Ola de calor

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Día de Acción contra el Calor 2026: los peligros del calor en los espacios cerrados

El tema del Día de Acción contra el Calor de este año (2 de junio de 2026) aborda la amenaza que supone el calor extremo para las personas que trabajan, viven o estudian en espacios cerrados.En una escuela de la isla de Unguja, que forma parte del archipiélago tanzano conocido como Zanzíbar, el voluntariado de la Cruz Roja de Tanzania explica a una clase llena de alumnos cómo protegerse de los peligros del calor extremo.La labor de las y los voluntarios formaba parte de una campaña más amplia de sensibilización sobre las olas de calor llevada a cabo a principios de 2026, dirigida por la Cruz Roja de Tanzania, que ha llegado a más de 4.000 personas en escuelas, madrasas, mercados y comunidades de toda la isla.Esta es solo una de las muchas formas en que las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja de todo el mundo trabajan habitualmente para proteger a las personas de los peligros del calor extremo, incluidos los peligros muy particulares del calor en interiores.¿Por qué enfocarse en el calor en interiores?Cuando se piensa en las olas de calor o se prepara para ellas, a menudo se piensa en días abrasadores al aire libre bajo el sol. Sin embargo, las personas que viven o trabajan en interiores, en espacios sin aire acondicionado o mal ventilados, pueden correr a veces un riesgo aún mayor de sufrir un golpe de calor, deshidratación y otros riesgos relacionados con el calor.Los más susceptibles al aumento de la temperatura corporal —la niñez y las personas mayores— son especialmente vulnerables y, a menudo, deben pasar largos periodos del día en el interior.Estas son algunas de las razones por las que el Día de Acción contra el Calor 2026 se centra en el «calor en interiores», poniendo el foco en los riesgos para la salud a los que se enfrentan las personas dentro de sus hogares, escuelas, lugares de trabajo, centros de atención, centros de transporte, prisiones e incluso en vehículos públicos como autobuses y taxis. (Más información sobre cómo participar en el Día de Acción contra el Calor 2026).Esta amenaza no es nada nuevo para las personas voluntarias de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, que a menudo van de puerta en puerta durante las olas de calor, visitando a personas que viven en barrios urbanos densamente poblados, trabajan en zonas industriales mal aisladas o viven en campamentos para personas desplazadas por emergencias.Muy a menudo, estas instalaciones o refugios temporales carecen de aislamiento o de acceso a fuentes de energía o agua que puedan ayudar a mantener a las personas frescas. Los materiales de construcción, las características de diseño y el efecto de isla de calor urbano influyen en la determinación de las temperaturas interiores.Riesgos crecientesSin un respiro ni acceso a sistemas de refrigeración, las altas temperaturas en el interior, tanto diurnas como nocturnas, plantean riesgos significativos para la salud, especialmente para las personas mayores y aquellas con enfermedades preexistentes. Más allá del golpe de calor, las altas temperaturas pueden tener una amplia gama de efectos sobre la salud.Según un estudio de 2020, por ejemplo, las altas temperaturas en interiores afectan a múltiples aspectos de la salud humana, siendo las pruebas más sólidas las relacionadas con la salud respiratoria, el control de la diabetes y los síntomas principales de la esquizofrenia y la demencia.Otros estudios muestran que la exposición prolongada a altas temperaturas en interiores también es responsable de trastornos del sueño, deterioro cognitivo en los trabajadores, menor capacidad de aprendizaje en los estudiantes y violencia doméstica.Sin embargo, es necesario realizar más investigaciones para comprender mejor cómo reducir el calor urbano extremo. Al mismo tiempo, es urgente actualizar las normas de construcción y las políticas sobre la temperatura interior. En muchos lugares, no existen normas sobre la temperatura interior, o bien pasan por alto a las poblaciones vulnerables y las proyecciones climáticas.La buena noticia es que es posible mejorar la forma en que se diseñan y construyen los edificios y los espacios públicos para proteger mejor a las personas que viven y trabajan en interiores. Mientras tanto, cada vez más gobiernos, organismos y comunidades están tomando medidas. Por ejemplo: pintar los tejados de blanco, mantener las ventanas cubiertas durante las horas más calurosas del día y utilizar la refrigeración pasiva por la noche, cuando las temperaturas exteriores bajan.También hay muchas medidas de bajo costo que se pueden tomar para refrescar el cuerpo: darse una ducha fría, sumergir los pies en agua fría, rociarse con agua, utilizar un enfriador por evaporación o un ventilador con nebulizador, beber agua fría, llevar ropa de fibras naturales y dormir con una sábana mojada, entre otras medidas.Como parte de su campaña del Día de Acción contra el Calor 2026, la IFRC también anima a la población a tender la mano de forma proactiva para apoyar a las personas mayores ycon enfermedades crónicas durante los periodos de calor extremo, especialmente a las personas con movilidad reducida que puedan necesitar ayuda para llegar a un lugar más fresco.¿Cómo puedes participar en el Día de Acción contra el Calor?Como organización creadora del Día de Acción contra el Calor, la IFRC fomenta cada año la realización de más y más actividades para sensibilizar a la población y animarla a tomar medidas concretas para prevenir las enfermedades y las muertes relacionadas con el calor.Ya sea compartiendo consejos que salvan vidas en las redes sociales u organizando un evento comunitario, hay muchas formas de participar y ayudar a derrotar el calor. Obtén más información aquí y regístrate para participar y crear tu propio evento o actividad del Día de Acción contra el Calor.

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Ante las olas de calor e inundaciones, la Cruz Roja Mexicana y la Alianza Zurich para la Resiliencia Climática promueven soluciones locales para medir y fortalecer la resiliencia comunitaria

Esta es una adaptación del artículo original escrito por Brenda Ávila Flores, Francisco Gabriel Reyes Gil, Jessica Rosales, Karla Hernandez, y Daniela Aguilar, publicado el 15 de diciembre, 2025.México es susceptible a diferentes riesgos climáticos, como sequías en la zona desértica del norte, heladas en el noroeste y noreste, lluvias torrenciales en el sur y ciclones tropicales a lo largo de la costa.Según el Centro Nacional de Prevención de Desastres, alrededor del 80 % de los costos relacionados con desastres en México entre 2000 y 2022 estuvieron relacionados con fenómenos hidrometeorológicos.Las inundaciones en esta región provocan constantemente daños en las infraestructuras, pérdidas de vidas humanas, desplazamientos de comunidades y pérdidas económicas.Las olas de calor también son un fenómeno común en México durante los meses de verano; sin embargo, según la Comisión Nacional del Agua, la mayor parte del país ha experimentado temperaturas superiores a la media debido al cambio climático.Dos ejemplos de este contraste son Mexicali y Veracruz (Sotavento). Estas localidades difieren ampliamente en geografía, amenazas, vulnerabilidades y capacidades.Mexicali es un centro urbano en la frontera norte, donde la gente se dedica a la agricultura, la industria y los servicios, pero enfrenta calor extremo, lluvias escasas y opciones limitadas de enfriamiento.Por otro lado, las comunidades periurbanas y rurales de la región del Sotavento dependen de la agricultura, y presentan abundantes lluvias y sistemas fluviales, con una exposición constante a inundaciones y ciclones tropicales.Medición de la Resiliencia Climática para ComunidadesEn los últimos meses, la Cruz Roja Mexicana ha utilizado el marco de Medición de la Resiliencia Climática para las Comunidades (CRMC) para guiar un proceso holístico y participativo. La CRMC es un proceso basado en datos que ayuda a las comunidades a evaluar y medir su resiliencia ante los peligros climáticos. A partir de los resultados, pueden identificar y aplicar intervenciones para fortalecer la resiliencia y realizar mediciones adicionales para hacer un seguimiento de las mejoras.Este proceso de medición incluyó las preocupaciones de la población sobre las inundaciones en las comunidades de Veracruz, así como las implicaciones para la salud de las enfermedades transmitidas por vectores relacionadas con el calor en Mexicali.Este marco permite obtener información específica de cada contexto sobre la resiliencia climática. Al vincular los conocimientos locales con la acción regional, la Cruz Roja Mexicana y sus socios no solo están abordando los riesgos inmediatos de calor extremo e inundaciones, sino que también le están dando forma a soluciones sistémicas para el futuro de México.El programa trabaja con las poblaciones locales para fortalecer la resiliencia ante las inundaciones a nivel doméstico y comunitario, implementando intervenciones como la formación de brigadas comunitarias, el desarrollo de planes de emergencia familiares y la sensibilización sobre los riesgos a través de ferias comunitarias sobre resiliencia.Tanto en contextos rurales como urbanos, la Cruz Roja Mexicana facilita la integración y la colaboración con diversos sectores, entre ellos la salud, la educación, las universidades y la protección civil. Los conocimientos y la experiencia adquiridos se comparten con las comunidades, los profesionales y los liderazgos políticos, y se utilizan como base para promover mejores leyes, políticas y planes.Olas de calorEn los últimos años, Mexicali ha enfrentado temperaturas récord durante el verano y olas de calor cada vez más frecuentes. Solo en 2024, se reportaron 47 muertes directamente relacionadas con el calor extremo, lo que representa un aumento significativo en comparación con años anteriores. Esta tendencia subraya que el calor extremo es un problema crítico de salud pública.Las familias y trabajadores en Mexicali dependen de infraestructura mejorada y de equipos de protección como aire acondicionado, edificios con aislamiento térmico y centros públicos de enfriamiento, no solo para salvaguardar su salud, sino también para mantener sus medios de vida y actividades económicas.Sin embargo, el aire acondicionado está lejos de ser accesible para todas las personas y las comunidades marginadas suelen enfrentar fallas en el suministro eléctrico, lo que incrementa su vulnerabilidad. Esto destacó la necesidad de explorar soluciones alternativas de enfriamiento que sean asequibles y accesibles, garantizando protección ante el calor para quienes corren más riesgo.La evaluación realizada a través de la CRMC permitió identificar oportunidades para mejorar la comprensión y la implementación de Soluciones basadas en la Naturaleza (SbN), las cuales protegen, gestionan y restauran ecosistemas para enfrentar los desafíos climáticos."No existe un enfoque único para incrementar la resiliencia climática".Equipo del Programa de Resiliencia de la Cruz Roja MexicanaHuracanes y tormentasEn Veracruz, los municipios de la región de Sotavento son afectados regularmente por huracanes y ciclones tropicales. Estos eventos traen consigo lluvias intensas que provocan inundaciones tanto en la cuenca como en zonas bajas.Una fortaleza clave de resiliencia en la región es la presencia de brigadas comunitarias, grupos locales capacitados para liderar la preparación y respuesta ante desastres. El análisis de la CRMC identificó una oportunidad para fortalecer estas brigadas mediante la capacitación y coordinación, además de vincularlas con los Sistemas de Alerta Temprana (SAT) —que actualmente tienen un alcance limitado a nivel local— para asegurar que los grupos en condiciones más vulnerables reciban información oportuna que impulse acciones que salvan vidas y reduzcan pérdidas y daños.“Aunque cada comunidad presenta un contexto único, los resultados de la CRMC en múltiples comunidades revelan tendencias sobre cómo las inundaciones y el calor extremo afectan las estructuras sociales y económicas".Equipo del Programa de Resiliencia de la Cruz Roja MexicanaUn enfoque colaborativoLa información localizada y actualizada generada por el proceso de la CRMC proporciona una comprensión valiosa tanto de brechas como de oportunidades.La Cruz Roja Mexicana aprovecha estos hallazgos para diseñar e implementar acciones de resiliencia que respondan a necesidades reales mientras se fortalecen las capacidades existentes. Guiándose por los objetivos del programa, trabaja en la integración de la resiliencia climática con la gestión del riesgo de desastres y la ampliación del acceso a SAT para inundaciones y calor entre las poblaciones en condiciones más vulnerables.Estos hallazgos destacan el valor de impulsar acciones de resiliencia específicas para cada contexto, al mismo tiempo que se influye en actores locales o regionales para buscar soluciones ante los desafíos compartidos.Para la implementación de la CRMC, la Cruz Roja Mexicana adoptó un enfoque innovador de recolección de datos, adaptado a contextos urbanos y diseñado para proteger al personal y al voluntariado en entornos complejos. En lugar de realizar encuestas casa por casa, se organizaron ferias de resiliencia en Mexicali y Veracruz. Estos espacios reunieron a miembros de la comunidad para participar activamente en la medición de la CRMC y en actividades interactivas de sensibilización sobre los riesgos en sus territorios. De forma complementaria, se recopilaron datos a través de grupos focales y entrevistas con actores clave. Entre ellos, líderes comunitarios y autoridades gubernamentales de distintos niveles de protección civil.Esta vinculación oportuna permitió involucrar desde el inicio a actores críticos y posibles socios, generando confianza y credibilidad. Hoy, esta vinculación continúa mientras la Cruz Roja Mexicana comunica los principales resultados de la CRMC a tomadores de decisiones y comunidades para fortalecer la responsabilidad compartida, empoderar a actores locales para liderar los esfuerzos de resiliencia y asegurar que las acciones sean reapropiadas por quienes se ven más afectados.En complemento a las acciones de la Cruz Roja Mexicana a nivel local, la IFRC trabajará para que los aprendizajes obtenidos de esta iniciativa puedan ser reconocidos, adoptados y replicados a nivel internacional, en distintos espacios estratégicos.

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Olas de calor e incendios forestales en Europa: los equipos de la Cruz Roja y la Media Luna Roja protegen a las personas en situación de alto riesgo durante las abrasadoras olas de calor y el avance del fuego.

A medida que las olas de calor y los incendios forestales arrasan Europa, poniendo en peligro vidas y medios de subsistencia, los equipos de la Cruz Roja y la Media Luna Roja están respondiendo a las crecientes emergencias que afectan con mayor dureza a las personas en condiciones más vulnerables.El calor extremo se cobra miles de vidas cada año y las personas más expuestas al riesgo son las personas adultas mayores, quienes trabajan al aire libre, las personas que se desplazan o se encuentran sin hogar y las comunidades en zonas propensas a los incendios. "Las olas de calor y los incendios forestales ya no son fenómenos aislados, sino que se están convirtiendo en la nueva realidad para millones de personas en toda Europa", afirma Birgitte Bischoff Ebbeson, directora regional de la IFRC para Europa. "Verano tras verano, vemos que las olas de calor son cada vez más letales, los incendios más intensos y las personas más expuestas al riesgo son a menudo las menos preparadas".La red de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) se ha movilizado para proporcionar consejos de seguridad, chequear el estado de las personas en condiciones más vulnerables y apoyar los esfuerzos para combatir los incendios forestales.Durante la reciente ola de calor en Europa, los equipos de la Cruz Roja están compartiendo consejos de salud y seguridad, incluyendo cómo mantenerse fresco y controlar la exposición al sol, reconocer los signos de enfermedades relacionadas con el calor, almacenar los medicamentos adecuadamente y cuidar a las mascotas.Ayudar a que la gente se mantenga frescaEn la ciudad costera de Málaga, en el sur de España, la Cruz Roja ha creado un "refugio climático", con aire acondicionado a unos 20 grados, para ayudar a la población a "sobrellevar el calor con comodidad y compañía, evitando el aislamiento y la soledad" que puede imponer el calor extremo, ya que las personas se ven obligadas a permanecer en sus casas.En otras partes del país, el voluntariado de la Cruz Roja Española ayuda a las personas con movilidad reducida a refrescarse en la playa mediante su servicio de baño asistido. Este acto, aparentemente pequeño, puede marcar una gran diferencia a la hora de ayudar a alguien a refrescarse.En Viena, la Cruz Roja Austriaca gestiona centros de refrigeración en verano, que ahora reciben hasta 40 visitantes al día. Aunque está abierto a todas las personas que buscan un respiro del calor, se dirige especialmente a las personas mayores, la niñez y las personas con enfermedades crónicas.En Grecia, la Cruz Roja activa un Protocolo de Acción Temprana antes de que lleguen las olas de calor, y los equipos voluntarios distribuyen agua, bebidas isotónicas (que ayudan a reponer líquidos y electrolitos), alimentos y protector solar, y realizan controles de bienestar con equipos móviles de primeros auxilios.En Macedonia del Norte, el voluntariado de la Cruz Roja está abordando los graves riesgos a los que se enfrentan las personas que se desplazan en condiciones de calor extremo."Estamos observando un aumento de las condiciones médicas relacionadas con el calor, como la deshidratación, el agotamiento por calor, las quemaduras solares y los golpes de calor", afirma Sandra Tomovska, coordinadora nacional de campo de la Cruz Roja de Macedonia del Norte. "Las personas carecen de acceso a agua potable y sombra durante sus largos viajes a pie, expuestas al sol. El calor también intensifica su estrés psicológico".Los equipos móviles distribuyen suministros de hidratación y protección solar a las personas que se desplazan, al miemo tiempo que coordinan con las autoridades para garantizar un tránsito seguro en medio del calor extremo.Las temperaturas extremas en todo el continente contribuyen a intensificar los incendios forestales. Desde Turquía y Grecia hasta Francia y Noruega, los equipos de la Cruz Roja y la Media Luna Roja se movilizan para apoyar a los equipos de respuesta que luchan contra los incendios. Proporcionan primeros auxilios y suministran agua, alimentos y otros artículos esenciales a las personas afectadas.El calor extremo no tiene por qué convertirse en un desastre A medida que el cambio climático eleva las temperaturas promedio, también provoca episodios de calor extremo cada vez más frecuentes. Estos llegan antes, duran más y son más intensos. Pero no tienen por qué convertirse en una catástrofe si las comunidades reciben avisos con suficiente anticipación y están preparadas. La IFRC insta a tomar medidas sencillas que pueden salvar vidas: • mantener una buena hidratación• evitar las horas de mayor calor• cuidar de las personas mayores y la gente vecina • y aprender a reconocer los síntomas de un golpe de calor.Fortalecer las capacidades locales, por ejemplo, formando a personas voluntarias y equipando a las comunidades para que puedan afrontar y adaptarse mejor al calor extremo, puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. El voluntariado de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja está integrados en sus comunidades, lo que significa que pueden llevar la ayuda al lugar adecuado más rápidamente."La preparación salva vidas. Nos permite proteger a las personas antes, durante y después de las emergencias. Cuando contamos con sistemas, alianzas y formación antes de que se produzca un fenómeno meteorológico extremo, podemos responder en cuestión de horas, no de días", añade Birgitte Bischoff Ebbesen.Mantener la frescura, mantener la seguridad: más información sobre las olas de calor.Consejos prácticos y herramientas para protegerse a usted y a su comunidad Olas de calor

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Nota de prensa

Es solo el inicio: la IFRC insiste en que Europa debe prepararse ante la intensificación de las olas de calor y los incendios forestales este verano.

Budapest, Ginebra - 04 de julio 2025 – Los incendios forestales están arrasando Grecia, Turquía y otras partes de Europa, mientras una ola de calor mortal azota el continente, causando pérdidas de vidas humanas, evacuaciones masivas y daños generalizados en viviendas y medios de subsistencia. La red de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) se ha movilizado para apoyar a los equipos de respuesta a emergencias y a las comunidades vulnerables afectadas, incluyendo a la población migrante, las personas adultas mayores, la niñez y las personas con enfermedades crónicas.La IFRC advierte que esto es solo el comienzo. Dado que se anticipan múltiples olas de calor y riesgos de incendios hasta septiembre, existe una necesidad urgente de pasar de una respuesta reactiva a una preparación proactiva. Los gobiernos, los municipios y las comunidades deben tomar medidas tempranas ahora, porque cuando nos preparamos mejor, salvamos vidas.En la región de Esmirna, en Turquía, los incendios forestales se han cobrado trágicamente dos vidas y han obligado a evacuar a 50.000 personas, con cientos de viviendas dañadas. En la isla griega de Creta, más de 5.000 residentes y turistas han tenido que evaucar al acercarse los incendios a las zonas residenciales y turísticas. En el este de Alemania, más de 100 personas se han visto desplazadas debido al avance de las llamas.En Grecia, el voluntariado de la Cruz Roja está trabajando junto a los bomberos, proporcionando primeros auxilios críticos tanto al personal de emergencia como a las personas evacuadas, incluyendo la atención a las mascotas desplazadas.En Turquía, los equipos de la Media Luna Roja están entregando alimentos, agua y suministros de socorro esenciales a los equipos de bomberos y a las personas que se han visto obligadas a huir de sus hogares.En Macedonia del Norte, equipos móviles están abordando los graves riesgos a los que se enfrentan las personas desplazadas, distribuyendo suministros de hidratación y protección solar, mientras coordinan con las autoridades para garantizar un tránsito seguro en medio del calor extremo. Estos esfuerzos forman parte de una respuesta humanitaria más amplia a la creciente crisis climática en Europa, donde el aumento de las temperaturas y las prolongadas sequías están contribuyendo a intensificar el riesgo de incendios forestales. La IFRC se compromete no solo a proporcionar ayuda inmediata, sino también a fomentar la resiliencia de las comunidades mediante iniciativas de apoyo a la salud, preparación y adaptación al clima."Las olas de calor y los incendios forestales ya no son fenómenos aislados, sino que se están convirtiendo en la nueva realidad para millones de personas en toda Europa", afirma Birgitte Bischoff Ebbeson, directora regional de la IFRC para Europa. "Verano tras verano, vemos muertes evitables, pérdida de medios de subsistencia y repercusiones en la salud de las personas. Las olas de calor son cada vez más mortíferas, los incendios más intensos y las personas más expuestas al riesgo suelen ser las menos preparadas. Aunque nuestros equipos están interviniendo, necesitamos una preparación a más largo plazo en todos los ámbitos".La IFRC insta a los gobiernos, las autoridades locales y las comunidades a dar prioridad a la adaptación al clima e invertir en sistemas de alerta temprana, servicios de salud y reducción del riesgo de desastres para mitigar el costo humanitario de estos desastres cada vez más frecuentes.Personas voluntarias de la Cruz Roja y la Media Luna Roja sobre el terreno están disponibles para entrevistas.Para obtener más información o solicitar una entrevista, póngase en contacto con: [email protected] Budapest:Corrie Butler, +36 70 430 6506Anastasia Sharkova, +7 916 040 1972En Turquía:Sevil Erkus, +90 536 644 91 22En Ginebra:Scott Craig, +41 76 370 3575

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Incendios forestales en Chile: La Cruz Roja lidera una nueva forma de gestionar los incendios forestales, mucho antes de que se produzca la crisis

Marion Sandoval comenzó su carrera en la Cruz Roja Chilena hace 15 años como voluntaria, por lo que sabe cómo las crisis pueden cambiar radicalmente la vida de las personas. Ahora, como directora nacional de gestión del riesgo de desastres de la Cruz Roja Chilena, utiliza esa experiencia para ayudar a crear una nueva forma de gestionar las emergencias, una que comienza mucho antes de que se produzca la crisis.Tras varios años de devastadores incendios forestales en todo el país, la Cruz Roja Chilena involucró a numerosas comunidades para desarrollar lo que se conoce como un "Protocolo de Acción Temprana".Puede parecer algo técnico, pero el concepto básico es bastante sencillo: proporcionar a las personas las herramientas y los conocimientos que necesitan antes de que se produzca una crisis, para que puedan minimizar el impacto que los incendios u otras emergencias puedan tener en su comunidad. Queríamos saber más, así que hablamos con Marion Sandoval sobre este novedoso enfoque.¿Por qué la Cruz Roja Chilena desarrolló este Protocolo de Acción Temprana para incendios forestales?Durante los últimos 15 años, hemos tenido una recurrencia significativa de incendios forestales. Hemos pasado por megaincendios como el de 2017 que afectó a la región del Maule y que tuvo un impacto significativo en los hogares y también se cobró muchas vidas. Estas pérdidas se lamentan hasta el día de hoy.El problema es que muchas personas no tienen los conocimientos suficientes sobre el comportamiento del fuego y las medidas que deben tomar para mantenerse a salvo. Esto es especialmente crítico en comunidades situadas cerca de terrenos forestales, o donde operan empresas madereras y donde el riesgo de incendios forestales es alto.Por eso es esencial apoyar a estas comunidades, para que puedan comprender mejor cómo se comporta el fuego y cómo reducir su impacto y proteger sus vidas, sus pertenencias y sus medios de subsistencia.¿Cuáles son algunas de las acciones clave de los protocolos que ayudan a la población a adelantarse a los incendios?Una de las primeras es conocer su entorno, para saber dónde deben crear cortafuegos (zonas despejadas de árboles que pueden ralentizar o detener la propagación del fuego) y cómo y dónde evacuar de forma segura.Durante la primavera, por ejemplo, los campos cercanos a las viviendas están cubiertos de hierba o, cuando llega el verano, de plantaciones secas. Así que las casas están rodeadas de vegetación que se convierte en un verdadero factor de riesgo.Por eso, en la primera fase, entregamos un kit de cortafuegos que contiene herramientas para hacer zanjas o cortafuegos y limpiar las zonas que rodean sus casas. Junto con esto, la gente recibirá un kit de evacuación que incluye una mochila con artículos para protegerse del humo, además de un botiquín de primeros auxilios que contiene medicamentos para los ojos y artículos para proteger los pulmones y los ojos del humo y las partículas en suspensión. Todo ello irá acompañado de la formación de personas voluntarias y miembros de la comunidad. Lo que esperamos es animar a las comunidades a evacuar tan pronto como tengamos la declaración de lo que llamamos «el botón rojo», un sistema de alerta que activa la Corporación Forestal Nacional, basado en la monitorización en tiempo real del movimiento del incendio. La activación del botón rojo significa que es probable que la comunidad se vea expuesta, en dos o tres días, al impacto del incendio.Uno de los grandes problemas en Chile es que las comunidades a menudo no evacúan por miedo a perder sus pertenencias y sus hogares. Por lo tanto, en este caso, el Protocolo de Acción Temprana promueve evacuaciones seguras porque las personas se sienten más seguras de que sus pertenencias y sus hogares estarán protegidos.Esta protección también es fundamental para la recuperación posterior, ya que estos hogares son los que permiten a las personas disponer de electricidad, agua caliente, ducha, refrigerador o comida cocinada, cosas que también ayudan a prevenir enfermedades. Después de los incendios, las fuentes de agua de los bosques se pierden o se contaminan, lo que podría provocar enfermedades.Al mismo tiempo, las autoridades locales están animando a la gente a construir y mejorar sus hogares con materiales más sólidos y resistentes al fuego, como hormigón, ladrillos o bloques, en lugar de madera u otros materiales ligeros.De esta manera, también garantizamos la posterior recuperación de los medios de vida de las personas. Cuando se producen estos incendios, no solo se pierden las viviendas, sino también las plantaciones que las personas han creado para su consumo personal y para el alimento de los animales. Esto significa que también se pierden los subproductos como la leche, el queso, las aves de corral y los huevos, que las personas venden o consumen.Todo el trabajo que realizan en respuesta a los incendios forestales está relacionado con las altas temperaturas y las olas de calor. ¿Cómo se relacionan estos dos fenómenos?Es evidente que si tenemos incendios en una zona y una ola de calor al mismo tiempo, el impacto será mayor y, a su vez, el fuego avanzará más rápidamente. Por eso, ahora hemos empezado a revisar las olas de calor. También queremos avanzar en un protocolo para las olas de calor.Ahora estamos entrando en invierno, pero el verano pasado tuvimos una alerta por ola de calor casi una vez a la semana durante los meses de febrero, marzo e incluso diciembre. La dinámica de las olas de calor se da mucho en la parte sur de nuestro país y aquí, en las grandes ciudades, debido a los edificios.Por eso, también queremos buscar mensajes clave para nuestra comunidad y trabajar en la elaboración de recomendaciones que sean viables y previsibles. Por ejemplo, si tenemos olas de calor, está la cuestión de la hidratación, el uso de protector solar, caminar a la sombra, hacer deporte. Hay muchas recomendaciones que podríamos dar a nuestra comunidad para prevenir el impacto de las olas de calor.¿Hay alguna otra acción que esté llevando a cabo la Cruz Roja Chilena para prevenir incendios o amenazas relacionadas con temperaturas extremas?Tenemos un programa en el que las escuelas, las comunidades, los consejos vecinales y la propia comunidad conocen sus riesgos y pueden identificar las necesidades, no solo para incendios forestales y olas de calor, sino también para inundaciones, efectos de tsunamis, deslizamientos de tierra y otras emergencias.La clave en cualquier situación es estar preparados, tener planes de contingencia, tener planes de emergencia familiares, tener claro qué vamos a hacer cuando tengamos una ola de calor o cuando tengamos un incendio forestal o cualquier otro evento que nos pueda afectar.

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Día de Acción contra el Calor: Cómo la Media Luna Roja Iraquí ayuda a las comunidades a soportar el calor y mantenerse a salvo de las crecientes amenazas climáticas.

Cuando el sol sale en gran parte de Irak, el calor ya se ha apoderado del país. Para los agricultores de aldeas remotas, los vendedores ambulantes de las ciudades y los oficiales de tránsito que dirigen el tráfico bajo un sol abrasador, las olas de calor son más que una molestia: son una amenaza creciente para la salud y la supervivencia.Irak se encuentra hoy en primera línea de la crisis climática mundial. El aumento de las temperaturas, las sequías prolongadas, la grave escasez de agua y la intensificación de las tormentas de polvo se han conjugado para crear una nueva y dura realidad que afecta a millones de personas, especialmente a las más vulnerables.Con motivo del Día de Acción contra el Calor 2025, un evento mundial de sensibilización iniciado por la IFRC, echamos un vistazo a lo que está haciendo una Sociedad Nacional de la Media Luna Roja en una de las zonas más calientes del mundo.Es la historia de cómo la Sociedad de la Media Luna Roja Iraquí (IRCS) está adoptando un enfoque proactivo, localizado y centrado en las personas para la acción climática, no solo abordando los riesgos inmediatos de las olas de calor, sino también sentando las bases para un futuro más saludable, seguro y sostenible.Mantenerse fresco y seguro en una de las zonas más calientes del mundoIrak es uno de los países más afectados por el aumento vertiginoso de las temperaturas y ha sufrido algunas de las olas de calor más extremas del mundo en los últimos años. Estas semanas abrasadoras, con temperaturas superiores a los 50 °C, se suman a otros retos relacionados con el clima, desde la sequía hasta las tormentas de polvo.El río Éufrates de Irak se encuentra cinco metros por debajo de los niveles normales. Su cuota del Tigris y el Éufrates se ha reducido en un 80 %. La escasez de agua, debida a diversos factores, ha provocado la desertificación de más de 27.000 kilómetros cuadrados de tierras de cultivo, según el Ministerio de Agricultura iraquí, mientras que las temperaturas superan los 50 °C durante los meses más calurosos del verano.En ningún lugar son más visibles estas crisis entrecruzadas que en provincias como Al-Muthanna, una de las zonas más empobrecidas de Irak. Allí, la Sociedad de la Media Luna Roja Iraquí ha puesto en marcha múltiples proyectos para aliviar la tensión, entre ellos estaciones de desalinización de agua alimentadas con energía solar que producen 5.000 litros de agua potable por hora cada una.Estos proyectos reducen la dependencia de combustibles costosos, disminuyen las emisiones y aportan dignidad a comunidades que llevan mucho tiempo privadas de servicios básicos."Los efectos del cambio climático ya no son abstractos", afirma Nawar Abdulkader, jefe del Departamento de Construcción, Agua y Saneamiento de la IRCS. "Están ocurriendo aquí y ahora, especialmente en lugares como Al-Muthanna, donde la escasez de agua y el calor extremo están haciendo que la vida cotidiana sea más difícil y peligrosa".Un residente local de una de las zonas afectadas lo expresó de forma sencilla: "Esta estación de agua nos ha traído esperanza. Durante años, hemos vivido sin servicios básicos, sin agua potable, sin apoyo. Ahora, por fin, nos sentimos vistos".Preparar a las personas para combatir el calorPero la respuesta climática de la IRCS va mucho más allá de las infraestructuras. Con la llegada temprana del verano y la intensificación de las olas de calor, la IRCS está llegando activamente a los grupos vulnerables, especialmente a los trabajadores al aire libre, como los vendedores ambulantes, los trabajadores de la construcción, los agricultores y los oficiales de tránsito, con campañas de concienciación sobre el calor en todo el país.Los equipos voluntarios distribuyen folletos sobre salud, consejos de hidratación y equipos de protección para ayudar a las personas a reducir el riesgo de sufrir golpes de calor y deshidratación. Esto se ajusta al tema global de este año para el Día de Acción contra el Calor, "Reconocer y responder al golpe de calor", pero también se ha convertido en una parte central de las campañas anuales de la IRCS, que se basan en conocimientos prácticos y locales, y en la confianza."Hemos visto de primera mano cómo algo tan simple como un folleto o una botella de agua puede proteger la vida de alguien en condiciones de calor", afirma un voluntario de la IRCS. «Se trata de proporcionar a las personas herramientas que realmente puedan utilizar».La IFRC también está desempeñando un papel importante en el apoyo a la IRCS en la implementación de iniciativas clave centradas en la evaluación de los riesgos climáticos y la acción anticipatoria. Estos proyectos ayudan a la Media Luna Roja y a las comunidades a comprender mejor los riesgos climáticos específicos a los que se enfrentan las comunidades, y al mismo tiempo permiten adoptar medidas preventivas tempranas que protegen vidas y medios de subsistencia antes de que se produzcan los desastres.De raíces verdes a agua limpiaLas soluciones a largo plazo son igualmente vitales. En escuelas y comunidades, la IRCS ha plantado árboles resistentes al clima, rehabilitado huertos escolares y promovido hábitos ecológicos para reducir la desertificación y mejorar el bienestar.Desde 2018, también ha rehabilitado 17 instalaciones públicas solo en Al-Muthanna, incluidas escuelas y centros de salud, acercando los servicios esenciales a las personas afectadas por el calor y la sequía.Cuando llegan las tormentasEl cambio climático también está agravando otra grave amenaza para la salud pública: las tormentas de polvo.Irak ya sufre más de 180 días de polvo al año. Las previsiones indican que esta cifra podría aumentar hasta los 270 días en 2050, por lo que las tormentas de arena y polvo se están convirtiendo en un peligro cada vez mayor. Reducen la visibilidad, sobrecargan los sistemas de salud pública y afectan de manera desproporcionada a la niñez, la población adulta mayor y las personas con enfermedades respiratorias crónicas.Para mitigar estos riesgos, los equipos de la IRCS realizan regularmente actividades de divulgación en zonas de alto riesgo, proporcionando mascarillas, concientizando sobre la importancia de permanecer en el interior y apoyando al personal sanitario con suministros de protección.Salud, esperanza y dignidad humanaTodos estos impactos combinados se traducen en un aumento de las necesidades de atención a la salud.Por este motivo, la IRCS ha ampliado sus servicios:72 estaciones de agua potable dan servicio a 150.000 personas al día.Las clínicas móviles llegan a comunidades remotas.Los paquetes de alimentos y la ayuda económica apoyan a las familias que se encuentran al borde del abismo.Las campañas de salud en curso crean conciencia en las zonas de riesgo.Estos esfuerzos forman parte de una estrategia más amplia: no solo responder a los picos de calor, sino también fomentar la resiliencia. La Media Luna Roja Iraquí está invirtiendo en la capacidad de las personas para soportar las crisis, tanto hoy como en los años venideros.

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Centroamérica: Cruz Roja responde al mayor brote de dengue con educación y prevención.

El dengue ha sido una de las principales amenazas para la salud pública en América Latina durante décadas, con epidemias que se producen de forma cíclica cada tres a cinco años.Transmitido por las hembras del mosquito Aedes aegypti, este virus afecta a millones de personas cada año, pero nunca como ahora.En lo que va del año, se han reportado más de 12,7 millones de casos sospechosos de dengue en la Región de las Américas, una cifra récord en la historia de la enfermedad.En Centroamérica y México, sólo en la última semana de noviembre se notificaron más de 17.000 nuevos casos sospechosos de dengue. Esto equivale a 100 casos cada hora, un aumento del 198% respecto a la media de los últimos cinco años.Este aumento en la propagación del dengue es un reto para los sistemas de salud en una región que enfrenta condiciones climáticas y sanitarias complejas.Los efectos de la crisis climática, las temperaturas extremas y los fenómenos meteorológicos más intensos – como los huracanes Eta e Iota en 2020, las olas de calor históricas de inicios de este año, o la reciente tormenta tropical Sara - están transformando los hábitos de miles de familias centroamericanas que viven en condiciones de riesgo y vulnerabilidad.El aumento de la pobreza y la desigualdad, sumado a servicios de agua y saneamiento insuficientes e inadecuados, empujan a la población a almacenar la poca agua a la que tienen acceso. Muchas veces el agua se almacena de forma incorrecta, por falta de información o por falta de insumos adecuados para almacenarla de forma segura.Esta y otras prácticas como la deficiente gestión de residuos sólidos, pueden facilitar la creación de criaderos de mosquitos en objetos como contenedores de agua sin tapa, neumáticos, macetas, pilas y canales.En medio de este desafío multifactorial, la Cruz Roja se ha destacado por su respuesta integral, que abarca diversas estrategias centradas en la prevención y la educación.Durante el 2023 y el 2024, nuestros equipos locales han implementado seis operaciones de respuesta al dengue en Centroamérica, con apoyo del Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres de la Federación (IFRC-DREF).Este año, también se han realizado acciones contra el dengue en las operaciones de respuesta al incendio en el hospital de Roatán, en Honduras; y a las inundaciones en junio en El Salvador.Gracias a estas ocho operaciones del IFRC-DREF, llegaremos a más de 182.000 personas en Guatemala, Honduras, El Salvador, Costa Rica y Panamá con acciones de respuesta, pero también de prevención para futuros brotes.Prevención y educación comunitariaUna de las principales iniciativas de la Cruz Roja ha sido la sensibilización de las comunidades sobre los peligros del dengue y la importancia de eliminar los criaderos de mosquitos.Las personas voluntarias trabajan directamente en las comunidades, encoordinación con los entes reguladores de salud realizan intervenciones comunitarias orientadas hacia la prevención y el control vectorial.Las principales acciones incluyen charlas educativas, identificación y eliminación de criaderos de mosquitos, aplicación de larvicidas en pilas y contenedores de agua, la ejecución de campañas de fumigación y limpieza, y visitas domiciliarias.Durante estas acciones, la población aprende cómo prevenir la acumulación de agua estancada, cuáles con los sitios preferidos de los mosquitos para poner huevos; y cómo promover medidas prácticas y efectivas como la inversión de recipientes y la limpieza regular de sistemas de drenaje.Además, la respuesta incluye la distribución de contenedores para el almacenamiento seguro de agua y kits de limpieza para hogares, así como filtros de agua, repelentes y mosquiteros para grupos en riesgo de salud como mujeres embarazadas, niños y niñas menores de 5 años, población adulta mayor, personas con discapacidad y/o con movilidad reducida.Comunidades fuertes y preparadasLa Cruz Roja también trabaja con la mirada puesta en el largo plazo, en la capacitación del personal local para fortalecer las capacidades comunitarias en la lucha contra el dengue.A través de talleres y entrenamientos, las personas voluntarias aprenden cómo identificar los síntomas del dengue, cómo evitar los brotes de manera eficaz y cómo implementar programas sostenibles de control de mosquitos.Además, el personal voluntario ha contribuido a la creación y capacitación de Comités Comunitarios de Salud, para promover la vigilancia epidemiológica a nivel comunitario.En distintos lugares, la capacitación también se extiende al personal local de salud, quienes reciben formación en el manejo clínico de pacientes con dengueA través de su enfoque integral de educación y prevención, la Cruz Roja ha desempeñado un papel clave en la lucha contra el dengue en Centroamérica, una región altamente vulnerable debido a factores climáticos, sociales y sanitarios.Las acciones llevadas a cabo por el voluntariado y el personal capacitado no sólo han permitido responder a emergencias, sino también preparar a las comunidades para futuros brotes.Desde la eliminación de criaderos y la distribución de suministros hasta la formación en gestión clínica y estrategias sostenibles de control de vectores, estas intervenciones han fomentado la resiliencia de las comunidades. En algunos lugares, las acciones de las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja en apoyo a los ministerios de salud de la región han permitido reducir los casos de dengue.En Panamá, por ejemplo, se ha registrado una reducción de los casos de dengue en las últimas semanas, que podría estar vinculada a los esfuerzos de varios actores, entre ellos el Ministerio de Salud, la Cruz Roja Panameña, otros organismos internacionales y las propias comunidades.Algunas comunidades también han proporcionado testimonios que sugieren que los esfuerzos de educación y disminución del dengue están marcando la diferencia.A pesar de los avances, el dengue sigue siendo un desafío, lo que subraya la importancia de continuar adaptando nuestras estrategias de respuesta a los cambios climáticos y sociales que afectan la salud pública en la región.

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Día para la Reducción del Riesgo de Desastres: Prepararse para el futuro, hoy

A medida que el conflicto en Oriente Medio se intensifica, Líbano ha sido noticia por ser la última crisis humanitaria que se ha desencadenado en una región ya de por sí compleja. La Cruz Roja Libanesa ha estado a la vanguardia de la respuesta a la emergencia.Sin embargo, para quienes su trabajo consiste en salvar vidas durante las crisis, también es fundamental prestar atención a lo que podría venir después. Con la llegada del invierno, es posible que haya que hacer frente a nuevas capas de sufrimiento a medida que bajan las temperaturas y las personas -algunas desplazadas por la escalada de las hostilidades- se enfrentan a olas de frío e incluso a tormentas de nieve.Por eso pueden ser tan decisivos los enfoques proactivos como la "acción anticipatoria", es decir, empezar a responder basándose en las previsiones, antes de que se produzcan los fenómenos meteorológicos. Esto no solo contribuye a salvar vidas, sino que también ayuda a los equipos de respuesta a emergencias a asignar eficazmente los recursos entre una serie de necesidades humanitarias acuciantes.Comienza con el seguimiento de las señales de alerta, como las previsiones meteorológicas o los signos de brotes de enfermedades, para identificar cuándo puede producirse una crisis. Una vez detectadas las señales, las Sociedades Nacionales elaboran planes detallados que describen qué medidas adoptar cuando se produce la crisis."En el Líbano, la acción anticipatoria ha demostrado su eficacia, especialmente durante las tormentas invernales", afirma Kassem Chaalan, Director de Reducción del Riesgo de Desastres de la Cruz Roja Libanesa. "Anticipándose a una severa temporada invernal con fuertes nevadas previstas para principios de 2024, la Cruz Roja Libanesa y sus socios tomaron medidas proactivas"."Utilizamos las previsiones meteorológicas para alertar a las comunidades, lo que permitió emitir alertas tempranas a las comunidades vulnerables», añade. «Además, enviamos información y orientación a las comunidades locales sobre cómo prepararse para la tormenta, incluyendo consejos para resguardar sus hogares y garantizar la seguridad personal".Esta acción temprana redujo significativamente el impacto negativo de las tormentas invernales, salvando vidas y minimizando las pérdidas económicas. La Cruz Roja Libanesa empleó un enfoque similar también en épocas de calor extremo."Esto también se hizo durante la calurosa temporada de verano; se difundieron mensajes de acción durante los eventos de olas de calor en entornos urbanos", dice Chaalan.Actuar antes de que se produzcan inundaciones en YemenEn Yemen, las inundaciones han sido habituales en los últimos años, devastando vidas y medios de subsistencia y agravando una situación ya de por sí grave.Para reducir el riesgo de inundaciones y proteger vidas, la Media Luna Roja de Yemen está poniendo a prueba un programa de acción anticipada en las gobernaciones de Sana'a y Hadramout, en coordinación con las autoridades meteorológicas y de defensa civil, así como con las organizaciones humanitarias pertinentes a nivel nacional y regional.El programa incluye un Protocolo Simplificado de Acción Temprana (SEAP, por sus siglas en inglés), que es el primero que se desarrolla en la región de Oriente Medio y Norte de África (MENA) de la IFRC. En Yemen, el SEAP se activa cuando se pronostican fuertes lluvias. El protocolo incluye planes simplificados que permiten a la Media Luna Roja de Yemen actuar de forma inmediata y eficaz antes de que se produzcan las inundaciones, preparando así a las comunidades para los peores escenarios. Acción anticipatoria en Oriente Medio y el Norte de ÁfricaLíbano y Yemen son dos de los muchos países de la región de Oriente Medio y Norte de África que presentan vulnerabilidades y retos únicos; estos países se enfrentan a diversas crisis, como desastres naturales, efectos del cambio climático como incendios forestales, olas de calor y sequías, y conflictos geopolíticos en curso.Estos factores contribuyen a elevar las necesidades humanitarias, y muchas comunidades sufren desplazamientos e inestabilidad. Es aquí donde la Acción Anticipatoria resulta útil.Por esta razón, las Sociedades Nacionales de la región MENA se reunieron recientemente en Dubai durante la llamada 1ª Plataforma de Diálogo MENA para establecer una hoja de ruta para la Acción Anticipatoria en la región."La Plataforma de Diálogo MENA ha influido en la mejora de nuestra red de contactos y colaboración", añade Chaalan. "En la Cruz Roja Libanesa nos ha permitido aumentar nuestras valiosas conexiones con otras organizaciones humanitarias, organismos gubernamentales y socios internacionales, fomentando los esfuerzos de colaboración esenciales y el intercambio de información para responder a las crisis con mayor eficacia.Obtuvimos información crucial sobre las mejores prácticas y los enfoques innovadores de toda la región de Oriente Medio y Norte de África. Además, defendimos y creamos vínculos entre diferentes comunidades de prácticas, mejorando la complementariedad y aumentando nuestro impacto colectivo. Dada la creciente frecuencia de los peligros, esta plataforma ha subrayado la importancia del aprendizaje continuo".Al abordar las vulnerabilidades con antelación, la acción anticipatoria mejora la seguridad y el bienestar generales de las comunidades, lo que la convierte en una estrategia esencial para el desarrollo sostenible y la reducción del riesgo de desastres.Conozca las iniciativas que impulsa la IFRC en materia de Alerta Temprana y Acción Temprana:Alerta temprana, acción tempranaPreparación para DesastresPilar de Anticipación del DREF

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Nota de prensa

Olas de calor mortales en Centroamérica: 35 veces más probables a causa del cambio climático y cuatro veces más que en el 2000.

Panamá, GinebraLas olas de calor mortales que han azotado recientemente a Norteamérica y Centroamérica son 35 veces más probables debido al cambio climático provocado por la vida humana, según el último estudio de World Weather Attribution (WWA). WWA es una colaboración de especialistas y analistas, incluyendo personal del Centro del Clima de la Cruz Roja y la Media Luna Roja. Las olas de calor comenzaron en marzo en partes de México, Guatemala, Belice, El Salvador, Honduras y el suroeste de Estados Unidos. Analizando específicamente los cinco días y noches más calurosos del calor extremo más reciente, a principios de junio, el grupo de científicos y analistas de la WWA descubrió que en un mundo que no se hubiera calentado por los 1,2 grados centígrados de calentamiento global observados hasta la fecha, habría sido muy improbable que se hubiera producido el calor extremo. Se hizo 35 veces más probable de lo que habría sido en la época preindustrial, y cuatro veces más probable que a principios de este siglo, hace sólo 24 años. Los investigadores afirman que en el año 2000 se habrían producido olas de calor similares una vez cada 60 años, pero que en la actualidad pueden esperarse cada 15 años.Las olas de calor no sólo son cada vez más frecuentes. También son cada vez más calurosas. En los cinco días (del 3 al 7 de junio) y noches (del 5 al 9 de junio) más calurosos que estudiaron, los investigadores descubrieron que las temperaturas diurnas eran 1,4 grados más altas de lo que habrían sido incluso en una "ola de calor" (extremadamente rara) en la época preindustrial; las temperaturas nocturnas eran 1,6 grados más altas. A medida que el calentamiento mundial supere los 1,2 grados de media, las olas de calor en la región seguirán siendo más calurosas e incluso más frecuentes.El calor extremo ha tenido muchas repercusiones. Al menos 125 personas han muerto en México a causa de las olas de calor desde marzo. Es probable que la cifra en toda la región sea mucho mayor, ya que las muertes relacionadas con el calor rara vez se registran adecuadamente, o no se registran en absoluto, porque las muertes relacionadas con el calor a menudo se atribuyen a condiciones de salud preexistentes o de aparición repentina, en lugar de al calor que las exacerba o las causa.Un problema de salud que puede empeorar debido al calor y otros desastres relacionados con el clima, como las sequías, es el dengue transmitido por mosquitos. En Guatemala y Honduras, el crecimiento exponencial del dengue ha llevado a que las autoridades sanitarias declaren una alerta roja. Según datos de la Organización Panamericana de la Salud, desde el 1 de enero hasta el 25 de mayo de este año, los casos aumentaron un 622% en Guatemala y un 580% en Honduras, en comparación con el mismo período en 2023. En Guatemala, los casos pasaron de 3,738 en 2023 a 23,268 en 2024, mientras que en Honduras aumentaron de 4,452 a 25,859.En Belice, las olas de calor han provocado incendios forestales. Se han registrado incendios en los distritos de Toledo y Cayo, con temperaturas diarias superiores a 100°F (39°C), lo que crea condiciones propicias para que los incendios se inicien fácilmente y se intensifiquen rápidamente.En toda América Central, las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja están lidiando con los impactos del calor extremo. En Guatemala y Honduras, las personas voluntarias están eliminando los criaderos de mosquitos, llevando a cabo campañas para la prevención y proporcionando mosquiteros. Sus operaciones cuentan con el apoyo de asignaciones financieras del Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres de la IFRC (IFRC-DREF), y tienen como objetivo apoyar a más de 20,000 personas. Una asignación del DREF también está ayudando a la Cruz Roja de Belice a apoyar a 800 personas, proporcionando kits de higiene, suministros de limpieza y efectivo para los esfuerzos de recuperación de las familias afectadas. Además, los miembros del cuerpo nacional de socorro de Belice están recibiendo equipo de protección personal.Karina Izquierdo, Asesora Urbana para la región de América Latina y el Caribe en el Centro Climático de la Cruz Roja, afirmó:“Cada fracción de grado de calentamiento expone a más personas al calor peligroso. El aumento adicional de 1.4°C de calor causado por el cambio climático podría haber marcado la diferencia entre la vida y la muerte para muchas personas durante mayo y junio. Además de reducir las emisiones, los gobiernos y las ciudades deben tomar medidas más audaces para volverse más resilientes al calor”.Martha Keays, Directora Regional de la IFRC para las Américas, afirmó:“El calor extremo es una amenaza silenciosa para la salud, la economía y el bienestar de millones de personas en América Central y del Norte. Se esperan más olas de calor este año, y las infancias, las personas con discapacidades, las mujeres embarazadas y las personas adultas mayores son particularmente vulnerables, al igual que ciertas poblaciones que trabajan o pasan tiempo al aire libre, como las personas trabajadoras agrícolas y las personas en movimiento. Los equipos de la Cruz Roja en el terreno continuarán asistiéndoles, al tiempo que refuerzan las iniciativas de acción temprana y advertencia temprana que ayudan a anticipar y proteger vidas de este y otros desastres relacionados con el clima”.Para obtener más información, consulta el informe completo en el sitio web de World Weather Attribution.Para más información o solicitar una entrevista, por favor contactar a: [email protected] Panamá: Susana Arroyo Barrantes +50769993199 En Ginebra: Andrew Thomas +41763676587

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Caliente y seco: La isla caribeña de Granada lucha contra la sequía, las olas de calor y los incendios.

Granada, una nación insular en el este del Mar Caribe, atraviesa la crisis hídrica más grave de los últimos 14 años.Alarmado por los bajos niveles de agua sin precedentes en los embalses, el Gobierno de Granada declaró oficialmente una crisis hídrica el 10 de mayo de 2024, lo que llevó a un importante racionamiento de agua, con estrictas restricciones sobre el uso del agua para actividades no esenciales."Durante los últimos meses, desde que comenzó la ola de calor, nuestras presas, que son la principal fuente de agua, se han secado significativamente", dice Noreen Cox, voluntaria de la Cruz Roja de Granada desde hace mucho tiempo, y gestiona una amplia gama de desafíos de preparación y respuesta ante desastres. "En última instancia, esto condujo a condiciones de sequía significativas y una grave escasez de agua"."La compañía de agua comenzó a usar agua de su fuente de respaldo (Grand Etang Lake), sin embargo, con el tiempo esta fuente también se agotó ya que el agua no se estaba reponiendo".Granada está experimentando actualmente una importante ola de calor, la más reciente el 6 de mayo de 2024, donde las temperaturas han superado constantemente los 31,7 grados centígrados durante varios días consecutivos.Riesgo creciente de incendiosEsta ola de calor ha exacerbado la escasez de agua, aumentando la presión sobre los ya limitados recursos hídricos y agravando los desafíos a los que se enfrenta la población."Además, debido a la ola de calor hubo un aumento en los incendios forestales en toda la isla. Granada es una isla volcánica, por lo que el intenso calor y la presencia de azufre están provocando incendios naturales que a veces se propagan rápidamente por el viento".A la gente le preocupa que la gravedad de la sequía actual y los desafíos estructurales sugieren que la crisis del agua puede persistir al menos hasta el pico de la próxima temporada de lluvias, que generalmente ocurre alrededor de agosto o septiembre. Las comunidades del sur y el este de la isla (St. Andrew, St. David y St. George) han sido las más afectadas. Las lluvias recientes han ayudado a llenar los embalses, sin embargo, los suministros de agua aún no son suficientes para satisfacer las necesidades debido a la prolongada sequía, por lo que todavía se están fomentando los métodos de conservación."Las personas que se dedican a la agricultura como medio de vida también sufren una gran presión, ya que el suelo está extremadamente seco y hay falta de agua", añade Cox. "Como tal, la mayoría de los cultivos no pueden soportar las duras condiciones y mueren, lo que finalmente llevó a una escasez de algunas de las frutas y verduras cultivadas localmente".Las soluciones a largo plazo que impliquen mejoras en la infraestructura, mejores prácticas de gestión del agua y mayores esfuerzos de conservación serán cruciales para mitigar los impactos y prevenir futuras crisis.La IFRC está ayudando a apoyar la respuesta de la Cruz Roja de Granada. A través del Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres (IFRC-DREF), la Cruz Roja de Granada tiene como objetivo ayudar al menos a 1.000 familias (5.000 personas) con apoyo en materia de agua, saneamiento e higiene y asistencia en efectivo para que las familias decidan cómo recuperarse."Los camiones cisterna visitan diferentes comunidades en diferentes momentos para entregar agua a la gente", dice Cox, y agrega que la gente usa cubos de agua para lavar e incluso regar las plantas.La Cruz Roja de Granada también se ha asociado con la Autoridad Nacional de Agua y Alcantarillado (NAWASA) para distribuir bidones, filtros de agua, y otros suministros a las personas de la comunidad mientras recogen agua de los camiones cisterna.Estas herramientas brindan a las personas opciones adicionales para el almacenamiento de agua limpia. Mientras tanto, el voluntariado de la Cruz Roja enseña a las comunidades cómo usar estas herramientas de la mejor manera para promover la conservación del agua.Estrés por el calorLa Cruz Roja de Granada también está haciendo todo lo posible para hacer frente al estrés y la ansiedad constantes asociada con la necesidad diaria de acceder a agua. La pérdida de medios de vida debido a la escasez de agua exacerba estos niveles de estrés. La Sociedad Nacional está trabajando para crear conciencia sobre los problemas de salud mental y ofrecer apoyo a las personas afectadas.Para hacer frente a las necesidades inmediatas relacionadas a los medios de vida, la Cruz Roja de Granada llevará a cabo un estudio de factibilidad para identificar los posibles mercados en los que se podrían brindar transferencias monetarias a las familias afectadas.La Cruz Roja de Granada estudiará otras opciones, como la adquisición y distribución de alimentos (apoyo en especie). Si bien se están adoptando medidas inmediatas para hacer frente a la crisis, se espera que la situación en Granada siga siendo crítica en el futuro pronto.Los esfuerzos sostenidos y el apoyo humanitario serán esenciales para navegar a través de este período desafiante y desarrollar la resiliencia contra la futura escasez de agua.

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Olas de calor: La Cumbre Mundial sobre el Calor de la IFRC abordará el "asesino invisible"

Con temperaturas extremadamente altas que se cobran vidas en todo el mundo, la Cumbre Mundial sobre el Calor señala la urgente necesidad de ayudar a las comunidades a hacer frente a las olas de calor.Las olas de calor son cada vez más frecuentes y extremas, y se cobran cada vez más vidas, por lo que se reconocen cada vez más como una de las consecuencias más mortíferas del cambio climático.Una cumbre mundial sobre el calor organizada por la IFRC el jueves 28 de marzo (13:30 CET) pretende dar la voz de alarma sobre la creciente urgencia de las olas de calor y la amenaza que suponen para la salud y el bienestar humano.Organizada en Alianza con USAID, la cumbre pretende estimular el diálogo y la inversión en torno a soluciones que permitan salvar vidas y mitigar costos mediante la mejora de la preparación, la alerta temprana, la coordinación y la respuesta rápida, entre otras cosas.La Administradora de USAID, Samantha Power, y el Secretario General de IFRC, Jagan Chapagain, estarán acompañados por líderes de todo el mundo que están desarrollando soluciones innovadoras para reducir el impacto de los eventos de calor extremo.El calor extremo se define generalmente como periodos prolongados con temperaturas superiores a 37° C. Pero las recientes olas de calor han superado con creces las expectativas normales. En Brasil, recientemente, las temperaturas en algunas ciudades superaron los 60° C. En algunas zonas del norte de África y el sudeste asiático, las olas de calor alcanzan habitualmente los 50 grados."Partes de Sudamérica y Australia acaban de salir de los dos veranos más calurosos de su historia", señala el Secretario General de la IFRC, Jagan Chapagain. "En todo el mundo, 2023 fue el año más caluroso jamás registrado, con un margen enorme. La mitad de la población mundial -3,5 millones de personas- ha sufrido olas de calor.Para la IFRC, la Cumbre será también la ocasión de lanzar una campaña de acción de dos meses sobre el calor extremo antes del Día de Acción contra el Calor, el 2 de junio. La campaña incluirá un conjunto de herramientas en línea para ayudar a las personas a difundir conocimientos y prepararse para la estación estival del hemisferio norte, que para muchos ya ha comenzado. Asesinas silenciosasA veces se hace referencia a las olas de calor como asesinas «silenciosas» o «invisibles» porque las personas que sucumben suelen morir en sus casas y es posible que en un principio no se reconozca que su muerte se debe a un calor prolongado.Sin embargo, las autoridades sanitarias y especialistas del clima están observando una clara correlación entre las altas temperaturas y el aumento de las tasas de mortalidad en muchas partes del mundo. Las olas de calor en Europa mataron a más de 60.000 personas en 2022; en el Reino Unido, las carreteras se derritieron y murieron casi 3.000 personas.En la India se producen al menos 1.000 muertes al año atribuibles al calor extremo. En Estados Unidos, la cifra es similar. Según The Lancet, China va camino de registrar entre 20.000 y 80.000 muertes al año por olas de calor. Sin embargo, se cree que estas cifras subestiman enormemente el impacto real del calor extremo. ¿Quién corre más riesgo?Las olas de calor pueden ser especialmente peligrosas para las poblaciones vulnerables, como las personas adultas mayores, niñas y niños pequeños, las personas con discapacidad y las mujeres embarazadas. Las personas con enfermedades preexistentes, como obesidad, cardiopatías o afecciones respiratorias como el asma, también corren un riesgo elevado de sufrir complicaciones de salud a causa de las olas de calor.Además, ciertos grupos de población que pasan tiempo al aire libre durante las horas de más calor -trabajadores agrícolas, jornaleros, peones camioneros y personal que trabaja al aire libre- corren un riesgo especialmente elevado.Las personas que se enfrentan a la inseguridad de la vivienda, como las personas sin hogar y las que viven en asentamientos informales y barrios marginales, o que carecen de acceso a atención médica o a lugares donde puedan refrescarse (parques, playas, estaciones de refrigeración, espacios con aire acondicionado, etc.) también corren un mayor riesgo.Áreas UrbanasLas ciudades y las zonas densamente pobladas se enfrentan a un reto único con respecto al cambio climático y el calor extremo debido a su infraestructura urbana innata. Este fenómeno puede explicarse por el «efecto isla de calor urbano», en el que los materiales de construcción utilizados habitualmente para construir infraestructuras urbanas absorben y retienen el calor más de lo que lo harían los recursos materiales naturales.Esto, junto con una actividad humana muy concentrada, asentamientos informales, subestructuras y poblaciones densas y espacios verdes abiertos mínimos, perpetúan el calor extremo.¿Qué está haciendo la IFRC?Para 2025, la IFRC se propone ayudar a 250 millones de personas a estar mejor protegidas contra el calor en al menos 150 ciudades y pueblos. Para ello, la IFRC facilita la adopción de medidas climáticamente inteligentes para ayudar a las comunidades mundiales a prepararse, responder y recuperarse de los desastres climáticos.La Plataforma Mundial de Resiliencia Climática de la IFRC tiene como objetivo mejorar la resiliencia y desarrollar las capacidades de adaptación de 500 millones de personas en los países más vulnerables al clima. La Iniciativa de Alerta Temprana para Todas las Personas de la IFRC tiene como fin proporcionar alerta temprana de condiciones meteorológicas extremas a todas las personas del planeta para 2027, lo que incluye el calor extremo. Y la IFRC alerta periódicamente a través de su red de 191 Sociedades Nacionales y mediante actividades mundiales de sensibilización y eventos internacionales como el Día de Acción contra el Calor, que se celebrará el 2 de junio de 2024.

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Tomando medidas contra el calor: Adelantarse al calor extremo llevando un mensaje a las calles

Anticipándose a la próxima temporada de olas de calor en el Líbano, la Cruz Roja Libanesa (CRL) ha iniciado una amplia campaña para sensibilizar y dotar a las personas vulnerables de los conocimientos y recursos que necesitan para mantenerse a salvo durante el calor extremo.La campaña cobró impulso el 2 de junio, Día de Acción contra el Calor, cuando las personas voluntarias de la CRL salieron a la calle y distribuyeron folletos con medidas preventivas en numerosas comunidades. Acudieron a obras, gasolineras, comisarías, lugares de culto, supermercados y farmacias. Incluso dejaron folletos en los parabrisas de los coches.Reconociendo la importancia de la hidratación durante el calor extremo, la CRL también distribuyó botellas de agua a la población de las comunidades seleccionadas, dando prioridad a las personas más vulnerables a los riesgos para la salud relacionados con el calor.La CRL también compartió folletos del Día de Acción contra el Calor en sus plataformas de redes sociales, utilizando el hashtag #BeatTheHeat, y animando a sus seguidores a volver a compartirlos. La Sociedad Nacional también colabora activamente con los medios de comunicación para difundir información vital sobre la preparación ante la ola de calor y las medidas preventivas.Más allá del día de acción contra el calorPero la Sociedad Nacional subrayó que estas acciones continuarán mucho más allá del Día de Acción contra el Calor, una jornada internacional de eventos destinada a llamar la atención sobre el creciente riesgo de olas de calor."Esta iniciativa va más allá de un solo día de acción, ya que como CRL estamos promoviendo activamente la resiliencia y la anticipación como un llamado humanitario central, asegurando nuestro compromiso permanente de apoyar a las comunidades y a los grupos vulnerables", dijo Kassem Chaalan, Director de Reducción del Riesgo de Desastres de la Cruz Roja Libanesa.A lo largo de la semana que siguió al Día de Acción contra el Calor, la CRL llevó a cabo una campaña masiva de concientización sobre las olas de calor en el territorio libanés. Para hacer frente a la temporada de olas de calor, la CRL seguirá impartiendo estas sesiones hasta octubre.Un día global de acciónLa Cruz Roja Libanesa es sólo una de las muchas Sociedades Nacionales que se unieron a organizaciones locales y mundiales, empresas privadas y particulares de todo el mundo para amplificar sus mensajes y esfuerzos de prevención durante el Día de Acción contra el Calor.Para mucha gente, el Día de Acción contra el Calor es una oportunidad para poner de relieve las medidas que deben adoptar debido al aumento del número de olas de calor y días de calor extremo provocados por el cambio climático. Estas acciones son tan variadas como coloridas y creativas.La Cruz Roja India, por ejemplo, aprovechó la ocasión para destacar la amplia labor que su voluntariado realiza en todo el país, instalando puestos de agua en las calles y repartiendo información sobre cómo mantenerse saludable durante una ola de calor, entre otras muchas actividades.La Cruz Roja Indonesia coorganizó un taller centrado en el estudio sobre el riesgo de calor extremo que se está realizando en alianza con una importante sociedad meteorológica indonesia con sede en Yakarta. También lanzó una campaña de sensibilización sobre el calor que coincidió con el Día sin Coches en la ciudad de Surabaya, animando a la comunidad a participar en diversas actividades ecológicas los domingos por la mañana, como desfiles, música y mucho más.Más allá de la Cruz Roja y la Media Luna RojaMuchas organizaciones ajenas a la red de la Cruz Roja y la Media Luna Roja también se implicaron.Cuando las olas de calor azotaron la región de Asia y el Pacífico, el Banco Asiático de Desarrollo hizo suyo el llamado, emitiendo declaraciones y patrocinando talleres que promovían la resiliencia a las olas de calor y la concientización sobre el «estrés térmico» y la necesidad de acciones con perspectiva de género.En Dallas (Texas, Estados Unidos), estudiantes de secundaria elaboraron un podcast educativo para resaltar las medidas que pueden tomarse para mitigar el aumento de las temperaturas como parte de una clase de arquitectura medioambiental.En Kampala (Uganda), un grupo de jóvenes utilizó el fútbol para sensibilizar a la población mediante la entrega de regalos ecológicos, como plantones de árboles, que pretenden cambiar el equilibrio entre el número de árboles que se plantan y el número de árboles que se talan.En Zanzíbar (Tanzania), los submarinistas que suelen entretener a turistas hacen sus inmersiones con carteles que animan a la gente a beber más agua, vigilar a sus familiares y otras pequeñas pero importantes medidas preventivas.Y en todo el mundo, la gente creó pinturas, grandes murales al aire libre y otras obras de arte como parte de un esfuerzo global para concienciar a través del arte. Estas son solo algunas de las muchas maneras en que la gente utilizó el Día de Acción contra el Calor para difundir el mensaje, compartir ideas y atraer a más personas a la tarea de tomar medidas contra el calor extremo.

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Alertar sobre el calor extremo a través del arte

No cabe duda de que las olas de calor son cada vez más frecuentes y graves, y que pueden ser mortales. De hecho, son uno de los fenómenos climáticos más mortíferos que afectan a la población mundial.Pero no están recibiendo la atención y la acción que merecen. A diferencia de los tornados, los ciclones, las inundaciones o las tormentas, son relativamente invisibles. Suelen empezar gradualmente y acumularse, y las personas que mueren o enferman a causa de ellas no siempre se declaran como víctimas de una ola de calor. Como lo describió recientemente el Secretario General de la IFRC, el calor extremo es el asesino silencioso del cambio climático.Por eso, el Centro del Clima de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja decidió ir más allá de las palabras para transmitir el mensaje en vísperas del Día de Acción contra el Calor, el domingo 2 de junio. Bajo el lema «Arte urbano para la acción contra el calor», el Centro del Clima invitó a la gente a crear y compartir su arte sobre el tema del calor extremo.Para ayudar a avivar el fuego creativo, el Centro del Clima encargó a dos artistas -Andrew Rae y Ruskin Kyle- que crearan imágenes sobre el impacto de las olas de calor en los grandes núcleos de población.Una 'invasión alien'Los artistas sabían que tenían que crear algo que llamara la atención de la gente, así que optaron por contar la historia de las olas de calor como si fueran escenas de una película épica de Hollywood."Pensamos en películas apocalípticas clásicas, como Independence Day o Godzilla, y decidimos personificar el peligro del calentamiento como robots gigantes merodeadores", explicó Rae en una entrevista reciente.Al igual que los humanos han contribuido a crear este monstruo del calor extremo, los artistas crearon estos monstruos para dejar claro cómo está respondiendo el mundo a la creciente amenaza de emergencias por calor extremo."Nos pareció que si el mundo estuviera siendo calentado gradualmente por robots alienígenas o por un estado enemigo, los gobiernos y la gente actuarían con rapidez", explica. "Por desgracia, como el problema lo estamos causando nosotros mismos, es mucho más difícil movilizarse y hacer cambios. Quizá si pudiéramos visualizar el problema como un robot enemigo externo, eso nos ayudaría a motivarnos para actuar".Mantener la calma, pasar a la acciónLa idea es seguir creando conciencia para que los gobiernos, los funcionarios municipales, las empresas y la población comprendan la amenaza que supone el calor extremo, se preparen y actúen cuando llegue. Otras formas de arte que se están creando también ayudan a las personas afectadas por las olas de calor, muchas de las cuales ya se encuentran en situaciones vulnerables por ser adultas mayores, carecer de acceso a asistencia sanitaria, agua corriente, electricidad u otros medios para mantenerse frescas durante el calor extremo.Desde los muros de las calles de Jodphur (India) hasta el metro y las calles de Honduras, personas de todo el mundo están creando murales, pinturas e imágenes fotográficas con el objetivo de transmitir que la gente está sufriendo y que hay que tomarse en serio esta amenaza.Estas obras de arte tan variadas están colgadas en escuelas, en las paredes de las calles y se están recopilando en un libro de fotos en línea que está compartiendo el Centro del Clima de la Cruz Roja y la Media Luna Roja.Muchas de las obras enviadas al Centro transmiten tristeza y preocupación, otras expresan rabia o comparten información concreta sobre qué hacer cuando llega una ola de calor. Las obras abarcan todos los medios, desde pintura sobre lienzo hasta rotulador sobre papel, fotografía, arte digital e incluso una obra creada por inteligencia artificial. Mientras tanto, los perfiles de las personas involucradas son igualmente diversos en cuanto a formación, sexo y edad de las y los artistas.Héroes de la ola de calorAunque muchas de las imágenes reflejan la dura realidad a la que se enfrentan ahora muchas comunidades, también transmiten una sensación de esperanza, de que se puede hacer algo. De que aún tenemos la oportunidad de ser héroes en nuestra propia historia sobre las olas de calor.La gente no sólo puede hacer cosas para protegerse, como se muestra en los murales de Jodphur (India), sino también para cambiar la narrativa y la respuesta general al cambio climático y sus múltiples repercusiones."Era importante mostrar que hay cosas que la gente puede hacer para luchar contra las olas de calor», explica Roop Singh, asesor sobre riesgos climáticos del Centro del Clima de la Cruz Roja y la Media Luna Roja. «En una de las obras de arte, un niño lleva una mochila con botellas de agua y abanicos. Cosas sencillas, pero gracias a ellas, es un chico sin miedo. Los rayos que salen de él -azules- contrastan con los rojos y naranjas. Simbolizan la esperanza".

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Esperanza en medio del calor: Voluntarias como Fatema Khatun ayudan a su vecindario a superar las sofocantes olas de calor en Bangladesh.

Mientras el sol brilla sin piedad sobre el barrio de Bajakajla, en la ciudad de Rajshahi (Bangladesh), Fatema Khatun recuerda vívidamente su infancia, cuando el tiempo era distinto y la vida más cómoda. "Cuando iba a la escuela primaria, la temperatura no era tan alta, vivíamos bien", cuenta. "Solíamos sentarnos junto al cauce del río y el tiempo era diferente. Llovía con frecuencia. La temperatura era baja". Las frecuentes lluvias y las bajas temperaturas hacían que jugar junto al lecho del río fuera un pasatiempo alegre. Pero con el paso del tiempo, cada verano que pasaba parecía más caluroso e insoportable. "Ahora la temperatura media es de 42-43 grados centígrados", dice Fatema, de 19 años, que vive con su familia en una pequeña casa con tejado de chapa. "A veces sube a 45 grados centígrados. Debido a las altas temperaturas, tengo problemas en los ojos. No puedo leer correctamente". Las olas de calor son especialmente duras para las personas adultas mayores. "Nunca había visto una ola de calor así", dice la abuela de Fatema, Shohor Banu Bewa, de 75 años, que siente intensamente el impacto de la canícula y tiene dificultades para dormir por las noches. "Cuando sube la temperatura, me siento junto al cauce del río". Muchas familias, como la de Fatema, luchan contra la picazón, los sarpullidos y otras enfermedades relacionadas con el calor. Y a menudo carecen de recursos para hacer frente a las consecuencias sanitarias. "La gente de nuestra zona es pobre", dice Fatema. "La mayoría trabaja en el servicio doméstico. Tienen muchos problemas para mantener a sus familias y criar a la niñez. No pueden darles educación, comida y ropa debido a la pobreza". Techos de lata caliente Sayma Khatun Bithi, voluntaria comunitaria de la Media Luna Roja de Bangladesh en Rajshahi, añade que las casas son especialmente vulnerables al calor. "Quienes viven en la zona de suburbios tienen sus casas hechas de lata", dice Sayma, que junto con Fatema se hizo voluntaria después de recibir formación en primeros auxilios de la Sociedad de la Media Luna Roja de Bangladesh. "La hojalata absorbe más calor. El calor se ha vuelto insoportable para las niñas y niños, las personas adultas mayores y las mujeres embarazadas". Para ayudar a las personas que viven en situaciones vulnerables en algunas partes de la ciudad de Rajshahi, la Sociedad de la Media Luna Roja de Bangladesh se propone proteger a la ciudadanía de los efectos adversos de las olas de calor. Mediante un proyecto financiado por la Unión Europea, en colaboración con la IFRC, la Sociedad de la Media Luna Roja de Bangladesh, la Cruz Roja Alemana y la Cruz Roja Danesa. "La Media Luna Roja de Bangladesh nos informó de muchas cosas a través de anuncios y programas de radio", dice Fatema. "Nos enseñaron cómo ayudar a alguien si cae inconsciente debido a una ola de calor. Yo escuchaba la información que daba la Media Luna Roja de Bangladesh en la radio. Comparto la información con todo el mundo". Centros de enfriamiento Fatema también recibió formación en primeros auxilios de la Sociedad de la Media Luna Roja de Bangladesh y, junto con Sayma Khatun Bithi y otras, se convirtió en voluntaria comunitaria. Abu Md Zubair, funcionario de campo de la Sociedad de la Media Luna Roja de Bangladesh, destacó la importancia de la concientización pública. Su equipo proporcionó centros de enfriamiento, instalaciones médicas y puso en marcha programas de sensibilización, enseñando a la comunidad cómo mantenerse sana durante las olas de calor. Un programa de radio comunitario, presentado por Jannatun Nahar Joti, difundió estos mensajes a toda la ciudad. Gracias a los esfuerzos combinados de personas como Fatema Bithi y organizaciones como la Media Luna Roja, las enfermedades y muertes relacionadas con el calor empezaron a disminuir. Aunque el calor era implacable, la gente está aprendiendo a gestionar el calor extremo, apoyándose y cuidándose mutuamente.

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Nota de prensa

La situación climática causa estragos en Asia-Pacífico; provoca inundaciones incesantes, enfermedades y un calor que pone en peligro la vida.

Kuala Lumpur/Dhaka/Pekín, 10 de agosto de 2023 - Los países de Asia y el Pacífico se tambalean por los múltiples desastres que están causando estragos en la región y los analistas del clima lo atribuyen a un fenómeno llamado El Niño. La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) insta a las autoridades y a las organizaciones humanitarias a prepararse para múltiples desastres que golpean simultáneamente y con mayor intensidad. En los últimos meses, la IFRC ha publicado ocho asignaciones del Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres (DREF) para fenómenos relacionados con el clima: tres para el dengue en Bangladesh, Nepal y Sri Lanka, tres para inundaciones en Mongolia, Pakistán y Afganistán, una para un ciclón tropical en Bangladesh y otra para una ola de frío en Mongolia. Aunque el impacto total del fenómeno se espera para los meses de septiembre de este año a marzo del próximo, muchas regiones de Asia y el Pacífico ya se enfrentan actualmente a múltiples peligros, y todos ellos apuntan a un deterioro de la situación climática. En Bangladesh, las infecciones de dengue han invadido la nación y este año se han producido casi 30.000 nuevos casos, casi 5 veces más que las cifras del año pasado. Además, los expertos locales en salud pública confirman que muchas personas se están infectando con múltiples tipos de dengue, lo que complica el tratamiento. Sanjeev Kafley, Jefe de la Delegación de la IFRC en Bangladesh dice: "Estamos colaborando estrechamente con la Media Luna Roja de Bangladesh y las autoridades sanitarias para combatir la situación. En 85 distritos afectados por el dengue en las ciudades de Dhaka, Chattogram y Barishal, nuestros equipos voluntarios se están centrando en las actividades de sensibilización y prevención. Estamos avanzando en la adquisición de kits de pruebas para nuestras autoridades sanitarias, así como apoyando la disponibilidad de concentrado de plaquetas a través de los bancos de sangre de la Sociedad de la Media Luna Roja de Bangladesh. Estamos apoyando en todos los puntos de intervención, desde las áreas que salvan vidas hasta las medidas preventivas". Los esfuerzos de mitigación climática de la IFRC a nivel nacional en diferentes países se dirigen a mejorar los sistemas de gestión del agua, frenar la cría de mosquitos, reforzar los sistemas de vigilancia y seguimiento para rastrear los brotes y aumentar la capacidad de atención sanitaria para gestionar los casos y proporcionar tratamiento. Olga Dzhumaeva, Jefa de la Delegación de Asia Oriental de la IFRC dice: "Las lluvias torrenciales y las inundaciones han afectado gravemente a Asia Oriental este verano. El norte, el noreste y algunas regiones del sur de China sufrieron una de las mayores precipitaciones que ha experimentado Pekín en los últimos 140 años. La capital, Ulán Bator, y 13 provincias de Mongolia, la parte central y muchas provincias de la República de Corea, así como la región japonesa de Kyushu, también sufrieron las graves consecuencias de las lluvias extremas de julio. Como consecuencia, millones de personas de Asia oriental se vieron muy afectadas y desplazadas, y las carreteras, puentes, viviendas e infraestructuras sufrieron graves daños, muchos de ellos irreparables. En respuesta a la situación, nuestros colegas y voluntariado de las Sociedades Nacionales de China, Japón, Mongolia y República de Corea se han desplegado en primera línea, activando sus respuestas de emergencia, haciendo todo lo posible por evacuar a las personas atrapadas por las inundaciones y los escombros, y enviando urgentemente a las zonas afectadas suministros de socorro como mantas, tiendas de campaña y camas plegables." La IFRC, las Sociedades Nacionales y sus asociados creen que debemos centrarnos igualmente en el fomento de la resiliencia mediante la inclusión de la naturaleza, la anticipación, la adaptación y la mitigación. En el contexto del rápido aumento de los riesgos climáticos, es importante hacer énfasis en la acción temprana o anticipatoria; mediante la cual los fondos se asignan de forma proactiva en función de los pronósticos meteorológicos para apoyar a las personas en situación de riesgo antes de que se produzca el desastre. Luis Rodríguez, Jefe de Clima y Resiliencia para Asia y el Pacífico de la IFRC dice: "Estos fenómenos fueron más intensos de lo habitual debido a las condiciones predominantes de calentamiento, lo que trae consigo precipitaciones más intensas, desencadenando ciclones, lluvias e inundaciones. Estos factores climáticos también influyen mucho en la dinámica de las infecciones. El aumento de las precipitaciones crea hábitats nuevos y propicios para las larvas o los virus, y el aumento de la temperatura acelera el desarrollo de los insectos portadores de virus y el tiempo de incubación de estos. Los cambios graves en los patrones de temperatura y precipitaciones debido al cambio climático, permitirán la propagación y transmisión de la enfermedad en zonas que actualmente se consideran de bajo riesgo o libres de dengue. No se trata de fenómenos aislados. Están conectados". En previsión de más fenómenos meteorológicos extremos que afectarán a más regiones de Asia y el Pacífico, las Sociedades Nacionales, junto con la IFRC, están llevando a cabo fuertes medidas de preparación, como la planificación de acciones para olas de calor, simulaciones y simulacros, preposicionamiento de reservas de ayuda humanitaria y equipos de evacuación y rescate. Así como cursos urgentes de actualización sobre procedimientos y reglamentos para personas voluntarias, personal y equipos técnicos. Además, los DREF garantizan que las Sociedades Nacionales puedan actuar con rapidez y eficacia, lo que significa que se salvan millones de vidas y medios de subsistencia. Para más información o solicitar una entrevista, póngase en contacto con: [email protected] En Kuala Lumpur: Afrhill Rances, [email protected] , +60 19 271 3641 En Ginebra: Anna Tuson, [email protected] , +41 79 895 6924

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En conjunto podemos #DerrotarElCalor

¿Sabía que las olas de calor son cada vez más frecuentes, largas, calurosas y mortales debido al cambio climático? Cada año, millones de personas corren peligro de contraer enfermedades relacionadas con el calor y se cobran la vida de miles de personas. Pero las amenazas que plantean las olas de calor pueden prevenirse. Las medidas que podemos tomar para protegernos del calor extremo son sencillas y asequibles. ¿Qué es una ola de calor? Una ola de calor es un periodo prolongado de temperaturas inusualmente altas y, a menudo, de elevada humedad. Las definiciones exactas de ola de calor pueden variar de un país a otro en función de las temperaturas y condiciones normales del clima local. Las olas de calor pueden provocar golpes de calor, deshidratación y enfermedades graves. Las olas de calor también suponen un alto riesgo para las personas con enfermedades cardiovasculares y respiratorias crónicas. Las personas que viven en ciudades suelen ser las más afectadas por las olas de calor porque las zonas urbanas suelen ser más calurosas que el campo. ¿Qué debería hacer para prepararme ante una ola de calor? En la mayoría de los lugares podemos predecir con fiabilidad las olas de calor, por lo que suele haber tiempo para prepararse. No pierda de vista la previsión meteorológica local y recuerde lo siguiente: Beba mucha agua, aunque no tenga sed. Evite estar al sol. Busque la sombra o un espacio interior fresco siempre que sea posible. Consejo: puede utilizar persianas o materiales reflectores en las ventanas para ayudar a mantener el calor fuera de casa. Use ropa holgada, ligera y de colores claros Compruebe que su familia, amistades y vecindario están bien, sobre todo si son personas adultas mayores o no se encuentran bien. Coma lo suficiente, idealmente porciones más pequeñas y frecuentes. Preste atención a los síntomas de la enfermedad inducida por el calor (falta de aire, dolor en el pecho, confusión, debilidad, mareos o calambres) y busque ayuda médica si es necesario. Vea este breve vídeo para obtener más información o visite nuestra página dedicada a las olas de calor para obtener más consejos. Inspiración de las Sociedades Nacionales para#DerrotarElCalor El pasado mes de junio, en Satmatha, Bangladesh, un equipo voluntario de la Media Luna Roja de Bangladesh montó un escenario en pleno centro de la ciudad donde ofreció creativas actuaciones públicas inspiradas en el calor, con motivo del Día de Acción contra el Calor 2022. Desde la poesía a la comedia, pasando por la danza y el teatro, las personas voluntarias actuaron con todo su corazón -todo en dialectos locales- para captar la atención de la gente y enseñarles todo sobre los riesgos del calor. Sus actuaciones causaron tanto revuelo que aparecieron en las noticias nacionales impresas y digitales, ¡difundiendo aún más el mensaje de cómo #DerrotarElCalor! Aquí puede ver algunos vídeos de sus actuaciones. En la ciudad de Kandi, en Bengala Occidental, India, personas voluntarias de la Cruz Roja India salieron a la calle el año pasado cuando las temperaturas se dispararon. Durante una fuerte ola de calor que azotó la región, instalaron puntos de agua potable purificada en su sucursal, en las paradas de autobús y en el exterior de los hospitales para que las personas pudieran rehidratarse en esas difíciles condiciones. Se dieron a conocer con grandes sombrillas de colores y barriles gigantes de agua, y llevaron sombra, refresco y sonrisas a su comunidad local. En España, la Cruz Roja Española tiene una larga historia de apoyo a las comunidades de todo el país para mantenerse a salvo durante el calor del verano. Los equipos voluntarios realizan una gran labor de divulgación - a través de las redes sociales, llamadas telefónicas y movilización en las calles- para compartir consejos sobre cómo mantener la frescura. También asisten a las personas mayores y con enfermedades crónicas, que corren un riesgo especial cuando suben las temperaturas. Y en algunas regiones, se aventuran en sus comunidades en días muy calurosos para repartir agua, abanicos de papel y gorras. El calor extremo no sólo pone en peligro la salud de las personas, también puede afectar gravemente a sus medios de subsistencia. En Uruguay, los prolongados periodos de calor extremo y la falta de lluvias han provocado sequías que están causando enormes daños a la agricultura. Para ayudar a las comunidades a hacer frente a la situación, las personas voluntarias de la Cruz Roja Uruguaya han estado compartiendo información sobre cómo la gente puede protegerse a sí misma y a su ganado durante las olas de calor. Con el apoyo del Fondo de Reserva para la Respuesta a Desastres (DREF) de la IFRC, también proporcionan agua y protector solar y ofrecen asistencia en efectivo a las familias más afectadas. Más información aquí. Recursos útiles para saber más sobre el calor Guía sobre la ola de calor en la ciudad para las filiales de la Cruz Roja y la Media Luna Roja Calor extremo: Prepararse para las olas de calor del futuro - informe conjunto de la IFRC, el Centro del Clima de la Cruz Roja y la Media Luna Roja y la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCAH) Kit de herramientas sobre el calor- una colección de carteles, recursos de medios sociales y vídeos sobre olas de calor producidos por el Centro Mundial de Preparación para Desastres.

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Nota de prensa

Las olas de calor provocan algunas de las catástrofes más mortíferas y se están intensificando, advierten la IFRC y el organismo de ayuda humanitaria de la ONU antes de la COP27

Ginebra, 10 de octubre - Las altas temperaturas récord de este año -que están provocando catástrofes en Somalia, Pakistán y en todo el mundo- presagian un futuro con emergencias humanitarias relacionadas con el calor más mortíferas, más frecuentes y más intensas, según advierte un nuevo informe. Publicado un mes antes de la 27ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP 27), Calor extremo: Preparándose para las olas de calor del futuro, afirma que, dado que el cambio climático hace que las olas de calor sean cada vez más peligrosas, hay que tomar medidas enérgicas ahora para evitar desastres por calor potencialmente recurrentes. "A medida que la crisis climática no se controla, los fenómenos meteorológicos extremos, como las olas de calor y las inundaciones, golpean con más fuerza a las personas más vulnerables", afirma Martin Griffiths, Secretario General Adjunto de Asuntos Humanitarios y Coordinador del Socorro de Emergencia de las Naciones Unidas. "En ningún lugar el impacto se siente más brutalmente que en los países que ya se tambalean por el hambre, los conflictos y la pobreza". El informe -el primero que publican conjuntamente la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) ofrece medidas concretas que los trabajadores humanitarios y los responsables de la toma de decisiones pueden adoptar para mitigar los peores efectos del calor extremo. El año 2022 ya ha visto cómo comunidades del norte de África, Australia, Europa, el sur de Asia y Oriente Medio se asfixian bajo temperaturas récord. Recientemente, el oeste de Estados Unidos y China se han visto afectados por el fuerte calor. El informe señala que, en las próximas décadas, se prevé que las olas de calor alcancen y superen los límites fisiológicos y sociales del ser humano en regiones como el Sahel, el Cuerno de África y el sur y suroeste de Asia. Las olas de calor extremas en estas regiones, donde las necesidades humanitarias ya son elevadas, provocarían sufrimiento y pérdida de vidas a gran escala, desplazamientos de la población y un aumento de las desigualdades, advierte el informe. "La crisis climática está intensificando las emergencias humanitarias en todo el mundo. Para evitar sus efectos más devastadores, debemos invertir por igual en la adaptación y la mitigación, en particular en los países de mayor riesgo", dice Jagan Chapagain, Secretario General de la IFRC. "En la COP27, instaremos a los líderes mundiales a que se aseguren de que esta inversión llegue a las comunidades locales que están en primera línea de la crisis climática. Si las comunidades están preparadas para anticiparse a los riesgos climáticos y equipadas para actuar, evitaremos que los fenómenos meteorológicos extremos se conviertan en desastres humanitarios." Las olas de calor se ceban con las desigualdades, y sus efectos son mayores en las personas aisladas y marginadas. El informe subraya que la prioridad urgente deben ser las inversiones cuantiosas y sostenidas que mitiguen el cambio climático y apoyen la adaptación a largo plazo de las personas más vulnerables. El informe también constata que, aunque los impactos del calor extremo son globales, algunas personas se ven más afectadas que otras. Las comunidades vulnerables, como los trabajadores agrícolas, se ven abocadas a la primera línea de fuego, mientras que los ancianos, los niños y las mujeres embarazadas y lactantes corren un mayor riesgo de enfermedad y muerte. Los países con menos ingresos del mundo ya están experimentando un aumento desproporcionado del calor extremo. Estos países son los menos culpables del cambio climático, pero verán aumentar considerablemente el número de personas en riesgo en las próximas décadas. Sobre la base de un creciente conjunto de conocimientos y buenas prácticas en torno a los sistemas de alerta temprana, acción anticipada y respuesta a las olas de calor, el informe sugiere las siguientes cinco medidas clave para ayudar a las personas más vulnerables: Proporcionar información temprana sobre las olas de calor para ayudar a las personas y a las autoridades a tomar medidas oportunas. Apoyar la preparación y ampliar la acción anticipatoria, especialmente por parte de los agentes locales, que suelen ser los primeros en responder a las emergencias. Encontrar formas nuevas y más sostenibles de financiar la acción local. Adaptar la respuesta humanitaria a la aceleración del calor extremo. Las organizaciones humanitarias ya están probando enfoques como viviendas de emergencia más adecuadas desde el punto de vista térmico, "techos verdes", centros de refrigeración y ajustes en los horarios escolares, pero esto requerirá importantes inversiones en investigación y aprendizaje. Reforzar el compromiso en los ámbitos humanitario, de desarrollo y climático. Para hacer frente al impacto del calor extremo a largo plazo y ayudar a las comunidades, pueblos, ciudades y países a adaptarse al riesgo de calor extremo será necesaria una planificación sostenida del desarrollo. El informe completo está disponible aquí. Nota para los editores: Material audiovisual disponible en estelinky estelinkpara los medios de comunicación. Para más información, por favor, contacten con: IFRC (Geneva): Jenelle Eli, +1-202-603-6803, [email protected] OCHA (Nueva York): Jaspreet Kindra, +1-929-273-8109, [email protected]

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Nota de prensa

La IFRC advierte que la creciente ola de calor en Europa podría tener consecuencias trágicas

Budapest, 14 de julio de 2022 - Las temperaturas extremas han sumido a los países en peligrosas olas de calor e incendios forestales en toda Europa. La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) insta a las ciudades y comunidades a prepararse para evitar un nuevo desastre. Desde el mes de mayo, Europa se encuentra entre los 'puntos calientes de la ola de calor' más rápidos del mundo. Las previsiones no muestran signos de que vaya a amainar. Muchas partes de Europa occidental están experimentando temperaturas extremas y países como Portugal están luchando contra incendios forestales que afectan a miles de personas. "Con la crisis climática, este calor forma parte de nuestra 'nueva normalidad'", afirma Maarten Aalst van, Director del Centro del Clima de la Cruz Roja y la Media Luna Roja. "Estos eventos mortales son ahora más frecuentes y más intensos". En los últimos diez años, los desastres relacionados con el clima y el tiempo han matado a más de 400.000 personas, han afectado a otros 1.700 millones y han desplazado a una media de 25 millones de personas cada año en todo el mundo.Las personas más expuestas a las olas de calor son las personas mayores, los niños, las mujeres embarazadas y las personas con problemas de salud preexistentes. Las olas de calor tienen un impacto en cascada en otras áreas de la sociedad, como la reducción de la producción económica, la tensión en los sistemas de salud y los cortes de energía. El personal y el voluntariado de las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja de toda la región están apoyando a las comunidades que se preparan para las olas de calor y se ven afectadas por ellas. Al mismo tiempo, los equipos están respondiendo a los devastadores incendios forestales, sobre todo en Portugal, pero también en España, Italia, Grecia y Turquía, provocados por el calor extremo. "Muchos han tenido que evacuar sus casas con las pocas cosas que pueden llevar", dice Ana Jorge, Presidenta de la Cruz Roja Portuguesa."Nuestros equipos médicos se centran en asegurar que la gente se ponga a salvo, proporcionando asistencia sanitaria crítica a los que sufren quemaduras y otras lesiones y proporcionándoles una cama para dormir y las necesidades mientras deciden sus próximos pasos." Dado que las olas de calor son cada vez más probables en todo el mundo a medida que se agrava la crisis climática, se necesitan más sistemas de preparación y alerta temprana para reducir y gestionar los riesgos. "La gente no siempre es consciente de los peligros del calor. Pero cuando las comunidades comprenden los riesgos y toman medidas sencillas para prepararse, pueden evitar tragedias innecesarias", afirma van Aalst. "Instamos a las ciudades y comunidades a que se preparen y tomen las medidas necesarias para salvar vidas, ahora y a largo plazo". Para más información o concertar entrevistas: En Budapest: Corrie Butler,[email protected]+36 704306506 En Atenas: Georgia Trismpioti, [email protected] +30 6971809031 Nota para los editores: La Guía de Olas de Calor para las Ciudades y el Kit de Acción Urbana de la IFRCson recursos para que los funcionarios de las ciudades, los planificadores urbanos y las organizaciones comunitarias puedan anticipar y planificar el calor urbano extremo y reducir los riesgos mortales. La caja de herramientas de enfriamiento urbano del C40 ofrece enfoques para bajar las temperaturas urbanas y reducir el impacto del efecto del calor urbano; la herramienta de beneficios de las ciudades resistentes al calor ayuda a los planificadores urbanos y a los responsables de la toma de decisiones a cuantificar los beneficios sanitarios, económicos y medioambientales de las acciones de adaptación. Una ola de calor es un periodo prolongado de temperaturas inusualmente altas y, a menudo, de alta humedad. El calor extremo puede provocar choques, deshidratación y otras enfermedades agudas, y agravar las enfermedades cardiovasculares y respiratorias. Ahora hay una montaña de pruebas de que el cambio climático está aumentando la aparición de olas de calor mortales. Por ejemplo, los científicos han llegado a la conclusión de que el cambio climático ha hecho que la ola de calor de 2022 en la India y Pakistán sea 30 veces más probable, que la ola de calor de 2019 en Europa occidental sea al menos 10 veces más probable, que la ola de calor de 2019-20 en Australia que contribuyó a los devastadores incendios forestales sea 10 veces más probable, y que el calor extremo en el noroeste de Estados Unidos y Canadá en 2021 habría sido prácticamente imposible sin el cambio climático. Para más detalles, véanse, por ejemplo, los análisis de Atribución del Clima Mundial.

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Nota de prensa

La IFRC y 'C40 Cities' instan a las ciudades a prepararse para olas de calor más peligrosas y mortales

14 de junio de 2022, Ginebra, Nueva York - Las olas de calor son cada vez más frecuentes, más largas, más calurosas y más mortales, sobre todo en las zonas urbanas, pero las amenazas que plantean son prevenibles si las ciudades y los residentes están preparados para el calor extremo y toman medidas para salvar vidas. Los últimos siete años, de 2015 a 2021, han sido los más calurosos de los que se tiene constancia y este año ya está siendo muy duro. Los picos de temperatura potencialmente mortales registrados en los últimos meses en la India, Pakistán, Asia oriental y el sur de Europa, así como la ola de calor inusualmente intensa de principios de temporada que afecta a algunas zonas de Estados Unidos, son una señal ominosa de lo que está por venir a medida que el mundo se calienta. Cada año, las temperaturas cada vez más abrasadoras ponen a millones de personas en riesgo de sufrir enfermedades relacionadas con el calor y se cobran la vida de otros miles. Las personas que viven en las ciudades son las más afectadas porque las zonas urbanas son más cálidas que el campo circundante y se están calentando más debido al cambio climático. Las personas que corren más riesgo son ya vulnerables: las personas mayores y las personas aisladas, los niños, las mujeres embarazadas, las personas con enfermedades preexistentes y los pobres de las ciudades, que a menudo trabajan al aire libre o viven en edificios sin aire acondicionado o ventilación adecuada. Pero las muertes por olas de calor no son inevitables. Cinco mil millones de personas viven en lugares propensos a las olas de calor y donde los sistemas de alerta temprana pueden predecirlas antes de que se produzcan. "Las olas de calor son los asesinos silenciosos del cambio climático, pero no tienen por qué serlo", afirma Francesco Rocca, Presidente de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC). "La mayoría de las olas de calor se pronostican con días o semanas de antelación, lo que da tiempo suficiente para actuar a tiempo e informar y proteger a los más vulnerables. La buena noticia es que hay medidas sencillas y de bajo costo que las autoridades pueden adoptar para evitar muertes innecesarias por el calor." Adelantándose a la temporada de verano en muchas partes del mundo, la IFRC lanza hoy, 14 de junio, su primer Día de Acción contra el Calor a nivel mundial, movilizando a las filiales y los asociados en más de 50 ciudades para que organicen eventos de sensibilización sobre las formas de reducir los graves efectos del calor extremo. La IFRC también se asocia con Ciudades 'C40 Cities' para hacer un llamamiento a los funcionarios municipales, los planificadores urbanos y los residentes de las ciudades de todas las regiones del mundo para que se preparen para olas de calor más peligrosas y mortales. "Las ciudades que están acostumbradas al calor tienen que prepararse para períodos aún más largos de calor sofocante y las ciudades más frías tienen que prepararse para niveles de calor extremo a los que no están acostumbradas", dice Mark Watts, Director Ejecutivo de 'C40 Cities'. "De Miami a Bombay y de Atenas a Abiyán, los alcaldes de nuestra red están aumentando los espacios verdes, ampliando los programas de techos fríos y colaborando en acciones contra el calor para mejorar la resistencia al aumento del calor urbano. Pero es necesario trabajar mucho más para reducir y gestionar los riesgos a medida que se agrava la crisis climática." La Red de Ciudades Frías del C40 apoya a las ciudades para que integren el riesgo y la gestión del calor en sus planes de acción climática, elaboren estudios de resiliencia al calor y desarrollen, afinen y midan los impactos de las acciones de mitigación del calor, incluyendo la refrigeración, la ecología y la gestión de emergencias.La red ha celebrado talleres intensivos sobre el calor urbano y la equidad, ha desarrollado recursos para orientar los planes de acción contra el calor y, en los últimos dos años, ha apoyado a las ciudades en la gestión de las crisis compuestas por el calor extremo junto con la pandemia COVID-19, centrándose en la divulgación a las poblaciones vulnerables. En todo el mundo, las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja están haciendo frente al desafío del calor extremo, apoyando y mejorando los planes de acción locales y nacionales contra el calor, difundiendo mensajes al público sobre la seguridad contra el calor, controlando a los más vulnerables, distribuyendo agua, apoyando a los servicios médicos, identificando y estableciendo centros de refrigeración, e incluso ayudando a las personas a acondicionar sus hogares para mejorar la sombra y reducir el calor. También están ampliando la investigación sobre el calor a partes de África, Asia y Sudamérica que se han pasado por alto en el pasado. "La crisis climática está impulsando e intensificando las crisis humanitarias en todas las regiones del mundo", dice Rocca. "Pero cuando las ciudades y las comunidades están mejor preparadas, el clima extremo no tiene por qué convertirse en un desastre o una tragedia". Nota para los editores: La "Guía de Olas de Calor para Ciudades" y el "Kit de Acción Urbana" de la IFRCson recursos para que los funcionarios de las ciudades, los planificadores urbanos y las organizaciones comunitarias puedan anticipar y planificar el calor urbano extremo y reducir los riesgos mortales. La "Caja de herramientas para el enfriamiento urbano" del C40 ofrece enfoques para bajar las temperaturas urbanas y reducir el impacto del efecto del calor urbano; la "Herramienta de beneficios para ciudades resistentes al calor" ayuda a los planificadores urbanos y a los responsables de la toma de decisiones a cuantificar los beneficios sanitarios, económicos y medioambientales de las acciones de adaptación. Una ola de calor es un periodo prolongado de temperaturas inusualmente altas y, a menudo, de alta humedad. El calor extremo puede provocar choques, deshidratación y otras enfermedades agudas, y agravar las enfermedades cardiovasculares y respiratorias. En la actualidad hay una montaña de pruebas de que el cambio climático está aumentando la aparición de olas de calor mortales. Los científicos han llegado a la conclusión de que el cambio climático ha hecho 30 veces más probable la ola de calor de 2022 en India y Pakistán, 100 veces más probable la ola de calor de 2019 en Europa occidental y 10 veces más probable la ola de calor de 2019-20 en Australia. Imágenes y vídeos para medios: Siga este hilo de Twitter para acceder a vídeos y fotos de los eventos del Día de Acción contra el Calor en todo el mundo. Puede acceder a las imágenes de la respuesta a la emergencia por calor aquí Para más información o entrevistas, contacten con: IFRC: Melissa Winkler, [email protected], +41 76 2400 324 IFRC: Tommaso Della Longa, [email protected], +41 79 708 43 67 C40 Cities: Rolf Rosenkranz, [email protected] IFRC es la mayor red humanitaria del mundo, compuesta por 192 Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja que trabajan para salvar vidas, fomentar la resiliencia de las comunidades, fortalecer la localización y promover la dignidad en todo el mundo.www.ifrc.org - Facebook-Twitter-YouTube C40 Citieses una red de casi 100 alcaldes de las principales ciudades del mundo que trabajan para llevar a cabo la acción urgente que se necesita ahora mismo para hacer frente a la crisis climática y crear un futuro en el que todos, en todas partes, puedan prosperar. Los alcaldes de las ciudades del C40 se han comprometido a utilizar un enfoque basado en la ciencia y centrado en las personas para ayudar al mundo a limitar el calentamiento global a 1,5 ºC y construir comunidades sanas, equitativas y resilientes..www.C40.org-Twitter-Instagram-Facebook-LinkedIn

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Página básica

Día de Acción contra el Calor

El cambio climático está subiendo la temperatura en todo el mundo. Pero en conjunto podemos #DerrotarElCalor. El 2 de junio se celebra en todo el mundo el Día de Acción contra el Calor para concienciar sobre los riesgos del calor y compartir formas sencillas de #DerrotarElCalor.

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Tipo de emergencia

Olas de calor

Una ola de calor es un período prolongado de temperaturas inusualmente altas y, a menudo, alta humedad. Se espera que se vuelvan más frecuentes y más graves en el futuro debido al cambio climático. Las personas afectadas por las olas de calor pueden sufrir un shock, deshidratarse y desarrollar enfermedades graves por el calor. Las olas de calor también pueden empeorar las enfermedades cardiovasculares y respiratorias crónicas.

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Nota de prensa

IPCC report: Climate change already making humanitarian work harder, less predictable, more complex, says IFRC

Geneva, 8 October 2018 –Climate change is already making emergency response efforts around the world more difficult, more unpredictable and more complex, according to the world’s largest humanitarian network. This warning from the International Federation of Red Cross and Red Crescent Societies (IFRC) coincides with the launch of a UN Intergovernmental Panel for Climate Change (IPCC) report that sets out the predicted impacts of both a 1.5°C and a 2.0°C rise in the global average temperature by 2099. IFRC President Francesco Rocca said: “More than half of our operations are now in direct response to weather-related events, and many others are compounded by climate shocks and stresses. If this is the situation now, then it is difficult to comprehend the scale of crises confronting vulnerable communities in a world that is 1.5°C or 2.0°C hotter.” In 2017, IFRC and the global Red Cross and Red Crescent network responded to over 110 emergencies, reaching more than 8 million people. More than half of these were in response to weather-related events. National Red Cross and Red Crescent Societies are also bearing witness to rising climate displacement. Weather-related events displaced 23.5 million people in 2016, according to the World Meteorological Organization. Mr Rocca said: “In a 1.5°C-warmer world, more extreme-weather events will affect everyone. But it will be especially cruel for communities that are already struggling to survive because of conflict, insecurity or poverty. “We are already working with some of these communities to help them anticipate and adapt to what might be to come. These efforts need to increase significantly. A higher proportion of global climate finance needs to be dedicated to helping these communities adapt to changing risks. Currently, not event 10 per cent of funding does this.” Dr Maarten van Aalst, a climate scientist and director of the Red Cross Red Crescent Climate Centre based in The Hague, added: “Climate remains at the centre of the international agenda. In 2018, we have seen lethal heatwaves and wildfires across the Northern Hemisphere, including in unexpected places like eastern Canada, Japan and Sweden. A rapid analysis in July by an international group of climate scientists showed that in some European locations climate change made the heatwave at least twice as likely.” Today’s IPCC report sets the scene for COP 24 which opens in Katowice, Poland on 3 December. Mr Rocca said: “COP 24 must deliver a rigorous rule book for how to implement the Paris Agreement. No one can afford half measures; our future existence depends upon it. “IFRC welcomes this IPCC report. We hope this leads to action. Millions of lives – and billions of dollars of disaster response – are at stake.”