoyo técnico y financiero de la Cruz Roja Alemana y en el marco de la Alianza Programática entre la IFRC y la Unión Europea.El poder del WASH Hub no es sólo que podremos llegar a más personas, sino que también vamos a fortalecer nuestra red, un movimiento de personas con diversas experiencias y conocimientos, que cuando se reúnen pueden responder a las necesidades de las personas afectadas por desastres, cuando lo necesitan y donde lo necesitan.

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Nota de prensa

Olas de calor mortales en Centroamérica: 35 veces más probables a causa del cambio climático y cuatro veces más que en el 2000.

Panamá, GinebraLas olas de calor mortales que han azotado recientemente a Norteamérica y Centroamérica son 35 veces más probables debido al cambio climático provocado por la vida humana, según el último estudio de World Weather Attribution (WWA). WWA es una colaboración de especialistas y analistas, incluyendo personal del Centro del Clima de la Cruz Roja y la Media Luna Roja. Las olas de calor comenzaron en marzo en partes de México, Guatemala, Belice, El Salvador, Honduras y el suroeste de Estados Unidos. Analizando específicamente los cinco días y noches más calurosos del calor extremo más reciente, a principios de junio, el grupo de científicos y analistas de la WWA descubrió que en un mundo que no se hubiera calentado por los 1,2 grados centígrados de calentamiento global observados hasta la fecha, habría sido muy improbable que se hubiera producido el calor extremo. Se hizo 35 veces más probable de lo que habría sido en la época preindustrial, y cuatro veces más probable que a principios de este siglo, hace sólo 24 años. Los investigadores afirman que en el año 2000 se habrían producido olas de calor similares una vez cada 60 años, pero que en la actualidad pueden esperarse cada 15 años.Las olas de calor no sólo son cada vez más frecuentes. También son cada vez más calurosas. En los cinco días (del 3 al 7 de junio) y noches (del 5 al 9 de junio) más calurosos que estudiaron, los investigadores descubrieron que las temperaturas diurnas eran 1,4 grados más altas de lo que habrían sido incluso en una "ola de calor" (extremadamente rara) en la época preindustrial; las temperaturas nocturnas eran 1,6 grados más altas. A medida que el calentamiento mundial supere los 1,2 grados de media, las olas de calor en la región seguirán siendo más calurosas e incluso más frecuentes.El calor extremo ha tenido muchas repercusiones. Al menos 125 personas han muerto en México a causa de las olas de calor desde marzo. Es probable que la cifra en toda la región sea mucho mayor, ya que las muertes relacionadas con el calor rara vez se registran adecuadamente, o no se registran en absoluto, porque las muertes relacionadas con el calor a menudo se atribuyen a condiciones de salud preexistentes o de aparición repentina, en lugar de al calor que las exacerba o las causa.Un problema de salud que puede empeorar debido al calor y otros desastres relacionados con el clima, como las sequías, es el dengue transmitido por mosquitos. En Guatemala y Honduras, el crecimiento exponencial del dengue ha llevado a que las autoridades sanitarias declaren una alerta roja. Según datos de la Organización Panamericana de la Salud, desde el 1 de enero hasta el 25 de mayo de este año, los casos aumentaron un 622% en Guatemala y un 580% en Honduras, en comparación con el mismo período en 2023. En Guatemala, los casos pasaron de 3,738 en 2023 a 23,268 en 2024, mientras que en Honduras aumentaron de 4,452 a 25,859.En Belice, las olas de calor han provocado incendios forestales. Se han registrado incendios en los distritos de Toledo y Cayo, con temperaturas diarias superiores a 100°F (39°C), lo que crea condiciones propicias para que los incendios se inicien fácilmente y se intensifiquen rápidamente.En toda América Central, las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja están lidiando con los impactos del calor extremo. En Guatemala y Honduras, las personas voluntarias están eliminando los criaderos de mosquitos, llevando a cabo campañas para la prevención y proporcionando mosquiteros. Sus operaciones cuentan con el apoyo de asignaciones financieras del Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres de la IFRC (IFRC-DREF), y tienen como objetivo apoyar a más de 20,000 personas. Una asignación del DREF también está ayudando a la Cruz Roja de Belice a apoyar a 800 personas, proporcionando kits de higiene, suministros de limpieza y efectivo para los esfuerzos de recuperación de las familias afectadas. Además, los miembros del cuerpo nacional de socorro de Belice están recibiendo equipo de protección personal.Karina Izquierdo, Asesora Urbana para la región de América Latina y el Caribe en el Centro Climático de la Cruz Roja, afirmó:“Cada fracción de grado de calentamiento expone a más personas al calor peligroso. El aumento adicional de 1.4°C de calor causado por el cambio climático podría haber marcado la diferencia entre la vida y la muerte para muchas personas durante mayo y junio. Además de reducir las emisiones, los gobiernos y las ciudades deben tomar medidas más audaces para volverse más resilientes al calor”.Martha Keays, Directora Regional de la IFRC para las Américas, afirmó:“El calor extremo es una amenaza silenciosa para la salud, la economía y el bienestar de millones de personas en América Central y del Norte. Se esperan más olas de calor este año, y las infancias, las personas con discapacidades, las mujeres embarazadas y las personas adultas mayores son particularmente vulnerables, al igual que ciertas poblaciones que trabajan o pasan tiempo al aire libre, como las personas trabajadoras agrícolas y las personas en movimiento. Los equipos de la Cruz Roja en el terreno continuarán asistiéndoles, al tiempo que refuerzan las iniciativas de acción temprana y advertencia temprana que ayudan a anticipar y proteger vidas de este y otros desastres relacionados con el clima”.Para obtener más información, consulta el informe completo en el sitio web de World Weather Attribution.Para más información o solicitar una entrevista, por favor contactar a: [email protected] Panamá: Susana Arroyo Barrantes +50769993199 En Ginebra: Andrew Thomas +41763676587

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Artículo

El Salvador: Cruz Roja apoya a las comunidades antes, durante y después de los desastres

Rosa Cándida es una campesina del pueblo Las Maravillas, en las afueras de Ahuachapán, al oeste de El Salvador. Ella, su marido, sus dos hijas y sus dos nietas pequeñas viven de la tierra, cultivando maíz, frijol y maicillo en el campo, a 2 kilómetros de su hogar.En un marcado contraste con el idílico entorno, en los últimos años Rosa ha visto cómo tormentas tropicales, deslizamientos de tierra, lluvias torrenciales y terremotos devastaban su país y su comunidad.El Salvador es el país más pequeño de Centroamérica, pero se enfrenta a grandes catástrofes y riesgos relacionados con el clima. En 2022, Rosa fue una de las más de 1,7 millones de personas que necesitaron algún tipo de ayuda humanitaria o protección en el país debido a los desastres.Un terremoto en enero de este año dañó su casa, creando grandes grietas en sus paredes de adobe y obligando a su familia a dormir a la intemperie mientras encontraban el dinero necesario para repararla.Media jornada de trabajo agrícola sólo genera ingresos suficientes para que Rosa alimente a su familia durante el día, lo que significa que desastres como el terremoto tienen un impacto drástico en las finanzas y el bienestar de su familia.Afortunadamente, la ayuda llegó de Cruz Roja Salvadoreña. Sus equipos realizaron rápidamente una evaluación de los daños causados y proporcionaron ayuda en efectivo a más de 600 familias de la región, incluida la de Rosa."El apoyo de la Cruz Roja nos ayudó a comprar alimentos, medicinas y otros artículos para el hogar", dice.Los equipos de la Cruz Roja realizaron dos transferencias de efectivo, asegurándose de que el dinero llegara a las personas que más lo necesitaban:"Dimos prioridad a los hogares más afectados por el terremoto, entre los que había personas mayores, mujeres embarazadas, madres en periodo de lactancia e infantes", explica Fátima Évora, de la Cruz Roja Salvadoreña.La asistencia en efectivo es una de las muchas formas en que la Cruz Roja Salvadoreña ayuda a las comunidades locales de todo el país a prevenir, prepararse y responder a los desastres. El personal voluntario también ha estado estableciendo sistemas de alerta temprana para preparar a las comunidades para sequías e inundaciones, ofreciendo apoyo a la gente para que adapte sus medios de subsistencia a la crisis climática.La Cruz Roja Salvadoreña organizó talleres comunitarios a principios de este año, para que la gente conociera los riesgos de desastre y saber cómo prepararse. Todo como parte de la Alianza Programática entre la IFRC y la Unión Europea."Aprendimos que hay alertas verde, amarilla, naranja y roja, y que cada una indica un nivel de riesgo diferente. Podemos estar preparadas y avisar por megáfono a la gente para que evacúe y busque ayuda", dice Juana Santa María, que asistió a un taller en San Luis Herradura."Lo más valioso ha sido saber que, como comunidad, podemos pedir ayuda a la alcaldía, a las asociaciones de desarrollo comunitario y al personal de protección civil. Hoy tenemos más información para prepararnos y responder a los desastres", añade.--En 2022, llegamos a 3.000 personas en El Salvador a través de la Alianza Programática con la Unión Europea.Implementada por 24 Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja en todo el mundo, incluyendo en Panamá, Guatemala, Honduras, El Salvador y Ecuador en las Américas, la Alianza Programática ayuda a las comunidades a reducir sus riesgos y estar mejor preparadas para desastres y emergencias de salud. Con la coordinación de la Cruz Roja Española,Cruz Roja Italiana y Cruz Roja Noruega y el apoyo de la IFRC, la Cruz Roja Salvadoreña está:Construyendo conocimiento comunitarioPrestandoasistencia a las personas que se desplazanPreviniendoy respondiendoa los brotes de saludGarantizandoque las percepciones y preocupaciones de la comunidad se tengan en cuenta y se utilicen para mejorar su asistencia humanitaria.

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Nota de prensa

Lanzamiento de una ambiciosa alianza entre la IFRC y la UE: un nuevo modelo para el sector humanitario

Bruselas/Ginebra, 30 de marzo de 2022 - Una ambiciosa alianza entre la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) y la Dirección General de Protección Civil y Operaciones de Ayuda Humanitaria de la Unión Europea (DG ECHO) fue lanzada hoy y pretende ser un nuevo modelo para el sector humanitario. En respuesta al creciente número de crisis que surgen en todo el mundo, la alianza programática piloto "Acelerar la acción local en las crisis humanitarias y sanitarias", tiene como objetivo apoyar la acción local para hacer frente a las crisis humanitarias y sanitarias en al menos 25 países, con una asignación de fondos de la UE para varios años. Esta alianza refuerza las prioridades estratégicas mutuas y se articula en torno a cinco pilares de intervención: 1) preparación para la respuesta a desastres y gestión de riesgo de desastre, 2) preparación y respuesta ante epidemias y pandemias, 3) asistencia humanitaria y protección a las personas que se desplazan, 4) asistencia con cupones y dinero en efectivo, 5) comunicación de riesgos, participación comunitaria y rendición de cuentas. El Comisario Europeo de Gestión de Crisis, Janez Lenarčič, dijo: "Acojo con gran esperanza la alianza programática piloto con la IFRC, un socio de confianza de la Unión Europea, que comparte nuestra visión de llevar a cabo operaciones de ayuda humanitaria eficientes y eficaces en todo el mundo. La financiación asignada a esta asociación reafirma el compromiso de la Unión Europea de ayudar a satisfacer las crecientes necesidades de las personas vulnerables en unos 25 países, en estrecha colaboración con las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y la Media Luna Roja. También, confirma nuestro compromiso con las alianzas estratégicas con organizaciones de ayuda humanitaria". El Secretario General de la IFRC, Jagan Chapagain, dijo: "Las alianzas estratégicas a largo plazo son esenciales para responder a la escalada de las crisis humanitarias en todo el mundo. Debemos responder rápidamente, debemos responder a escala y debemos modernizar nuestro enfoque para lograr un impacto. Sabemos que el apoyo humanitario más eficaz y sostenible es el que se lidera a nivel local, pone a las comunidades en el centro de la acción y se financia mediante una alianza flexible, a largo plazo y predecible. Esta alianza programática piloto permite exactamente eso". La alianza entre la IFRC y DG ECHO comenzará con una fase inicial en Yemen y varios países de América Latina y África Occidental y Central. El objetivo principal es proporcionar asistencia esencial a las personas actualmente afectadas por las crisis humanitarias, las consecuencias de la pandemia del COVID-19, las catástrofes relacionadas con el clima y los conflictos, y evitar el sufrimiento y la pérdida de vidas. También, invertirá en garantizar que las comunidades estén mejor preparadas para hacer frente a los desastres mediante la aplicación de componentes de preparación para desastres y reducción de riesgos. Su trabajo estrecho con las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y la Media Luna Roja y su cobertura mundial, combinada con acción local, sus principios fundamentales y su larga historia de trabajo humanitario impulsado por la comunidad, hacen que la IFRC sea el socio elegido para esta alianza programática piloto con la UE. Tras su fase inicial, esta alianza pretende ampliar su alcance e incluir otros países del mundo con el apoyo de más Sociedades Nacionales de países de la UE. Datos clave Los 10 países en los que se implementará la fase inicial son: Burkina Faso, Chad, Camerún, Malí, Níger, Yemen, El Salvador, Guatemala, Honduras y Panamá. Las siete Sociedades Nacionales de la UE que trabajarán para apoyar la implementación de la fase inicial son: Cruz Roja Belga (FR), Cruz Roja Danesa, Cruz Roja Francesa, Cruz Roja Alemana, Cruz Roja Italiana, Cruz Roja Luxemburguesa y Cruz Roja Española. Para más información: En Bruselas: Federica Cuccia, [email protected] En Ginebra: Anna Tuson, [email protected], +41 79 895 6924

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Página básica

Alianza Programática / IFRC

La Alianza Programática es una colaboración innovadora y ambiciosa de tres años entre la Federación Internacional, muchas de nuestras Sociedades Nacionales miembros y la Unión Europea. Juntos, ayudamos a las comunidades de todo el mundo a reducir sus riesgos y estar mejor preparados para los desastres y las emergencias sanitarias.

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Sociedad nacional

Cruz Roja Salvadoreña

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Artículo

El Salvador: sobreviviendo en medio del COVID-19 y las inundaciones

Sandra no podía conciliar el sueño. Era la noche del 31 de mayo, el agua caía por toneladas del cielo y el viento parecía quebrar la estructura de las paredes de su casa. La Tormenta Amanda se impuso en la comunidad La Anona de San Luis La Herradura en el departamento de La Paz. Esa misma noche el caudal del Rio Comapa reventó y cubrió con agua y lodo los poblados aledaños. Entre las casas afectadas estuvo la de Sandra y su familia. “Esa misma noche tuvimos que salir en búsqueda de refugio”, comenta. “El agua se metió a la casa e inundó todo”.Al día siguiente ella, al igual que miles de familias en todo el país, se ubicó en una escuela cercana que fue utilizada como albergue temporal. Al momento existen 152 albergues abiertos por el Gobierno Nacional con cerca de 5.400 albergados.Sandra ya salió de este centro de resguardo y ha regresado a su tierra. Su casa y condiciones de vida están afectadas y se enfrenta a una situación sanitaria compleja. Dichas condiciones la hacen vulnerable en medio de un escenario marcado por el brote del COVID-19. “De por si estábamos muy complicados con la pandemia. Muchos vecinos que viven de la venta ambulante no podían salir a vender”, comenta mientras espera su turno para recibir kits de alimentos entregados por la Cruz Roja Salvadoreña en su comunidad. “Con la tormenta esto se ha empeorado. Las tierras agrícolas ya no han podido ser trabajadas y todo lo que teníamos ahí se perdió. Se perdieron sembríos, se perdieron animales y no tenemos ingresos”.Desde el inicio de las inundaciones la Cruz Roja inició con labores de rescate y entrega de ayuda humanitaria. Al momento la Sociedad Nacional trabaja directamente con 30 albergues del país y 5 centros de resguardo en donde ha entregado kits de higiene y de aseo, así como colchones y frazadas. También está trabajando en comunidades que se encuentran fuertemente afectadas. En estas actividades han participado más de mil voluntarios que se han movilizado a 10 departamentos del país desde la sede central y diferentes filiales de la Sociedad Nacional. Sin embargo, el cierre de carreteras por deslaves ha complicado la movilización del personal de la Cruz Roja al interior de El Salvador.Al momento las lluvias han disminuido en el país, pero lo más fuerte está por venirse. Existen miles de familias que han perdido sus hogares y otras que están regresando a sus casas expuestas a riesgos por deslaves y con condiciones complicadas de salubridad. “Muchas personas de la comunidad están con gripe y fiebre, y están teniendo que irse a los centros de salud para hacerse la prueba (de la COVID-19).”, señala Sandra”. “Los mosquitos están por todos lados y tenemos miedo de que nos de dengue”, añade. Con el bajar de las aguas el riesgo de brotes de enfermedades empieza a incrementarse y surge la necesidad de brindar soporte alimenticio, apoyo psicosocial, provisión de agua y saneamiento, entre otras necesidades surgidas en las personas afectadas. La Cruz Roja Salvadoreña está formulando un proyecto para poder brindar apoyo en algunas de estas áreas. “Con este proyecto se pretende trabajar con tres comunidades del departamento de La Libertad apoyando en algunas de estas áreas de acción”, indica Valle.La intensidad de los efectos generados por la tormenta ha cobrado treinta vidas. Sin embargo, este fue el primer golpe dado por la emergencia. El trabajo de recuperación implica un gran esfuerzo para apoyar a estas poblaciones que se han visto afectadas por los efectos generados por la pandemia de la COVID-19 y las inundaciones.“Esta es la primera vez que tenemos que enfrentarnos a una emergencia de estas características, pero ahí estaremos”, afirma Valle.