Personas refugiadas

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La Plataforma Global sobre Migración y Desplazamiento

La Plataforma Global sobre Migración y Desplazamiento de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) reúne acciones locales y globales para garantizar que las personas en riesgo de desplazamiento, las personas que se desplazan y las comunidades que las acogen vivan con dignidad, seguridad y oportunidades.

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Declaración: El ataque al Ocean Viking es muy preocupante y pone en peligro al personal humanitario y a sobrevivientes en el Mediterráneo

Budapest/Ginebra, 12 de septiembre, 2025 –La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja ( IFRC) condena firmemente el ataque perpetrado el 24 de agosto contra el buque de búsqueda y rescate Ocean Viking. En el momento del ataque, ocurrido en el Mediterráneo central, había 87 personas rescatadas a bordo, además de cinco miembros del personal de la IFRC y diecinueve de SOS MEDITERRANEE.Aunque todas las personas pudieron desembarcar sanas y salvas, el ataque causó una gran angustia a quienes iban a bordo y provocó daños importantes en el puente del barco y en equipos de rescate esenciales. Como consecuencia, el barco no podrá volver a operar en un futuro próximo. "Esto evidencia no solo los riesgos cada vez mayores a los que se enfrentan quienes realizan rescates para salvar vidas en el Mediterráneo, sino también la peligrosa realidad a la que se enfrenta el personal humanitario en todo el mundo", afirmó Birgitte Bischoff Ebbesen, directora regional de IFRC para Europa."Amenazar a las personas rescatadas y a quienes salvan vidas es inaceptable. Hacemos un llamado a todas las autoridades competentes para que garanticen la rendición de cuentas y hagan todo lo que esté a su alcance para evitar que se repita un incidente de este tipo".Cada año, miles de personas intentan cruzar el Mediterráneo central, una de las rutas migratorias más mortíferas del mundo. Las operaciones de búsqueda y rescate siguen siendo una necesidad humanitaria, ya que garantizan que las personas en peligro en el mar sean puestas a salvo. Para que estas operaciones sean posibles, el personal humanitario y la población civil nunca deben ser objeto de ataques.Desde 2021, la alianza entre IFRC y SOS MEDITERRANEE a bordo del Ocean Viking ha llevado a cabo 156 misiones de rescate, en las que se ha prestado asistencia inmediata a más de 8.600 personas, incluyendo alimentos, agua, atención médica y apoyo psicosocial. Esta labor de salvamento forma parte de un compromiso más amplio y a largo plazo para proteger y ayudar a las personas que se desplazan a través de una de las rutas migratorias más mortíferas del mundo.Para más información, escribir al correo:[email protected] Budapest:Corrie Butler +36 704306506Nora Peter+36 70 265 4020En Ginebra:Tommaso Della Longa +41 79 708 43 67

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Día Mundial de las Personas Refugiadas 2025: Llevar esperanza a las personas forzadas a huir de la mayor crisis de desplazamiento del mundo.

Durante más de dos años, la Media Luna Roja Egipcia ha estado ahí para ayudar a decenas de miles de personas que tuvieron que huir del conflicto devastador en Sudán.Desde que comenzó la crisis en abril de 2023, el voluntariado y el personal de la Media Luna Roja se movilizaron rápidamente, respondiendo en solo dos días con la instalación de puntos de servicio humanitario en los pasos fronterizos de Qustul y Arqeen, en el sur de Egipto.Estos puntos han ofrecido primeros auxilios de emergencia, exámenes médicos, apoyo psicosocial, alimentos, agua y suministros de higiene a miles de familias sudanesas que llegaron a Egipto con poco más que la ropa que llevaban puesta."Actuamos de inmediato", afirmó la Dra. Amal Emam, directora ejecutiva de la Media Luna Roja Egipcia. "En 48 horas, teníamos puntos de servicio humanitario en funcionamiento en los principales pasos fronterizos, ofreciendo no solo ayuda, sino también dignidad y esperanza".Los esfuerzos no han cesado en los últimos dos años, ya que los combates y los desplazamientos en Sudán han obligado a más de 12,3 millones de personas a abandonar sus hogares. La mayoría se han desplazado dentro de Sudán, pero casi un tercio —4 millones de personas— se han refugiado en países vecinos como Chad, Egipto y Sudán del Sur.Para ayudar a satisfacer las necesidades urgentes de las personas desesperadas que buscan seguridad en Egipto, la Media Luna Roja Egipcia ha:Proporcionado atención médica a más de 139 000 personas.Ha entregado asistencia económica a 5000 familias.Ha ofrecido apoyo psicosocial a más de 10 000 personas, incluyendo a la niñez.Ha facilitado 12 940 conexiones telefónicas e internet locales e internacionales para ayudar a las personas a restablecer el contacto con sus seres queridos.Ha distribuido más de 210 000 kits de higiene, 1,3 millones de botellas de agua y 1 millón de comidas listas para consumir.Para multiplicar sus esfuerzos, la Media Luna Roja activó su sucursal de Asuán y formó equipos de respuesta en las regiones fronterizas, garantizando que los servicios estuvieran disponibles no solo en los puntos de cruce, sino también en la ciudad de Asuán, Abu Simbel y centros de tránsito clave como la estación de tren de Asuán.También se ha prestado especial atención a las personas con discapacidad, la población adulta mayor y la niñez, garantizando el acceso inclusivo a la ayuda y la creación de espacios adaptados a los niños y niñas para el apoyo psicológico.Solidaridad internacional, acción rápida y continuaMás allá de las fronteras de Egipto, la Media Luna Roja Egipcia extendió su solidaridad a quienes aún se encontraban en Sudán. En colaboración con el gobierno egipcio, envió tres barcos con más de 1.000 toneladas de suministros vitales de ayuda humanitaria a las comunidades sudanesas que aún luchaban por sobrevivir en el país.Estos esfuerzos no habrían sido posibles sin los cientos de personas voluntarias de la Media Luna Roja Egipcia, que han contribuido con más de 340.000 horas de servicio desde el inicio de la crisis, ofreciendo compasión, valentía y constancia ante una de las emergencias humanitarias más complejas de la región.La respuesta de la Media Luna Roja Egipcia al desplazamiento a gran escala de la población desde Sudán también ha contado con el apoyo de la IFRC a través de su Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres (IFRC-DREF), que asignó 305.832 francos suizos a la respuesta. Esta financiación permitió a la Media Luna Roja Egipcia proporcionar asistencia inmediata y vital.Para ampliar la respuesta y atender las crecientes necesidades humanitarias en la frontera entre Sudán y Egipto, la IFRC también lanzó un llamamiento de emergencia, que está movilizando recursos adicionales para apoyar a la Media Luna Roja Egipcia en la ampliación de sus operaciones.Más información sobre cómo unirse en solidaridad con las personas refugiadas de todo el mundoAyuda a apoyar a la población refugiada y otras personas desplazadas por los combates en SudánEnfoque de la IFRC sobre la migración y el desplazamientoPrograma Global de Migración por RutasPuntos de servicio humanitarioDía de las Personas Refugiadas 2024: La población Siria en Jordania teje una nueva vida con educación y formación técnica

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Mensaje de la IFRC en el Día Mundial de las Personas Refugiadas: "Estamos con ustedes"

Imagina que tienes 24 años y eres madre de dos hijos. De repente, un conflicto armado en tu país se extiende por tu ciudad y tienes que huir para salvar tu vida. Te vas a pie, con tus hijos y todo lo que puedes llevar contigo.Este es el destino que le tocó vivir a Munana, de 24 años, que tuvo que huir de su hogar en la región de Darfur, en Sudán, con sus hijos en 2024. Al llegar a Adré, Chad, cerca de la frontera con Sudán, su familia recibió inmediatamente ayuda de la Cruz Roja de Chad."El viaje entre Sudán y aquí fue muy difícil", dice. "Cuando llegamos aquí, la Cruz Roja nos recibió. Nos han dado una tienda de campaña, luces, artículos de aseo y agua".Esta es solo una de las miles de historias de personas de todo el mundo que se ven obligadas a huir simplemente para encontrar seguridad para ellas y sus familias. Y es otro ejemplo de las acciones de la Cruz Roja y la Media Luna Roja que le muestran a personas como Munana que no están solas: estamos con ustedes.En el Día Mundial de las Personas Refugiadas 2025, que se celebra el 20 de junio y este año tiene como tema la "solidaridad", la IFRC pide a personas de todo el mundo que expresen su solidaridad con acciones, ayudándonos a generar empatía y comprensión hacia la difícil situación de las personas refugiadas y apoyando nuestra labor transformadora en los lugares donde las personas refugiadas más nos necesitan.Les pedimos que se solidaricen con personas como Abdel, que supervisa a las y los voluntarios que acogieron a Munana en el punto de servicio humanitario (HSP) de la Cruz Roja del Chad en Adré, financiado en este caso por la Cruz Roja Británica.En puntos de servicio humanitario como este, la Cruz Roja apoya a la población refugiada allí donde se encuentra —a lo largo de las rutas, en los campamentos, en las comunidades de acogida— proporcionándoles alimentos, asistencia psicosocial, servicios de protección para los grupos en condiciones más vulnerables, refugios y apoyo para la reubicación.En algunas zonas, la Cruz Roja también proporciona asistencia monetaria, para que las personas puedan elegir lo que más necesitan para ellas y sus familias, conservando al mismo tiempo cierto control y dignidad. Rodeado de tanto sufrimiento, Abdel ve este trabajo como una fuente de consuelo y felicidad. "A menudo la gente pregunta: ¿qué es la felicidad? Para mí, la felicidad es ayudar a otras personas", afirma.Una crisis globalLa solidaridad con las personas refugiadas es más importante que nunca, dado el alcance de los desplazamientos provocados por la violencia en todo el mundo. Incluso algunas de las crisis más graves del mundo no siempre reciben la atención que merecen. Sudán, por ejemplo, está viviendo la mayor crisis de desplazamiento del mundo, con más de 12,3 millones de personas obligadas a abandonar sus hogares debido al conflicto civil en curso. La mayoría se desplazó dentro de Sudán, pero casi un tercio, 4 millones de personas, se han refugiado en países vecinos como Chad, Egipto y Sudán del Sur. Sin embargo, esta crisis masiva recibe relativamente poca atención de los medios de comunicación internacionales.Lamentablemente, este no es el único conflicto que obliga a las personas a abandonar sus hogares en busca de seguridad en otros lugares. La Agencia de la ONU para los Refugiados estima que más de 123 millones de personas en todo el mundo han sido desplazadas por la fuerza.Entre ellas, 36,8 millones son refugiadas (es decir, personas que han buscado seguridad en un país distinto al suyo) y otros 8,4 millones son solicitantes de asilo (personas que han solicitado protección internacional y reconocimiento como personas refugiadas fuera de su país de origen).Una respuesta globalLa escala de los movimientos migratorios en todo el mundo es una de las razones por las que más de 165 Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja de todo el mundo están trabajando para apoyar a las personas que se desplazan, incluyendo a ña población migrante y refugiada, allí donde necesitan ayuda.Un total de 115 de esas Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja prestan apoyo a las personas refugiadas y solicitantes de asilo mediante iniciativas de respuesta a emergencias y programas a largo plazo. Este apoyo abarca situaciones de emergencia y crisis, en países como Bangladesh, los países vecinos de Sudán y los países vecinos de Ucrania. Las Sociedades Nacionales también prestan asistencia y protección a las personas migrantes y refugiadas que viajan por peligrosas rutas migratorias en todos los rincones del mundo.Esto incluye a las 63 Sociedades Nacionales que participan en el Programa Global de Migración por Rutas de la IFRC, cuyo objetivo es salvar vidas y mejorar la seguridad y la dignidad de 4,7 millones de personas que se desplazan cada año: población migrante, refugiada, desplazada y comunidades de acogida.Los equipos de la Cruz Roja y la Media Luna Roja están en centros de atención telefónica, conectando a las personas con sus familiares perdidos. Están en aeropuertos, paradas de autobús y estaciones de tren, proporcionando a las personas un espacio seguro para descansar.El apoyo brindado es tan individual como la historia y las experiencias de cada persona en movimiento, y puede incluir atención médica, restablecimiento de vínculos familiares, salud mental y apoyo psicosocial, protección, información, alimentos y otros suministros esenciales. Incluso hay un punto de servicio humanitario en el mar. El buque de rescate Ocean Viking rescata regularmente embarcaciones de migrantes en peligro en el Mediterráneo central.Un viaje continuoLa solidaridad con las personas refugiadas continúa incluso después de que llegan a una nueva comunidad o país. Esto se debe a que, muy a menudo, acaba de comenzar un nuevo viaje lleno de retos.Si bien algunas personas refugiadas logran establecerse con éxito en nuevas comunidades, muchas otras se enfrentan a retos muy difíciles. Corren el riesgo de perder el contacto con sus familias y, a menudo, carecen de acceso a servicios sociales y de salud esenciales. También pueden enfrentarse a la discriminación, la trata de personas, la explotación, obstáculos legales y culturales e incluso la violencia.E incluso cuando las cosas van relativamente bien, no siempre es fácil sentirse como en casa en un nuevo país y una nueva cultura. A menudo, se necesita tiempo para empezar a sentirse como en casa. Esta es una de las razones por las que las Sociedades Nacionales, como la Sociedad de la Media Luna Roja de Tayikistán, trabajan para ayudar a las personas a establecerse y sentirse como en casa.Con el apoyo de la Alianza Programática, financiada por la Unión Europea, por ejemplo, la IFRC ayuda a la Sociedad de la Media Luna Roja de Tayikistán a proporcionar dinero en efectivo, paquetes de alimentos, suministros para la vivienda y kits de higiene, entre otras cosas, a la población refugiada en Tayikistán. El apoyo también ha ayudado a la Media Luna Roja a organizar cursos de formación profesional, incluyendo cursos de cocina, de manejo, belleza y clases de inglés para niños y niñas afganas.Cambiando actitudesExisten numerosos ejemplos de este tipo de trabajo solidario de la Cruz Roja y la Media Luna Roja en todo el mundo. Varias Sociedades Nacionales en Europa, por ejemplo, ofrecen apoyo psicosocial y de salud mental, así como clases de idiomas, a personas refugiadas de Ucrania.Otras trabajan para promover una mejor comprensión de las personas refugiadas, solicitantes de asilo y migrantes. Como parte de su compromiso de larga data con la lucha contra el racismo, por ejemplo, la Cruz Roja Finlandesa desarrolló el Identify and Act Navigator, una herramienta digital diseñada para ayudar a las personas a reconocer sus propios prejuicios y comprender cuándo y cómo intervenir en situaciones racistas.En tres meses, la aplicación Navigator fue vista por aproximadamente 20 000 personas; unas 8000 personas completaron todas las etapas y escenarios presentados en el programa.Más información sobre cómo puede unirse a nosotros en solidaridad con la población refugiada de todo el mundo.Enfoque de la IFRC sobre la migración y el desplazamiento.Programa Global de Migración por Rutas.Puntos de servicio humanitario.

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Superando barreras: Las clases de idiomas de la Cruz Roja ayudan a personas desplazadas de Ucrania a abrir las puertas a una nueva vida.

La inseguridad financiera, el desempleo, el acceso limitado a la atención médica y las barreras lingüísticas son retos cotidianos para millones de personas que huyeron de Ucrania tras la escalada del conflicto.Aunque encontrar un lugar seguro es un primer paso fundamental, el camino más difícil suele comenzar después: reconstruir una vida en un nuevo país, rodeado de un idioma y una cultura desconocidos.Para apoyar este viaje, las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja de Letonia, Lituania, Hungría y Rumanía han puesto en marcha programas de idiomas que van mucho más allá de la gramática y el vocabulario.Estas clases están ayudando a las personas desplazadas de Ucrania a encontrar su voz, proporcionándoles las herramientas que necesitan para acceder al trabajo, la educación, la salud y, quizás lo más importante, un sentido de pertenencia.El proyecto ha sido posible gracias a la contribución suiza a la Unión Europea en el marco del fondo de respuesta rápida. Esta iniciativa tiene como objetivo reducir las disparidades sociales y económicas dentro de la Unión Europea."A los 57, estoy empezando de nuevo"Una de las personas que participa en las clases es Iryna, que nunca imaginó que a los 57 años estaría aprendiendo un nuevo idioma, ni que empezaría de cero en un nuevo país. Ahora vive en Letonia con su nuera y su nieto, y asiste a cursos de letón impartidos por la Cruz Roja Letona."Me falta práctica oral, así que me inscribí con entusiasmo", afirma. "Tenemos una profesora estupenda".La familia de Iryna huyó de Járkov cuando el conflicto se intensificó y pasó varios días refugiada en el sótano de un pueblo con otras familias antes de subir finalmente a trenes de evacuación abarrotados. Al final, llegaron a Letonia.La vida en un nuevo país no ha sido fácil. En su país, Iryna trabajaba como jefa de contabilidad. Ahora trabaja como limpiadora en un teatro, un trabajo por el que está agradecida, aunque esté lejos de su campo. "Para volver a mi profesión, necesito saber el idioma", explica.Pero encuentra alegría en los pequeños momentos. "En el teatro, puedo ver los espectáculos antes del estreno y charlar con los actores", añade con una sonrisa."Nunca pensé que necesitaría un nuevo idioma"Vadym, de 55 años, originario de Mykolaiv, huyó de Ucrania con su familia tras la escalada del conflicto. Su viaje a Rumanía duró tres días. "Fue difícil", recuerda. "Nunca habíamos salido del país, así que nunca pensé que tendría que aprender otro idioma".Antes de la escalada del conflicto, Vadym trabajaba en el puerto, un trabajo cualificado que sigue teniendo demanda. Pero en Rumanía, la barrera del idioma le impide continuar con su profesión.Ahora asiste a clases de rumano organizadas por la Cruz Roja Rumana. "Es útil. En clase hablamos de diferentes temas y ahora puedo ir a la tienda y explicarme a un nivel básico", afirma."Tenía miedo: ¿cómo explicaría si mi hijo se enfermaba?"Durante casi tres años, Mila y su hijo han estado viviendo en Hungría después de huir de Ucrania. Ella todavía recuerda el miedo y las largas colas en la frontera. Todo parecía incierto, y sin hablar el idioma, incluso las tareas más simples se sentían abrumadoras."Tenía miedo: ¿qué pasaría si mi hijo se enfermaba? ¿Cómo le explicaría las cosas al médico?", recuerda.Cuando Mila se enteró de que la Cruz Roja Húngara ofrecía clases de idioma gratuitas, se inscribió de inmediato."Fui al curso y me gustó mucho", dice. "Conocí a otras personas ucranianas, aprendí muchas cosas útiles y empezamos a hablar más".Poder practicar el húngaro en un entorno acogedor ha supuesto una gran diferencia. "Ahora puedo ir sola a la tienda, a la farmacia o a cualquier oficina, y hacer lo que necesito", afirma.La confianza de Mila crece con cada lección. "Cuando alcance un mejor nivel de idioma, tengo pensado buscar trabajo aquí", afirma, llena de esperanza por un futuro más estable."Encontrar un trabajo bien remunerado sin saber el idioma es imposible"Cuando el conflicto se intensificó, Yuliia abandonó Zaporizhzhia con sus dos hijos, con la esperanza de ofrecerles una vida más segura."Quería que mis hijos crecieran en paz, en un país sin miedo", afirma.Más tarde, su madre se reunió con ellos en Lituania. Ambas mujeres encontraron trabajo como limpiadoras, un trabajo honesto e importante que les ayudó a empezar de nuevo. Pero Yuliia sabe que hablar el idioma es clave para abrir más puertas."Encontrar un trabajo bien remunerado sin saber el idioma es imposible", afirma.Por eso, ella y su madre asisten ahora a clases de lituano impartidas por la Cruz Roja Lituana."Ya puedo hablar con personas que no hablan ruso", cuenta Yuliia. "Todavía me cuesta hablar con soltura, pero lo entiendo".Para Yuliia, Iryna, Vadym y Mila, y para muchas otras personas que participan en estas clases, aprender el idioma local no es solo una cuestión de comunicación. Se trata de recuperar el control, reconstruir la dignidad y dar los primeros pasos hacia un futuro al que puedan dar su propia forma.

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Emergencia

Mali: Emergencia Compleja

Mali se enfrenta a una grave crisis humanitaria provocada por inundaciones sin precedentes y un conflicto armado en curso que están provocando el desplazamiento de miles de personas, la destrucción de hogares y la devastación de la economía agrícola. Mientras el país se enfrenta a esta compleja emergencia, millones de personas carecen de necesidades básicas como alimentos y agua potable. Su donación nos ayuda a marcar una diferencia significativa para las 200.000 personas que reciben apoyo de la Cruz Roja Maliense en esta respuesta.

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Emergencia

Mauritania: Movimiento de población

El conflicto interno en Mali se intensificó a lo largo de 2024, lo que provocó un aumento del desplazamiento de civiles hacia Mauritania. Hasta el 30 de septiembre de 2024, 262 000 personas refugiadas cruzaron la frontera hacia Mauritania, mientras que aproximadamente 12 400 personas mauritanas regresaron de Mali. Los servicios en los campos ya son limitados debido al hacinamiento y a la falta de servicios humanitarios, y las personas que viven fuera de los campos tienen un acceso extremadamente limitado a servicios básicos como refugio, agua, saneamiento, alimentos, atención sanitaria, protección y educación. Su donación ayudará a la IFRC a marcar una diferencia significativa para las 61.760 personas que reciben apoyo de la Media Luna Roja de Mauritania en esta respuesta.

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Artículo

Día de las Personas Refugiadas: La población Siria en Jordania teje una nueva vida con educación y formación técnica.

Escrito por Joe Baaklini, Oficial de Comunicación de la IFRCCuando Faten huyó de la devastada Siria en 2012, se encontró refugiada en un campamento improvisado en la ciudad de Al-Lubban (Jordania). Vivía en una tienda de campaña con su marido, el único sostén de la familia, y sus hijos.La situación de la familia fue de mal en peor cuando el marido de Faten enfermó y ya no pudo mantener a la familia. Fue entonces cuando Faten se dio cuenta de que tenía que actuar con rapidez para mantener a su familia. Gracias a sus amistades, Faten se enteró de una serie de cursos de formación profesional organizados por la Media Luna Roja de Jordania. Vio en ellos una oportunidad profesional y la aprovechó."Nunca había trabajado antes, así que tuve que aprender nuevas habilidades", dice Faten, que ha estado tomando estos talleres, y trabajando, desde 2013."Participé en talleres de costura y crochet, y fueron muy beneficiosos. Gracias a estas formaciones, ahora gano suficiente dinero para mantener a mi familia. Pero no se trata solo del dinero, sino de la sensación de sentirse capaz y empoderada."Un salvavidas para el sustento y la dignidadLos talleres de la Media Luna Roja de Jordania ofrecen un salvavidas a las personas refugiadas en el campamento de Al-Lubban, dotándoles de valiosos conocimientos de cocina, repostería, fabricación de jabón, costura y crochet.Al aprender nuevos oficios o redescubrir talentos olvidados, la población refugiada adquiere confianza y capacidad para generar ingresos. Esto no sólo les permite cubrir sus necesidades básicas, sino que también les devuelve un sentido de dignidad y propósito."La mayoría de las personas refugiadas que asisten a estos cursos de formación quieren mejorar sus vidas", dice Nawal Sadeq, formadora profesional de la Media Luna Roja de Jordania, que asistió a talleres similares hace años y, con el tiempo, puso en marcha su propio negocio."Quieren una fuente de ingresos y un futuro mejor. Gracias a nuestras formaciones, estas mujeres están poniendo en marcha sus propios negocios y/o encontrando oportunidades de trabajo que les permiten mantenerse."Sin embargo, el programa de la Media Luna Roja de Jordania va más allá de los talleres. "Hice un curso de repostería y fue un gran éxito para mí, pero el apoyo de la Media Luna Roja no terminó ahí, ya que me ofrecieron un horno, ayudándome así a poner en marcha mi propio negocio de cocina", dice Fátima, también refugiada siria en Al-Lubban. "Estoy muy agradecida y me siento muy orgullosa de mí misma. Ahora pago el alquiler y mantengo a mis dos hijas".Un nuevo comienzo saludableLa Media Luna Roja de Jordania también incluye intervenciones sanitarias como parte de su programa de apoyo. La Sociedad Nacional organiza visitas sanitarias periódicas durante todo el año, garantizando así el bienestar físico y mental de las personas refugiadas."Como parte de nuestros esfuerzos por proteger a las poblaciones vulnerables y su dignidad, organizamos visitas sanitarias a campamentos improvisados, como el de Al-Lubban, donde instalamos periódicamente clínicas móviles que proporcionan tratamiento y medicamentos a las personas refugiadas", explica Mahmoud Al-Eswid, Oficial de Distribución de Asistencia de la Media Luna Roja de Jordania.Según Mahmoud, tan importante como las revisiones médicas periódicas es la educación y las oportunidades de aprendizaje. Y añade:"La educación es lo más importante de todo y eso es en lo que tratamos de centrarnos con las personas refugiadas aquí en el campamento de Al-Lubban; enseñarles a leer y escribir, formarles en nuevas destrezas, todo eso es muy crucial para su integración en su nueva comunidad. Les capacita para construir un futuro mejor, tanto para ellas y ellos como para la comunidad".Descubre más información sobre las formas en que la Red de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja está #SiempreAhí para las personas migrantes.

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Colombia, el país refugio

Pensar en personas refugiadas en América Latina es pensar en Colombia. Según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), en 2023, Colombia alberga a más de 2,4 millones de personas refugiadas, principalmente de Venezuela. Esto representa un 3.2% de su población total, convirtiéndolo en el segundo país del mundo en acoger a más población refugiada, solo detrás de Turquía. Esta población, a la que se suman más de 6,8 millones de personas desplazadas por el conflicto armado interno, enfrentan necesidades humanitarias innegables y que requieren una respuesta urgente, coordinada y sostenida. Las evidencias hablan por sí solas: tres de cada 10 personas refugiadas en Colombia tienen necesidades humanitarias severas y requieren agua, refugio, atención médica y saneamiento; mientras que una de cada 10 enfrenta necesidades básicas extremas. La población refugiada también está expuesta a la violencia, la discriminación y la explotación, incluyendo la violencia sexual y de género, al tráfico de personas y a la explotación laboral. Esto obliga a prestarles servicios de protección urgentes y acceso a programas de apoyo psicosocial que eviten que los traumas a los que se exponen tengan un impacto negativo en su salud mental. Garantizarles acceso a educación, capacitación y oportunidades de empleo es otra medida para aliviar su sufrimiento y promover una integración socioeconómica plena y digna. Se trata de un desafío creciente si se tiene en cuenta la existencia de xenofobia y discriminación y el crecimiento generalizado del discurso anti-personas migrantes y refugiadas en la región. Cruz Roja Colombiana en acción Aunque la Cruz Roja Colombiana (CRC) es una organización conocida por su respuesta humanitaria a crisis y desastres, en las últimas dos décadas su papel ha sido -y sigue siendo- fundamental para atender las necesidades de las personas refugiadas y migrantes. El Programa Mariposa Monarca es un buen ejemplo de esto. Desde su nacimiento, en 2017, este programa de la CRC ha brindado asistencia humanitaria a más de 1,5 millones de personas refugiadas, desplazadas y migrantes. En estos seis años, equipos voluntarios y de especialistas han contribuido a mejorar su acceso a la salud, la educación y la protección, proveyéndolas con asistencia humanitaria básica, como alimentos, agua, albergue, atención médica y apoyo psicosocial. Lo han hecho a través de puntos de servicio humanitario, espacios seguros -móviles o fijos- que apoyan a la población a lo largo de las rutas migratorias. Mariposa Monarca también ha impulsado iniciativas de formación y acceso a oportunidades de empleo que favorezcan la integración de las personas migrantes, refugiadas y desplazadas en sus comunidades de acogida. Las acciones también han apoyado a estas últimas, que han participado en programas de educación y sensibilización sobre la migración y la protección de los derechos humanos. Programas como este tienen un impacto positivo en la vida de las comunidades y desde luego, en la de las personas que buscan iniciar un nuevo proyecto de vida en Colombia tras huir de la desigualdad y discriminación, pero también de crisis económicas, políticas y climáticas. Refugiarse de la crisis climática Según el ACNUR, el 70% de las personas refugiadas y desplazadas en Colombia son vulnerables a los efectos de la crisis climática y miles de ellas ya han sido afectadas por eventos concretos. En 2023, las inundaciones en la región del Pacífico colombiano obligaron a más de 20.000 personas a abandonar sus hogares, muchas de ellas desplazados internas o refugiadas. Según el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, otra amenaza es el actual Fenómeno del Niño, que afectará a más de dos millones de personas en Colombia y podría causar daños en los medios de vida de la población desplazada y migrante, sobre todo entre enero y marzo de 2024. Conscientes de esto, la CRC y la IFRC ya preparan sus mecanismos de preparación y acción temprana para anticipar los efectos que El Niño y la crisis climática podrían tener en el país. Ante necesidades urgentes, respuesta inmediata y colectiva Casos como el de Colombia y la CRC, recuerdan dos aspectos clave: que atener las necesidades de las personas refugiadas es impostergable y que las organizaciones locales ya cuentan con la experiencia y conocimiento para prestar una respuesta humanitaria de calidad. ¿Qué hace falta entonces? Por un lado, mayor inversión en el nivel local de atención, en organizaciones que, como la CRC, tienen una fuerte presencia local, están arraigadas en las comunidades y tienen acceso a zonas remotas, inseguras o de difícil acceso, donde las personas en movimiento, incluidas las refugiadas y desplazadas, buscan apoyo. Por otro, que la población refugiada y migrante participe de forma significativa en los procesos de toma de decisiones. Su pericia, conocimientos y experiencia vivida son indispensables para crear programas y políticas más eficaces, pertinentes y responsables. Confiamos que el Foro Global sobre las Personas Refugiadas será una oportunidad para avanzar en esta dirección. Colombia y el mundo cuentan con la CRC para conseguirlo.

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Nota de prensa

Siria sigue en crisis: el mundo, y los donantes, no deben dar la espalda ahora

Con Siria en su undécimo año de crisis incesante, el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja hace un nuevo llamamiento a la comunidad internacional para que no olvide las continuas necesidades humanitarias del país. En estos momentos, la población de Siria necesita una solidaridad continua y un apoyo comprometido para hacer frente a las continuas hostilidades, los problemas económicos, las infraestructuras paralizadas y las inmensas necesidades humanitarias del país. En la actualidad, al menos 14,6 millones de personas necesitan asistencia y dependen más que nunca de la ayuda. Los actores humanitarios, incluido el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, son un salvavidas para responder a las enormes necesidades. A pesar de los problemas de seguridad y de los bloqueos políticos, estamos encontrando la manera de reparar las infraestructuras críticas y asegurarnos de que la gente tenga acceso a servicios básicos como agua potable, electricidad y servicios de salud que funcionen. Para poder hacer frente a estos retos humanitarios, necesitamos un apoyo financiero continuado de la comunidad internacional. No se puede exagerar la importancia del apoyo para continuar con una acción humanitaria de vital importancia. Mientras que gran parte de la atención mundial se ha centrado en otras crisis, como la de Ucrania, millones de personas siguen necesitadas en Siria. "El conflicto armado en Ucrania está añadiendo otra capa de desafío a la situación en Siria", dijo Fabrizio Carboni, director regional del CICR para Oriente Próximo y Medio. "Nos preocupa que haya más inseguridad alimentaria y que los precios aumenten. Incluso si el conflicto de Ucrania terminara mañana, el impacto subyacente de la crisis climática y la presión que ésta ejerce sobre los recursos hídricos y la producción de alimentos nos dejaría con muchos problemas a los que hacer frente." Nuestro Movimiento ha estado respondiendo a las necesidades de la gente en Siria desde los primeros días del conflicto, con voluntarios y personal que proporcionan ayuda vital a la gente en zonas a las que otros no pueden llegar. Sin ellos, esta catástrofe humanitaria habría sido mucho peor. Cada mes, asistimos a millones de personas dentro de Siria; para que esta labor que salva vidas continúe, los trabajadores humanitarios deben tener un acceso sostenido, seguro y sin motivaciones políticas a todas las personas, familias y comunidades necesitadas. Pedimos que los Estados y todas las partes del conflicto garanticen el respeto del derecho internacional humanitario en sus operaciones. El Dr. Hossam Elsharkawi, Director Regional de la IFRC para Oriente Medio y el Norte de África, dijo "Hemos visto con la crisis de Ucrania cómo la reducción de las medidas restrictivas a las actividades humanitarias ha permitido a nuestro Movimiento llegar rápidamente a millones de personas que necesitan asistencia, desesperadamente. Pido a los donantes que apliquen la misma flexibilidad al contexto sirio. Idealmente, ampliando las mismas exenciones y licencias humanitarias. Esto creará mejores condiciones para minimizar el sufrimiento innecesario y aportar dignidad a las personas afectadas." Millones de sirios que viven fuera de su patria también siguen necesitando apoyo; los países vecinos acogen actualmente a la mayoría de las personas que han huido de la violencia en Siria. En Turquía, Líbano, Jordania e Irak, las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja están prestando apoyo a los que han huido, así como a las comunidades que los acogen. Los países de Europa han puesto en marcha una amplia gama de actividades para ayudar a los sirios a integrarse en sus comunidades de acogida, desde la oferta de programas de apoyo psicosocial hasta la gestión de centros de acogida, pasando por la facilitación de los procedimientos de reunificación con los familiares que se han quedado atrás. Para más información, contacten con: ICRC: Jesus Serrano Redondo (Geneva), M +41 79 275 69 93, email:[email protected] IFRC: Rana Sidani Cassou, M: +41 76 671 57 51 / +33 6 75 94 55 15, email:[email protected]

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Página básica

Proyecto de narración de historias de la ESSN

A través de la Red de Seguridad Social de Emergencia (ESSN, en inglés), estamos apoyando a los refugiados sirios que viven en Türkiye para que cuenten sus historias sobre las realidades y los problemas que les importan. Esta página está dedicada a mostrar las historias de Ahmed, Asmaa, Nour, Alaa, Farouk, Abdurrezak, Luai y Malak con sus propias palabras.

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Nota de prensa

Bangladés: Se necesitan mayores esfuerzos para mantener a las personas seguras en Bhashan Char

Kuala Lumpur/Daca/Ginebra, 23 de noviembre de 2021: Se están tomando medidas urgentes para mantener a las personas a salvo de los ciclones y la pandemia de COVID-19 en la isla Bhashan Char. Se han puesto en marcha las vacunas COVID-19 para las personas mayores de 55 años en la isla, y se deben administrar más dosis a los adultos restantes. Alrededor de 18.000 personas desplazadas de Rakhine, Myanmar, han sido reubicadas por las autoridades de los campamentos en Cox’s Bazar a hogares más resistentes en Bhashan Char. La Media Luna Roja de Bangladés ha estado trabajando directamente con las personas desplazadas para que se implementen medidas para salvar vidas antes del próximo gran ciclón, ya que grandes tormentas amenazan regularmente la zona desde septiembre hasta diciembre. Feroz Salah Uddin, Secretario General de la Media Luna Roja de Bangladesh dijo: “Se están haciendo todos los esfuerzos posibles en la isla Bhashan Char para mejorar las condiciones de vida y ayudar a las personas a estar bien preparadas para tomar medidas tempranas para salvar vidas antes de los superciclones. Los equipos de voluntarios han sido capacitados en simulacros de acción de alerta temprana, primeros auxilios, búsqueda y rescate y manejo de refugios contra ciclones. "Nuestros equipos han estado ayudando con las vacunas COVID-19 para las personas mayores con mayor riesgo de contraer la enfermedad, al tiempo que ayudan a todos a mantenerse seguros y saludables con agua limpia, paquetes de alimentos, kits de higiene y acceso a la atención médica". La Federación Internacional hace un llamamiento por 86 millones de francos suizos para brindar apoyo humanitario crítico inmediato y a más largo plazo a casi un millón de personas desplazadas que viven en los campamentos de Cox's Bazar y en la isla de Bhashan Char, incluido un refugio más seguro, atención médica y un mejor acceso a servicios de limpieza. agua y saneamiento y proteger a las personas de los crecientes riesgos de desastres climáticos. En las últimas semanas, los voluntarios de la Media Luna Roja de Bangladés han ayudado a vacunar a más de 1.000 personas mayores de 55 años, y se planean más vacunaciones tan pronto como estén disponibles. Alexander Matheou, director de Asia Pacífico, Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, dijo: “Todos los que viven en la isla Bhashan Char deben sentirse seguros y se deben hacer todos los esfuerzos posibles para permitir que Bangladesh tenga una parte justa de las vacunas COVID-19. Esta es una parte fundamental para que Bangladesh pueda gestionar la responsabilidad de acoger a un número tan grande de personas desplazadas ”. “La Federación Internacional ha revisado su Llamamiento de Emergencia para los próximos tres años, para ayudar a satisfacer las crecientes necesidades humanitarias en Cox's Bazaar y Bhashan Char, incluidos los riesgos de desastres climáticos. Existe un déficit de financiación crítico de 75 millones de francos suizos. Después de reunirse con el Ministro de Estado de Gestión y Ayuda en Desastres de Bangladesh, Alexander Matheou dijo: "Más allá de la asistencia humanitaria inmediata, está claro que debemos trabajar juntos para apoyar la seguridad, los medios de subsistencia, la recreación y el bienestar general de las personas que atraviesan una experiencia tan prolongada y traumática de desplazamiento." Alexander Matheou visita hoy Bhashan Char con el liderazgo de la Media Luna Roja de Bangladés. Lea y descargue el llamamiento de emergencia revisado aquí. Para más información o concertar entrevistas, contacte con: En Daca: Sajid Hasan, +880 1673 019617, [email protected] Mahmudul Hasan, +880 1716 103333, [email protected] En Kuala Lumpur: Antony Balmain, +60 12 230 8451, [email protected]

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Recursos de aprendizaje sobre migración

La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) produce una variedad de recursos sobre cómo apoyar mejor a las personas migrantes y desplazadas. Descúbrelos a continuación.

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Migración: nuestros programas

En todo el mundo, nuestras 191 Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja son un salvavidas para las personas migrantes vulnerables y las personas desplazadas, sean quienes sean y donde sea que se encuentren en sus viajes.

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Apoyo a las personas en movimiento

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Migración y desplazamiento

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