Estados Unidos

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"No perdí sólo mi casa, perdí mi comunidad"

“No perdí sólo mi casa, perdí mi comunidad”Esas fueron las palabras de Dale, un músico de jazz cuya vida -su casa, sus recuerdos, sus instrumentos musicales, manuscritos de jazz y una valiosísima colección de arte- quedó reducida a cenizas en los incendios forestales que arrasaron Los Ángeles a principios de enero. Él y su esposa se cuentan entre las miles de personas que lo perdieron todo y que encontraron seguridad en el refugio del Centro de Convenciones de Pasadena, donde la Cruz Roja Americana, junto con los socios de la ciudad, están proporcionando apoyo y consuelo. Conduciendo por la zona quemada de Altadena, la devastación era abrumadora. El fuego había sido selectivo: algunas casas habían quedado reducidas a escombros y cenizas, mientras que otras parecían intactas. Pero ni siquiera las casas que quedaron en pie se salvaron. El impacto tóxico del humo, los daños causados por el calor y la exposición a sustancias químicas hicieron que muchas de ellas no fueran seguras para ser habitadas. La aleatoriedad de la destrucción era difícil de entender, dictada por los cambiantes vientos de Santa Ana y la implacable sequedad del clima. Me recordó a las secuelas del huracán Katrina en 2005. Diferentes desastres, pero la misma realidad desgarradora: familias desplazadas, vidas destrozadas y una inmensa necesidad de ayuda.Abundancia de solidaridadSin embargo, en medio de la destrucción, también hubo algo más: un despliegue de solidaridad y la presencia inquebrantable del personal y el voluntariado de la Cruz Roja Americana. Alrededor de 14.000 personas de todo el país se ofrecieron como voluntarias y se unieron a la Cruz Roja Americana de la región de Los Ángeles para prestar socorro inmediato. En el lugar de distribución de servicios de la Cruz Roja, vi de primera mano cómo la ayuda humanitaria se convierte en el salvavidas de las comunidades en crisis. Los equipos voluntarios distribuyeron alimentos, agua, guantes, baldes y proporcionaron información sobre cupones de asistencia en efectivo, todos elementos esenciales que no sólo aportan ayuda material, sino también una sensación de estabilidad en un momento que, de otro modo, sería caótico.Una frase resonaba continuamente en el lugar de la entrega de servicios: «Gracias, Cruz Roja, por su amabilidad». En tiempos de angustia, la amabilidad es el bien más preciado. Es lo que define a la Cruz Roja y a la Media Luna Roja. Puede que la gente no siempre piense en la Cruz Roja en tiempos de estabilidad, pero cuando ocurre un desastre, cuando su mundo queda reducido a brasas o es arrasado por las aguas, es a la Cruz Roja a quien recurren.De cara al futuro, debemos preguntarnos: ¿Estamos haciendo lo suficiente para prepararnos y responder a la creciente amenaza de incendios forestales, especialmente en las zonas urbanas? El cambio climático ha hecho que los incendios forestales sean más frecuentes, más intensos y más devastadores. La respuesta que vimos en Los Ángeles fue un testimonio del poder de la acción humanitaria, pero también resaltó áreas en las que debemos reforzar nuestro enfoque:Invertir en la preparación de las comunidades: necesitamos comunidades más resilientes a los incendios. Esto significa ampliar los programas de educación contra incendios, crear un plan familiar de desastres, promover espacios defensivos alrededor de las casas y garantizar que las poblaciones vulnerables -especialmente la población adulta mayor, las familias con bajos ingresos y las personas con discapacidad- tengan planes de evacuación.Aumentar la capacidad de respuesta ante desastres: Aunque la Cruz Roja y otras organizaciones movilizaron a miles de personas voluntarias, la escala y la velocidad de estos incendios forestales exigen una capacidad de respuesta aún mayor. El desastre requiere más personal capacitado, una mejor coordinación con los gobiernos locales y suministros y kits de emergencia almacenados previamente en las zonas de alto riesgo.Mejorar los sistemas de alerta temprana: La diferencia entre la vida y la muerte en un incendio forestal puede reducirse a minutos. Es fundamental reforzar los sistemas de alerta, mejorar las rutas de evacuación y garantizar que las alertas lleguen a todas las comunidades, especialmente a las que no hablan inglés y a los grupos marginados.Apoyar la recuperación a largo plazo: La respuesta a los desastres no termina cuando se extinguen las llamas. Muchos supervivientes de incendios forestales se enfrentan a meses, incluso años, de reconstrucción. La salud mental, la ayuda a la vivienda y el apoyo financiero deben mantenerse mucho después de que la crisis inmediata desaparezca de los titulares.Hacer frente a la crisis climática: Los incendios forestales ya no son desastres estacionales; se están convirtiendo en amenazas durante todo el año. Abordar las causas profundas significa abogar por políticas que mitiguen el cambio climático, invertir en estrategias de gestión forestal y garantizar que las organizaciones humanitarias estén equipadas para responder a los desastres provocados por el clima.Para Dale y las miles de personas que, como él, se han visto afectadas por esta crisis, el camino que queda por recorrer es incierto. Reconstruir una casa es una cosa, reconstruir una comunidad es otra. Pero en presencia del voluntariado y el personal de la Cruz Roja, de los vecinos y de quienes acuden con el corazón abierto, ya se están poniendo los cimientos de esa comunidad.La Cruz Roja estará presente antes, durante y después de cada crisis, como siempre. Pero para proteger verdaderamente a las comunidades, también debemos reforzar los sistemas que impiden que los desastres se conviertan en catástrofes. La bondad siempre estará en el centro de nuestra respuesta, pero la preparación y la acción deben guiar el camino a seguir.

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Estados Unidos: El voluntariado de la Cruz Roja lleva esperanza tras los incendios forestales en el sur de California

Originario de Colombia, Kennis Eduardo Díaz perdió su casa y todas sus posesiones en los incendios. Sin otro lugar adonde ir, encontró refugio en un nuevo albergue temporal gestionado por la Cruz Roja Americana.El refugio en este caso es una sección del Centro de Convenciones de Pasadena. Las enormes salas del centro, que normalmente se utilizan para grandes reuniones de negocios y ferias comerciales, se han transformado en un refugio temporal para cientos de personas evacuadas.Aquí, Kennis ha recibido algo más que comida y un lugar seguro donde dormir. También ha encontrado un camino hacia la recuperación gracias al apoyo del voluntariado local de la Cruz Roja."Me están dando la ayuda que no tenía", dice Kennis.Una de esas voluntarias es Gracie Castro, de la sección de San Bernardino de la Cruz Roja Americana, que forma parte de un equipo que ayuda a quienes evacuaron, como Kennis, a hacer frente a tareas administrativas, encontrar ayuda financiera y obtener derivaciones a servicios que ayudan a propietarios e inquilinos a encontrar soluciones de vivienda a largo plazo, entre otras cosas."Mi papel es ver cómo podemos llevarle adonde quiere ir", dice Gracie. Historias de resiliencia y generosidadLa historia de Blanca Pérez es otro testimonio del poder de la comunidad y la solidaridad.Junto con su marido Antonio, su hija y el novio de su hija, Blanca tuvo que evacuar su apartamento en Altadena con sus mascotas a cuestas, dejando atrás su casa y la querida tienda de ropa de Blanca.Días después, se enteraron de que tanto su casa como la tienda de ropa habían sido destruidas por las llamas.A pesar de esta profunda pérdida, Blanca encontró consuelo en el apoyo proporcionado por la Cruz Roja. Cuando recibió la noticia de que su tío había fallecido a causa de los incendios, un voluntario le ofreció apoyo emocional inmediato, la ayudó a superar el duelo y la puso en contacto con servicios de atención espiritual."He hecho nuevas amistades en el refugio, y las personas voluntarias de la Cruz Roja han mostrado tanta amabilidad y un interés genuino por nuestro bienestar", comparte Blanca. Pequeños gestos, como recibir material de tejer para mantener sus manos ocupadas, le han aportado momentos de paz en medio del caos.Estas son sólo dos de las muchas historias que se desarrollan en los refugios de la Cruz Roja en el área metropolitana de Los Ángeles. En total, unas 580 personas se alojan en los refugios de emergencia de la Cruz Roja y cada una de ellas tiene necesidades específicas. Hasta ahora, la Cruz Roja ha proporcionado más de 11.300 noches de alojamiento y más de 102.000 comidas y meriendas con el apoyo de sus socios.Voluntariado de todo el paísLa respuesta de la Cruz Roja a los incendios forestales del sur de California no sería posible sin el apoyo de personas voluntarias de todo el país. Fernando Fernández, voluntario de servicios en casos de desastre de la sección de la costa del golfo de Texas, viajó a California para ofrecer atención espiritual a las personas que se vieron obligadas a evacuar.Voluntario desde hace 15 años y veterano de la Guardia Costera estadounidense, Fernando comprende la importancia de ser una presencia reconfortante. "La mayoría de las personas a las que he ayudado sólo necesitan que alguien les escuche", afirma. Más del 60% de las personas a las que ha ayudado en esta crisis han sido hispanas, afirma, lo que subraya el papel vital de la atención culturalmente sensible en la respuesta a los desastres.Más allá del refugio: asistencia a largo plazoEl apoyo de la Cruz Roja va más allá del refugio inmediato. Ya están en marcha programas de asistencia económica para la población de numerosos municipios que se han visto gravemente afectados por los incendios. Esta ayuda económica ayuda a las personas evacuadas a cubrir sus necesidades básicas, desde la reposición de productos de higiene hasta la compra de ropa adecuada.Todos los servicios están a disposición de las personas independientemente de su nacionalidad, raza, sexo o estatus de ciudadanía, reafirmando el compromiso de la organización con la inclusión."Si necesitas ayuda, no tengas miedo de pedírsela a la Cruz Roja", exhortó Fernando, el voluntario de la sección de la costa del golfo de Texas, haciendo eco de un sentimiento compartido por muchas personas voluntarias y sobrevivientes.Mientras las comunidades comienzan a reconstruirse tras los incendios forestales, la Cruz Roja se mantiene firme en su misión de proporcionar esperanza, seguridad y recursos a quienes los necesitan. De hecho, esas necesidades son inmensas y es probable que no disminuyan aunque se contengan los incendios.Más de 16.000 estructuras han sido destruidas por los incendios, por lo que la gente necesitará refugio temporal durante algún tiempo. Mientras tanto, las lluvias anticipadas plantean la perspectiva de nuevas amenazas: inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra sobre las zonas quemadas.En cualquier caso, la Cruz Roja seguirá al lado de las personas necesitadas. Alrededor de 580 socorristas de la Cruz Roja se aseguran de que la gente no esté sola.Mientras se reabren las comunidades, la Cruz Roja también presta apoyo con artículos de limpieza, linternas, mascarillas, guantes, agua y otros artículos de primera necesidad. A finales de enero se habían distribuido casi 22.000 artículos de emergencia.

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Nota de prensa

La estadounidense Kate Forbes, elegida Presidenta de la mayor red humanitaria del mundo

Ginebra, 11 de diciembre de 2023: La humanitaria y empresaria estadounidense Kate Forbes ha sido elegida hoy nueva Presidenta de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. La elección de Kate Forbes como Presidenta de la IFRC es un momento histórico, ya que es la segunda mujer que ocupa este cargo. Este hito subraya el compromiso constante de la IFRC con la diversidad y la igualdad de género en su liderazgo. Con motivo de su elección, Forbes declaró: "Comunidades de todo el mundo son testigos de los efectos del cambio climático, las tensiones geopolíticas y las emergencias sanitarias. Sabemos que los retos de nuestro mundo moderno exigen abordar múltiples cuestiones a la vez. Ahora es el momento de apoyarnos en nuestros principios fundamentales para cumplir nuestra misión y hacer más fuertes a las comunidades." La presidencia de Forbes marca un cambio fundamental para abordar las complejidades del mundo moderno. Un área clave de atención bajo su liderazgo será abordar los problemas urgentes del cambio climático y la migración. Las soluciones locales y la capacitación de las comunidades ocupan un lugar destacado en su agenda. Es consciente del papel fundamental que desempeñan los actores locales en la ayuda humanitaria y está decidida a colaborar estrechamente con los dirigentes locales para atender sus necesidades más urgentes. Otras prioridades son la participación de la juventud y la sostenibilidad financiera. Su objetivo es aprovechar el potencial de las personas jóvenes voluntarias, reconociendo el papel crucial que desempeñan en la organización. El fortalecimiento de las relaciones con los gobiernos y donantes es una de las piedras angulares de su visión de la Cruz Roja y la Media Luna Roja. La función de la Presidente de la IFRC es un cargo voluntario para el que Forbes está bien preparada, dada su amplia experiencia. Cuenta con más de cuatro décadas de experiencia en la red de la IFRC, y comenzó su trayectoria como voluntaria local en la delegación de Phoenix de la Cruz Roja Americana. Entre sus funciones figuran las de Vicepresidenta del Consejo de Administración de la Cruz Roja Americana y Presidenta Nacional de Voluntariado, donde dirigió a más de un millón de voluntarios. Forbes, auditora de formación, ha sido miembro de la Junta Directiva de la IFRC durante los últimos 17 años. Recientemente fue Presidenta de la Comisión de Auditoría y Riesgos de la IFRC. En este cargo, aumentó la transparencia, implantó controles financieros más estrictos y estableció políticas de salvaguardia en toda la organización. La elección de Kate Forbes como Presidenta es un importante paso adelante para la IFRC, que señala un nuevo liderazgo dispuesto a centrarse en la integridad y la rendición de cuentas. Para más información o para solicitar entrevistas con la Presidenta Forbes, póngase en contacto con:[email protected] Tommaso Della Longa: +41 79 708 43 67 Mrinalini Santhanam: +41 76 381 50 06

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Incendios en Maui: Cruz Roja ofrece refugio y consuelo a las víctimas.

Los incendios forestales más mortíferos de los últimos 100 años en Hawai han causado daños masivos en la isla de Maui, obligando a miles de personas a abandonar sus hogares y cobrándose más de 100 vidas. Desde que empezaron los incendios, el personal de desastres de la Cruz Roja ha estado atendiendo a las familias las 24 horas del día, proporcionándoles un lugar seguro donde alojarse, alimentos para comer y mucho más. En una declaración en su página web, la Cruz Roja Americana informa: "La Cruz Roja está coordinando estrechamente con los equipos de gestión de emergencias estatales y locales para comenzar a trasladar a las personas de los refugios de emergencia a los hoteles. Los refugios de emergencia se convertirán en centros de servicios donde las personas podrán acceder a comidas calientes, suministros de socorro, servicios de salud, salud mental y atención espiritual, apoyo para encontrar a sus seres queridos y asistencia social." "La Cruz Roja estaba ayudando a la gente antes de que empezaran los incendios y estará allí en las próximas semanas y meses ayudando a la gente a recuperarse de esta tragedia. De hecho, la Cruz Roja lleva prestando asistencia humanitaria en Hawai desde 1898. Recuperarse de un incendio forestal de esta magnitud llevará tiempo y la unión de toda la comunidad para apoyarse mutuamente." Más información y donaciones Lea la declaración completa en el sitio web de la Cruz Roja Americana. Donea la campaña de recaudación de fondos de la Cruz Roja Americana para las personas afectadas por los incendios forestales. Siga@RedCrossy@HawaiiRedCrosspara conocer las últimas novedades sobre su respuesta. Obtenga más información sobre los incendios forestales y cómo prepararse y mantenerse a salvo.

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