Fondo de creación de capacidad

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Paraguay: la Cruz Roja fortalece la atención neonatal para proteger a madres y recién nacidos

Cada año, los 16 días de activismo contra la violencia de género nos recuerdan que la protección y el bienestar de las mujeres y las infancias deben ser una prioridad en todos los entornos. Esto incluye el derecho a acceder a sistemas de salud accesibles, seguros y de calidad durante el embarazo, el parto y el periodo neonatal.En Paraguay, la labor histórica del Hospital Reina Sofía de la Cruz Roja se ha convertido en un ejemplo concreto de cómo la inversión en salud materna y neonatal también es una forma de prevenir la violencia de género.El hospital Reina Sofía es un referente histórico en salud materno-infantil en Paraguay, fue el primer centro de atención prematura del país y el primero en contar con terapia intensiva neonatal. El hospital recibe a mujeres embarazadas de todo el país yatiende alrededor de 2.200 nacimientos anuales, de los cuales entre el 8% y el 10% son prematuros.Sin embargo, desde hace algún tiempo launidad neonatal trabajaba con equipamiento mínimo y aparatos obsoletos.Por eso, con el fin de mejorar la infraestructura y tecnología, la Cruz Roja Paraguaya accedió este año al Fondo de Desarrollo de Capacidades de la IFRC, que permitió la remodelación total de las salas de internación y la adquisición de dos nuevos ecógrafos para el área diagnóstica.Estas acciones fortalecerán la atención de mujeres embarazadas, recién nacidos y prematuros, reduciendo riesgos, garantizando entornos seguros y de protección.Yenny Benítez, presidenta de la Cruz Roja Paraguaya, resume el impacto:“Para la Cruz Roja Paraguaya es un orgullo poder decir que estamos elevando los estándares de nuestro hospital para atender cada vez mejor a las madres, a sus hijos e hijas”.Para prevenir la violencia de género también hay que proteger a las madresEl acceso a una atención obstétrica segura y respetuosa es un componente esencial para prevenir la violencia de género, especialmente la violencia obstétrica.Además, gracias a un convenio firmado con el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social de Paraguay, las salas de terapia neonatal fueron equipadascon nuevos respiradores, luminoterapias, incubadoras,que permiten responder de forma adecuada a emergencias neonatales y proteger la vida de madres y recién nacidos, especialmente en casos de parto prematuro o complicaciones respiratorias.Con casi 30 años de servicio en la institución, la Jefa de Neonatología Dra Marta Bareiro recuerda la historia del hospital:“Este es un hospital que tiene mucha trayectoria materna y neonatal principalmente. Anteriormente era una sala de prematuros, fue el primer centro de prematuros del Paraguay. Después fue también el primer lugar que consiguió terapia intensiva neonatal y fuimos también el primer hospital certificado como amigo de la madre y del niño”.El centro tiene sala de cuidados intensivos e intermedios, alojamiento conjunto para fortalecer el vínculo madre-infante, consultorio para niños y niñas sanas y seguimiento especializado para prematuros. Además, promueve conocimientos de primeros auxilios comunitarios a través del voluntariado capacitado de la Cruz Roja Paraguaya.Testimonios de protecciónLas experiencias de las mujeres que han pasado por el Hospital Reina Sofía muestran cómo un entorno seguro y una atención de calidad contribuye a la protección emocional y física de madres y recién nacidos.Mirtha Alfonso, quien dio a luz en 1986, recuerda con emoción la historia de cómo nació su hijo:“Él nació el 16 de agosto de 1986, acá en la Cruz Roja, iba a tener un parto normal, pero no se pudo y tuve que ir a cesárea. Entonces pasó a terapia intensiva. No fue tan simple porque las terapias estaban llenas. Pero gracias a Dios, uno de los niños pasó a terapia intermedia, entonces quedó libre una cunita”.Mirtha incluso llegó a donar leche materna para otros bebés cuyas madres no podían amamantar.“Cuando mi bebé pasó a terapia intermedia ahí recién yo le pude alzar y le pude dar de mamar en vivo y en directo”, recuerdaMirtha con emoción. “Y recuerdo y me emociono otra vez porque era la primera vez que yo le alzaba a mi bebé y yo lloraba de la emoción, de la alegría”.Liz Marlene Ayala, madre de dos hijos nacidos en el hospital, relata que eligió la Cruz Roja Paraguaya siendo una adolescente embarazada porque allí recibió comprensión y trato digno:“Yo era muy joven y una de las cosas que hizo que yo siga mi tratamiento acá fue el trato. Yo tenía 16 años en el año 2000 y vine a ser mi consulta acá por el trato que tenía para con los adolescentes”.Hoy, tras volver más de 15 años después, reconoce las mejoras en la infraestructura y tecnología, de la mano con el respeto y la cercanía del equipo de salud que se mantiene con los años.Además, el personal del hospital y de la Cruz Roja Paraguaya trabaja en coordinación con el Ministerio de Salud en campañas sobre salud sexual y reproductiva, prevención del cáncer en mujeres, adicciones, epidemias, y promoción de la donación voluntaria de sangre.Atender con empatía, escuchar, acompañar y garantizar tecnología adecuada son formas de proteger a mujeres, niñas y recién nacidos.En Paraguay y en todo el mundo, la red de la IFRC seguirá promoviendo entornos de salud seguros y libres de violencia, para que cada madre y cada bebé reciban el cuidado que merecen desde el primer día.