Frío extremo: mensajes clave
Mensajes clave específicos sobre cada riesgo, dirigidos a personas y comunidades, sobre cómo prepararse y mantenerse a salvo ante el frío extremo.
Mensajes clave específicos sobre cada riesgo, dirigidos a personas y comunidades, sobre cómo prepararse y mantenerse a salvo ante el frío extremo.
La violencia contra el personal humanitario y el voluntariado debe cesar. Pero no podemos ponerle fin sin tu ayuda. La campaña Protege a la Humanidad necesita tu voz, tu participación y tu acción para ayudarnos a poner fin a la violencia contra quienes arriesgan su vida para ayudar a otras personas. Debemos proteger a quienes responden primero y a las personas voluntarias que lo dan todo para protegernos. En conjunto podemos #ProtegerLaHumanidad.
El fenómeno "El Niño" ya está en fase activa. Las temperaturas de la superficie del mar en el Pacífico central y tropical han superado ya el umbral de 0,5 °C por encima de la media establecida para definir un fenómeno de "El Niño".Además, los vientos sobre el Pacífico ecuatorial han comenzado a cambiar su dirección, llevando las aguas cálidas hacia Sudamérica, lo que indica que la atmósfera está respondiendo al calentamiento del océano. Cuando esto ocurre, se confirma oficialmente la presencia de “El Niño”.Cada fenómeno "El Niño" es único y se comporta de forma distinta, pero los registros históricos indican que su activación conlleva un aumento del riesgo de sequías severas en Centroamérica y de lluvias torrenciales en el Cono Sur. En este contexto, la acción anticipatoria y la preparación ante desastres son nuestras mejores herramientas para hacer frente a este fenómeno.A partir de una conversación entre Juan Bazo, meteorólogo del Centro del Clima de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y Estefany Jiménez, Oficial de Comunicación para IFRC en las Américas, desglosamos la evidencia científica y las acciones necesarias para proteger a las comunidades más vulnerables ante este escenario multi-amenaza.1. ¿Por qué se habla de un "Súper Niño" este año?Para que se declare oficialmente el fenómeno "El Niño", basta con que la temperatura del Océano Pacífico suba 0.5°C por encima del estándar que marcan los registros históricos. Para este 2026, los pronósticos indican que hay un 63 % de probabilidades de que se trate de un "Niño" fuerte, es decir, que las temperaturas de la superficie del mar superen los 2,0 °C en la región del Pacífico.Estos valores esperados son los que ha llevado a que se utilicen calificativos como el "Súper Niño" o, como ocurrió en 2015, el "Niño Godzilla", para referirse a un "Niño" fuerte. La transición desde condiciones de enfriamiento ("La Niña") hacia un calentamiento extremo ha sido mucho más veloz de lo habitual, lo que obliga a las organizaciones humanitarias, como la IFRC, a escalar sus niveles de preparación de manera inmediata.2. ¿Cómo impacta "El Niño" fuerte a Centroamérica y el Caribe?"El Niño" no se comporta igual en todo el continente. Una de las mayores preocupaciones para la región norte del continente es la supresión de la actividad lluviosa. En Centroamérica y el Caribe, "El Niño" se manifiesta mediante una reducción significativa en los acumulados de agua. Esto no implica una ausencia total de lluvias, sino un patrón irregular donde las precipitaciones son insuficientes para sostener los ciclos agrícolas tradicionales.Una de las regiones donde el impacto es particularmente severo, es en el Corredor Seco centroamericano, donde el déficit hídrico prolongado amenaza directamente la seguridad alimentaria y los medios de vida de miles de familias. La escasez de agua no solo afecta los cultivos, sino que también incrementa los riesgos de salud pública relacionados con el acceso a agua segura y la higiene.3. ¿Qué efectos se esperan de "El Niño" fuerte en Sudamérica? A diferencia de lo que ocurre en el norte, "El Niño" genera un efecto opuesto en el Cono Sur del continente. Mientras que países como Colombia, Venezuela y el norte de Brasil enfrentan condiciones más secas y riesgos de incendios forestales, regiones en el sur de Brasil, Uruguay, el norte de Argentina y el centro de Chile deben prepararse para precipitaciones por encima del promedio.Este contraste geográfico dentro de un mismo continente exige que la Cruz Roja y sus socios implementen estrategias diferenciadas. 4. ¿Cuál es el pronóstico para la temporada de huracanes bajo "El Niño" 2026?Históricamente, existe una correlación directa entre la presencia de un fenómeno de "El Niño" fuerte y una disminución en la frecuencia e intensidad de los ciclones tropicales en la cuenca del Atlántico.Por el contrario, en el Pacífico, donde también hay huracanes, el aumento de la temperatura del mar sumado a los cambios en el comportamiento del viento que trae "El Niño", genera condiciones más favorables para la formación de tormentas.Este año, los pronósticos indican que el Atlántico tendrá una actividad ciclónica por debajo del promedio histórico de 14 tormentas con nombre y siete huracanes. Mientras que para el Pacífico los pronósticos preveen entre 15 y 22 tormentas con nombre, de las cuales entre nueve y 14 se convertirían en huracanes, y entre cinco y nueve de ellos en huracanes mayores.Sea cual sea el pronóstico, la evidencia demuestra que basta con que una tormenta tropical logre desarrollarse y tocar tierra para devastar comunidades enteras. La experiencia y el conocimiento acumulados por la Cruz Roja tras décadas de acompañamiento a las comunidades expuestas a huracanes han dejado claro que lo más eficiente, efectivo y ético es invertir en iniciativas de preparación y acción temprana para proteger a más comunidades y sus medios de vida.El Centro del Clima también monitorea los efectos de "El Niño" fuerte en otras regiones. En África, la mirada está puesta sobre un posible efecto de dipolo, con condiciones más secas en el norte y más húmedas en el sur. En Asia, sobre todo en el sur, los efectos de "El Niño" se vinculan a otro posible evento climático: la oscilación del Océano Índico, que también se mide por el aumento de la temperatura del mar y modula mucho el clima en la zona y en África. Si estos dos eventos coinciden, pueden generar menos tormentas tropicales en todo el Océano Índico y más sequías en algunas zonas del sur de Asia.5. ¿Cómo nos preparamos para los impactos de "El Niño"?La estrategia principal de la red de la Cruz Roja frente a este fenómeno es la Acción Anticipatoria, que se refiere a cualquier acción realizada antes de que ocurra una crisis, con el objetivo de prevenir o reducir los impactos potenciales del desastre.El Centro del Clima trabaja junto a las Sociedades Nacionales en la actualización de los Protocolos de Acción Temprana, los cuales permiten liberar financiamiento de emergencia de forma inmediata cuando se alcanzan ciertos umbrales científicos.En la región de América, ya se han activado tres Protocolos de Acción Temprana. Los equipos de la Cruz Roja de El Salvador, Guatemala y Colombia han puesto en marcha sus protocolos de acción temprana para proteger a más de 22.000 personas ante las primeras señales de sequía.El Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres (IFRC-DREF) cuenta con 1,2 millones de francos suizos (CHF) —cerca de 1,5 millones de dólares estadounidenses— para la acción temprana ante la sequía en los tres países. Ese financiamiento no se asigna de una sola vez: se libera de forma escalonada, a medida que los pronósticos alcanzan los umbrales de riesgo acordados de antemano entre las comunidades, las autoridades y la Cruz Roja, de modo que cada tramo de la ayuda se movilice justo antes del impacto y no después.Los recursos del IFRC-DREF permitirán asistir a 10.000 personas en los departamentos de Morazán y La Unión, en El Salvador; a otras 10.000 en municipios del Corredor Seco de Guatemala, como Chiquimula, Jalapa y Quetzaltenango; y a 2.400 en los departamentos colombianos de Tolima y Cesar.A las familias en situación de mayor vulnerabilidad, la Cruz Roja las apoyará mediante transferencias monetarias para resguardar alimentos, conseguir combustible y cubrir necesidades básicas sin descapitalizarse. También, les brindarán agua potable cuando las fuentes empiecen a escasear, insumos para cuidar cultivos y ganado, y capacitaciones en prácticas agrícolas adaptativas, higiene y prevención de enfermedades por calor.Para los países que aún no cuentan con estos protocolos formales, la red de la IFRC ofrece herramientas de asistencia técnica y acceso al Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres de la IFRC (IFRC-DREF) para eventos inminentes. El objetivo es anticipar los riesgos y fortalecer la preparación, utilizando la evidencia científica para proteger hogares, asegurar una asistencia humanitaria efectiva, y cuidar la salud de las comunidades antes de que los efectos de "El Niño" alcancen su punto máximo.¿Dónde puedo encontrar más información?Nuestra página Alerta temprana, acción tempranaSitio web del Centro del Clima de la Cruz Roja y de la Media Luna RojaSitio web del Centro de AnticipaciónPilar de Anticipación del Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres de la IFRC
La Alianza para la Inversión en las Sociedades Nacionales (NSIA, en inglés) es un mecanismo de financiación gestionado conjuntamente por la Federación Internacional y el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR). Proporciona financiación flexible y plurianual para apoyar el desarrollo a largo plazo de las Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.
El tema del Día de Acción contra el Calor de este año (2 de junio de 2026) aborda la amenaza que supone el calor extremo para las personas que trabajan, viven o estudian en espacios cerrados.En una escuela de la isla de Unguja, que forma parte del archipiélago tanzano conocido como Zanzíbar, el voluntariado de la Cruz Roja de Tanzania explica a una clase llena de alumnos cómo protegerse de los peligros del calor extremo.La labor de las y los voluntarios formaba parte de una campaña más amplia de sensibilización sobre las olas de calor llevada a cabo a principios de 2026, dirigida por la Cruz Roja de Tanzania, que ha llegado a más de 4.000 personas en escuelas, madrasas, mercados y comunidades de toda la isla.Esta es solo una de las muchas formas en que las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja de todo el mundo trabajan habitualmente para proteger a las personas de los peligros del calor extremo, incluidos los peligros muy particulares del calor en interiores.¿Por qué enfocarse en el calor en interiores?Cuando se piensa en las olas de calor o se prepara para ellas, a menudo se piensa en días abrasadores al aire libre bajo el sol. Sin embargo, las personas que viven o trabajan en interiores, en espacios sin aire acondicionado o mal ventilados, pueden correr a veces un riesgo aún mayor de sufrir un golpe de calor, deshidratación y otros riesgos relacionados con el calor.Los más susceptibles al aumento de la temperatura corporal —la niñez y las personas mayores— son especialmente vulnerables y, a menudo, deben pasar largos periodos del día en el interior.Estas son algunas de las razones por las que el Día de Acción contra el Calor 2026 se centra en el «calor en interiores», poniendo el foco en los riesgos para la salud a los que se enfrentan las personas dentro de sus hogares, escuelas, lugares de trabajo, centros de atención, centros de transporte, prisiones e incluso en vehículos públicos como autobuses y taxis. (Más información sobre cómo participar en el Día de Acción contra el Calor 2026).Esta amenaza no es nada nuevo para las personas voluntarias de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, que a menudo van de puerta en puerta durante las olas de calor, visitando a personas que viven en barrios urbanos densamente poblados, trabajan en zonas industriales mal aisladas o viven en campamentos para personas desplazadas por emergencias.Muy a menudo, estas instalaciones o refugios temporales carecen de aislamiento o de acceso a fuentes de energía o agua que puedan ayudar a mantener a las personas frescas. Los materiales de construcción, las características de diseño y el efecto de isla de calor urbano influyen en la determinación de las temperaturas interiores.Riesgos crecientesSin un respiro ni acceso a sistemas de refrigeración, las altas temperaturas en el interior, tanto diurnas como nocturnas, plantean riesgos significativos para la salud, especialmente para las personas mayores y aquellas con enfermedades preexistentes. Más allá del golpe de calor, las altas temperaturas pueden tener una amplia gama de efectos sobre la salud.Según un estudio de 2020, por ejemplo, las altas temperaturas en interiores afectan a múltiples aspectos de la salud humana, siendo las pruebas más sólidas las relacionadas con la salud respiratoria, el control de la diabetes y los síntomas principales de la esquizofrenia y la demencia.Otros estudios muestran que la exposición prolongada a altas temperaturas en interiores también es responsable de trastornos del sueño, deterioro cognitivo en los trabajadores, menor capacidad de aprendizaje en los estudiantes y violencia doméstica.Sin embargo, es necesario realizar más investigaciones para comprender mejor cómo reducir el calor urbano extremo. Al mismo tiempo, es urgente actualizar las normas de construcción y las políticas sobre la temperatura interior. En muchos lugares, no existen normas sobre la temperatura interior, o bien pasan por alto a las poblaciones vulnerables y las proyecciones climáticas.La buena noticia es que es posible mejorar la forma en que se diseñan y construyen los edificios y los espacios públicos para proteger mejor a las personas que viven y trabajan en interiores. Mientras tanto, cada vez más gobiernos, organismos y comunidades están tomando medidas. Por ejemplo: pintar los tejados de blanco, mantener las ventanas cubiertas durante las horas más calurosas del día y utilizar la refrigeración pasiva por la noche, cuando las temperaturas exteriores bajan.También hay muchas medidas de bajo costo que se pueden tomar para refrescar el cuerpo: darse una ducha fría, sumergir los pies en agua fría, rociarse con agua, utilizar un enfriador por evaporación o un ventilador con nebulizador, beber agua fría, llevar ropa de fibras naturales y dormir con una sábana mojada, entre otras medidas.Como parte de su campaña del Día de Acción contra el Calor 2026, la IFRC también anima a la población a tender la mano de forma proactiva para apoyar a las personas mayores ycon enfermedades crónicas durante los periodos de calor extremo, especialmente a las personas con movilidad reducida que puedan necesitar ayuda para llegar a un lugar más fresco.¿Cómo puedes participar en el Día de Acción contra el Calor?Como organización creadora del Día de Acción contra el Calor, la IFRC fomenta cada año la realización de más y más actividades para sensibilizar a la población y animarla a tomar medidas concretas para prevenir las enfermedades y las muertes relacionadas con el calor.Ya sea compartiendo consejos que salvan vidas en las redes sociales u organizando un evento comunitario, hay muchas formas de participar y ayudar a derrotar el calor. Obtén más información aquí y regístrate para participar y crear tu propio evento o actividad del Día de Acción contra el Calor.
Kinshasa/Nairobi/Ginebra, 5 de junio de 2026 – La Cruz Roja de la RDC, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) y el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) están profundamente consternados por el ataque sufrido por personas voluntarias de la Cruz Roja que llevaban a cabo una operación de entierro seguro y digno en Bunia el 1 de junio de 2026, como parte de los esfuerzos para contener el brote de ébola en curso.Varias personas voluntarias resultaron heridas en el violento incidente mientras desempeñaban sus funciones humanitarias. Condenamos este acto inaceptable y expresamos nuestra solidaridad y apoyo al voluntariado afectado y a sus familias.Las comunidades de toda la República Democrática del Congo se enfrentan a enormes retos a medida que el brote de ébola sigue propagándose. Reconocemos el miedo, la incertidumbre y la frustración que sienten muchas personas. Generar confianza y mantener el diálogo con las comunidades a través de la participación ciudadana sigue siendo esencial para controlar el brote. Los ataques contra las y los voluntarios no solo ponen en peligro vidas, sino que también socavan los esfuerzos por contener el brote y proteger a las comunidades.Las personas voluntarias de la Cruz Roja son miembros de las comunidades a las que prestan servicio. Cada día trabajan junto a las familias y los liderazgos locales para ayudar a prevenir la propagación del ébola, proporcionar información fiable y apoyar a las personas afectadas por el brote. No hay justificación alguna para que las personas voluntarias sean blanco de ataques, ni tampoco para que lo sean el personal humanitario o los recursos e infraestructuras que respaldan la respuesta.Los entierros seguros y dignos son una parte vital de la respuesta al ébola. Los cadáveres de las personas fallecidas a causa del ébola siguen siendo altamente infecciosos y, si no se manipulan de forma segura, pueden contribuir a una mayor propagación de la enfermedad. Entendemos que los procedimientos actuales suponen un reto para las comunidades que desean mantener sus ritos funerarios. Mantenemos nuestro compromiso de encontrar un equilibrio entre la necesidad imperiosa de salud pública de contener el brote y el respeto por las costumbres, tradiciones y dignidad locales.La desinformación y los rumores alimentan el miedo, socavan los esfuerzos de salud pública y aumentan los riesgos tanto para las comunidades como para el personal humanitario. El compromiso constante con las comunidades y una comunicación transparente son esenciales para abordar las preocupaciones, contrarrestar la desinformación y fomentar la confianza.El Movimiento de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja hace un llamado al respeto, la aceptación y el apoyo al voluntariado que trabaja en primera línea de la respuesta al ébola.A pesar de los retos, la Cruz Roja mantiene su compromiso de trabajar junto a las comunidades, las autoridades y los socios para ayudar a detener el brote, proteger vidas y apoyar a las personas afectadas.Notas para la ediciónEl Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja es la red humanitaria más grande del mundo. Neutral e independiente, está compuesto por tres componentes principales que se complementan entre sí: las Sociedades Nacionales de cada país, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR). La misión de la red es proteger la vida, la dignidad y la salud de las personas afectadas por conflictos armados, desastres naturales y otras emergencias.Para más informaciòn, favor contactar a:Cruz Roja de la República Democrática del Congo:Kinshasa :Kally Maluku, +243 81 89 66 243 IFRC:KinshasaCate Kamatu, +254 728 815 266Nairobi: Susan Mbalu, +254 733 827 654Ginebra:Tommaso Della Longa +41 79 708 4367 | Paolo Cravero +41 79 894 8396CICR:Eléonore Asomani, [email protected] +221 78 186 46 87
Cuando Gunel Abbasova era una joven estudiante, soñaba con hacer algo para ayudar a la gente. Pero durante algún tiempo, el conflicto de su país le impidió hacer realidad esos sueños."Debido al desplazamiento de Aghdam, el conflicto dejó muchas huellas en mi vida: mis sueños inacabados, mi infancia perdida y la imposibilidad de cursar estudios superiores", explica. "La pequeña Gunel ya había crecido, pero sus sueños aún no se habían hecho realidad. Siempre pensé que de mayor sería abogada y ayudaría a la gente que lo necesitara".Pero entonces Gunel descubrió una nueva forma de apoyar a otras personas, como voluntaria de la filial del distrito de Aghdam de la Media Luna Roja de Azerbaiyán. Gunel explica que a lo largo de estas difíciles experiencias, la Sociedad Nacional le dio esperanza y la ayudó a darse cuenta de su potencial."Pasaba el tiempo, año tras año, y yo iba perdiendo la esperanza", recuerda. "Sin embargo, cuando mis esperanzas estaban casi agotadas, me encontré por casualidad con una persona que me informó sobre la filial de Aghdam de la Media Luna Roja de Azerbaiyán y me dijo que necesitaban personas voluntarias. Mencionó que yo podía formar parte de la misión de esta comunidad como voluntaria sin compensación económica.Normalmente, uno espera alguna ayuda económica a cambio del trabajo que hace, aunque sea pequeña. Pero, de algún modo, no lo pensé ni un segundo. Ya había hecho mi elección. Creía que me encontraría allí y, efectivamente, no me equivoqué. La Media Luna Roja de Azerbaiyán se convirtió en el sol que me iluminaba después de la lluvia".Ahora, Gunel es una de las muchas personas voluntarias que ayudan a prestar servicios de salud mental y apoyo psicosocial a la población en el marco de un proyecto que cuenta con el apoyo financiero de la Unión Europea (UE) y es ejecutado por la IFRC.El proyecto se denomina "Reduciendo la brecha entre las necesidades de la comunidad y las capacidades locales de los actores de la sociedad civil en Azerbaiyán" y su objetivo es reforzar la capacidad de la Media Luna Roja de Azerbaiyán en materia de salud mental y apoyo psicosocial.La Sociedad Nacional pronto se convirtió en un lugar donde podía desarrollar sus conocimientos y habilidades. Sin embargo, Gunel seguía sintiendo que le faltaba algo."Años más tarde, había abandonado la idea de estudiar, pero empecé a desarrollarme en la Sociedad Nacional. Visité muchas regiones y ciudades, recibí formación de formadores profesionales y educados, y aumenté mis conocimientos y habilidades"."Empecé a sentirme más feliz. Participé en la distribución de ayuda humanitaria, presté primeros auxilios, conocí a mucha gente e hice amigos. Pero aún me faltaba algo. A veces me sentía muy débil. A veces huía de las situaciones porque el miedo a perder no me dejaba avanzar"."A medida que me desarrollaba, empecé a buscarme a mí misma. ¿Quién soy? ¿Dónde estoy? ¿Dónde debería estar? Me hacía estas preguntas todo el tiempo. Un día anunciaron una nueva formación. Cuando oí el nombre de la formación, surgió una chispa en mí. En ese momento de mi vida, necesitaba exactamente eso: formación en salud mental y apoyo psicosocial"."Ahora me he encontrado a mí misma"El campo de la salud mental y el apoyo psicosocial le ayudó a llenar el vacío que faltaba en su vida, le hizo comprenderse mejor a sí misma, ser más feliz y mejorar sus relaciones con la gente."Mientras asistía a cursos de formación y participaba en actividades de este tema, me comprendí mejor a mí misma y mis aspiraciones. Con los años, llegué a un nivel en el que podía informar a otras personas sobre este tema. Como voluntaria de la Media Luna Roja de Azerbaiyán, empecé a trabajar con menores de 5 a 12 años en las escuelas, dirigiendo sesiones psicosociales"."Ahora me he encontrado a mí misma y sé que es imposible estar sana sin salud mental. Puedo manejar el estrés y cuidar de mí misma. Llevo a cabo sesiones de sensibilización para los miembros de la comunidad sobre este tema. Si la gente es consciente de su salud mental, puede afrontar más fácilmente los problemas psicológicos y los traumas. Se dan cuenta de que hay esperanza y luz en sus vidas"."Ahora soy más fuerte. Quiero que la gente se una y se apoye en situaciones difíciles, como hacemos en la Sociedad Nacional. Estoy muy agradecida con la Media Luna Roja de Azerbaiyán y el equipo de Salud Mental y Apoyo Psicosocial que me ayudaron".
La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) es la red humanitaria más grande del mundo. Apoyamos la acción local de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja en más de 191 países, reuniendo a más de 18 millones de personas voluntarias por el bien de la humanidad.
Nuestros más de 18 millones de personas voluntarias en todo el mundo son el corazón de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC). Son nuestra fuerza. Son quienes nos definen. Y ayudan a hacer del mundo un lugar más seguro y pacífico todos los días.
Tiene el poder de marcar una diferencia real en su comunidad y apoyar a quienes más lo necesitan. Al unirse a la Sociedad de la Cruz Roja o de la Media Luna Roja local, puede salvar vidas y cambiar de opinión. ¡Únase hoy!
La IFRC se compromete a apoyar la acción humanitarialo más localposible,ytan internacional como sea necesario. Nuestras 191 Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja son los actores principales en la preparación, la respuesta y la ayuda a las comunidades a recuperarse de las emergencias. En tiempos de mayor necesidad, nuestro sistema global de respuesta a desastres apoya y coordina eficazmente su trabajo para salvar vidas.
La Alianza Global de Voluntariado reúne a más de 70 Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja para discutir las tendencias actuales del voluntariado y el futuro del voluntariado en un mundo cambiante.
Ciudad de Panamá, 1 de junio — Aunque los pronósticos apuntan a una temporada de huracanes por debajo del promedio en el océano Atlántico, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) recordó hoy que se prevé una alta actividad ciclónica en el Pacífico oriental. La organización llamó a mantener la inversión en preparación, acción anticipatoria y sistemas de alerta temprana en más de 25 países2 de América Central, América del Norte y el Caribe expuestos a ciclones tropicales.Para la temporada 2026 en la cuenca atlántica, que va del 1 de junio al 30 de noviembre, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) prevé, con 55 por ciento de probabilidad, una actividad ciclónica por debajo del promedio histórico de 14 tormentas con nombre y siete huracanes.Este año, apunta NOAA, habría entre ocho y 14 tormentas nombradas. De estas, entre tres y seis se convertirían en huracanes, incluyendo entre uno y tres huracanes mayores, es decir, de categoría tres o superior. En contraste, la agencia prevé, con un 70 por ciento de probabilidad, una temporada más activa en el océano Pacífico oriental, donde pronostica entre 15 y 22 tormentas con nombre, de las cuales entre nueve y 14 se convertirían en huracanes, y entre cinco y nueve de ellos en huracanes mayores.“Lo repetiremos una y otra vez: una tormenta basta para destruir comunidades, colapsar servicios públicos y desplazar y poner en peligro a cientos de miles de personas”, afirmó Cristian Torres, director regional adjunto de la IFRC para las Américas. “Los pronósticos son críticos para que actuemos antes de que los desastres sucedan, pero además de saber cuántas tormentas habrá, es indispensable reducir la vulnerabilidad de las personas, ampliar la cobertura de los sistemas de alerta temprana, y desarrollar, financiar y probar protocolos interinstitucionales que las protejan de las múltiples amenazas a las que están expuestas”, añadió.Como parte de su compromiso con la preparación, la IFRC ya tiene almacenada en Panamá, Santo Domingo y otros puntos estratégicos de la región suficiente ayuda humanitaria para asistir de forma inmediata a hasta 60.000 personas afectadas por una emergencia de gran magnitud. El stock incluye kits de higiene y de cocina, mosquiteros, lonas, herramientas de limpieza y construcción, lámparas solares, plantas potabilizadoras e insumos para la purificación de agua, entre otros.Consciente de que movilizar la ayuda humanitaria en tiempo récord requiere la participación, el conocimiento y la colaboración de múltiples actores, la IFRC apuesta también por los simulacros como una herramienta crítica para poner a prueba los mecanismos y protocolos de respuesta a crisis y desastres.El más reciente, celebrado en mayo pasado, tuvo como objetivo medir y mejorar los tiempos de movilización, los procesos aduaneros y la capacidad de respuesta interinstitucional de El Salvador, Guatemala y Honduras ante posibles inundaciones provocadas por huracanes. El ejercicio de simulación consistió en movilizar, a través de esos tres países, equipos especializados en agua, saneamiento e higiene (WASH) de la Cruz Roja. En esta iniciativa participaron los entes rectores de protección civil, las autoridades de aduanas y relaciones exteriores y las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja. Apoyado por la Cruz Roja Alemana y fondos humanitarios de la Unión Europea, el simulacro se enmarcó en el Mecanismo Regional de Asistencia Humanitaria Internacional, el instrumento del Sistema de la Integración Centroamericana para organizar, facilitar y articular la asistencia humanitaria en sus países miembros.Otra de las acciones de preparación impulsadas por la IFRC ante la temporada de huracanes es la adopción de protocolos de acción anticipatoria. Estos protocolos agrupan medidas previamente acordadas entre las comunidades, las autoridades y la Cruz Roja, que se activan cuando se alcanzan determinados umbrales de riesgo. Dependiendo del contexto, estas acciones pueden incluir transferencias de efectivo antes de la emergencia para proteger viviendas y medios de vida, el traslado de bienes esenciales, el refuerzo de infraestructuras críticas o la evacuación de personas en situación de mayor vulnerabilidad.Cuando estos sistemas funcionan, las comunidades reciben alertas oportunas, las autoridades cuentan con más tiempo para coordinar evacuaciones y los equipos humanitarios pueden movilizar ayuda antes de que ocurra el impacto. Actualmente, la IFRC tiene, sólo en Centroamérica, cinco protocolos de acción temprana ante inundaciones y tormentas tropicales que cuentan con apoyo financiero de su Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres (IFRC-DREF).“El preposicionamiento de ayuda humanitaria, los simulacros y los protocolos de acción anticipatoria permiten proteger vidas, reducir pérdidas económicas y acelerar la recuperación tras el desastre”, explicó Torres. “Pero las normas también pueden salvar vidas y construir resiliencia comunitaria, por eso hacemos un llamado a todos los países de la región a impulsar el tratado internacional para la protección de las personas en situaciones de desastre, que se encuentra en consulta en las Naciones Unidas”.Este tratado busca que la protección de las personas expuestas a desastres o afectadas por ellos no dependa del azar, sino de compromisos claros y acciones coordinadas. Su aprobación, prevista para 2027, facilitaría la cooperación internacional y reduciría los obstáculos que pueden retrasar la llegada de la ayuda. Además, mejoraría las condiciones para que las Sociedades de la Cruz Roja, como auxiliares de los Estados, sigan asistiendo a las personas en mayor vulnerabilidad: mujeres, niñas, personas mayores, personas en situación de movilidad o con discapacidad y comunidades afectadas por la violencia y la pobreza.Esta temporada, marcada por la influencia del fenómeno de El Niño, ilustra cómo el riesgo puede desplazarse y adoptar distintas formas a lo largo del continente. Mientras Granada, San Vicente y las Granadinas, Barbados, Jamaica, Cuba, Haití y República Dominicana continúan recuperándose de los huracanes Beryl, Óscar, Rafael y Melissa, otras regiones enfrentan amenazas diferentes. El corredor seco centroamericano, parte de Chile y zonas de la región andina se preparan para posibles sequías, mientras que Argentina, Brasil y Uruguay anticipan lluvias intensas e inundaciones. En estos países los equipos locales de la Cruz Roja ya están preparando a las comunidades.En este marco, donde los riesgos climáticos, sanitarios y sociales se acumulan y se superponen con creciente frecuencia, la IFRC hace un llamado a invertir sin dilación en medidas que permitan a los Estados, las comunidades y a la propia Cruz Roja proteger mejor a la población frente a escenarios multiamenaza. Porque, como se recalcó en la XXIII Conferencia Pre-Huracanes y de Amanezas Recurrentes de la IFRC, cuando los riesgos se acumulan, la diferencia entre una amenaza y una crisis humanitaria suele definirse antes del impacto. Está en el nivel de preparación existente y en la capacidad de actuar antes de que ocurra el desastre.Para más información: [email protected] Panamá: Susana Arroyo +50769993199En Ginebra: Paolo Cravero +41 79 894 83 96