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"Estaba seguro de que iba a morir"

"Estaba seguro de que iba a morir"

El personal de primera respuesta de Magen David Adom recuerda las vidas perdidas mientras continúa con su valiente labor de salvar vidas.

Dos años después de los ataques del 7 de octubre de 2023, las comunidades siguen llorando la pérdida de las personas queridas que fueron asesinadas, heridas o secuestradas, mientras que mucha gente sigue viviendo con los efectos duraderos del miedo y la pérdida.

Entre las personas afectadas se encuentra el personal de rescate de Magen David Adom (MDA), el servicio médico de emergencia nacional de Israel.

Al conmemorar este aniversario, honran a sus colegas que fallecieron en acto de servicio y continúan protegiendo y cuidando a las personas en momentos de crisis.

"Oí gritos y disparos, y luego se cortó la llamada. Intenté volver a llamar, pero no hubo respuesta".

Linoy El-Ezra, operadora de emergencias del MDA, recuerda el momento en que se dio cuenta de que su equipo se enfrentaba a una situación mucho más grave y de mayor alcance que cualquier otra que hubieran vivido hasta entonces.

Mientras una lluvia incesante de cohetes sacudía el entorno, Linoy se percató de que sus colegas estaban recibiendo llamadas muy similares. Todo el equipo estaba en alerta.

Y entonces llegó otra llamada. Al otro lado de la línea se oía una vocecita: Michael, de nueve años. Le dijo a Linoy que habían disparado a su papá y a su mamá. Linoy intentó averiguar si había alguna posibilidad de salvar a sus padres y le pidió a Michael que hablara con ellos.

Michael llamó: "¿Aba? ¿Ima? (¿papá? ¿mamá?)", pero no hubo respuesta. A petición de Linoy, describió sus heridas. Ella se dio cuenta de que tenía que hacer todo lo que estuviera en su mano para proteger al niño. Le indicó que cerrara la puerta de la casa con llave y entrara en la habitación segura. "Y entonces le oí decir: ¡Amalia, ven!".

"Hicieron todo lo posible por salvar vidas"

A Linoy se le encogió el corazón al darse cuenta de que había otra niña pequeña en la casa, de unos seis años. Se le hizo un nudo en la garganta. Pero tenía que salvarles.

Les dijo que cerraran la puerta de la habitación segura, pero no pudieron hacerlo, ya que la puerta metálica era demasiado pesada. Linoy les dijo que buscaran un armario, se escondieran dentro y no salieran hasta que llegara la ayuda.

"Cuando levanté la cabeza", dice Linoy, "vi que toda la gente en la sala estaba teniendo las mismas conversaciones. Nadie se levantó de su asiento; cada persona hizo todo lo posible por salvar vidas".

Michael y Amalia, los niños, se escondieron en un armario durante 12 largas horas hasta que fueron rescatados. Sin embargo, sus padres no sobrevivieron. Su hermana menor, Abigail, de solo 3 años, fue llevada a Gaza y liberada tras casi dos meses capturada.

Salvar vidas bajo fuego

La historia de Linoy es solo uno de los muchos recuerdos que aún persiguen al voluntariado y al personal de Magen David Adom, dos años después de los ataques del 7 de octubre de 2023.

Más de 1.160 personas murieron y miles más resultaron heridas. 251 personas fueron tomadas como rehenes, 48 de las cuales siguen capturadas hasta ahora.

Alrededor de 250.000 personas a lo largo de la frontera norte fueron desplazadas de sus hogares a refugios temporales, y muchas aún no han podido regresar.

En un sábado normal, el centro de despacho de emergencias de MDA recibe alrededor de 5.000 llamadas. El 7 de octubre de 2023, se recibieron más de 21. 700 llamadas de emergencia. El personal de atención atendió miles de llamadas complejas y desgarradoras.

Los operadores enviaron ambulancias, proporcionaron instrucciones de primeros auxilios, ofrecieron consuelo e intentaron tranquilizar a las personas que llamaban.

Treinta y dos mil personas voluntarias y miles de miembros del personal de MDA trabajan en todo el país, proporcionando tratamiento médico vital a las personas heridas, incluyendo sus familiares y vecinos. Se dotó de personal a cada ambulancia y se enviaron docenas de equipos adicionales al sur.

Los equipos evacuaron a unas mil personas heridas a los hospitales utilizando ambulancias, unidades móviles de cuidados intensivos y helicópteros.

"Una pesadilla sin fin"

Los equipos instalaron centros de atención improvisados en sinagogas, estaciones locales de la MDA y domicilios particulares cuando las carreteras dejaron de ser seguras.

"Fue una pesadilla sin fin", afirma Chaim Rubin, miembro de una cuadrilla de ambulancias que ayudó a convertir una sinagoga en una sala de urgencias improvisada.

"Estábamos agotando todos los suministros que teníamos. Nos vimos obligados a improvisar. Fui testigo de un trabajo en equipo y una generosidad increíbles".

"En cierto momento, también nos quedamos sin gasolina. Hablamos con la gente del pueblo y nos consiguieron un bidón de gasolina de los tractores".

Chaim describe la sensación de peligro que se apoderó de ellos: "Estaba seguro de que iba a morir. Pensé en escribir algo. Al final, decidí llamar a mi esposa, hablar con ella, asegurarme de que estaba bien".

Colegas asesinados mientras protegían a las personas heridas

Mantenemos vivo su recuerdo y la llama de la humanidad.

Siete miembros de Magen David Adom fueron asesinados mientras rescataban a otras personas. Dos compañeros resultaron gravemente heridos y mucha gente perdió a familiares o sus hogares. Catorce ambulancias sufrieron daños y tres quedaron destruidas.

Se les recuerda por su dedicación y valentía:

Aharon Haimov, 25: Técnico de emergencias médicas y conductor de ambulancia

Avia
Hatzroni, 69: Técnico de emergencias médicas y conductor de ambulancia

Amit Mann, 22: Paramédico

Michel Nisenbaum, 59: Técnico en emergencias voluntario 

Dolev Yehud, 35: Técnico en emergencias voluntario 

Lior Rudaif, 62: Técnico de emergencias médicas y conductor de ambulancia

Ronen (Tommy) Engel, 54: Técnico de emergencias médicas y conductor de ambulancia

Actos de compasión

Solo ese día, los Servicios Nacionales de Sangre de MDA recolectaron alrededor de 5.000 unidades de sangre para reabastecer a los hospitales. El Banco de Leche Humana de MDA suministró leche materna a los bebés separados de sus madres.

"En uno de los kibutzim, una mujer embarazada entró en trabajo de parto mientras se producía un tiroteo. Su esposo resultó gravemente herido con un disparo en la cabeza", recuerda el profesor Eilat Shinar, subdirector general de la MDA y director de los Servicios de Sangre.

"Un paramédico de la MDA llegó a su casa y la evacuó al hospital, donde dio a luz.

Sin embargo, debido al inmenso estrés que sufrió, no pudo producir leche. Durante varios meses, hemos estado suministrando a su bebé leche materna donada y, hoy en día, el niño está creciendo sano y fuerte".

Historias de humanidad y pérdida

Cuatro socorristas de la MDA comparten sus experiencias brindando apoyo durante el conflicto.

Adham

Hadas

Yoel

David

No olvidar nunca, estar siempre preparados

Dos años después, MDA sigue reforzando su capacidad de respuesta ante emergencias.

Su flota de ambulancias se ha ampliado a 2.000 unidades para garantizar que puedan acudir allí donde se necesite ayuda.

Esto incluye todo, desde la formación de residentes y parteras en primeros auxilios hasta el apoyo a las personas mayores y la garantía de una rápida atención a las personas atrapadas o heridas.

Las tripulaciones de MDA en todo el país permanecen en alerta máxima, y el recuerdo del 7 de octubre nunca se aleja de sus mentes mientras continúan respondiendo día tras día.

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