Día de Acción contra el Calor: Cómo la Media Luna Roja Iraquí ayuda a las comunidades a soportar el calor y mantenerse a salvo de las crecientes amenazas climáticas.
Cuando el sol sale en gran parte de Irak, el calor ya se ha apoderado del país. Para los agricultores de aldeas remotas, los vendedores ambulantes de las ciudades y los oficiales de tránsito que dirigen el tráfico bajo un sol abrasador, las olas de calor son más que una molestia: son una amenaza creciente para la salud y la supervivencia.Irak se encuentra hoy en primera línea de la crisis climática mundial. El aumento de las temperaturas, las sequías prolongadas, la grave escasez de agua y la intensificación de las tormentas de polvo se han conjugado para crear una nueva y dura realidad que afecta a millones de personas, especialmente a las más vulnerables.Con motivo del Día de Acción contra el Calor 2025, un evento mundial de sensibilización iniciado por la IFRC, echamos un vistazo a lo que está haciendo una Sociedad Nacional de la Media Luna Roja en una de las zonas más calientes del mundo.Es la historia de cómo la Sociedad de la Media Luna Roja Iraquí (IRCS) está adoptando un enfoque proactivo, localizado y centrado en las personas para la acción climática, no solo abordando los riesgos inmediatos de las olas de calor, sino también sentando las bases para un futuro más saludable, seguro y sostenible.Mantenerse fresco y seguro en una de las zonas más calientes del mundoIrak es uno de los países más afectados por el aumento vertiginoso de las temperaturas y ha sufrido algunas de las olas de calor más extremas del mundo en los últimos años. Estas semanas abrasadoras, con temperaturas superiores a los 50 °C, se suman a otros retos relacionados con el clima, desde la sequía hasta las tormentas de polvo.El río Éufrates de Irak se encuentra cinco metros por debajo de los niveles normales. Su cuota del Tigris y el Éufrates se ha reducido en un 80 %. La escasez de agua, debida a diversos factores, ha provocado la desertificación de más de 27.000 kilómetros cuadrados de tierras de cultivo, según el Ministerio de Agricultura iraquí, mientras que las temperaturas superan los 50 °C durante los meses más calurosos del verano.En ningún lugar son más visibles estas crisis entrecruzadas que en provincias como Al-Muthanna, una de las zonas más empobrecidas de Irak. Allí, la Sociedad de la Media Luna Roja Iraquí ha puesto en marcha múltiples proyectos para aliviar la tensión, entre ellos estaciones de desalinización de agua alimentadas con energía solar que producen 5.000 litros de agua potable por hora cada una.Estos proyectos reducen la dependencia de combustibles costosos, disminuyen las emisiones y aportan dignidad a comunidades que llevan mucho tiempo privadas de servicios básicos."Los efectos del cambio climático ya no son abstractos", afirma Nawar Abdulkader, jefe del Departamento de Construcción, Agua y Saneamiento de la IRCS. "Están ocurriendo aquí y ahora, especialmente en lugares como Al-Muthanna, donde la escasez de agua y el calor extremo están haciendo que la vida cotidiana sea más difícil y peligrosa".Un residente local de una de las zonas afectadas lo expresó de forma sencilla: "Esta estación de agua nos ha traído esperanza. Durante años, hemos vivido sin servicios básicos, sin agua potable, sin apoyo. Ahora, por fin, nos sentimos vistos".Preparar a las personas para combatir el calorPero la respuesta climática de la IRCS va mucho más allá de las infraestructuras. Con la llegada temprana del verano y la intensificación de las olas de calor, la IRCS está llegando activamente a los grupos vulnerables, especialmente a los trabajadores al aire libre, como los vendedores ambulantes, los trabajadores de la construcción, los agricultores y los oficiales de tránsito, con campañas de concienciación sobre el calor en todo el país.Los equipos voluntarios distribuyen folletos sobre salud, consejos de hidratación y equipos de protección para ayudar a las personas a reducir el riesgo de sufrir golpes de calor y deshidratación. Esto se ajusta al tema global de este año para el Día de Acción contra el Calor, "Reconocer y responder al golpe de calor", pero también se ha convertido en una parte central de las campañas anuales de la IRCS, que se basan en conocimientos prácticos y locales, y en la confianza."Hemos visto de primera mano cómo algo tan simple como un folleto o una botella de agua puede proteger la vida de alguien en condiciones de calor", afirma un voluntario de la IRCS. «Se trata de proporcionar a las personas herramientas que realmente puedan utilizar».La IFRC también está desempeñando un papel importante en el apoyo a la IRCS en la implementación de iniciativas clave centradas en la evaluación de los riesgos climáticos y la acción anticipatoria. Estos proyectos ayudan a la Media Luna Roja y a las comunidades a comprender mejor los riesgos climáticos específicos a los que se enfrentan las comunidades, y al mismo tiempo permiten adoptar medidas preventivas tempranas que protegen vidas y medios de subsistencia antes de que se produzcan los desastres.De raíces verdes a agua limpiaLas soluciones a largo plazo son igualmente vitales. En escuelas y comunidades, la IRCS ha plantado árboles resistentes al clima, rehabilitado huertos escolares y promovido hábitos ecológicos para reducir la desertificación y mejorar el bienestar.Desde 2018, también ha rehabilitado 17 instalaciones públicas solo en Al-Muthanna, incluidas escuelas y centros de salud, acercando los servicios esenciales a las personas afectadas por el calor y la sequía.Cuando llegan las tormentasEl cambio climático también está agravando otra grave amenaza para la salud pública: las tormentas de polvo.Irak ya sufre más de 180 días de polvo al año. Las previsiones indican que esta cifra podría aumentar hasta los 270 días en 2050, por lo que las tormentas de arena y polvo se están convirtiendo en un peligro cada vez mayor. Reducen la visibilidad, sobrecargan los sistemas de salud pública y afectan de manera desproporcionada a la niñez, la población adulta mayor y las personas con enfermedades respiratorias crónicas.Para mitigar estos riesgos, los equipos de la IRCS realizan regularmente actividades de divulgación en zonas de alto riesgo, proporcionando mascarillas, concientizando sobre la importancia de permanecer en el interior y apoyando al personal sanitario con suministros de protección.Salud, esperanza y dignidad humanaTodos estos impactos combinados se traducen en un aumento de las necesidades de atención a la salud.Por este motivo, la IRCS ha ampliado sus servicios:72 estaciones de agua potable dan servicio a 150.000 personas al día.Las clínicas móviles llegan a comunidades remotas.Los paquetes de alimentos y la ayuda económica apoyan a las familias que se encuentran al borde del abismo.Las campañas de salud en curso crean conciencia en las zonas de riesgo.Estos esfuerzos forman parte de una estrategia más amplia: no solo responder a los picos de calor, sino también fomentar la resiliencia. La Media Luna Roja Iraquí está invirtiendo en la capacidad de las personas para soportar las crisis, tanto hoy como en los años venideros.