Bunia/Nairobi/Ginebra, 18 de junio de 2026 - Generar confianza entre las comunidades es la herramienta más eficaz para detener el brote de ébola que se está produciendo en la República Democrática del Congo (RDC), según un nuevo informe de opiniones comunitarias elaborado por la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC).
Mientras las y los voluntarios de la Cruz Roja colaboran con las autoridades sanitarias para contener el brote causado por la cepa Bundibugyo del virus del Ébola, las opiniones de la comunidad revelan que el miedo, la desinformación y la desconfianza siguen siendo obstáculos importantes para salvar vidas.
"No hay atajos para poner fin a un brote de ébola", afirmó Bruno Michon, director de operaciones para el brote de ébola. "Las comunidades necesitan información confiable, oportunidades para plantear preguntas y una participación genuina. Las personas son más propensas a buscar atención médica, notificar síntomas y aceptar las medidas de salud pública cuando se sienten escuchadas y respetadas".
A través de los comentarios de la comunidad recopilados durante visitas puerta a puerta, debates en grupos focales y actividades de participación comunitaria, los equipos locales de la Cruz Roja escuchan las preocupaciones y adaptan su respuesta en consecuencia.
Los comentarios de las comunidades de las zonas afectadas revelan que muchas personas siguen cuestionando la existencia de la enfermedad o ven la respuesta con recelo. En las redes sociales circulan rumores que afirman que los remedios a base de hierbas pueden prevenir el ébola, mientras que otros sostienen que el brote es una estrategia comercial diseñada para atraer financiación internacional.
En algunas comunidades, los centros de tratamiento se perciben como lugares «donde la gente va a morir», lo que alimenta la resistencia a las derivaciones y, en algunos casos, la violencia contra el personal de respuesta. El voluntariado de la Cruz Roja ha denunciado insultos, agresiones físicas y un estigma cada vez mayor relacionado con su trabajo.
Los comentarios también revelan la preocupación por entierros seguros y dignos, ya que algunas familias rechazan los protocolos funerarios porque entran en conflicto con las prácticas tradicionales o porque no comprenden del todo los riesgos que plantea el ébola tras la muerte.
"No podemos hacer caso omiso de estas preocupaciones", añadió Bruno Michon. "Cuando la gente cuestiona la respuesta, es nuestra responsabilidad escuchar y explicar. Cada rumor es una oportunidad para el diálogo".
Escuchar a las comunidades ya está contribuyendo a dar forma a la respuesta.
Cuando la población expresó su temor a que se estuvieran utilizando cloro y desinfectantes para envenenar a la gente, las personas voluntarias comenzaron a mostrar cómo se preparan estos productos y a explicar su función en la prevención de infecciones.
La respuesta también consiste en colaborar con sobrevivientes del ébola y liderazgos comunitarios de confianza para compartir experiencias de primera mano y proporcionar información confiable sobre la enfermedad. Las personas sobrevivientes están ayudando a demostrar que acudir al médico cuanto antes puede mejorar significativamente las posibilidades de supervivencia.
La lección que se extrae de cada brote de ébola es clara. Las comunidades no son solo beneficiarias de la respuesta, sino socios activos en ella. La única forma sostenible de detener el ébola es generando confianza, escuchando a las personas y garantizando que las comunidades participen en la toma de las decisiones que afectan a sus vidas.
La red de la IFRC sigue apoyando la participación comunitaria, la comunicación de riesgos, la vigilancia, la prevención y el control de infecciones, así como los entierros seguros y dignos, como parte de un esfuerzo más amplio por contener el brote y proteger vidas.
Para más información o para solicitar una entrevista, póngase en contacto con: [email protected]
En Bunia: Alex Lock, +243 859 795 302
En Nairobi: Cate Kamatu, +254 728 815266
En Ginebra: Tommaso Della Longa +41 79 708 4367 | Paolo Cravero +41 79 894 8396